18- Retrospectiva: Hacerla Desistir

Varios días habían pasado desde el fin de la batalla. La paz se asentaba sobre la manada, y con ella llegaron noticias que llenaron a Emma de esperanza: su hermana Kattie estaba embarazada. Sería tía, y esa idea iluminaba cada rincón de su corazón. Esperaba con ansias la llegada de esas nuevas vidas, de ese rayo de luz que prometía un futuro más brillante, al menos, para la manada WinterMoon.

Kattie había asumido su rol como Luna, y Emma no tenía dudas de que sería magnífica. Sin embargo, mientras el mundo de su hermana parecía encaminarse hacia un destino de plenitud, el suyo era una maraña de incertidumbre.

La noche anterior, durante la fiesta de asunción de Kattie, había sucedido algo que no esperaba. Entre las luces cálidas y las risas que llenaban el gran salón, los príncipes habían buscado un momento a solas con ella. Sus palabras todavía resonaban en su mente, como un eco persistente que no podía ignorar.

—Lo que tienen aquí es hermoso —le había dicho Marcus mientras miraba a su alrededor, la celebración en pleno apogeo. Su tono era diferente, más solemne de lo habitual. —Este lugar, este momento... La simplicidad de disfrutar cada instante sin la sombra del miedo. Es algo que todos deseamos.

Emma lo había escuchado en silencio, sintiendo el peso de esas palabras. Pero fue Sebastián quien realmente la había inquietado.

—En nuestra manada, las cosas no son tan simples —dijo, con una franqueza inusual. Sus ojos la observaron como si buscaran algo en ella, como si midieran su reacción. —Lo que vivieron aquí es una ilusión comparado con lo que enfrentamos cada día.

Marcus había asentido antes de añadir:

—Piénsalo, Emma. Un alfa que gobierna sobre una sola manada, es codiciado a tal punto. Con un rey que rige manadas enteras es aún peor. El hambre de poder es tan fuerte que todo tipo de peligro nos acecha. En nuestra manada, el miedo y el peligro no es solo una emoción. Es una constante.

Nunca los había escuchado tan serios, sus palabras estaban cargadas de una gravedad que la inquietaba. Pero lo que realmente la golpeó fue lo que Sebastián dijo después:

—Después de lo sucedido, no estamos seguros de lo que sea mejor para ti. Si deseas vivir tranquila y encontrar paz, en esta manada, estamos dispuestos a aceptar tu rechazo.

Aquellas palabras fueron como un golpe directo al pecho, sacándole el aire de los pulmones, asfixiándola al instante, haciendo que su loba comenzara a aullar de dolor, un lamento que resonaba en cada fibra de su ser.

—“No lo harán... No pueden hacerlo... Ellos son nuestros” —Su loba se negaba a aceptar lo que escuchaba

Su cuerpo reaccionó, aunque Emma trató de ocultarlo. Pero no sirvió de nada; sabía que los príncipes lo habían notado.

—Pero si estás dispuesta a darnos una oportunidad, debes saber que las cosas no serán fáciles —continuó Marcus, su voz era calmada pero firme, como esperando que ella dijera que sí.

Sebastián tomó la palabra nuevamente, tan directo como siempre:

—En dos días nos iremos. No podemos quedarnos más tiempo lejos de nuestra manada; nuestros padres nos necesitan. Pero antes de irnos, queríamos asegurarnos de que comprendes nuestra realidad.

Marcus se inclinó ligeramente hacia ella, sus ojos reflejaron algo que Emma no supo descifrar, en ese momento.

— Emma, si decides quedarte aquí lo entenderemos. No queremos forzarte a unirte a nosotros. Pero también debemos ser honestos. Hay cosas en nuestra manada que no has imaginado. Estamos en medio de dos mundos. Te contaremos lo que podamos antes de irnos. Sabemos que no puedes tomar una decisión sin conocer la verdad. No sería justo.

No le estaban pintando un futuro prometedor, de hecho, todo lo que decían parecía destinado a hacerla desistir, a que ella los rechazara.

¿Por qué parecían tan empeñados en que ella no los siguiera? ¿Era una forma de protegerla o una prueba para medir su compromiso?

Y, aun así, ahora estaba aquí frente al lago congelado, rodeada de imponentes árboles cubiertos de nieve. La quietud del paisaje invernal contrastaba con el torbellino en su interior.

Emma se sentía nerviosa. Jamás había tenido una conversación voluntaria con los príncipes, y no podía predecir cómo se desarrollaría esta. ¿Qué tan malas podrían ser las verdades que querían compartir?

La ansiedad era una sombra persistente desde la noche anterior, cuando las palabras de los gemelos resonaron en su mente, una y otra vez. No había dormido. No podía apartar de su mente las miradas serias de Marcus y Sebastián, la forma en que parecían querer alejarla de su mundo y, al mismo tiempo, mantenerla cerca.

Ahora, con el aire frío mordiendo su piel, Emma trataba de calmar su respiración. Sabía que los príncipes no tardarían en llegar, y con ellos, la verdad que tanto temía y, a la vez, anhelaba.

Emma respiró profundamente, llenando sus pulmones con el aire frío que parecía limpiar sus pensamientos. No sabía qué iba a suceder, pero una cosa tenía clara: fuera lo que fuera, ella estaba lista.

O, al menos, eso quería creer.

Más populares

Comments

Yenyfer Ospino

Yenyfer Ospino

Excelentes capítulos me encanta esta novela me tiene bastante intrigada 🤔

2025-01-24

2

Audrey Rodríguez

Audrey Rodríguez

Me esta gustando mucho este libro, aunque era de esperarse. El de la hermana me encanto katti y sus cuatrillizos 😍❤️❤️‍🔥

2025-01-25

3

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play