Capítulo 18 Vigilancia

Alice, Aristoteles y Elara llegaron al Centro Médico Mount Sinai, un hospital reconocido por su excelencia en tratamientos médicos avanzados. Elara, visiblemente nerviosa, caminaba junto a su padre mientras observaba el imponente edificio, sus manos sujetando con fuerza la mochila que llevaba.

Alice, con su presencia calmada y confiada, trató de tranquilizar a la joven.

—Elara, este es uno de los mejores hospitales de Nueva York —le explicó Alice con una voz suave—. Aquí te atenderán los mejores especialistas. Quiero que sepas que estás en las mejores manos.

Elara, sin apartar la mirada de la fachada del hospital, le lanzó una mirada agradecida a Alice.

—Gracias, señora Crawford. Esta oportunidad significa mucho para mí —dijo Elara, con un tono humilde y algo tímido.

Alice le dedicó una leve sonrisa.

—No tienes nada que agradecer. Todo sea por ti y por Aristoteles. —Las palabras de Alice fueron sinceras, y por un momento, Elara miró a su padre, quien también le sonreía.

Aristoteles no pudo contener una sonrisa de orgullo y alivio, sintiendo que la tensión en sus hombros se relajaba ligeramente. Ver a su hija en un lugar como ese, con la esperanza de recibir el tratamiento que tanto necesitaba, le daba una sensación de paz que pocas veces experimentaba.

En ese momento, un hombre de bata blanca se acercó al grupo. Era alto, de mirada amable y porte seguro.

—Buenas tardes, señora Crawford —dijo el hombre, con voz serena—. Me alegra verlos aquí.

Alice asintió y se volvió hacia Aristoteles y Elara.

—Aristoteles, Elara, les presento al doctor Sinclair, jefe de cardiología pediátrica del hospital.

El doctor Sinclair extendió una mano, que Aristoteles estrechó firmemente, y luego se volvió hacia Elara con una sonrisa reconfortante.

—Encantado de conocerte, Elara. He revisado tus informes médicos y creo que podrías ser una excelente candidata para un tratamiento que estamos probando aquí. Es experimental en América, pero ha tenido buenos resultados en Europa, donde ya se ha aplicado en varios pacientes.

Elara suspiró profundamente, y su mirada reflejaba una mezcla de nerviosismo y esperanza. Sentía la intensidad de la situación y, al mismo tiempo, el temor natural de enfrentarse a algo tan serio.

—¿Experimental? —preguntó Aristoteles, intentando mantener la calma, aunque era evidente la preocupación en su voz.

El doctor Sinclair asintió.

—Sí, es un tratamiento innovador que se enfoca en mejorar las funciones cardíacas en jóvenes con condiciones como la de Elara. Hemos visto casos de éxito y creemos que tienes las condiciones para beneficiarte de este enfoque.

Elara miró a su padre, y Aristoteles la tomó de la mano, dándole un apretón suave y alentador.

—Estamos aquí contigo, Elara. No tienes que hacer esto sola —le susurró, tratando de transmitirle toda la confianza que sentía, aunque en su interior también estaba aterrado.

El doctor Sinclair los observó con empatía y añadió:

—Antes de avanzar, necesito realizar algunos exámenes adicionales para asegurarnos de que esta opción es la mejor para ti. ¿Estás lista, para hacerlos ahora?

Elara respiró hondo y asintió lentamente.

—Sí… estoy lista.

Aristoteles y Alice la acompañaron hasta la entrada del área de exámenes, donde se despidieron de ella momentáneamente. Elara se alejó bajo la guía del doctor, lanzando una última mirada hacia su padre y Alice.

Una vez que Elara se fue, Alice y Aristoteles quedaron en el pasillo, en un silencio lleno de pensamientos y emociones.

—No te preocupes —dijo Alice, tratando de tranquilizar a Aristoteles —. Confío en el.

En ese momento, el celular de Alice sonó. Era James, quien le recordaba sobre una reunión que debía atender en poco tiempo.

—Aristoteles, debo asistir a una reunión. Creo que será mejor que me adelante en un taxi para que tu no dejes a Elara sola—sugirió Alice con naturalidad.

Aristoteles negó con la cabeza con firmeza.

—No, señora Crawford, yo la llevaré. No me sentiría tranquilo dejándola sola.

Alice apreció la determinación en su voz y, aunque sabía que podía ir por su cuenta, aceptó su ofrecimiento. Ambos se dirigieron al estacionamiento en silencio, cada uno sumido en sus propios pensamientos sobre Elara y lo que depararía el tratamiento.

Al llegar al estacionamiento subterráneo, el eco de sus pasos resonaba en el amplio espacio vacío. Sin embargo, Aristoteles notó algo inusual en el ambiente. Su instinto se activó de inmediato, y antes de que pudiera advertir a Alice, dos figuras surgieron de las sombras, bloqueándoles el paso.

