El cielo comenzaba a oscurecer sobre la universidad Gladius-B, teñido de un fascinante tono azul profundo. A las 8:00 p.m., Liz, Melissa y Basil se encontraban ya en la entrada, esperando a los demás, aunque estos aún no habían llegado.
En la entrada de la puerta, Liz, Melissa y Basil ya estaban presentes. Faltaban los demás, pero el reloj marcaba las 8:00 p.m., y el cielo se veía fascinante.
Basil miró a su alrededor, frunciendo el ceño.- "¿Dónde está el resto?"
"No lo sé, voy a preguntarles,"- respondió Liz con una sonrisa. Sacó su teléfono y envió un mensaje a Demian: "¡Hola, Demian! Solo quería saber si ya vienes en camino o si ya no vendrás. Melissa, Basil y yo estamos al costado de la entrada."
Sin recibir respuesta de Demian, Liz decidió escribirle a Kai: "Kai, ya estamos esperando en la entrada. ¿Vienes?"
Justo en ese momento, Kai apareció. -"Hola chicos, disculpen la tardanza, estaba atrapado en una actividad de clase," -dijo, rascándose la cabeza con una sonrisa apenada.- "Liz, apenas me llegó tu mensaje, disculpa por no avisar antes."
"No te preocupes, Kai. Gracias por venir."- respondió Liz, aliviada.
Melissa miró a su alrededor, inquieta.- "¿Dónde estarán Sirius y Demian? Ya están tardando."
Basil sacó su teléfono para enviar un mensaje a Sirius: "¿Dónde estás? Ya es tarde."
Sirius respondió rápidamente: "Lo siento, ya voy. Me entretuve con un imbécil que me encontré en el camino."
Basil suspiró y volvió a escribir rápidamente: "¡Déjate de juegos y apresúrate!" - Y con otro suspiró miro a Liz mientras le decia: "Dice Sirius que ya no tarda."
"Gracias, Basil."- dijo Liz con una sonrisa.
El teléfono de Liz sonó de repente. Era Demian: "Disculpa, ya voy en camino. Tuve un problema con un idiota que se cree superior."
"No te preocupes, Demian. Aquí te esperamos. Ya solo faltan tú y Sirius."- contestó Liz.
A lo lejos, vieron dos figuras acercándose mientras discutían y se empujaban. Eran Demian y Sirius, quienes llegaron a la entrada peleando.
"Una disculpa a todos, pero me topé con alguien muy lento en el camino." - comentó Sirius, con evidente irritación.
"Yo también lo siento."- dijo Demian con voz tensa.- "me distraje con un animal callejero."
"¿A quién llamaste animal?"- replicó Sirius, encarándolo.
"¿A quién llamaste lento?"- respondió Demian, desafiante.
La tensión era palpable, y ambos se miraban con furia, ignorando a los demás.
Liz dio un paso al frente, preocupada.- "¡Por favor, cálmense!"
Sirius fue el primero en bajar la mirada.- "Disculpa, Liz."
"Lo siento, Liz." -murmuró también Demian, apaciguando su enojo.
Liz sonrió, aliviada.- "No se preocupen. Me alegra que todos estén aquí. Creo que ahora ya podemos irnos."
Poco después, se encontraban en la costa del arrecife. Liz señaló hacia adelante. - "Es por ahí. ¿Todos saben nadar? Olvidé preguntarlo antes."
"Por supuesto." -respondieron la mayoría, aunque Sirius vaciló.
"Yo... No sé hacerlo muy bien."- admitió, rascándose la cabeza con nerviosismo.
Demian no pudo evitar reírse.' "¿Un perro que no sabe nadar? Eso sí es nuevo."
"¿A quién llamaste perro? ¿Quieres pelear ahora mismo?" - replicó Sirius, encarándolo de nuevo.
Liz intervino antes de que la situación escalara.- "Por favor, mantengan la calma. Y Sirius, no te preocupes, yo te ayudaré a nadar."
Sirius sonrió, satisfecho. - "Al final, he ganado."
Demian apretó los puños, pero se contuvo, mientras los demás intercambiaban miradas incómodas.
Liz se acercó a Sirius y le extendió la mano.- "Vamos, dame la mano."
Sirius la tomó con una sonrisa.- "Por supuesto, pececito."
Demian miró la escena con una mezcla de frustración y celos, pero no dijo nada. Liz, decidida, se dirigió al grupo. -"Antes de bajar, les daré la habilidad de respirar bajo el agua por un tiempo."
Con su permiso, todos empezaron a descender poco a poco, siguiendo a Liz. Finalmente, llegaron a una puerta en el fondo del mar.
"Este es el lugar." -dijo Liz, señalando la puerta. -"Solo no se acerquen mucho. Iremos poco a poco."
Basil observó la puerta con asombro. - "Esto se ve impresionante."
"¿Quién irá primero?" - preguntó Kai, algo nervioso.
"Tal vez Sirius podría ofrecerse."- sugirió Demian, con una sonrisa socarrona.
"¿Y por qué no te ofreces tú?"- replicó Sirius, molesto.
"Yo iré primero."- intervino Melissa, decidida.
Liz negó con la cabeza. -"No, Mel. Yo iré, porque fui quien tuvo la curiosidad en primer lugar."
