Capítulo 15:Una noticia y despedida dolorosa

Gabriel entró a la casa con pasos rápidos y firmes, pero se detuvo en seco al ver la escena que se desplegaba ante sus ojos. Cielo yacía al pie de las escaleras, inmóvil, con la cara pálida y el cuerpo retorcido en una posición antinatural. La sangre manchaba el suelo a su alrededor, una visión que lo llenó de terror. Su corazón se detuvo por un segundo, luego comenzó a latir con una fuerza desesperada.

—¡Cielo! —gritó, arrodillándose rápidamente a su lado.

Su mente se llenó de caos, incapaz de procesar la magnitud del horror que estaba viendo. No había rastro de la indiferencia o el desprecio que había mostrado hacia ella en los últimos meses. Todo lo que importaba ahora era el estado en que la encontraba, vulnerable y herida.

Con manos temblorosas, Gabriel levantó a Cielo, tratando de ser lo más cuidadoso posible, temiendo causarle más daño. Ella estaba inconsciente, su respiración era superficial y débil. En ese momento, todo el rencor, la confusión y las peleas que habían tenido parecían triviales. La única preocupación en su mente era mantenerla viva.

—¡Isabel! —rugió, buscando con la mirada a la mujer que lo había llamado minutos antes.

Isabel, que estaba en la puerta, fingiendo angustia, se acercó lentamente. Su rostro mostraba una mezcla de preocupación fingida y calculada manipulación. Aunque intentaba parecer consternada, sus ojos brillaban con una satisfacción oscura.

—¡No sé qué pasó! —exclamó Isabel, su voz teñida de falsa inocencia—. Entré a buscarla, y la encontré al pie de las escaleras... ¡Yo... traté de ayudarla, pero estaba tan asustada!

Gabriel la miró por un momento, su mente no tenía espacio para procesar lo que ella decía, estaba totalmente enfocada en Cielo. Sin más palabras, se levantó con Cielo en brazos y salió de la casa, dirigiéndose al coche. Isabel lo siguió, asegurándose de estar cerca, pero no demasiado para que Gabriel no pudiera sentir la falsedad de su preocupación.

—Sube —ordenó Gabriel, su voz tensa mientras colocaba a Cielo en el asiento trasero, tratando de evitar moverla demasiado.

Isabel obedeció, subiendo al coche rápidamente. Gabriel condujo lo más rápido que pudo hacia el hospital, su mente un torbellino de pensamientos oscuros y preocupaciones. Todo lo que sabía era que no podía perder a Cielo, no después de todo lo que habían pasado, no después de todo el dolor que ella ya había soportado.

El camino al hospital fue un silencio lleno de tensión. Isabel, aunque mantenía una apariencia preocupada, ya estaba maquinando cómo podría usar esta situación a su favor. Sabía que Gabriel estaba emocionalmente frágil en ese momento, y tenía la intención de aprovecharlo.

Finalmente, llegaron al hospital. Gabriel salió del coche casi antes de que se detuviera por completo y levantó a Cielo con cuidado, llevándola rápidamente hacia la entrada de emergencias. Isabel lo siguió, fingiendo desesperación.

—¡Ayuda! —gritó Gabriel a los médicos y enfermeras que estaban cerca—. ¡Por favor, ayuden a mi esposa!

El personal médico respondió de inmediato, tomando a Cielo de los brazos de Gabriel y colocándola en una camilla. Él trató de seguirla, pero lo detuvieron, llevándola rápidamente hacia una sala de emergencias.

Gabriel se quedó allí, en la sala de espera, con las manos cubiertas de la sangre de Cielo, sintiendo que su mundo se derrumbaba. No había palabras para expresar el miedo que sentía en ese momento. La idea de perderla le resultaba insoportable.

Isabel se acercó a él lentamente, colocando una mano en su hombro con una expresión de falsa compasión.

—Gabriel, estoy aquí para ti —dijo con suavidad—. Todo estará bien, ya verás. Lo importante es que ella reciba la atención que necesita.

