Mi Joven Profesor

Mi Joven Profesor

Capítulo 1: Daniela llegó a mi vida para cambiarlo todo

Hola, soy Rafael Araujo, tengo 23 años y nací en Cúcuta el 9 de marzo del 2002. Soy cucuteño de verdad, criado entre el calor fuerte de la ciudad, las idas al centro con mi mamá, las tardes jugando fútbol en la calle y los vallenatos sonando duro en cualquier esquina.

Desde pequeño fui un pelao tranquilo. Nunca me gustaron los problemas ni andar metido en vainas malas. Mi mamá siempre decía que yo tenía alma de profesor porque me gustaba explicarle tareas a los demás y ayudar a cualquiera que no entendiera algo. Las sociales siempre fueron mi materia favorita. Me gustaba hablar de historia, política, culturas y entender cómo el mundo cambiaba con los años.

Por eso decidí estudiar licenciatura en sociales. No fue fácil, parce. Hubo momentos donde no tenía ni pa’l pasaje y me tocaba caminar hasta la universidad. También trabajaba en lo que saliera porque en mi casa nunca sobró la plata. Muchas veces llegaba cansado, pero aun así seguía estudiando hasta tarde porque tenía claro que quería graduarme y sacar adelante a mi mamá.

Me gradué como profesor de sociales el 26 de julio del 2025. Ese día fue uno de los más importantes de mi vida. Mi mamá lloró apenas me vio con toga y birrete. Me abrazó fuerte y me dijo:

—Mijo, yo sabía que usted sí iba a lograrlo.

Y sinceramente yo también me sentía orgulloso porque detrás de ese diploma había demasiado sacrificio. Yo pensé que después de graduarme mi vida iba a empezar a acomodarse… pero la vida tenía otros planes pa’ mí.

Todo empezó mucho antes.

Cuando yo tenía 21 años estaba de novio con María José Ruiz. Duramos casi dos años juntos. Yo la quería muchísimo. Ella era bonita, inteligente y tenía una sonrisa que me dejaba bobo. Pero también peleábamos bastante por celos y por inmadurez de ambos.

A finales de octubre del 2024 nuestra relación ya venía mal. Discutíamos casi todos los días. Yo estaba concentrado en terminar la universidad y ella trabajaba demasiado. Aun así seguíamos juntos intentando arreglar las cosas.

Más o menos en noviembre del 2024 fue cuando quedó embarazada de Daniela, aunque ninguno de los dos lo sabía en ese momento. Semanas después las peleas empeoraron y terminamos definitivamente. Yo pensé que esa había sido la última vez que la iba a ver.

Después de eso dejamos de hablar completamente.

Mientras yo seguía estudiando y pensando solo en graduarme, María José descubrió que estaba embarazada. Pero nunca me dijo nada. Según ella, le dio miedo contarme porque pensó que yo no iba a responder o que iba a creer que quería arruinarme la vida justo cuando estaba terminando mi carrera.

Y así pasaron los meses sin que yo supiera absolutamente nada.

Hace nueve meses ocurrió lo que me cambió la vida para siempre.

Ese día yo estaba en la casa relajado viendo videos en el celular cuando tocaron la puerta. Mi mamá salió primero y luego gritó desde la sala:

—¡Rafa! Lo buscan.

Yo salí tranquilo pensando que sería algún vecino o un amigo. Pero apenas vi quién estaba afuera sentí que el corazón se me aceleró.

Era María José.

Pero no estaba sola.

Tenía una bebé recién nacida en brazos.

Parce… esa imagen jamás se me va a olvidar. Ella tenía la cara cansada, los ojos aguados y se veía agotada. La bebé venía envuelta en una cobijita rosada, dormidita y tan pequeñita que parecía una muñeca.

—Necesito hablar con usted —me dijo bajito.

Desde que me habló de “usted” sentí raro el ambiente porque antes siempre me decía “Rafa” o “amor”.

La hice pasar y nos sentamos en la sala. Mi mamá estaba pendiente de todo sin decir nada. Entonces María José respiró profundo y soltó la noticia que me dejó completamente en shock.

—Rafael… ella es su hija.

Uy no, parce… yo quedé frío.

