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Una Bella Chica (Eres Perfecta)

Capítulo # 1

Una chica se encontraba sentada detrás de un escritorio mientras tecleaba en el computador, terminando los últimos detalles de la propuesta que tenía para ofrecerle a sus próximos clientes. De pronto la puerta de la oficina se abrió y por ella se asomo una chica castaña.

- ¿Jefa, necesitas algo más? ya me voy. - hablo la chica, la mujer detrás del escritorio levanto la mirada.

- ¿Ya te vas? ¿Qué hora es? - cuestionó y miro su reloj. - ¡Dios es tardísimo! - exclamó. - Se supone que debo pasar por el regalo de Lincon y de ahí ir a su apartamento. - dijo y procedió a guardar el documento y apagar la computadora.

- Ay jefa cuando te concentras en el trabajo te olvida de todo. - comento la chica.

- Sí, pero para eso te tengo a ti, mi fiel y leal escudera. - comento sonriente mientras tomaba su abrigo. - Vamos.

Las dos mujeres salieron de su oficina y caminaron hacía las escaleras, mientras lo hacían, se despidian del resto de los trabajadores.

- ¿Y usted y su novio están de aniversario? - cuestionó la secretaria.

- No, él está cumpliendo años. - explicó la mujer. - Afortunadamente tuve tiempo de ir a la peluquería y arreglarme un poco este cabello. - dijo tocándose un mechon de cabello rojizo.

- Ah ya. - dijo la secretaria mientras llegaban al estacionamiento. - Bueno jefa nos vemos mañana, suerte en su cita.

- Gracias Natalia, que tengas buenas noches, ya sabes mañana temprano.

- Así es, ya verá esas personas firmaran con nosotros. - dijo la chica entrando a su auto.

La pelirroja se adentra de igual manera al suyo, se colocó el cinturón de seguridad y arrancó el auto, minutos después se estaciono fuera de una tienda de ropa y entro a ella.

- Buenas tardes, hice un pedido por su página de internet ayer, me informaron que estaría listo para estás horas. - le hablo a la dependienta.

- Buenas, ¿ A nombre de quién está el pedido? - pregunto la dependienta.

- Bella Anderson.

- Muy bien. - la mujer tecleo en el computador y sonrió. - Su pedido está listo. - comento. - Espere un momento ya se lo traigo. - la chica dió la vuelta y desapareció detrás de una pared,

minutos después salió con una bolsa en mano y se la entrego a Bella.

- La factura está adentro, fue un gusto atenderla, esperemos que vuelva pronto. - se despidió la mujer.

- Gracias.

Bella salió del lugar y se dirigió nuevamente a su auto, esperaba que a Lincon le gustará su regalo.

...............

Bella levanto la mano para tocar la puerta, pero se acordó de que su novio siempre dejaba las llaves bajo el tapete que estaba a sus pies, dió un paso atrás y levanto un poco el objeto y sí, hay estaba la llave, sonrió y la tomo, luego abrió la puerta, camino unos pasos y entonces escucho unos ruidos que hicieron que la sonrisa se borrará de su rostro, aquellos ruidos eran gemidos y suspiros.

¡No, esto no puede ser! se dijo. Debo de estar imaginando cosas.

La chica siguió caminando, dispuesta a comprobar lo que se imaginaba, lo hizo en silencio, con su corazón martillado en el pecho, las lágrimas amenazaban con salir de sus ojos y tuvo que esforzarse para no dejarlas salir.

Ni siquiera tuvo que abrir la puerta de la habitación, pues esta ya lo estaba, Bella tomo valor y dió un paso adelante para comprobar el engaño de su novio.

Ahí estaba el m desnudo, con una mujer encima de él, la cual movía sus caderas, mientras él tocaba sus senos, pero lo que más impacto a Bella fue que ella conocía a esa mujer. Bella dejó caer la bolsa de regalo y los amantes se percataron de su presencia e interrumpieron el acto.

- Ustedes dos.. ustedes. - musito sin dar crédito a lo que veía, su novio y su prima en la cama. - ¡Ustedes son unos malditos! - exclamó dejando que los hechos se instalarán en su mente. - ¡Tú, eres una zorra!- le gritó a la chica - ¡Y tú un poco hombre, no vales nada, después de todo lo que echo por ti! ¿Así me pagas? - gritaba enojada.

