CAPÍTULO 05

María después de pensarlo bien, algo le quedó claro y eso era que no iba a dejar que su hermana se sacrificara por ella, pero mucho menos se pensaba casar con un hombre que no la amaba, eso nunca lo iba a permitir. 

 

Se levanta de la cama, toma una maleta que tenía a un lado de la cama, toma 5 vestidos de los más sencillos que tenía, tres pares de zapatos y se quita el vestido que traía puesto, que era el de la fiesta. 

 

Se pone primero el corsé de color blanco, toma uno de los vestidos sencillos de color rosa palo; la parte de arriba era de manga larga pegada a sus brazos, la parte de la manga era esquina que se sujetaba a su dedo medio. 

 

Era de cuello alto, tenía una abertura en medio que llegaba debajo de la clavícula, un escote discreto, la parte de abajo era largo y ancho, con olanes, la falda era gruesa, aunque no muy grande. 

 

Eran las 5:20 cuando estuvo lista, bajó las escaleras y ordenó a uno de los empleados bajar su pequeña maleta; salió de la casa y ordenó que prepararan el carruaje. Su empleada particular, la joven que siempre estaba con ella, se dio cuenta de lo que iba a hacer en cuanto miró la maleta y rápido corrió a buscar a Brian para decirle lo que María estaba a punto de hacer. 

 

Brian estaba con su hija Luz en su habitación, junto con su esposa, le estaban dando algunos consejos y tratando de darle valor; ellos sabían lo que estaba a punto de hacer, el sacrificio que estaba haciendo por su familia y el reino, solo querían que no se sintiera sola. 

 

Estaban en un tierno abrazo cuando llegó la empleada que siempre estaba con María y alterada dijo. – Mi señorita se piensa tomar el lugar de la señorita Luz. 

 

Está afuera con su maleta, se va a ir a la embarcación, por favor tienen que detenerla; no es tan fuerte para que vaya a ese lugar, podría morir en manos de esos hombres, mi señorita es tan alegre, tan dulce, que si se va no sabrá manejar las dificultades que se le presenten. 

 

Luz al escuchar lo que su hermana pensaba hacer, sale corriendo a alcanzarla, dejando atrás a sus padres; al salir de la casa, la encontró ordenando que subieran su maleta al carruaje, se acerca la toma del brazo y molesta le dice. – No te dejaré ir, seré yo la que vaya. 

 

Tú tienes que quedarte, recuerdas estás a punto de casarte con el hombre que… 

 

No terminó de hablar porque María, jaló su brazo para que la soltara y seria le dijo. – No seas hipócrita hermana… 

 

Luz no entendía por qué le contestaba así, insegura le dice. - ¿Por qué me hablas así? 

 

María con esa actitud seria y molesta se acerca a ella, en un susurro le dice al oído. – Anoche los escuché en el laberinto y quiero dejarte claro que yo no necesito de tu caridad, ni la de él. 

 

No te metas y deja que me marche o le diré a mi padre lo que escuché anoche, hasta puedo decir que te has portado indecentemente, si esos hombres se enteran de que una señorita de las que va en el barco ha perdido su honor, que ha tenido comportamientos inapropiados, al reino entero le podría ir mal. 

 

Acaso has pensado en mi padre, sabes que con esto podría perder la vida, sin hablar de mis hermanas, de mí; piensa bien en lo que estás haciendo y deja de ser una cobarde, ahora que me voy, aprovecha para casarte con el hombre que amas, pero no pienso permitir que en el futuro me digas que eres infeliz por mí. 

 

Luz agachó la cabeza avergonzada, no supo que decirle y cuando sus padres llegaron a tratar de detener a María, se llenó de miedo, no supo que decir para detenerla, para apoyarlos; en la discusión que tuvieron María y sus padres, ella no pudo decir nada, su mirada siempre estuvo en el suelo. 

 

La discusión fue fuerte y el tiempo no podía esperar más, María para calmar a sus padres con una sequedad y frialdad dijo. – Luz está de acuerdo en que tome su lugar o ¿me equivoco? 

 

Luz volteó a ver a su padre que la miraba esperando su respuesta, pero ella no pudo decir nada, realmente no quería que su hermana fuera, pero tenía tanto miedo de que dijera que estuvo con Carlos, que llorando se da media vuelta y corre a su habitación sin decir una sola palabra. 

 

Brian no entendía lo que había pasado, pero al tener el tiempo encima, no le quedó más que aceptar, aunque su esposa le rogaba por que no la dejara; ella no los dejó ir a la embarcación, se despidió de sus padres ahí mismo, los abrazó y antes de subir al carruaje le dijo a su padre. – Cancela mi compromiso con el príncipe heredero, ya no quiero casarme con él. 

 

Sube al carruaje y se va a la embarcación, al llegar mira como las 4 familias estaban ahí despidiéndose de sus hijas; tres de ellas subieron resignadas, pero a una de ellas casi la arrastraron los hombres del rey de reyes, estaba llorando, gritaba que no quería ir, se miraba tan mal, que María sintió algo de tristeza por la joven, pero no había nada que se pudiera hacer. 

 

María subió al barco, se presentó como la hija menor de la familia de la espada del reino; ella misma tuvo que cargar su maleta, que parecía un pequeño baúl donde llevaba su ropa, era algo pesado, tuvo que arrastrarlo, pero ninguno de los hombres del barco la ayudó y eso mismo pasó con las 4 jóvenes que subieron con ella. 

 

Una vez que el enorme barco zarpó, las 5 jóvenes estaban en la cubierta viendo como desaparecían las casas de su ciudad, algunas lloraban, pero la que más gritaba era esa joven que subió a la fuerza y una vez que ya no se vio ni una casa o el muelle, el mismo hombre que entró hablando al palacio, habló desde donde estaba el timón, que estaba en lo alto. 

María se sentia tan triste

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Comments

Zaidymar 🌠

Zaidymar 🌠

Así es María primero muerta que humillada viviendo de sobras, quien sabe si en esa isla 🏝️🏝️🏝️ consigues a tu papi chulo.

2025-08-10

1

Isabel Ramo

Isabel Ramo

ésa es mi chica valiente 😍

2025-08-10

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