En uno de los clubs más exclusivos de la ciudad, propiedad del viejo millonario Franklin Taylor, todas las miradas voltean al Bugatti Mistral que se acaba de estacionar en la entrada, un hermoso superdeportivo, que pocos podrían darse el lujo de tener. Pero el automóvil palidece ante la mujer que baja del mismo, ya sea por su belleza o su llamativa presencia.
La hermosa mujer se saca los lentes de sol de la Colección Medusa Icon de Versace, para dejar al descubierto los ojos azules brillantes que cautivan inmediatamente, pero el apodo de "la fiera" que se ha ganado a pulso, hace que cualquiera tiemble a su lado. Eliana Safra es una joven de veintiún años, que ha estudiado Finanzas y Negocios Internacionales en la universidad más prestigiosa del país, y aunque se ha graduado con honores y con el promedio más alto de la última década, a lo que se dedica actualmente dista mucho de lo que su padre esperaba para ella.
...Eliana Safra...
Eliana Safra es la soltera más cotizada del país, aparte de pertenecer a una de las familias más ricas y poderosas del continente. Es hermosa, joven y particularmente sensual; sin embargo, es inalcanzable para todos. De carácter fuerte, personalidad extrovertida e inteligencia envidiable, Eliana es una experta de artes marciales y maneja las armas de fuego, como si fuese una mercenaria experta, por lo que cualquiera se asusta fácilmente, cuando pretenden acercarse ante alguien que no cree en el amor.
- "Buenas tardes", dijo Eliana con esa mirada soberbia que mantiene para alejar a las personas.
- "¿De dónde vienes?, estás muy azul", expresó Kevin, el nieto de don Franklin Taylor, con aquella cualidad que tiene para no mostrar ninguna expresión.
- "Ja, ja, ja, me has sacado de una sesión de fotos, no tuve tiempo de quitarme el maquillaje, y las mechas del cabello, bueno por ahora son mi estilo personal", manifestó Eliana guiñando un ojo. "Mi tiempo es valioso, dónde está el viejo, que cree que aún estamos en el medioevo", cuestionó con mirada de aburrimiento.
- "¿Dónde está mi abuelo?, la señorita Safra lo está buscando", manifestó Kevin, dirigiéndose a Federico Loza, el asistente personal del viejo millonario.
- "Los llevaré con el señor Franklin Taylor Ellison, pero deberían tener respeto por una persona mayor", expresó don Federico.
- "Si el respeto se ganara solo por la edad, a los delincuentes cuando llegan a viejos habría que hacerles monumentos. Quien quiere respeto, muestra respeto. Jamás lo tengo por quien pretende dirigir mi vida, sin considerar mi opinión, dejé de ser una niña asustada hace varios años, y si al señor Taylor Ellison le molesta mi forma de ser, debería reconsiderar la idea de tenerme en su vida", manifestó Eliana, con la actitud altanera de siempre; hay algo que no consideran cuando se enfrentan con ella, Eliana Safra no tiene miedo de morir, siente que ya no tiene nada que perder y no deja que nadie la domine.
Su padre, Jonathan Safra, y el abuelo de Kevin Taylor, pretenden obligarlos a contraer matrimonios, para solidificar una relación comercial que vienen gestando ya desde algún tiempo, solo que ambos jóvenes no tienen ningún interés de someterse a tan "detestable" capricho.
El señor Loza los lleva al salón privado del abuelo de Kevin, hay dos fuertes guardaespaldas en la puerta, y cuando ingresan al lugar, este está lleno de objetos de mucho valor, el asistente personal del señor Taylor Ellison les pide que tomen asiento, y que esperen un momento.
Si bien Kevin tomó asiento, Eliana se paseaba por el lugar, tomando entre sus manos un hermoso jarrón.
- "Eso debe valer una fortuna", dijo Kevin mientras veía a Eliana balancear el jarrón.
- "Aunque es de la dinastía Ming, este no debe haberle costado más de dos millones de dólares, supongo que en su casa, debe guardar los más valiosos. Pero lo impresionante de este lugar es ese cuadro de Amadeo Modigliani, le debe haber costado muchos millones de dólares. No es mi pintor favorito, creo que exagera con los retratos de mujeres desnudas, pero hay gusto para todos", afirmó Eliana, cuando el señor Franklin Taylor ingresó.
- "Buenas tardes, señorita Safra. Es fascinante su conocimiento en obras de arte, son habilidades que alguien de alcurnia domina fácilmente", manifestó don Franklin; aunque le extrañaba la forma de arreglarse de la joven.
- "Varios de los curadores de arte más reconocidos del mundo, realmente no venían de familias de alcurnia. Y conozco el valor, porque he participado en varias subastas. Negocios son negocios; sin embargo, le advierto que no soy un negocio, y no estoy en venta", manifestó Eliana, mirando directamente al abuelo de Kevin.
- "No es una venta, es garantizar la posición de las familias, dos jóvenes inteligentes, apuestos y pertenecientes a familias respetables, pueden ser una sociedad...", expresó don Franklin.
- "¿Rentable?, no lo creo. Mire no tengo nada contra su nieto, es más de los pretendientes que ha ido buscando mi padre, es el único decente. Pero yo, no tengo ni la menor intención de comprometer mi libertad, mi tiempo y muchos menos mis sentimientos. Este matrimonio nunca va a suceder, vine a decirle que no agote mi paciencia, ni su nieto, ni yo estamos de acuerdo", comentó Eliana volviendo a jugar con el jarrón chino de la dinastía Ming.