- Ay prima ya deja el drama. - hablo la mujer envolviéndose en una sábana colocándose de pie.

Bella miro a su prima incrédula, ellas nunca se habían llevado bien, pero jamás creyó que fuera capaz de esto.

- Te estabas revolcando con mi novio Tiffany tengo todo el derecho de estar enojada y hacer drama, ¿Cómo puedes actuar tan desvergonzada? - pregunto molesta.

- No entiendo que te sorprende Bella, ¿De verdad creíste que un hombre como Lincon te iba a ser fiel? Solo míralo y mírate. - dijo la chica con despreció,. - No eres más que una gorda asquerosa. - Escupio - Dile Lincon, como te sientes cuando la tocas. - la chica miro al hombre que hasta ahora no había dicho nada, Bella hizo lo mismo, el hombre se levantó de la cama y camino hacia su amante y la abrazo.

- Asqueado. - comento y Bella sintió su corazón romperse. - Me repugnas, tocarte me da asco, ¿Por qué crees que solo emos estado tres veces desde que salimos? La sola idea de tener que acostarme contigo me enferma, tanto que las pocas veces que lo hicimos tuve que drogarme para hacerlo.

Las palabras de los dos lastimaron el corazón de la chica, además acabaron con la poca autoestima que había ganado los últimos meses, las lágrimas cayeron de sus mejillas sin poderlo evitar mientras escuchaba esas hirientes palabras.

- ¿ Si es así, entonces por qué te acercaste a mi? ¿ Por qué? . - pregunto entre llantos.

- Por qué necesitaba a una tonta que me mantuviera, mis padres me quitaron todo, me dejaron en la calle, tú fuiste la solución a mis problemas económicos, pero ya no te necesito, mis padres ya recapacitaron, así que lárgate gorda, no quiero volver a verte. - habló el tipo mirándola con disgusto.

- Así es, prima, desaparece de su vida y entiende de una vez, ningún hombre se va a fijar en semejante bola de grasa, ningún hombre te va a amar. - dijo su prima con desprecio.

Sin decir nada, Bella salió corriendo del apartamento, aquellas palabras habían herido profundamente su corazón, se sentía una completa idiota, una ilusa, ellos tenían razón, ¿Cómo pudo pensar que un hombre como Lincon se fijaría en ella? Debió darse de cuenta antes, ellos tenían un año de relación y en ese año solo habían tenido sexo tres veces, le dolió profundamente haberse entregado a ese maldito, él había sido el primer hombre con el que se había acostado, ella se entregó en cuerpo y alma creyendo que las palabras de Lincon era verdaderas, ahora sabía que todo había sido una mentira. Ahora, sabía que ningún hombre iba a amarla, a desearla, ella era una gorda horrible en la que nadie se fijaría.

Capítulo # 2

Abrió la puerta de su departamento y corrio hacia su habitación, miro el lugar, su cama, a su mente llegaron los recuerdos de las pocas noches que había estado ahí con él.

- Me repugnas - escucho la voz de él en su cabeza y cayo de rodillas mientras sentía un agonizante dolor en el pecho.

- Eres una  bola de grasa. - escucho esta vez la voz de su prima. - Entiendolo nunca un hombre te va a amar.

¿Será eso cierto?

Seguro que sí.

Después de todo, a sus 24 años, Lincon fue el primer novio que tuvo.  Nunca antes ningún hombre había mostrado interés en ella, por eso cuando lo conoció en aquella fiesta en dónde el se acercó y la invitó a bailar se sintió tan feliz, después él le coqueto descaradamente, aquello la hizo sentir hermosa.

Más lágrimas rodaron por sus mejillas al saber que todos esos coqueteos, que todas esas palabras bonitas  fueron solo mentiras, engaños para poder conquistarla y sacarle dinero.

Sonrío irónicamente.

Y valla que el maldito obtuvo lo que quería, ella embelesada y  enamorada  le daba todo lo que él le   pedía, pagaba el arriendo de su apartamento, le regalaba relojes caros, ropa, celulares, todo.

¡Dios que estúpida!  ¡Que patética!

