Todos tenemos secretos, cosas que no queremos que nadie sepa, sobre cosas vergonzosas que nos pasan, sobre alguien que nos gusta, sobre una infidelidad, algo que callamos por miedo. Pero hay secretos que son muy pesados de cargar, que incluso después de la muerte siguen pesando.
Dicen que lo secreto más difícil de ver son los que se esconden a simple vista o los que todos saben, pero fingen no saber para no terminar manchados por él, sin darse cuenta de que están consumidos por él hasta el cuello, solo por voltear a ver al otro lado.
Mi nombre es Alicia Morgan, tengo 26 años de edad y soy médico forense. Toda mi vida era normal, mi mejor amiga era mi hermana melliza Alana.
A pesar de vivir a kilómetros de distancia, estábamos muy unidas; nos veíamos en vacaciones, navidades o cuando teníamos la oportunidad. Cuando mis padres se divorciaron, nos pusieron a elegir con quién viviríamos y nos separaron. Yo me vine a la ciudad con mi madre, empezando una nueva vida, y mi hermana Alana se quedó a vivir con mi padre. Pasaron los años y crecimos, pero nuestra conexión especial sigue ahí. Cuando estábamos cerca, esa conexión es más fuerte, al punto de aterrar a nuestros padres, porque podíamos sentir lo que le pasaba a la otra.
Cuando teníamos nueve años, decidimos subirme a un árbol para rescatar la cometa de mi hermana que se había enredado en las ramas. Pero al subir, la rama se partió, golpeando mi cabeza y dejándome inconsciente al instante. Uno de nuestros amigos alertó a nuestros padres sobre lo sucedido, encontrándonos inconscientes a ambas.
Aunque el médico revisó a mi hermana, ella no tenía absolutamente nada; solo pudo despertar cuando yo lo hice. Después de que las peleas de mis padres se hicieron evidentes, cada día más, hasta el punto de que se divorciaron y nos separaron, fue un golpe duro para nosotras, porque hacíamos todo juntas. Aunque el tiempo nos hizo tomar rumbos diferentes, ella se graduó como maestra en el pueblo y empezó a trabajar como maestra de secundaria. Todos la querían porque ella era dulce, cálida y te hacía quererla de inmediato.
Pero todo cambió ese día. Ese maldito día, ese 06 de junio, me levanté como cualquier día con mi alarma, arreglé mi cama, busqué mi uniforme limpio y lo guardé en la maleta con todas mis cosas, lista para mi trabajo, llevando un año siendo la segunda médico forense en la policía.
Me bañé, me arreglé y me hice un sándwich de jamón y queso. Pero desde que me levanté, sentí ese sentimiento de tristeza, algo que oprimía mi pecho, ese mal presentimiento.
Decidí llamar a Alana, pero no me contestó; insistí varias veces. Pero nada, desayuné rápido porque me llamó mi novio, que me esperaba abajo.
Lavé el vaso del jugo, tomé mi bolso y salí camino a encontrarme con William, mientras terminaba mi sándwich. Llego a ver a mi novio, que me entrega un café como todas las mañanas, desde que somos novios hace dos años. Lo que me enamoró de él es que es un caballero y me apoya en todo.
Pero tengo esa sensación que no me puedo explicar.
William: ¡Ali, amor, te estoy hablando! —mientras él conduce.
Ali: Lo siento, estaba distraída. —mirándolo.
William: ¿Que si esta noche vamos a ir al cumple de Tamy? —
Alí: No lo sé, no tengo ganas... Amor, tengo una sensación extraña. — Pensativa.
William: ¡Ya llegamos!, Amor. Solo vamos un rato y te distraes, quitas esa cara de malhumorada, pasó por ti, ¡vale! — con serenidad y sonríe al final.
Alí: Está bien. — Despidiéndome de él con un beso corto, el cual él me devuelve con otro más apasionado. Al entrar a mi trabajo, saludo a todos, me cambio, tomo el reporte y le doy un vistazo, observando que solo hay dos autopsias programadas para el día de hoy.