Gabriel no respondió, su mente estaba en otro lugar, en los recuerdos de los últimos meses, en las peleas, en las palabras crueles que había dicho y que ahora lo llenaban de arrepentimiento.

Mientras tanto, en otro lugar de la conciencia de Cielo...

Cielo se encontraba flotando en un estado de paz, donde todo era cálido y sereno. No sentía el dolor físico que había experimentado antes de perder el conocimiento. En lugar de eso, una suave sensación de paz la envolvía, como si estuviera envuelta en los brazos de un ser querido.

De repente, frente a ella apareció una niña pequeña, de no más de cuatro o cinco años, con una sonrisa dulce y ojos llenos de amor. Cielo la miró, sintiendo una conexión profunda e inexplicable con ella. Era como si conociera a esta niña, aunque no podía recordar de dónde.

—¿Quién eres? —preguntó Cielo, su voz suave y curiosa.

La niña sonrió aún más y se acercó a ella, tomando su mano con una ternura que hizo que el corazón de Cielo se llenara de calidez.

—Soy tu hija —respondió la niña con una voz melodiosa—. Vine a decirte que no estés triste, mamá. Yo siempre te amé, incluso cuando estaba dentro de ti. No fue tu culpa lo que pasó, y quiero que sepas que siempre estaré cuidándote desde el cielo.

Cielo sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas mientras miraba a la niña. Había una pureza y un amor en esa pequeña figura que le rompía el corazón y al mismo tiempo la sanaba de una manera que nunca había experimentado.

—Lo siento tanto... —susurró Cielo, sintiendo que todo el dolor y la culpa que había llevado consigo se desbordaban en ese momento—. Lo siento tanto, mi amor.

La niña sacudió la cabeza suavemente, todavía sonriendo.

—No te preocupes, mamá —dijo—. Estoy feliz aquí, y quiero que tú también lo estés. Vive tu vida, sé fuerte, porque sé que tú puedes serlo. Y recuerda, siempre estaré contigo, cuidándote.

Cielo la abrazó, sintiendo la presencia cálida y amorosa de su hija envolverla. Por un momento, todo el dolor, la confusión y la desesperación se desvanecieron, reemplazados por una sensación de paz que nunca había conocido.

Pero lentamente, la visión comenzó a desvanecerse, y Cielo sintió cómo la realidad la llamaba de vuelta. La niña comenzó a desvanecerse, pero su sonrisa y sus palabras quedaron grabadas en el corazón de Cielo.

—Te amo, mamá —fue lo último que escuchó antes de que la oscuridad la rodeara de nuevo.

De regreso en el hospital...

Gabriel seguía esperando, su mente llena de imágenes confusas y dolorosas. El tiempo parecía pasar lentamente, cada segundo era una agonía mientras esperaba noticias de Cielo.

Finalmente, un médico salió de la sala de emergencias, su expresión era seria, con una sombra de tristeza en sus ojos. Gabriel se levantó de un salto, acercándose rápidamente.

—¿Cómo está? —preguntó, su voz llena de desesperación—. ¿Está bien?

El médico lo miró fijamente, su rostro reflejaba la gravedad de la situación.

—Señor —comenzó el médico, con un tono cauteloso—, su esposa está estable por ahora, pero me temo que tengo malas noticias. Su esposa tenía aproximadamente un mes de embarazo, y lamentablemente ha perdido al bebé debido a la caída. Hemos hecho todo lo posible, pero no pudimos salvarlo.

Las palabras del médico golpearon a Gabriel como un martillazo. Por un momento, se quedó sin aire, como si el mundo se hubiera detenido a su alrededor. Había un bebé... un hijo o hija que nunca conocería. La noticia lo dejó aturdido, incapaz de procesar la realidad de lo que acababa de escuchar.

—¿Un... bebé? —murmuró, más para sí mismo que para el doctor. Sentía un dolor agudo en el pecho, como si algo se rompiera dentro de él.

El médico asintió, observando cómo Gabriel luchaba por aceptar la verdad.

—Lo siento mucho —dijo el doctor, con una voz llena de compasión—. Entiendo que esto debe ser muy difícil para usted, pero es importante que esté fuerte para su esposa. Ella va a necesitar su apoyo cuando despierte.