Pero eso le pasaba por ilusa y ridícula  su prima tenía razón, ¿Cómo pudo creer que un hombre tan guapo como Lincon se iba a fijar en ella? 

Bella se levantó  lentamente y comenzó a desnudarse, después  fue al armario y  se paró frente al espejo.

- Mírate Bella. - se hablo así misma. - Eres fea, eres  una gorda, no hay nada bueno en ti, que haga que un hombre te ame, te deseé.

La chica miro sus cuerpo,  su rostro  ovalado, sus  mejillas regordetas, sus brazos gruesos, sus senos  no tan firmes, sus abdomen con lonjas, sus muslos gruesos con estría y celulitis.

¿Qué hombre podría desearla?

Ninguno.

..............

Natalia caminaba de un lado a otro preocupada, eran las 8:20 de la mañana y su jefa no había llegado, los posibles clientes habían llegado hace diez minutos, se encontraban en la sala de juntas y ella no sabía que más decirles para que esperarán. Por encima vez marco al teléfono de su jefa pero este solo timbró y se fue a buzón. ¿Dios qué hago? se pregunto ya desesperada.

En ese momento vio a una rubia caminar hacia ella y sintió un gran alivio.

- ¡Oh Dios Jefa que bueno que está aqui! - exclamó la chica cuando la rubia llegó a su lado.

- ¿Qué pasa Natalia por qué tienes esa cara? - cuestionó. - ¿Bella está hablando con los de la agencia? - pregunto la mujer mientras tecleaba en su celular.

- ¡No! Jefa eso es lo que me tiene así. - dijo la castaña y la mujer la miro interrogante. - La jefe Bella no ha venido, los clientes están desde hace 10 minutos esperando, la llamo a su celular y nada, no responde. - explicó la chica.

La rubia frunció el entrecejo y marco el número de Bella, pero el resultado fue igual.

- Eso es raro, Bella jamás dejaría esperando a unos posibles clientes y mucho menos a unos tan importantes. - musito la rubia.

- Lo sé jefa Ariana, la jefe Bella es muy responsable. - dijo y guardó silencio al darse cuenta que su comentario podría malinterpretarse.

Pero Ariana no presto atención, ella estaba intentando comunicarse con Bella al teléfono fijo de esta.

- Tampoco contesta el fijo. - comenta ya preocupada.

- Yo no hablo con ella desde ayer en el almuerzo, en la noche , Marcus y yo estábamos en una cena con sus padres. - dijo. - ¿Sabes si anoche fue a su apartamento? - cuestionó.

- Ella iba a recoger un regalo para su novio y luego para el apartamento de este. - contó lo que sabía.

- ¿Será que ese idiota le hizo algo - cuestionó.

Lincon nunca le ha caído bien, sabe que está con Bella solo por sacarle dinero, ella se lo advirtió a su amiga, pero Bella está muy enamorada de él, recordó que aquella vez Bella se molesto y dejo de hablarle por una semana, Ariana la apreciaba mucho, la quería como a una hermana y no quería perder su amistad por un idiota , así que pidió disculpa y se guardo sus sospechas sobre Lincon, ahora sentía que había echo mal, estaba segura que ese idiota le había echo algo a su amiga.

- ¿Qué hacemos jefa? - pregunto la castaña.

- Yo hablaré con los de la agencia. - dijo. - Tu sigue intentando comunicarte con Bella.

La castaña asintió y la rubia paso a su oficina, dejó su bolso en el escritorio, prendió la computadora e imprimió los archivos que Bella le había mandado la tarde anterior seguramente antes de irse de la oficina, suerte que los había leído antes de irse a dormir.

Una hora después Ariana despedía a los clientes ya con el trato cerrado.

- ¿Cómo le fue jefa # 2 ? - cuestionó la secretaria.

- Ya te e dicho que no me llames así Natalia.- Se quejo la rubia, la castaña asintió. - Bien, van a firmar con nosotros. - respondió a la pregunta de la chica. - ¿Lograste comunicarte con Bella?

- No, Jefa Ariana.

- Voy a buscarla. - dijo hiendo a su oficina. - Cancela todas las citas, tanto mías como las de ella. - Ordenó y la chica asintió efusivamente.