Después de que terminé, llamé a mi hermana, pero no me contestó. El día transcurrió con normalidad, pero esa sensación que no me dejaba tranquila. Llamé a mi padre, aunque no tengo una buena relación con él. Pero él no me contestó. Salí del trabajo y llamé a mi madre, que está de viaje con su esposo en un crucero, para saber cómo está, pero se escuchaba muy feliz... Después de hablar con ella, me arreglé. Pero no me sentía bien, la angustia me estaba matando y ese sentimiento era muy fuerte. Cuando Will me fue a buscar para el cumple de Tamy, él hablaba y mi mente estaba como si estuviera en otra parte, no podía pensar en nada, solo en este sentimiento que me agobia, pero no sabía qué hacer, no sabía nada sobre mi papá y mi hermana Alana.
Llegamos al antro de la fiesta, Will se encargó del regalo, felicitamos a Tamy, todos bailaban, pero yo solo estaba ida, solo quería salir de ese lugar que me asfixiaba. Sin darme cuenta, le robé las llaves a mi novio mientras hablaba con sus amigos.
Salí del antro, planeaba conducir hasta el pueblo, tenía que ver a mi hermana, escuchar su voz y ver que estaba bien. Estaba a cuatro horas del pueblo cuando mi celular empezó a sonar; era William, pero no me importaba. Yo solo quería ver a mi hermana porque no me respondía. El cielo estaba negro y la oscuridad era inminente, las gotas empezaban a caer, una tormenta se acercaba. Al instante, mi pecho dolía, sentía que no podía respirar mientras conducía. Cuando perdí el control del coche, solo sentí un fuerte impacto y una sacudida del vehículo. Sentía un fuerte zumbido en mis oídos, mi teléfono con la pantalla rota empezó a timbrar. Como pude, con mi cuerpo adolorido y manos manchadas de sangre, lo tomé; no podía pedir ayuda porque la voz no me salía.
Solo escuché la voz y esas palabras que me destruyeron.
—Lamentamos informarle que su hermana Alana. Su cuerpo fue hallado sin vida; todo indica que se suicidó... ¡Hola! ...¡¿hay alguien ahí?!... ¡¿me escucha?!— (en la línea)... Mientras solo podía ver la lluvia que caía y sentir las gotas frías sobre mí, todo se me oscurecía...
Es como si estuviera atrapada en un sueño. Persigo a mi hermana Alana, pero no puedo encontrarla, o cuando logro encontrarla, ella desaparece ante mí. Pero hay algo diferente en ella; sus ojos no tienen alegría, su vestido está roto y tiene moretones en su cuerpo. Solo escucho su voz.
"Ali... Yo no lo hice."
Quiero decirle algo, pero las imágenes de nosotras riéndonos y jugando, como lo hacíamos siempre, y luego las imágenes de mí en la carretera perdiendo el control del auto... Lo último que escuché me hace despertar en una habitación en donde no sé dónde estoy. Me siento perdida por la claridad del lugar. Hasta que observo a mi madre, que llora de felicidad al verme.
Violetta: ¡Hija, has despertado! Pensé que también te perdería.— Emocionada, con sus ojos llenos de lágrimas.
Ali: Mamá... tengo sed.— Confundida, sintiendo mi boca seca.
Violetta: (Limpio mis lágrimas, le pasé un vaso de agua con una pajilla, para que tomara el agua... Ha pasado tres meses en coma, no saben el dolor que siento de perder a mi hija tan de repente y sin explicación, y luego que te digan que tu otra hija está en cuidados intensivos, sentí que moría una y otra vez).
Ali: ¡Mamá! ¡Mamá! ¿Dime que es mentira? Que mi hermana está esperando afuera.— con los ojos llenos de lágrimas que amenazaban con caer.
Violetta: (Siento un nudo en la garganta y mi corazón duele al verla así).
—Hija, ¿qué más quisiera decirte que eso?— dijo con tristeza mientras luchaba por no llorar.
Ali: Mamá, ella no... Lo haría, estoy segura de eso. — Siento que el mundo se me derrumba, siento una daga afilada que atraviesa mi pecho, qué lástima, arde y duele con todo mi ser. Trato de quitarme todo, solo repito lo mismo una y otra vez, porque quiero que ella me crea.
—Ella no lo hizo, ella no lo hizo—. Me empiezo a quitar todo desesperadamente, quiero salir de este lugar, siento que no puedo respirar.