Sentí que el mundo se me vino encima de una. Me quedé mirando a la bebé sin saber qué decir. Literalmente estaba paralizado.

—¿Cómo así que mi hija? —le pregunté todo confundido.

Ella empezó a llorar y me contó todo. Me explicó que descubrió el embarazo poco después de terminar conmigo, pero decidió quedarse callada por miedo. Dijo que pasó el embarazo prácticamente sola y que ya no podía más.

Mi mamá se acercó despacito y cogió a la bebé. Apenas le vio la carita dijo:

—Ay no, pero mírenla… tiene los mismos ojos cafés de Rafael.

Y sí… la niña tenía mis ojos cafés oscuros y la misma expresión seria que yo hacía cuando estaba pensando. Ahí sentí algo raro en el pecho. Una mezcla de miedo, nervios y amor que jamás había sentido antes.

La bebé se llamaba Daniela Araujo Ruiz. Apenas escuché ese nombre sentí algo bonito porque sonaba fuerte y elegante al mismo tiempo.

Pero lo peor vino después.

María José me pidió que cargara a la niña un momento. Yo todavía nervioso la recibí con miedo porque nunca había sostenido un bebé tan pequeño. Daniela abrió sus ojitos cafés despacito y me miró fijamente.

Parce… yo sentí algo inexplicable en ese instante.

Y mientras yo estaba ahí embobado viendo a mi hija, María José soltó unas palabras que me dejaron peor.

—Yo no puedo seguir con esto sola, Rafael… ya no puedo más.

Yo pensé que solamente estaba cansada o necesitaba ayuda unos días. Pero no.

Ella agarró un bolso pequeño que había dejado al lado del sofá y me dijo casi llorando:

—Perdóneme… pero necesito irme.

—¿Cómo así irse? —le pregunté asustado.

—No puedo cuidar de ella ahora… usted es el papá.

Uy no, parce… yo sentí que el corazón se me bajó hasta los pies.

Antes de que pudiera reaccionar bien, María José me dio un beso en la mejilla, acarició la cabecita de Daniela y salió de la casa llorando.

Y así… me dejó solo con una bebé recién nacida.

Yo me quedé parado en media sala con Daniela en brazos sin entender qué estaba pasando. Mi mamá fue la que reaccionó primero.

—Bueno mijo, ya le tocó ser papá de verdad.

Esa noche fue la más larga de mi vida. Daniela lloraba mucho y yo no sabía ni qué hacer. Mi mamá me enseñó cómo prepararle el tetero y cómo cargarla bien. Yo estaba muerto del susto porque sentía que era demasiado pequeñita.

Los primeros días fueron una locura total. Casi no dormía. Daniela se despertaba mucho en las madrugadas y tocaba caminar con ella por toda la casa pa’ que se calmara. Más de una vez terminé dormido sentado con ella en el pecho.

El primer mes fue durísimo porque además del cansancio también tenía miedo. Miedo de no saber criarla bien. Miedo de no tener suficiente plata. Miedo de no poder darle lo que necesitaba.

Pero poco a poco fui aprendiendo.

A los dos meses Daniela ya reconocía mi voz. Apenas yo le hablaba, abría esos ojitos cafés grandotes y se calmaba. Eso me derretía completo.

A los tres meses empezó a sonreír más seguido y mi mamá estaba completamente enamorada de ella. Decía que la casa volvió a tener alegría desde que llegó la niña.

A los cuatro meses ya yo estaba completamente pegado a mi hija. Salía a hacer vueltas y quería regresar rápido pa’ verla. Empecé a trabajar en cualquier cosa mientras buscaba ejercer mi carrera porque entendí que ahora tenía una responsabilidad enorme.

A los cinco meses Daniela ya agarraba mis dedos fuerte y soltaba risitas cuando le hacía caras graciosas.

A los seis meses dijo “papá” por primera vez y casi lloro como un niño pequeño.

A los siete meses empezó a gatear por toda la casa. No se quedaba quieta ni un segundo.

Y a los ocho meses ya intentaba ponerse de pie agarrándose del sofá mientras mi mamá la cuidaba y yo salía a dejar hojas de vida en colegios.