...........

Ariana estaciono su auto frente al edificio y salió de este, camino hacia la entrada del lugar y saludo al guardia.

- ¿Bella está? - cuestionó.

- Sí, señorita. - respondió este y le abrió la puerta, aquello corroboraba lo que pensaba, algo le estaba pasando a su amiga. Ariana tomo el ascensor y tecleo el número 10 que era el piso donde vivía su amiga en el momento que las puertas se cerraban alguien lo impidió y se adentro al ascensor.

- Buenas. - saludo un hombre.

Ariana solo asintió y volvió a llamar a su amiga, pero nada.

Las puertas del ascensor se abrieron y Ariana salió de este al igual que el hombre. Ariana camino unos pasos hasta llegar a la puerta del apartamento de su amiga, el hombre paso por su lado, no le prestó importancia y comenzó a tocar la puerta del apartamento de su amiga.

- Bella, ¿Está ahí? Abre, necesito hablar contigo. - llamo, espero unos segundos pero no hubo respuesta. - Bella, sé que está ahí, el guardia me dijo que no has salido. - nada , todo era silencio.

Ariana miro a su derecha y vio que el hombre entró al apartamento de al lado.

- Bella abre, por favor. - volvió a llamar pero no sucedía nada, nuevamente marco el número de su amiga y pudo escuchar como el teléfono de esta sonaba corroborando lo dicho por el guardia . - Bella escucho tu celular por favor abre la puerta, sea lo que sea que haya pasado con Lincon yo estoy aquí para escucharte amiga abre. - dijo pero no sucedió nada, su corazón dio un vuelco y empezó a sospechar lo peor. Comenzó a tocar la puerta desesperadamente hasta casi gritar. - Bella abre la puerta Por favor, si no lo haces buscare a alguien que la tiré. - amenazó pero aún así no tuvo respuesta, desesperada y presintiendo lo peor decidió buscar ayuda, corrio hacia la puerta de al lado y la toco desesperada, segundos después el mismo hombre del ascensor la abrió.

- Disculpa, pero necesito ayuda. - hablo sin dejar que el hombre dijera nada. - Mi amiga vive en el apartamento de al lado pero no me abre la puerta, estoy segura que está ahí porque llamo a su teléfono y suena, estoy preocupada creo que le paso algo por favor ayúdame a tirar la puerta. - pidió casi entre lágrimas.

El hombre frunció el entrecejo, pero a pesar de eso salió a ver qué pasaba.

- ¿Está segura de que su amiga está ahí? - cuestionó.

- Sí, escuche. - dijo y marco el número de su amiga, al interior del apartamento se escuchó el timbre del celular. - Ve, ella está ahí, pero no sé que pasa, temo que le haya pasado algo, o que ella haya echo algo estúpido.

El hombre asintió y sin pensarlo dos veces decidió ayudar a la chica, se le notaba desesperada y angustiada.

- Hágase hacia un lado. - dijo y tomo impulso para luego darle una patada a la puerta, la cual cedió ante el fuerte golpe.

Ariana entró rápidamente al apartamento pasando por el lado del hombre y corrió hacia la habitación de su amiga, pero no la encontró en aquel lugar, vio la puerta del vestier abierta y camino hacia el.

- ¡Bella! - grito al ver a su amiga tirada en el piso, con las manos ensangrentadas y alrededor de ella vidrios rotos del espejo. El hombre quién se encontraba en el pasillo al escuchar el grito de la mujer corrió hacia dónde estaba.

- Mierda. - musito al ver la escena.

Rápidamente se arrodillo al lado de la chica y palpo su pulso en el cuello.

- Su pulso está muy débil. - comentó luego, camino entre los vidrios rotos y tomo Las muñecas de la chica y las apretó con sus manos - No te quedes ahí parada, busca algo para hacer presión en las muñecas, unas toallas unas tiras, algo. - le exigió a la rubia quién asintió y miro alrededor del armario, vio unas bandanas y las tomo.

- ¿ Esto sirve? - cuestionó, el hombre asintió y tomo una bandana.