Violetta: ¡Por favor, ayúdame!... un doctor —gritando y sujetando a mi hija. Hasta que entra el doctor y le aplica un tranquilizante.
La observé hasta que se quedó quieta, puedo ver que está destruida, desde que nacieron fueron unidas. Lo extraño es que ya han pasado tres meses del accidente... Los médicos dijeron que no tenía una lesión o fractura en su cuerpo, pero su cuerpo no reaccionó a ningún estímulo, es como si estuviera en un sueño profundo. Tengo el presentimiento de que mi niña sintió la muerte de su hermana. Siempre eran así... Desde pequeñas tenían algo raro entre ellas, que a mí me aterraba un poco. Observé a William entrar a la habitación.
William: Apenas que me avisaron, vine. ¿Cómo está? —preocupado.
Violetta: (Me seco mis las lagrimas)
—Tuvo una crisis, el doctor tuvo que aplicarle medicamentos.— Observando a mi hija que está dormida en la cama.
—Gracias por no abandonarla en este tiempo y por estar con ella — Conmovida.
William: No me agradezca nada, sabe que la amo... Ya está listo mi diplomado en Inglaterra, le pediré que se vaya conmigo, solo quiero que ella pueda alejarse un poco para que sea menos doloroso para ella. Hablé con mis padres y me dijeron que la ayudarían para que haga un diplomado en criminología.—
Violetta: Gracias, es lo mejor para ella, le hará bien, aléjate de todo —(Tomando su mano).
—Me alegro de que seas el novio de mi hija, eres un buen muchacho. — Orgullosa y él sonríe...
(Horas después)
Ali: Me despierto y lo observo a Will dormido en el sillón de la habitación. Trato de levantarme, pero siento un poco mi cuerpo pesado y casi me caigo, pero soy sostenida por él. Will me ayuda a caminar hacia el baño y me ayuda de vuelta a mi cama.
— Hola — le digo sonriendo.
William: Hola, no sabes lo feliz que estoy de ver esos ojos verdes de nuevo, casi me vuelvo loco cuando lo supe. — suspirando y abrazándola para besarla. Ella se aferra a mí. En ese instante entra una enfermera con comida; la observé devorar todo.
— El médico dijo que te va a realizar unos estudios y si todo sale bien, puedes regresar a casa —
Ali: ¿Te puedo pedir un favor? Él mueve la cabeza, afirmando.
— ¿Puedes conseguir el informe de autopsia de mi hermana? — intrigada.
William: Está bien, lo conseguiré si eso te tranquiliza —
Ali: ¿Dime lo que sabes o lo que mamá te ha contado? Él suspira y rasca la cabeza.
William: (Me siento en la cama y tomo su mano).
— ¡Por favor! Descansa y luego habrá tiempo para eso —
Ali: Quiero saber todo, sé que ella no lo hizo, haré todo lo que esté en mi alcance para demostrarlo. —
William: Sé que la decisión que tomó tu hermana es difícil de aceptar; incluso tu madre no sabe lo que pasó. Tu padre se encargó de todo. —
Solo sabemos que encontraron su cuerpo en el jardín de su casa con una soga en el cuello colgada. —
Ali: Sé que no lo hizo... Dejó una nota o algo diciendo el porqué lo hizo. Sintió un dolor en el pecho.
William: No escuché nada sobre eso, amor... Yo me quedé contigo; tu madre viajó al pueblo para su funeral.
Ali: ¿Funeral? — Desconcertada.
— Ya fue su funeral... No pude despedirme de ella ni verla por última vez —. Mientras mis lágrimas mojan mis mejillas, siento sus abrazos rodeándome tratando de consolarme.
William: Eso fue hace tres meses. —
Ali: Quedé desconcertada.
— O sea que lleva tres meses aquí en el hospital — Asombrada.
William: Amor, quiero preguntar algo. — Expectante.
Ali: Sí, dime. —
William: ¿Quieres irte a Inglaterra conmigo? Te haría bien un cambio... Mis padres ofrecieron ayudarte para que hagas una especialización. —
Ali: Amor, sabes que te amo. Pero no lo haré — Mirándolo a los ojos.