"Entonces te acompañaré."- dijo Basil firmemente.- "No pienso dejar que te acerques tú sola."
Liz sonrió, agradecida. -"Estaré bien. Solo manténganse cerca."
Liz se acercó lentamente a la puerta, pero de repente, un susurro misterioso la detuvo en seco.
"Necesitamos tu ayuda, hija de Poseidón. Por favor, acércate más."
El mensaje la estremeció, ya que solo ella y Basil lo escucharon.
"No deberías acercarte, Liz." -advirtió Basil.- "Eso suena peligroso. Además, tú no eres la hija de Poseidón."
Liz asintió, nerviosa. -"Lo sé, pero ¿y si realmente están en peligro y solo yo puedo ayudarlos? Además, Poseidón era mi bisabuelo..."
Los demás quedaron desconcertados por la conversación entre Liz y Basil, sin entender a qué se referían.
El agua se tornó en un torbellino violento, girando a su alrededor con una fuerza abrumadora, una corriente de agua comenzó a succionar a Liz hacia la puerta. Liz luchaba por mantenerse firme, su cola de sirena estaba temblando con el esfuerzo de resistir la atracción de la corriente. Sentía cómo el agua la envolvía, tirando de ella sin piedad hacia la puerta que ahora se había convertido en un remolino voraz.
"¡Ahhh! ¡Es demasiado fuerte!" - gritó Liz, tratando de resistir. - "¡Basil, no puedo mantenerme firme!" - dijo gritando, su voz apenas audible sobre el rugido del agua.
Basil, que estaba justo a su lado, extendió su mano hacia ella, logrando atraparla por la muñeca. - "¡Te tengo, Liz!"- exclamó Basil, agarrándola con fuerza.- "¡No te soltaré, Cariño! ¡Resiste!"
"¡Rápido, vamos a rescatarlos!" - gritó Kai, nadando hacia ellos, seguido por los demás.
Pero el torbellino era imparable, y la fuerza del agua los arrastró sin que pudieran hacer nada. Ambos fueron levantados del suelo, sus cuerpos girando en el aire antes de ser tragados por la fuerza implacable del remolino. El mundo a su alrededor se desvaneció en un caos de burbujas y oscuridad, mientras eran succionados hacia la puerta con una velocidad vertiginosa.
Liz sintió cómo la presión del agua la envolvía, comprimiéndola por todos lados, y su mente se nublaba con la confusión y el terror. Intentó aferrarse con más fuerza a la mano de Basil, pero la corriente era demasiado poderosa. Sus dedos se deslizaron, y por un momento, sintió el vacío al perder el contacto con él.
"¡Basil!"- gritó, su voz ahogada por el agua, mientras su cuerpo era lanzado hacia adelante a una velocidad descontrolada. Pero antes de que pudiera procesar lo que estaba ocurriendo, Basil la alcanzó nuevamente, envolviendo su brazo alrededor de ella con desesperación.
"¡Estoy aquí, Liz! ¡No te soltaré!" - gritó Basil, su voz vibrante de determinación.
El torbellino los engulló completamente, lanzándolos hacia las profundidades. Liz y Basil fueron los primeros en ser absorbidos por la puerta, desapareciendo en la oscuridad, con el remolino arrastrándolos sin posibilidad de resistirse.
Detrás de ellos, Kai, Melissa, Sirius y Demian también eran barridos por la corriente. Kai intentaba nadar hacia Liz y Basil, pero el torbellino lo golpeó con una fuerza tal que sintió como si su cuerpo fuese a ser desgarrado. Melissa gritaba con desesperación, intentando alcanzar a alguien, a cualquiera, mientras el agua la envolvía y la arrastraba junto a los demás. Sirius y Demian, en su intento de luchar contra la corriente, se vieron atrapados en un remolino de burbujas y sombras, sin poder hacer nada más que dejarse llevar.
"¡Vamos a morir!" - sollozó Melissa, aterrorizada.
La puerta, ahora un vórtice oscuro y aterrador, los absorbió uno a uno, como si el mismo océano los reclamara para un destino desconocido. Todo se tornó en oscuridad mientras eran tragados, y la única sensación que quedaba era la del agua envolviéndolos, arrastrándolos hacia lo desconocido, donde el tiempo y el espacio parecían perderse en el abismo.
Cuando la fuerza del torbellino finalmente los liberó, Liz y Basil emergieron del otro lado, jadeando y desorientados. Lo que encontraron al despertar en ese nuevo lugar sería un misterio que tendrían que enfrentar juntos, sin saber si los demás habían logrado atravesar la puerta con ellos.
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Comments
Ailisec Riana
1 ER infarto con resignación
porque no le dijo a Demian que la acompañará.?? ss emocionó por el otro así que bueno Liz se clara y elige se un vez basil..ya se ve Liz ilusionando a Demian con el beso lo alboroto ahorita esra como pero faldero, ahora lo está ignorando metiéndose con Basil que está pegado a ella donde gana puntos por cada hAzaña..
/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/
2024-08-30
1
Nany Aguiar
🤣🤣🤣🤣🤣 Claramente eran ellos dos peleando
2024-09-13
1
Ailisec Riana
y Basil nuevamente como un chicle...esooo..me encanta tu persistencia para conquistar a Liz...
2024-08-30
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