- Presiona está muñeca. - Dijo señalandole el brazo izquierdo. - Fuerte no podemos dejar que siga perdiendo sangre. explicó, Ariana camino con dificultad entre el poco espacio que había en el armario y los vidrios rotos, se agachó y tomó la muñeca de su amiga haciendo presión, mientras el hombre enrollaba la bandana alrededor de la muñeca derecha, al terminar con esa hizo lo mismo con la izquierda, luego se limpió las manos con una toalla y sacó el celular de su bolsillo.

- Hola Soy el doctor Robert Henderson, por favor manda una ambulancia a la avenida Kennedy con 120, edificio Sinderela. - El doctor corto la llamada y miro a la rubia. - Sal voy a bajarla.

Ariana salió del pequeño espacio, Robert con cuidado de no cortarse, metió sus brazos entre la espalda y las rodillas de Bella y la levanto.

- La ambulancia llegara en unos minutos, toma los documentos de ella. - dijo, Ariana asintió y corrió hacia el bolso de su amiga que estaba en la cama, saco la billetera que tenía los papeles de su amiga, Luego ambos bajaron por las escaleras de emergencia.

Minutos después Bella estaba en la camilla de la ambulancia, el doctor Robert y Ariana y dos paramédicos. estaban también en el auto.

- ¿E.. ella va estar bien verdad? - pregunto Ariana asustada viendo los signos vitales de su amiga en el monitor, ella no tenía idea de medicina, así que no sabía cómo estaba Bella

- A perdido mucha sangre. - hablo el doctor mientras le administraba un medicamento a su amiga después de haberla canalizado. - ¿Cuál es el tipo de sangre de la paciente? - cuestionó uno de los paramédicos.

- O negativo. - respondió Ariana.

- Verifica si tenemos reserva de O negativo en el hospital. - ordenó el doctor al otro paramédico este asintió y marco un número. - ¿Quién en su familia puede donarle sangre? - cuestionó el doctor.

- S... su padre. - respondió Ariana. - Pero no creo que sea buena idea decirle, él a estado un poco delicado de salud. - dijo y miro a su amiga, ¿ Por qué no pensaste en eso Bella? se pregunto en silencio Ariana. ¿Qué le habrá echo aquel imbécil para que Bella halla legado a este punto?

- Señor, si tenemos ese tipo de sangre. - informo el paramédico.

- Bueno, parece que tu amiga tiene suerte. - dijo y miro a la joven inconsciente, no pudo evitar preguntarse, ¿ Por qué había echo eso?

Capítulo # 3

Escucha un ruido muy molesto, era como un pitido, eso la fastidiaba, no la dejaba descansar. Abrió los ojos y parpadeo varias veces fastidiada por la luz, intento levantar su mano derecha para tapar sus ojos pero sintió una punzada de dolor y volvió a bajarla, entonces miro a todos lados y se dió de cuenta que no estaba en su habitación.

¿Dónde estaba? ¿Era ese un hospital? ¿ Por qué estaba ahí? Bella se intentó incorporar y sentarse en la cama, con ayuda de sus manos pero otra vez sintió esa punzada de dolor, entonces las miro se dió de cuenta que sus muñecas estaban cubiertas por vendas, en ese momento recuerdo de lo que había pasado llegaron a su mente.

flashback

Se miraba en el espejo odiandose a si misma, a su apariencia, las palabras de Lincon y Tiffany se repetían en su mente una y otra vez, no soporto ver más su reflejo, tomo un frasco de perfume del lugar y lo tiró al espejo haciendo que este se quebrara, se tiró al piso derramando lágrimas, recordado todo lo que había sufrido por ser una gorda, los maltratos de su compañeros en la primaria, secundaria y preparatoria, las burlas, las palabras ofensivas. Recordó la vez que se enamoro de Peter, su mejor amigo en la secundaria. Tenía quince años, Peter era el único amigo que tenía, rubio de ojos café, tenía una sonrisa muy linda y era muy amable, estudiaban juntos, salian al cine, tenían una linda amistad, el la defendía siempre de los que le hacían bullying y fue inevitable que su corazón comenzará a latir por él, así que un día se armó de valor y se confesó. Fue horrible.

- Lo siento Bella, yo te estimo y te quiero mucho, pero no puedo corresponder tus sentimientos, no eres mi tipo. - le dijo, esa fue la primera y última vez que había sido rechazada.