- "Ustedes creen que porque pertenecen a estas familias y tienen dinero, pueden hacer lo que quieran, los privilegios vienen con responsabilidades, y asegurar un buen matrimonio es una de ellas. En el fondo no importa lo que opinen, es la decisión de los adultos la que se respeta", dijo el abuelo de Kevin.
La mirada de Eliana oscureció y como quien despierta un demonio, levanta el jarrón y lo tira al piso haciéndolo trizas, sin inmutarse. El abuelo de Kevin se sobresaltó y miró incrédulo lo sucedido. Mientras sus guardaespaldas ingresaban.
- "Niña, sabes lo que vale eso y lo arruinas. Tienes que responder por ello", manifestó ofuscado el abuelo de Kevin, quien solo quedaba mirando la escena, como si fuera lo más normal del mundo. Franklin Taylor Ellison había buscado una novia, por el nombre de la familia, pero no tenía idea de quien era ella.
En ese momento, Eliana sacó las llaves de su automóvil y las tiró al abuelo de Kevin.
- "Mi automóvil vale muchísimo más que ese jarrón, puede quedárselo", dijo Eliana con una gran sonrisa. "¿En qué siglo vive?, ¿en verdad cree que con decir se casan eso va a suceder?, acaso voy a subir al altar llorando lamentando mi suerte, que idiotez. Soy Eliana Safra y hago lo que quiero, donde quiero y cuando quiero. Le voy a hablar en el idioma que usted entiende, si el dinero da poder, yo tengo muchísimo, mío, no de mi padre, no de mi familia, solo mío. Ni mi padre, y mucho menos usted, va a obligarme, a hacer algo que no quiero. No busque enemigos, donde va a salir derrotado señor Taylor. Sé muy bien que en este asqueroso mundo, si no tienes dinero te comen, te entierran, te aplastan, te destrozan, te arrebatan hasta el alma, cuando te quedas a merced de un poderoso que ha decidido hacer de ti lo que quiera; aprendí eso desde hace mucho y desde entonces, usé mi apellido como ustedes enseñan y formé mi propio escudo protector; y créame ahora soy inmune a las amenazas y a la extorsión, no despierte un tigre, si no quiere morir", aseveró Eliana, dirigiéndose a la puerta.
De pronto los guardaespaldas del viejo millonario la estaban apuntando con un arma; Eliana forma en su rostro una sonrisa altanera y confiada, como si fuera inmune a cualquier amenaza.
- "Podría matarla, enterrar su cuerpo, y desaparecerla, buscarían sin encontrarla", dijo el abuelo de Kevin.
De manera intempestiva, y sin saber de donde pudo sacarla, Eliana ya estaba apuntando con su arma al señor Taylor.
- "Podría, pero le aseguro que usted muere conmigo. (Sacando el seguro) Dispararé cuando llegue a diez, si no me dejan ir, y le aseguro que es mi última palabra, uno, dos, tres...", expresó Eliana con una serenidad impresionante.
La joven es hermosa sin lugar a dudas, pero su personalidad dista mucho de la imagen de una mujer educada, delicada y "sumisa" que esperaba el abuelo de Kevin; y mientras la observaba desafiarlo, sabía que en lugar de apaciguar el afán de Kevin de desligarse de su familia, esa mujer lograría distanciarlo aún más, había equivocado su elección, el viejo hombre no entendía por qué habían salido jóvenes tan rebeldes y renegados de su posición social.
El abuelo hizo una señal para que bajen las armas, Eliana sonrió, y salió del lugar como si nada hubiese sucedido.
- "Vaya joven escogiste para ser mi prometida", dijo Kevin con una sonrisa de satisfacción.
- "¿Qué les pasa a ustedes?, ¿por qué reniegan de su familia", cuestionó el abuelo de Kevin bastante frustrado.
- "De la familia no es tanto, sino de que pretendan tomar decisiones por nosotros. (Se pone de pie y toma las llaves del autor de Eliana) Le voy a devolver esto, y mándame el costo del jarrón, lo voy a pagar. No me obligues a ser exactamente como ella, acepten mis decisiones, si intervienen en eso, seré exactamente como me educaron, pero lo usaré para destruirlo", expresó Kevin saliendo del lugar inmediatamente.
Kevin alcanzó a Eliana y le devolvió las llaves de su automóvil, le agradeció por ayudarlo a sentar el ejemplo de lo que podría lograr si le seguían insistiendo. Eliana solo sonríe y le dice que le debe un favor, él asiente y se despiden.
Eliana Safra subió a su vehículo y se fue a toda velocidad; la joven oculta un gran dolor, pero para todos los demás es una fiera indomable que hace lo que quiera.
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Updated 29 Episodes
Comments
Nancy Parraga
Interesante, por primera vez veo una chica que no se deja someter a un compromiso donde los protagonistas se opinen esperemos que siga así y no la sumisa de siempre
2025-03-23
3
Edna Miranda
aaa ya quería leer la historia de ella cuando salió el capítulo de el, ella me pareció un interesante gracias
2025-03-28
1
Betty Saavedra Alvarado
Eliana dejaste bien claro que no te casaras el abuelo ya entendió por la mala
2025-03-21
4