Sin refugio en la mente

Azazel.

_____________

A pesar de los esfuerzos de esa niña por negar que mi presencia le resultaba agradable, era evidente que la tensión hacia mí había disminuído considerablemente, solo a veces, cuando se involucraban temas delicados para su comprensión, era que sus emociones volvían a inquietarse.

Uno de los tantos sábados en los que Makeline había terminado su turno por la noche en la heladería, se disponía a cerrar el local por fuera cuando su teléfono vibró en el bolsillo. Empezó a andar, resonando el eco de sus pasos, mientras fruncía el ceño al ver el móvil.

La hermana de su madre al parecer se había enfermado, y el mensaje había sido enviado desde el teléfono de su madre. Pero eso ella ya lo sabía –al igual que yo–, habían estado mandándole mensajes por email desde hace días. Apagó el teléfono y siguió su camino, pero yo sentí curiosidad, si evadía sus emociones, no serían claras para mí tampoco.

—¿Todo bien? —cuestioné.

Normalmente, no solía ser visible cuando la seguía en la calle, ella siempre me ignoraba, pero su reacción de molestia me había hecho querer husmear más profundamente. Volteó a verme mientras se cubría con el abrigo y se acomodaba el cabello que se le agitaba con el viento.

—Sí, ¿por qué preguntas?

—Tu expresión cambió después de ver el mensaje.

—Ah, eso. Yo supongo que no, pero me da igual —respondió con indiferencia, aunque su tono demostraba lo contrario y yo no era ningún idiota para no darme cuenta—. Tampoco es como si me fuese a involucrar en eso.

Yo me sentía totalmente intrigado, su comportamiento no era lo usual. Casi todos los mortales mostraban más empatía en situaciones así, al menos superficialmente. Incluso si la persona que padecía era despreciable, mostraban un lado hipócrita. Y no es que me esté quejando de ello, me gustaba ver cómo se envenenaban solos sin una tentación de por medio.

Pero percibía sentimientos mezclados en ella.

—¿En serio? ¿Ni siquiera te importa lo más mínimo que tu tía está enferma?

—¿Y tú cómo sabes que mi tía está enferma? ¿Estabas leyendo mis mensajes desde ahí?

La noté molesta. Me quedé en silencio, si le molestaba pensar que podía leer sus mensajes sin consultar, estaba seguro de que no le iba a encantar lo siguiente. Tras unos segundos de analizarlo, decidí ser directo.

—Yo ya lo sabía —tenía el tono más grave y suave—. Lo sabía antes de que recibieras ese mensaje.

—¿Qué? 

No quise continuar respondiendo inmediatamente. Seguí caminando sin mirarla, dejé que el sonido de sus pasos fuera la única respuesta. Esperaba que ella sacara sus propias conclusiones.

—Azazel. Dime de qué diablos estás hablando ahora. Necesito saber.

—Digo que yo ya estaba al tanto de la situación de tu tía incluso antes de que recibieras el mensaje. Lo supe desde hace un par de días, para ser más específicos.

Me observó con desconfianza, y la entiendo. Iba a ser peor cuando armara todas las piezas.

—¿Lo supiste cómo? ¿Sabes todo lo que le pasa a las otras personas sin conocerlas?, ¿como un conocimiento absoluto?

Igual era un poco lenta.

—Uhm no. No es precisamente eso —miré en su dirección con rapidez y luego disolví la mirada en la oscuridad de la calle— Te recuerdo que soy un demonio, Makeline. Pero tampoco soy omnisciente.

—¿Entonces cómo lo sabes? 

Iba a ser muy incómodo si dejaba caer la verdad, pero ya había entrado en esa conversación.

—No necesito leer tus mensajes para saber tus pensamientos. Lo escucho directamente.

Makeline detuvo el paso. Se volteó con desconfianza.

—¿Lees... mis pensamientos? —de pronto sentí en ella cierto horror recorrerla, y el estómago se le empezó a revolver.

—Sí. Si es lo que deseas llamar a eso entonces sí. Leo tus pensamientos, al menos cuando estás a menos de un metro de distancia de mí.

La rabia la golpeó de repente. Estaba enojada. Los pensamientos llegaron en avalancha a su mente sin que ella lo quisiera o pudiera impedirlo. Todo eso que había evitado admitir, todo lo que había pensado sobre mí cuando estaba frustrada y todo lo que había estado deseando, se dio cuenta de que yo podía leerlo todo en cuanto viniera a su cabeza. Pensaba en cómo yo había quebrantado su intimidad e invadido su cabeza. La confesión le traía una mezcla de emociones negativas que ni siquiera ella sabía interpretar. Pensaba en cómo su privacidad había sido violada en formas que no imaginaba posibles.