Hubo momentos difíciles también. Fiebres, noches sin dormir, preocupaciones por dinero y el dolor de sentirme abandonado por María José. Porque aunque trataba de entenderla, me dolía que hubiera desaparecido así.

Pero cada vez que veía a Daniela dormida agarrándome un dedo con su manito pequeña… entendía que tenía que seguir luchando.

Hoy ya pasaron nueve meses desde que María José dejó a Daniela recién nacida en mis brazos y desapareció de mi vida.

Ahora me toca ejercer mi carrera de profesor de sociales pa’ darle a mi hija el futuro que merece. Ya no puedo pensar solamente en mí. Tengo una niña que depende de mí y voy a trabajar duro todos los días pa’ que nunca le falte nada.

Porque desde el momento en que Daniela llegó a mi vida, entendí que ella se convirtió en mi razón más grande para salir adelante

.

Capítulos
1 Capítulo 1: Daniela llegó a mi vida para cambiarlo todo
2 Capítulo 2: La llamada que podía cambiarlo todo
3 Capítulo 3: “El puesto es suyo, profesor”
4 Capítulo 4: Los ojos de Araceli
5 Capítulo 5: Dejando Montería
6 Capítulo 6: Lo que no me deja en paz
7 Capítulo 7: La clase de sociales
8 Capítulo 8: La tarea que no era solo una
9 Capítulo 9: Lo que no se fue con el tiempo
10 Capítulo 10: Intentando seguir
11 Capítulo 11: El vacío que dejó
12 Capítulo 12: Una llamada que necesitaba hacer
13 Capítulo 13: Ya no podía esconderlo
14 Capítulo 14: El mensaje que llevaba meses esperando
15 Capítulo 15: El carro prestado
16 Capítulo 16: Nervios antes de verlo
17 Capítulo 17: La primera salida
18 Capítulo 18: Una noche inesperada
19 Capítulo 19: Llegando borracho
20 Capítulo 20: La llamada de la mañana
21 Capítulo 21: ¿Quieres ser mi novia?
22 Capítulo 22: Bajo las estrellas y el sonido del mar
23 Capítulo 23: Lo que nunca dije en voz alta
24 Capítulo 24Lo que ya no se puede ignorar Narra María José
25 Capítulo 25: Lo que no supe decir a tiempo Narra Rafael
26 Capítulo 26: La llamada que no me dejó dormir
27 Capítulo 27: El cumpleaños donde todo volvió a encajar
28 Capítulo 28: El plan que empezó en una clase
29 Capítulo 29: El aula que se convirtió en un recuerdo
30 Capítulo 30: La boda en la iglesia
31 Capítulo 31: La recepción en casa
32 Capítulo 32: El viaje sorpresa Narra Araceli
33 Capítulo 33: La luna de miel
34 Capítulo 34: Un malestar que no era normal Narra Araceli
35 Capítulo 35: La noticia inesperada Narra Araceli
36 Capítulo 36: La noticia Narra Rafael
37 Capítulo 37: El nacimiento de nuestro hijo Narra Araceli
38 Capítulo 38 El primer encuentro Narra Rafael
39 Capítulo 39: Lo que el tiempo acomodó
40 Capítulo: 40 Ocho años después de todo
41 Capítulo 41: El costeño que se enamoró de una cucuteña
42 Capítulo 42: La costeña que llegó a cambiar mi vida
43 Capitulo 43 : Mis 17 años y la verdad de mi corazón
44 Capítulo 44 : Una tesis y una promesa
45 Capítulo 45 : Un diez bien Ganado
46 Capítulo 46 : llegando de sopresa
47 Capítulo 47 “El vestido rojo antes de la sorpresa”
48 Capítulo 48“La mejor noche de mis 17 años”
49 Capítulo 49 “El momento en que llegó mi príncipe
50 Capítulo 50 “Las locuras de las dos de la mañana”
51 Capítulo 51 “Las dos rayitas”
52 Capítulo 52 “Voy hacerme cargo”
53 Capítulo 53 “No voy abandonar a mi hija”
54 Capítulo 54 “Llegué para responder
55 Capítulo 55 “No pienso abandonar a mi hija”
56 Capítulo 56 “Quiero que seas mi esposa”
57 Capítulo 57 “La llegada de nuestra princesa
58 Capítulo 58 “Aurora Valentina”
59 Capítulo 59 “Hasta que la muerte nos separe”
60 Capítulo 60 “La princesa de papá y mamá”
61 Capítulo 61 “El niño que me hace sonreír”
62 Narra Aurora – Siete años después de nuestro amor
Capítulos