Gabriel asintió lentamente, aún en estado de shock. Apenas escuchó al médico mientras este continuaba hablando, dándole más detalles sobre la condición de Cielo. La culpa, el arrepentimiento y el dolor se entrelazaban en su mente, formando un nudo imposible de deshacer.

Isabel, que había escuchado todo desde la distancia, sintió una oscura satisfacción al ver a Gabriel tan destrozado. Pero sabía que tenía que manejar la situación con cuidado. Fingió angustia y tristeza, acercándose a Gabriel para ofrecerle consuelo, aunque en su interior ya planeaba cómo usar esta tragedia en su favor.

Gabriel, por su parte, estaba tan abrumado por la noticia que apenas registró su presencia. Su mundo se había reducido a la cama del hospital donde Cielo yacía inconsciente, y el vacío en su corazón donde su hijo nunca nacería.

Mientras el médico se alejaba, Gabriel se quedó allí, con los ojos fijos en la puerta de la sala de emergencias, sintiendo que su vida había cambiado irrevocablemente en ese momento. Todo lo que quedaba ahora era un dolor sordo y una culpa insoportable, sabiendo que nunca podría enmendar lo que había sucedido.

Y en ese instante, Gabriel supo que nunca volvería a ser el mismo.

Más populares

Comments

Zora

Zora

Ella es la cualpable por masoquista e indigna 🤬🤬🤬🤬

2024-11-14

3

Nery Guerrero

Nery Guerrero

ahora sí estás arrepentido Gabriel paga todo lo q la hiciste a Cielo y ella se llevó todo eso por masoquista

2025-01-23

1

Norma Trujillo

Norma Trujillo

y de seguro con el tiempo la estupida lo va a perdonar y todos felices y contentos