—Sí. Ya sé que ahora mismo quieres meterme en un frasco y lanzarme lejos —confesé al ver pasar esa idea por su mente.

Su cuerpo se puso más rígido y su rostro cambió nuevamente al escuchar eso. Sentía un calor a pesar del frío de la noche, y eso le estaba provocando una leve jaqueca que se le formaba en la sien, y que también yo podía sentir si lo activaba. Lo que no sabía distinguir es si era por vergüenza o por la ira.

Pero por favor, era un poco obvio, ¿no? Por supuesto que yo podía saber lo que pensaba, soy el hijo del diablo.

—Tampoco es para que te pongas así, no tienes por qué enojarte tanto —dije—. No los puedo escuchar todo el tiempo, ya te dije, es solo cuando estás cerca. Y por favor cálmate. Me estás estresando con tu revoltosa cabeza.

—¿Yo —recalcó— te estoy estresando?

—Tu cabeza y tus emociones se volvieron como una turbulencia de un momento a otro, y no estoy acostumbrado a aprehender ese tipo de agitación mental.

Y con ella alterada, lo que yo escuchaba era semejante a un anfiteatro lleno de personas, donde no puedes elegir a qué foco del campo de atención dirigirte.

—¿Y me estás culpando de eso? Yo no puedo evitar pensar, Azazel.

Capítulos
1 Primera etapa: Negación
2 Apatía
3 Ruptura de realidad
4 La maldad ante mis ojos
5 Cambio de fortuna
6 Tiempo prestado
7 Hijo del infierno
8 La rutina del destino
9 Tensión silenciosa
10 Propiedad indebida
11 Sin refugio en la mente
12 Cadena invisible
13 La doble cara del control
14 Sombras de contrición
15 El eco de lo divino
16 El precio de la indiferencia
17 Apresada en el pasado
18 Visión del abismo
19 Cicatriz invisible
20 A punto de romperse
21 Eco del recuerdo
22 Duda culposa
23 Ajetreo desmedido
24 El barista del infierno
25 Lo que calla la mente
26 El cine reacio
27 Aversión contenida
28 Defensa silenciosa
29 El peso de mi alma
30 Fragilidad en desgarro
31 Abismo interior
32 Máscara mal hecha
33 Cautiva en la asfixia
34 Prisión de vértigo
35 Enclaustrada
36 Aguijón de paranoia
37 El precio de mi paz
38 Caminos en paralelo
39 Desagradable
40 Callar para escapar
41 Cadena rota
42 El extraño de los ojos verdes
43 La invitación
44 Un juego de incitación
45 Desde el otro lado
46 El arte de la provocación
47 Cuando el plan se rompe
48 En el nombre de Dante
49 Sangre en el filo
50 Un alma en juego
51 Presa del cazador
52 Mensajes de Auxilio
53 La muerte dulce
54 Confía o perece
55 El último respiro
56 Sombras carmesí
57 Si las emociones me traicionan
58 Verdades que arden
59 La decisión imposible
60 El jardín perdido
61 El sacrifico del alma
62 Epílogo
Capítulos

Updated 62 Episodes

1
Primera etapa: Negación
2
Apatía
3
Ruptura de realidad
4
La maldad ante mis ojos
5
Cambio de fortuna
6
Tiempo prestado
7
Hijo del infierno
8
La rutina del destino
9
Tensión silenciosa
10
Propiedad indebida
11
Sin refugio en la mente
12
Cadena invisible
13
La doble cara del control
14
Sombras de contrición
15
El eco de lo divino
16
El precio de la indiferencia
17
Apresada en el pasado
18
Visión del abismo
19
Cicatriz invisible
20
A punto de romperse
21
Eco del recuerdo
22
Duda culposa
23
Ajetreo desmedido
24
El barista del infierno
25
Lo que calla la mente
26
El cine reacio
27
Aversión contenida
28
Defensa silenciosa
29
El peso de mi alma
30
Fragilidad en desgarro
31
Abismo interior
32
Máscara mal hecha
33
Cautiva en la asfixia
34
Prisión de vértigo
35
Enclaustrada
36
Aguijón de paranoia
37
El precio de mi paz
38
Caminos en paralelo
39
Desagradable
40
Callar para escapar
41
Cadena rota
42
El extraño de los ojos verdes
43
La invitación
44
Un juego de incitación
45
Desde el otro lado
46
El arte de la provocación
47
Cuando el plan se rompe
48
En el nombre de Dante
49
Sangre en el filo
50
Un alma en juego
51
Presa del cazador
52
Mensajes de Auxilio
53
La muerte dulce
54
Confía o perece
55
El último respiro
56
Sombras carmesí
57
Si las emociones me traicionan
58
Verdades que arden
59
La decisión imposible
60
El jardín perdido
61
El sacrifico del alma
62
Epílogo

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