Nunca más se atrevió a confesarse, no quería volver a ser rechazada, ella sabía que no era el tipo de ningún chico. Todo eso cambio cuando conoció a Lincon, él fue quien se acercó a ella, él fue quien le coqueteo, quien la invitó a bailar y luego pidió su número de teléfono, días después la llamo y la invitó a salir ella acepto y en esa primera cita el la beso. ¡Dios casi muere de un infarto por la emoción ese día! Luego pasaron los días y tuvieron varias citas más, hasta que l le dijo que le gustaba y le propuso ser novios, no lo pensó dos veces, dijo que sí y desde ese momento ella se dedicó a complacerlo en todo, a darle todo lo que el quería.

¡Estúpida, estúpida! eso es lo que eres Bella, ¿ Cómo no te diste cuenta? Ariana te lo advirtió, pero no, tu estabas ciega.

Abrazo sus rodillas hundió su cabeza entre estás y su pecho, grito devastada y lloro, lloro tanto que no sabía cuánto tiempo había pasado, cuando dejó de hacerlo, su cabeza dolía horrible, y no podía pensar con claridad, sentía como que no podía con su ser, no quería sentir ese doler, no quería volver a sentir aquello, no quería volver a ser engañada, humillada, rechazada. ¿Y si toda su vida fuera así? Si su destino era estar sola y nunca ser amada por un hombre, no, ella no quería vivir así. Miro el piso, vio un vidrio y lo tomo, no lo pensó solo actuó, se cortó una muñeca y luego la otra, dejó el vidrio en el piso y lentamente se acostó, ya no importaba, ese sufrimiento iba a acabar, poco a poco sus ojos se fueron cerrando y la inconsciencia llegó a ella.

fin flashback

- ! No puede ser que carajos hice! - musito desconcertada.

En ese momento la puerta de su habitación se abrió y entro Ariana, la rubia al ver a su amiga despierta corrió hacia ella y la abrazo.

- Dios despertaste que bueno, estaba tan preocupada. - dijo su amiga mientras derramaba lágrimas.

Bella se sintió horrible por haberla preocupado.

- Estoy bien. - susurro.

- Lo sé. - dijo Ariana y se alejo unos centímetros. - ¿Cómo pudiste hacer eso? - cuestionó ahora luciendo enojada.

- Yo. - musito sin saber qué decir. - No lo sé, no lo pensé, solo lo hice, me deje llevar por el dolor. - explicó y bajo la mirada. - Lo siento tanto.

- Fue horrible encontrarte en ese charco de sangre, pensé... - hablo Ariana entrecortado. - Pensé que te perdería, pensé que morîas, ¿Qué paso para que hiciera eso? - cuestionó.

Bella sintió una punzada en su corazón al recordar lo que había pasado.

- Descubrí a Lincon con... - dijo pero fue interrumpida por una voz masculina.

- Buenas tardes. - dijo el hombre y Bella desvío la mirada de su amiga a aquella voz, era un doctor el cual sonrió y se acercó a ellas. - Veo que ya reaccionaste, ¿Cómo te sientes? - pregunto. Bella lo miraba un poco confundida.

- Es tu doctor. - le explicó Ariana. - Fue el que te atendió.

Bella asintió y sonrió. - Muchas gracias. - dijo.

- No tienes que agradecer nada, es mi trabajo. - respondió el doctor y luego vio los signos vitales en el monitor, luego la miro y Bella no pudo evitar pensar que el doctor tenía unos ojos muy hermosos. - ¿Tienes mareos ? - cuestionó y ella asintió.

- Un poco. - respondió.

- Bien, es normal, perdiste mucha sangre. - dijo. - Voy a dejarte por unas horas más en observación. Por cierto, soy el doctor Robert Henderson. - dijo y dió la vuelta. - Permiso. - se despidió y salió de la habitación, pero no se marchó.

- ¿Es muy guapo cierto? - comento la rubia.

- ¿Crees que es el momento para decir eso? - pregunto Bella.

- Tines razón. - concordo Ariana. - Sígueme contando, ¿ Por qué hiciste semejante estupidez? ¿ Qué paso con Lincon, qué te hizo ese idiota? - pregunto furiosa.