William: Amor, piénsalo, es bueno para nuestro futuro. —
Ali: Sí, lo sé. Pero no tengo nada que pensar Ahora más que nunca sé lo que quiero y no estaré tranquila; no me lo perdonaría si no lo hago. Volveré al pueblo e investigaré lo que le pasó a mi hermana. Si en algo me quieres ayudar, habla con tu padre para que me consiga el puesto como forense en mi pueblo. Sé que tu padre tiene influencia.
William: Está bien, hablaré con mi padre y tomaré un año sabático para ayudarte.
Ali: No lo hagas. Ve a Inglaterra, estudia, cumple tus sueños. No quiero que te estanques por mí. Si te permito ir conmigo, cometerás un gran error. Por eso quiero que terminemos. Quiero llorar, pero trago mis lágrimas. Es lo mejor para él.
William: ¿Cómo me pides que terminemos? ¿Acaso no me amas? —sin entender.
Ali: Porque lo hago. Te lo pido, que terminemos, que te vayas y que cumplas tus sueños. Yo tengo cosas que resolver y no descansaré hasta encontrar la verdad.
William: ¿Estás segura de esta decisión? Porque cuando pase por esa puerta... todo habrá acabado entre tú y yo.
Ali: ¡Sí!
William: ¡Por favor, Ali, recapacita! Solo me acuesto, volteo la espalda. Para que él se vaya, aunque duele, es lo correcto...
Después de que se fue Will, mi madre vino furiosa por lo que había hecho, pero la decisión estaba tomada y nadie me haría cambiar de decisión. El médico me dio de alta del hospital e íbamos caminando a casa.
Ali: (Iba observando las calles y sus alrededores, mientras mi madre manejaba).
—Mamá, ¿Roberts?—
Violetta: Está en el trabajo, él me ha ayudado a cuidarte.
Ali: ¿Mamá, eres feliz con él?—
Violetta: Sí, muy feliz, es un gran hombre, hija.— Mientras conducía.
Ali: ¿Mi padre me visitó en el hospital?—
Violetta: Solo una vez.— (suspira)
—¿Hija, estás segura de lo que quieres hacer?— (agregando)
Ali: Sí, quiero saber la verdad.
Violetta: La verdad que en mi corazón me dice que ella no lo hizo. Pero prométeme que te cuidarás y me llamarás todos los días, y si descubres algo o corres peligro, vuelve a casa. Hija, sabes que te amo y no toleraría perderte.—
Ali: Te lo prometo, mamá.— (sonríe)
Llegamos a casa y mi madre me entregó una caja con un celular nuevo con mi mismo número. Algunos de mis amigos me esperaban en casa como una especie de celebración de bienvenida. Pasé un rato agradable hasta que recibí una llamada de William que quería hablar conmigo. Llamé un taxi y fui a su apartamento. Llegué y empecé a tocar la puerta hasta que él abrió.
William: Hola— pasa, abriendo su puerta más, para que pase.
— Quería ir a buscarte cuando te dieron de alta, pero quise darte tu espacio. ¿Está segura de lo que quiere hacer? —
Ali: Sí, ahora más que nunca. — decidí.
Lo observé ir a la barra de la cocina para tomar un sobre de manila de color amarillo.
William: Hablé con mi padre. Te consiguió el puesto... Casualmente no hay médico forense, porque renunció. — me entrega el sobre.
Ali: ¿Renunció? — desconcertada.
William: Renunció, de hecho, después de la autopsia de tu hermana. Renunció. Hay una copia del informe de la autopsia. —
Ali: (lo abrí, saqué los papeles y empecé a leer). Este informe no está completo, faltan muchos datos de la víctima, resultado del contenido estomacal, pruebas de orina y si hay rastros de droga en su sangre. Esto está muy raro, hay muchas inconsistencias... — intrigada.
...Información...