Alice se detuvo, percibiendo la tensión en el cuerpo de Aristoteles.

—¿Qué sucede? —preguntó, en voz baja, sintiendo que algo no estaba bien.

—Quédese detrás de mí —le respondió Aristoteles en un susurro firme, sin apartar la mirada de los hombres frente a ellos.

Los intrusos avanzaron con paso lento pero seguro, y Aristoteles se preparó, su cuerpo alerta para proteger a Alice a toda costa.

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Comments

Nery Guerrero

Nery Guerrero

q mal nacido perro el congresista la lleva a la reunión para q la secuestren q tal

2024-12-04

0

Soraida Gomez

Soraida Gomez

ESE CONGRESISTA EN UN MAL NACIDO. OTRA VEZ INTENTANDO HACERLE DAÑO A ALICE

2024-12-06

0

Total
Capítulos
1 Capítulo 1 Encuentro
2 Capítulo 2 Prueba
3 Capítulo 3 Intersección
4 Capítulo 4 Refugio
5 Capítulo 5 Decisión
6 Capítulo 6 Encrucijada
7 Capítulo 7 Compromiso
8 Capítulo 8 Revelación
9 Capítulo 9 Umbral
10 Capítulo 10 Percepción
11 Capítulo 11 Negociación
12 Capítulo 12 Reencuentros
13 Capítulo 13 Pensiones
14 Capítulo 14 Protección
15 Capítulo 15 Rastros
16 Capítulo 16 Confidencias
17 Capítulo 17 Reflexiones
18 Capítulo 18 Vigilancia
19 Capítulo 19 Confrontación
20 Capítulo 20 Conexión
21 Capítulo 21 Revelaciones
22 Capítulo 22 Conexiones
23 Capítulo 23 Vínculos Renovados
24 Capítulo 24 Intrigas
25 Capítulo 25 Sincronia
26 Capítulo 26 Preparativos
27 Capítulo 27 Partidas
28 Capítulo 28 Arrivo
29 Capítulo 29 Igualdad
30 Capítulo 30 Revelaciones
31 Capítulo 31 Duplicidad
32 Capítulo 32 Contrastes
33 Capítulo 33 Extasis
34 Capítulo 34 Secuestro
35 Capítulo 35 Desesperación
36 Capítulo 36 Conflictos
37 Capítulo 37 Despedida
38 Capítulo 38 Desesperación
39 Capítulo 39 Revelación
40 Capítulo 40 Confusión
41 Capítulo 41 Confrontación
42 Capítulo 42 Estrategia
43 Capítulo 43 Humanidad
44 Capítulo 44 Pasado
45 Capítulo 45 Sacrificio
46 Capítulo 46 Rescate
47 Capítulo 47 Caos
48 Capítulo 48 Redención
49 Capítulo 49 Enfrentamiento
50 Epílogo
51 Gracias
Capítulos

Updated 51 Episodes

1
Capítulo 1 Encuentro
2
Capítulo 2 Prueba
3
Capítulo 3 Intersección
4
Capítulo 4 Refugio
5
Capítulo 5 Decisión
6
Capítulo 6 Encrucijada
7
Capítulo 7 Compromiso
8
Capítulo 8 Revelación
9
Capítulo 9 Umbral
10
Capítulo 10 Percepción
11
Capítulo 11 Negociación
12
Capítulo 12 Reencuentros
13
Capítulo 13 Pensiones
14
Capítulo 14 Protección
15
Capítulo 15 Rastros
16
Capítulo 16 Confidencias
17
Capítulo 17 Reflexiones
18
Capítulo 18 Vigilancia
19
Capítulo 19 Confrontación
20
Capítulo 20 Conexión
21
Capítulo 21 Revelaciones
22
Capítulo 22 Conexiones
23
Capítulo 23 Vínculos Renovados
24
Capítulo 24 Intrigas
25
Capítulo 25 Sincronia
26
Capítulo 26 Preparativos
27
Capítulo 27 Partidas
28
Capítulo 28 Arrivo
29
Capítulo 29 Igualdad
30
Capítulo 30 Revelaciones
31
Capítulo 31 Duplicidad
32
Capítulo 32 Contrastes
33
Capítulo 33 Extasis
34
Capítulo 34 Secuestro
35
Capítulo 35 Desesperación
36
Capítulo 36 Conflictos
37
Capítulo 37 Despedida
38
Capítulo 38 Desesperación
39
Capítulo 39 Revelación
40
Capítulo 40 Confusión
41
Capítulo 41 Confrontación
42
Capítulo 42 Estrategia
43
Capítulo 43 Humanidad
44
Capítulo 44 Pasado
45
Capítulo 45 Sacrificio
46
Capítulo 46 Rescate
47
Capítulo 47 Caos
48
Capítulo 48 Redención
49
Capítulo 49 Enfrentamiento
50
Epílogo
51
Gracias

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