Updated 62 Episodes

1
Capítulo 1: Daniela llegó a mi vida para cambiarlo todo
2
Capítulo 2: La llamada que podía cambiarlo todo
3
Capítulo 3: “El puesto es suyo, profesor”
4
Capítulo 4: Los ojos de Araceli
5
Capítulo 5: Dejando Montería
6
Capítulo 6: Lo que no me deja en paz
7
Capítulo 7: La clase de sociales
8
Capítulo 8: La tarea que no era solo una
9
Capítulo 9: Lo que no se fue con el tiempo
10
Capítulo 10: Intentando seguir
11
Capítulo 11: El vacío que dejó
12
Capítulo 12: Una llamada que necesitaba hacer
13
Capítulo 13: Ya no podía esconderlo
14
Capítulo 14: El mensaje que llevaba meses esperando
15
Capítulo 15: El carro prestado
16
Capítulo 16: Nervios antes de verlo
17
Capítulo 17: La primera salida
18
Capítulo 18: Una noche inesperada
19
Capítulo 19: Llegando borracho
20
Capítulo 20: La llamada de la mañana
21
Capítulo 21: ¿Quieres ser mi novia?
22
Capítulo 22: Bajo las estrellas y el sonido del mar
23
Capítulo 23: Lo que nunca dije en voz alta
24
Capítulo 24Lo que ya no se puede ignorar Narra María José
25
Capítulo 25: Lo que no supe decir a tiempo Narra Rafael
26
Capítulo 26: La llamada que no me dejó dormir
27
Capítulo 27: El cumpleaños donde todo volvió a encajar
28
Capítulo 28: El plan que empezó en una clase
29
Capítulo 29: El aula que se convirtió en un recuerdo
30
Capítulo 30: La boda en la iglesia
31
Capítulo 31: La recepción en casa
32
Capítulo 32: El viaje sorpresa Narra Araceli
33
Capítulo 33: La luna de miel
34
Capítulo 34: Un malestar que no era normal Narra Araceli
35
Capítulo 35: La noticia inesperada Narra Araceli
36
Capítulo 36: La noticia Narra Rafael
37
Capítulo 37: El nacimiento de nuestro hijo Narra Araceli
38
Capítulo 38 El primer encuentro Narra Rafael
39
Capítulo 39: Lo que el tiempo acomodó
40
Capítulo: 40 Ocho años después de todo
41
Capítulo 41: El costeño que se enamoró de una cucuteña
42
Capítulo 42: La costeña que llegó a cambiar mi vida
43
Capitulo 43 : Mis 17 años y la verdad de mi corazón
44
Capítulo 44 : Una tesis y una promesa
45
Capítulo 45 : Un diez bien Ganado
46
Capítulo 46 : llegando de sopresa
47
Capítulo 47 “El vestido rojo antes de la sorpresa”
48
Capítulo 48“La mejor noche de mis 17 años”
49
Capítulo 49 “El momento en que llegó mi príncipe
50
Capítulo 50 “Las locuras de las dos de la mañana”
51
Capítulo 51 “Las dos rayitas”
52
Capítulo 52 “Voy hacerme cargo”
53
Capítulo 53 “No voy abandonar a mi hija”
54
Capítulo 54 “Llegué para responder
55
Capítulo 55 “No pienso abandonar a mi hija”
56
Capítulo 56 “Quiero que seas mi esposa”
57
Capítulo 57 “La llegada de nuestra princesa
58
Capítulo 58 “Aurora Valentina”
59
Capítulo 59 “Hasta que la muerte nos separe”
60
Capítulo 60 “La princesa de papá y mamá”
61
Capítulo 61 “El niño que me hace sonreír”
62
Narra Aurora – Siete años después de nuestro amor

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play