INFORME FORENSE
Del Instituto de Medicina Legal del Pueblo de Denver
Solicitado por: Autoridad Judicial de Denver
Objeto del informe: Dictamen de la causa de muerte
Alana Morgan Smith
Lugar: Denver
Fecha de realización: 07 de junio de 2022, a las 10:00 h
Perito Médico Forense: Esteban Sáez
Preámbulo: El cadáver fue encontrado la madrugada del 07 de junio de 2022, colgado de una cuerda en el jardín, hasta el momento del levantamiento del cadáver (10:00 h) cuando, una vez descolgado, se aprecia que el lazo mide 2 mm de grosor y que el nudo se encuentra en la región posterior del cuello. Al entrar en la casa, se evidencia que está en completo orden. No se encuentra nota de despedida de la occisa. El último contacto no tiene su bandeja de llamadas, está limpia.
Examen externo: El cadáver fue encontrado colgado y hallado sin calzado, con un vestido de color lila que deja a la vista unos arañazos y hematomas en los brazos, fijados ante mortem.
Características generales:
Nombre y apellidos del occiso: Alana Morgan Smith
Estatura y peso: 1,62 m y 55 kg
Complexión: Delgada
Cabello: Castaño oscuro
Edad: 26 años
Estado civil: soltera
Señales particulares: Tatuaje de una luna en su muñeca izquierda. A simple vista no se aprecian signos de deshidratación a nivel de la epidermis o en las mucosas, salvo el signo de Stenon Louis al ser hallado con los ojos abiertos. Las livideces se encuentran fijas en la región del cuello, por lo que concuerda, es decir, nos muestra que han transcurrido entre 12 y 16 horas. En cuanto a la rigidez, cuesta vencerla y se aprecia protrusión lingual al haberse hinchado la lengua, empujando ésta a los dientes. A nivel del cuello existen surcos, y en los oídos hay un poco de sangre. Hay livideces de color rojizo en las extremidades, concentrándose en las regiones más distales. En la boca presenta hongo de espuma y en la cara existe palidez y petequias cutáneas. Una vez quitado el lazo, establecemos que se trata de una ahorcadura completa al encontrarse el cuerpo en completa suspensión, simétrica al estar el nudo justamente en la nuca y típica por lo mismo, por encontrarse en la zona posterior del cuello. El lazo utilizado es una soga dura que produce unos surcos también duros.
Causa de la muerte: Suicidio
Ali: No puede ser eso. Aquí ocultan información, ni siquiera está la autopsia, sino la descripción del hallazgo de su cuerpo. A veces, al ver una víctima, debemos ver más allá. A veces un detalle cambia todo.
Ahora todo está claro, alguien se está tomando demasiadas molestias para ocultar cosas; además, me parece muy sospechoso que el médico forense haya renunciado. — (haciendo comillas con mis manos)
—Además, los arañazos pudieron ser heridas defensivas. Sé que mi hermana es luchadora y lucharía hasta su último segundo de vida.—
Solo me desplomé en el sofá mientras lloro. Siento los brazos de Will... hasta que me calmó.
—Creo que debo irme. Gracias por ayudarme como siempre —dije, limpiando las lágrimas. Mientras él toma mi mano.
William: Espera, toma, esto es un boleto de avión para Inglaterra para pasado mañana. Solo te esperaré; si no vas, tomaré ese avión sin ti —recalcó.
—Y entenderé que esa fue tu decisión, pero quédate esta noche conmigo.
Ali: Solo lo observé y acaricié su rostro mientras él besa mi mano. Luego tomó mi cintura, me acerqué a él y nos sumergimos en un beso que poco a poco se intensificó. Hasta envolvernos en el placer de nuestros cuerpos, donde la ropa estorbó y hicimos el amor... hasta quedarnos dormidos.
Me levanté antes de que amaneciera, me vestí, tomé mis cosas y lo miré por última vez. Dejé el boleto de avión en la mesa de noche, para que él sepa que no iré y no me esperaré.
Tomé los papeles del forense y salí para empacar mis cosas, para ir en busca de la verdad y saber lo que está detrás de la muerte de mi hermana...
Me levanté ante que amanezca, me visto y tomé mis cosas y lo miró por última vez y dejé el boleto de avión en la mesa de noche, para que él sepa que no iré y no me esperé.
Tomó los papeles del forense y salgo. Para empacar mis cosas , para ir en busca de la verdad y saber lo que está detrás de la muerte de mi hermana...
Download MangaToon APP on App Store and Google Play