Después de que Gonzalo se subió yo me acomodé a su lado, el chófer cerró la puerta y luego fue a su posición para poner en marcha el auto, mientras tanto nosotros en la parte trasera rosabamos nuestros muslos inevitablemente.
El se ajustaba su corbata cada tanto, recuerdo cuando Felipe se ponía nervioso cuando estaba conmigo los primero años de noviazgo, un vapor brotaba de su cuerpo, eso hacia que comenzará a sudar, yo percibí que le estaba volviendo a pasar y no pude aguantar la risa, llevé mi mano a la boca para tratar de amortiguar la risa, pero no pasó desapercibido para Gonzalo.
- ¿Que es tan gracioso?-- me preguntó cortando mi momento.
- No es nada señor-- le respondí, pero entonces el acercó sus boca a mi oído y habló en voz muy baja.
- tu y yo, tenemos una conversación pendiente -- advirtió y se alejó, ahora la nerviosa era yo y el que reía era el.
Continuamos el resto del trayecto en silencio, llegamos al restaurante y definitivamente cumplió, era un lugar muy lujoso, además se veía agradable.
Nos bajamos, el chófer sacó la silla del maletero y la armó rápidamente, Gonzalo sentó a Ana, y sin esperar más tiempo entramos.
Sin reserva, nos dejaron pasar.
- Señor Vernet, que gusto tenerlo de visita, a usted y a su familia, lo llevaré a la habitación VIP-- le dijo el chico de la puerta, luego el llamó a uno de los meseros y le dió la orden de guiarnos.
Nos condujo por un pasillo, allí habían varias puertas, me hizo recordar a estos restaurantes donde van los ricos que salen en las novelas coreanas, puertas grandes de madera con bordes dorados, maravilla arquitectónica.
Llegamos al fondo y el chico sacó una tarjeta, la paso por un lector y la puerta se abrió por si sola, entramos, Gonzalo acomodó a su niña justo a su lado, y yo me hice al otro extremo de Ana, luego nos pasaron la carta, yo pedí lo más económico que ví en la carta, no quería abusar de su generosidad.
- ¿En serio vas a pedir eso?-- indagó y yo asentí, el negó la cabeza y luego le habló al mesero.
- por favor borra lo que ella pidió, yo voy a pedir por ella, trae dos órdenes de Tomahawk Steak acompañado de ensalada caprese y vino Cabernet Sauvignon, y para mí hija espaguetti de arroz y camarones en tempura y agua para beber -- finalizó, el mesero tomo nota y luego pidió permiso para retirarse.
A los 5 minutos entró una nueva mesera empujando un carrito, allí traía la botella de vino que pidió Gonzalo, una jarra de cristal llena de agua, también traía una tabla de quesos y unos panecillos integrales.
Gonzalo tomó uno de los panes y comenzó a darle a Ana en pequeños trozos, la mesera nos sirvió el vino y el vaso de agua y se retiró.
- Este vino es delicioso-- dijo el.
- si, era mi favorito, hace mucho no lo tomaba, la última vez que lo bebí, fue en compañía de mi esposo -- le comenté y casi se ahoga con el trago que había llevado a su boca.
- ¿Eres casada?-- preguntó.
- Viuda, el desapareció cuando cayó al mar, nunca lo encontraron y lo dieron por muerto-- le respondí con sinceridad.
- Lo siento mucho, me imagino que lo amabas ¿Verdad?- indagó.
- Aún lo amo, fue el hombre de mi vida-- ya pasaron 6 años, pero lo siento a mi lado, como si nunca hubiese desaparecido-- le recalque.
- Debió ser difícil....-- el mesero cortó la conversación al entrar a traernos nuestros platos, nos sirvió y de nuevo se retiró.
Ayudé a alimentar a Ana, ella comió con mucho agrado, su papá también le daba bocados de comida, se notaba que era su plato favorito, nosotros también íbamos comiendo, la elección que hizo Gonzalo estaba deliciosa, la carne en su punto, casi que se derretía en mi boca de lo suave y jugosa que era, la ensalada me refrescaba y el vino era la combinación perfecta.
Cuando terminamos Gonzalo tomó una de las servilletas y limpio la boca de Ana, ella sonreía mientras el lo hacía, su conexión era especial y eso me removió sentimientos, pensé en Salomón y en Samara, el fue así con ellos, también pensé en como fue que el rehizo su vida, que sintió el al conocer una nueva mujer, en brindarle un hogar y crear una nueva familia, además que debió ser casi de inmediato, porque su hija cumplió 6 años hace poco y varios meses atrás cumplimos 6 años de la tragedia, fue demasiado abrumador procesar todos estos pensamientos, tanto así que comencé a llorar, me levanté rápidamente y fui al baño casi corriendo, entré y cerré la puerta, me deje caer en el piso y comencé a llorar en silencio, había algo que quemaba en mi pecho.
Por un momento sentí rabia con el por no recordarnos, pero luego recapacite, no se que tan grave fue su lesión, o porque motivo no había recuperado su memoria después de tantos años, pensé en el sufrimiento de mi hija, en el mío, en la dura situación que pasamos cuando todo pasó, fue una mezcla de emociones que no pude controlar..... Tomé aire, limpié mi maquillaje que se había arruinado y luego lo retoque de nuevo, cuando me veía de mejor aspecto, regresé a la mesa, ante la mirada confundida de Gonzalo me senté de nuevo, tomé la copa de vino y le di un sorbo.
El seguía hablando y jugando con Ana, entonces aproveché el momento para pedir permiso y salir al balcón, quería llamar a mi hija, escuchar su voz me iba a ayudar a estabilizar estás emociones descontroladas.
-¿puedo salir un momento?, necesito llamar a mi hija --
- Claro que sí, aquí estaremos esperándote -- me dijo y yo sonreí débilmente, tomé mi cartera y salí.
Me senté en la silla que había en el balcón, saqué mi celular y marqué al número de mi hija, ella tardo en responder, pero finalmente escuché su voz a través de la línea.
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Updated 48 Episodes
Comments
Adriana Trejo
yo le estaria haciendo una de pataletas para que me recuerde 🤣 digo 🙆♀️
2025-02-26
1
Linilda Tibisay Aguilera Romero
saca cuentas el no puede ser el padre de Ana, Pero quien hizo todo esto será los padres de Cristian junto a la familia de Felipe
2025-03-31
1
Carmen Cañongo
Díos Ana yo no estaría tan tranquila ya me hubiera desesperado teniéndolo dé frente y no poder hacer nada
2025-03-04
1