2025-01-14

2

Total
Capítulos
1 capitulo 1: Como todo empezo
2 capitulo 2: La vida de Gabriel y el ultimátum hacia su nuevo destino
3 capitulo 3: La noche de Bodas
4 capitulo 4: La noche de la esperanza
5 capitulo 5: El desafío de Cielo
6 capitulo 6: Un año de tortura
7 capitulo 7: La ex y la agonía de Cielo
8 capitulo 8: La celebración y el encierro
9 capitulo 9: La traición y el desprecio
10 capitulo 10: Desilusión bajo la lluvia
11 capitulo 11: Una última despedida
12 capitulo 12: Desesperación y confusión
13 capitulo 13: La reunión inesperada
14 capitulo 14: El comienzo de la desgracia
15 Capítulo 15:Una noticia y despedida dolorosa
16 Capítulo 16: Entre el Amor y la Culpa
17 Capítulo 17: El Despertar del Dolor
18 Capítulo 18: La Llamada de Desesperación
19 Capítulo 19: La Hora de la Venganza
20 Capítulo 20: La Revelación de la Verdad
21 Capítulo 21: Una Reunión Inesperada
22 Capítulo 22: Un Regreso con Promesas
23 Capítulo 23: Renacimiento y Determinación
24 Capitulo 24: Sentimientos aflorados
25 Capítulo 25: Voy a comenzar a tomar el control
26 Capítulo 26: Noticias inesperadas
27 Capítulo 27: Todos son unos ingenuos
28 Capitulo 28: Regrese
29 Capitulo 29: Planes de serpientes
30 Capitulo 30: Tenemos una solución a nuestro problemas
31 Capitulo 31: El remordimiento y la ira en un mismo espacio
32 Capitulo 32: ¿De verdad es ella?
33 Capitulo 33: No dejaré que le hagan daño
34 Capitulo 34: Estoy harto de que me vean la cara de tonto
35 Capitulo 35: Todos sabrán quién soy a partir de mañana
36 Capitulo 36: Confesión
37 Capitulo 37: Maldita escoria
38 Capitulo 38: Los Romero caerán por culpa de ese inservible
39 Capitulo 39: Nadie toca a mi Cielo sin consecuencias
40 Capitulo 40: Los Romero son vetados indefinidamente
41 Capitulo 41: Mi cielo? No puede ser ella
42 Capitulo 42: Ahora somos más poderosos que una gran nación
43 Capitulo 43: Petrificadas por la noticia
44 Capitulo 44: Basta! Todo se desmorona y solo le toman importancia a vanidades
45 Capitulo 45: Quiero verme sensual pero refinada
46 Capitulo 46: Besaría hasta el piso por dónde anda
47 Capitulo 47: No veo una vida sin ti
48 Capitulo 48: El rincón secreto y la unión entre cuerpo y alma
49 Capitulo 49: El Amanecer del Amor
50 Capitulo 50: La Caída de las Máscaras
51 Capitulo 51: La Trampa de la Venganza
52 Capitulo 52: La Fuerza de la Verdad
53 Capítulo 53: El Colapso de Gabriel
54 Capítulo 54: La Caída de Gabriel
55 Capítulo 55: El Juego Comienza
56 Capítulo 56: La Tormenta se Acerca
57 Capítulo 57: Falsas Apariencias y Planes Oscuros
58 Capítulo 58: Está noche tienen que perder creyendo que ganaran
59 Capítulo 59: La Jugada Sucia
60 Capítulo 60: La Caída de Mariana Romero
61 Capítulo 61: La Caída de Lucía Romero
62 Capítulo 62: El Ascenso de Cielo
63 Capítulo 63: La Caída de Matilde
64 Capítulo 64: El plan fallido de Isabel
65 Capítulo 65: La tormenta
66 Capítulo 66: La Sombra de la Desgracia
67 Capítulo 67: Yo soy la nueva dueña.
68 Capítulo 68: El Precio de su arrogancia
69 Capítulo 69: Son mis empleados ahora
70 Capítulo 70: Y si vivimos juntos?
71 Capítulo 71: La Gran Revelación
72 Capítulo 72: La Derrota del Exmagnate
73 Capítulo 73: La Nueva Casa Astrada
74 Capítulo 74: Confrontación y Realidad
75 Capítulo 75: El banquete de la verdad
76 Capítulo 76: Un pasado que no repetiré
77 Capítulo 77: Tejidos de engaño
78 Capítulo 78: Fuerza y Firmeza
79 Capítulo 79: Contraataque Estratégico
80 Capítulo 80: Interrogatorio Revelador
81 Capítulo 81: Obsesiones Peligrosas
82 Capítulo 82: Una Oscuridad Revelada
83 Capítulo 83: La Rebelión de la Cenicienta
84 Capítulo 84: El Juego Final
85 Capítulo 85: El Juego de la Venganza
86 Capítulo 86: El Último Favor
87 Capítulo 87: El Fin de la Máscara
88 Capítulo 88: Justicia y Nuevos Horizontes
89 Capítulo 89: El Nuevo Comienzo de los Romero
90 Capítulo 90: La Lección de Matilde
91 Capítulo 91: Una Propuesta Inolvidable
Capítulos