Robert se mantuvo detrás de la puerta, sabía que no debía de estar haciendo aquello, no era ético ni profesional, pero quería saber por qué esa chica había intentado acabar con su vida, ¿ Qué la había orillado a hacer esa tontería?

- Lo encontré teniendo sexo con Tiffany en su apartamento. - respondió Bella y Ariana jadeo al escuchar aquello.

-¿ T.. Tiffany? ¿ Tiffany tu prima? - pregunto sorprendida.

- Sí. - confirmo Bella.

- ¡Esa maldita perra! - exclamó Ariana furiosa. - ¡Y ese maldito! ¡ Oh deja que los vea a los dos! a el voy a darle una patada muy fuerte en las bolas y a ella le voy a arrancar esas malditas extensiones que carga. - amenazó enojada, Bella sonrío por las ocurrencias de su amiga. - Pero eso no fue lo único que pasó, ¿Cierto? - cuestionó Ariana, porque aunque su amiga estuviera muy enamorada del idiota de Lincon, no podría creer que ella había hecho aquello solo por despecho.

Bella bajo la mirada y comenzó a derramar lágrimas, Ariana frunció el ceño y se acercó a ella. - Dime Bella qué más pasó?

Entre lágrimas Bella repitió las palabras que aquellos dos le habían dicho.

Detrás de la puerta Robert se mantenía en silencio apretando los puños con ira, ¿Como dos personas eran tan canallas y tan desalmadas para no solo traicionar la confianza de una persona sino decirle palabras tan hirientes,? ¿ Qué clase de hombre haría tal cosa? un patán, un cobarde, un poco hombre?

-¡ Esos malditos! - exclamó Ariana. - Ahora con más razón quiero tenerlos frente a mí y darles su merecido. - dijo enojada y miro a su amiga con la mirada baja. - ¿Dime que no creíste ninguna de esas palabras? - cuestionó. Bella no respondió a su pregunta y se mantuvo en silencio. - Escúchame bien Bella, todo lo que te dijeron esos dos solo es una sarta de mentiras, tú eres hermosa así como eres, No tienes por qué sentirte mal contigo, ese idiota no sabe lo que dice, es un patán y poco hombre, tú eres una mujer no solo hermosa, sino también inteligente amable, cariñosa. Mírate a tus 24 años eres dueña de tu propia agencia de publicidad y no solo eso sino, que en solo dos años la has llevado a ser una de las más prestigiosas agencias de publicidad del país, tú eres excepcional amiga, cualquier hombre con dos dedos de frente se daría cuenta de eso, no te derrumbes y ni te sientas poca cosa por las palabras de un maldito engreído, patán y miserable hombre y su zorra, desgraciada, amante.

Bella miro a su mejor amiga y sonrío, agradeció sus palabras, Ariana era su mejor amiga, la hermana que nunca tuvo, la había conocido en su primer año de universidad, ambas iban a estudiar lo mismo y se agradaron desde el primer momento, entre ellas crecio una amistad incondicional e inquebrantable.

- Te recuerdo que la agencia es de las dos. - musito Bella.

- Sí, Pero tú eres la de las ideas. - aseguro su amiga.

Robert se alejo de la puerta, dejando de escuchar la conversación de las amigas. No era correcto estar haciendo eso y la verdad no entendía por qué lo había echo.

- ¿Papá y mamá? - cuestionó Bella preocupada.

- No, no les dije nada, no quise preocuparlos. - respondió su amiga.

- Gracias.

- No vuelvas a hacer una tontería como esa Bella, hay personas que te amamos y que si te perdemos sufriríamos mucho. - comentó Ariana volviendo a derramar lágrimas.

- Perdón perdón, lo sé fui una tonta, no pensé en el sufrimiento que podía causarte a ti y a mis padres, sobre todo a papá, juro no volver a cometer una estupidez cómo ésta.

- Más te vale que sea cierto. - exigió su amiga.

No tenía. el amor de un hombre,. pero tenía una gran amiga, la mejor de todas.

Quiero dejar una nota por aquí, y agradecer a las personas que le están dando una oportunidad a esta historia. ❤️❤️

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