Updated 91 Episodes

1
capitulo 1: Como todo empezo
2
capitulo 2: La vida de Gabriel y el ultimátum hacia su nuevo destino
3
capitulo 3: La noche de Bodas
4
capitulo 4: La noche de la esperanza
5
capitulo 5: El desafío de Cielo
6
capitulo 6: Un año de tortura
7
capitulo 7: La ex y la agonía de Cielo
8
capitulo 8: La celebración y el encierro
9
capitulo 9: La traición y el desprecio
10
capitulo 10: Desilusión bajo la lluvia
11
capitulo 11: Una última despedida
12
capitulo 12: Desesperación y confusión
13
capitulo 13: La reunión inesperada
14
capitulo 14: El comienzo de la desgracia
15
Capítulo 15:Una noticia y despedida dolorosa
16
Capítulo 16: Entre el Amor y la Culpa
17
Capítulo 17: El Despertar del Dolor
18
Capítulo 18: La Llamada de Desesperación
19
Capítulo 19: La Hora de la Venganza
20
Capítulo 20: La Revelación de la Verdad
21
Capítulo 21: Una Reunión Inesperada
22
Capítulo 22: Un Regreso con Promesas
23
Capítulo 23: Renacimiento y Determinación
24
Capitulo 24: Sentimientos aflorados
25
Capítulo 25: Voy a comenzar a tomar el control
26
Capítulo 26: Noticias inesperadas
27
Capítulo 27: Todos son unos ingenuos
28
Capitulo 28: Regrese
29
Capitulo 29: Planes de serpientes
30
Capitulo 30: Tenemos una solución a nuestro problemas
31
Capitulo 31: El remordimiento y la ira en un mismo espacio
32
Capitulo 32: ¿De verdad es ella?
33
Capitulo 33: No dejaré que le hagan daño
34
Capitulo 34: Estoy harto de que me vean la cara de tonto
35
Capitulo 35: Todos sabrán quién soy a partir de mañana
36
Capitulo 36: Confesión
37
Capitulo 37: Maldita escoria
38
Capitulo 38: Los Romero caerán por culpa de ese inservible
39
Capitulo 39: Nadie toca a mi Cielo sin consecuencias
40
Capitulo 40: Los Romero son vetados indefinidamente
41
Capitulo 41: Mi cielo? No puede ser ella
42
Capitulo 42: Ahora somos más poderosos que una gran nación
43
Capitulo 43: Petrificadas por la noticia
44
Capitulo 44: Basta! Todo se desmorona y solo le toman importancia a vanidades
45
Capitulo 45: Quiero verme sensual pero refinada
46
Capitulo 46: Besaría hasta el piso por dónde anda
47
Capitulo 47: No veo una vida sin ti
48
Capitulo 48: El rincón secreto y la unión entre cuerpo y alma
49
Capitulo 49: El Amanecer del Amor
50
Capitulo 50: La Caída de las Máscaras
51
Capitulo 51: La Trampa de la Venganza
52
Capitulo 52: La Fuerza de la Verdad
53
Capítulo 53: El Colapso de Gabriel
54
Capítulo 54: La Caída de Gabriel
55
Capítulo 55: El Juego Comienza
56
Capítulo 56: La Tormenta se Acerca
57
Capítulo 57: Falsas Apariencias y Planes Oscuros
58
Capítulo 58: Está noche tienen que perder creyendo que ganaran
59
Capítulo 59: La Jugada Sucia
60
Capítulo 60: La Caída de Mariana Romero
61
Capítulo 61: La Caída de Lucía Romero
62
Capítulo 62: El Ascenso de Cielo
63
Capítulo 63: La Caída de Matilde
64
Capítulo 64: El plan fallido de Isabel
65
Capítulo 65: La tormenta
66
Capítulo 66: La Sombra de la Desgracia
67
Capítulo 67: Yo soy la nueva dueña.
68
Capítulo 68: El Precio de su arrogancia
69
Capítulo 69: Son mis empleados ahora
70
Capítulo 70: Y si vivimos juntos?
71
Capítulo 71: La Gran Revelación
72
Capítulo 72: La Derrota del Exmagnate
73
Capítulo 73: La Nueva Casa Astrada
74
Capítulo 74: Confrontación y Realidad
75
Capítulo 75: El banquete de la verdad
76
Capítulo 76: Un pasado que no repetiré
77
Capítulo 77: Tejidos de engaño
78
Capítulo 78: Fuerza y Firmeza
79
Capítulo 79: Contraataque Estratégico
80
Capítulo 80: Interrogatorio Revelador
81
Capítulo 81: Obsesiones Peligrosas
82
Capítulo 82: Una Oscuridad Revelada
83
Capítulo 83: La Rebelión de la Cenicienta
84
Capítulo 84: El Juego Final
85
Capítulo 85: El Juego de la Venganza
86
Capítulo 86: El Último Favor
87
Capítulo 87: El Fin de la Máscara
88
Capítulo 88: Justicia y Nuevos Horizontes
89
Capítulo 89: El Nuevo Comienzo de los Romero
90
Capítulo 90: La Lección de Matilde
91
Capítulo 91: Una Propuesta Inolvidable

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play