Roman:
Corría detrás de Rimbo que parecía no tener bajón de energía por el contrario, estaba tan feliz y emocionado.
Rimbo: Papá, patea la pelota.
Román: ayyy, te va.
Le di un golpe, mandando algo lejos, él corrió con su hermosa sonrisa. Llegó a la pelota pateando como todo un futbolista profesional.
Javier: Amigo.
Román: Hey, creí que ya no venías.
Los dos miramos hacia Rimbo que traía la pelota, se acercó saludando a Joan, se puso a su altura poniendo su mano sobre su cabeza dejando una buena distancia sin tocarlo.
Javier: Vaya, si que ha crecido este niño.
Rimbo: Mamá me da mucho Danonino.
Miró hacia los lados, levantándose, se acercó hacia mi extendiendo su mano, Kiara su esposa tenía unos meses de embarazo para ser exacto 6 meses, me acerqué a ella saludando de beso en la mejilla.
Kiara: Pensé que ya había llegado Alana.
Javier: Lo mismo pensé, se me hace extraño no verla.
Roman: Ya saben, eso de trabajar para pacientes pobres no era algo que le deje tanto tiempo.
Javier: Bueno, es algo que le gusta.
No quería de perder de vista Rimbo, había muchas personas en el campo y ese pequeñito muchas veces se ponía a jugar solo alejándose.
Javier: No te preocupes amigo ahora veo a Rimbo. Es feliz con mi hijo.
Román: eso veo.
Javier se alejó, me di la media vuelta caminando hacia donde estaba mi maleta de ropa deportiva, me senté quitando los tenías que traía puestos, ponía las calcetas cuando Kiara se sentó, la miré de reojo levantando la mirada hacia mi hijo, Javier y Kiara eran los mejores amigos de mi esposa Alana, así que la confianza era muy significativa.
Kiara: Ya 6 meses.
Román: Creí que le dirías a tu esposo.
Kiara: Estas loco, prefiero que no sepa nada.
Llevé a mis labios el botellón de agua, lo aparté asintiendo con la cabeza, los miré sin perder la atención de ellos. Miré por ambos lados, no quería que nadie nos escuchara.
Román: Este fin de semana tengo un viaje de negocios.
Kiara: Lo sé, tú hijo y yo estaremos felices, tendré que decirle que iré a visitar a mis familiares.
Román: el fin de semana solos tú y yo.
Kiara: Por lo menos por el embarazo no dejo que me toque… ¿Tú con Alana?
Negué con la cabeza sonriendo, acomodaba la calceta poniendo los tenis tacos del juego, Javier se divertía demasiado con los niños, levanté mi mano señalando hacia donde estaban.
Román: Tú hijo y el mío serían los hermanos que se necesitan.
Kiara: No seas tonto, Rimbo, nunca sería parte de la familia, Alana nunca va aceptar en dejártelo.
Román: Kiara, me subestimas, tengo ya todo arreglado para que cuando te decidas en dejar a Javier hago lo mismo, pero con mi hijo, no se te olvidé que Rimbo es más mi hijo que el de Alana. Si, sigo haciendo el amor con Alana, es mi esposa.
Rodó los ojos levantándose, se había enfadado, terminé de ponerme el otro taco, me levanté siguiendo donde ella se estaba yendo, esas escenitas de celos sabía que me molestaban demasiado. La sostuve del brazo jalando hacia uno de los locales que estaban en privado, abrí la puerta dejando un poco entreabierta, si escuchaba a Rimbo llamarme saldría rápido.
La solté cruzando mis brazos. Negué con la cabeza, ella solo se acercó a una de las mesas reposando su cuerpo en la orilla de la mesa.
Kiara: ¿Por qué tienes que seguir haciendo el amor con ella? No la amas, nunca la has amado.
Román: ¿Qué sabes de mis sentimientos? Alana es mi esposa, es la madre de mi hijo.
Kiara: Ni te ha podido dar otro hijo.
Román: Sabes que no he querido volver a embarazarla, así que Rimbo es nuestro hijo, con lobque hicimos y mi esperma se creó, ella ni enterada, además con Rimbo me basta, ya con el que viene en camino son dos.
Levantó sus manos golpeando sus piernas, negó con la cabeza demasiado molesta.
Kiara: Dinero es lo que le sobra a Alana, tú y yo sabemos que es por eso que te casaste con ella, pero desde que me viste no dejas de mirarme, de provocarme.
Ella daba pasos lentos demasiado seductora, se acercó a mi acortando la distancia, sus pechos rozaban con mi brazo, bajé los brazos, enredé mis dedos en su cabello atrayendo hacia mi, sus manos se fueron hacia mi cabeza enredando sus dedos, jalaba con tanta pasión que Kiara era con la que realmente me quería casar, pero por cosas del destino conocía Alana sabiendo lo que ella pudiera representar en mi vida, moría por poseerla hasta llevarla al altar, con Kiara hoy por hoy habíamos retomado cosas del pasado.
Mis manos apretaron sus piernas alzando con fuerza, caminé hacia el frente sentándola en la mesa, jalaba mi camisa hacia afuera, metió su mano masajeando un poco mi miembro, me besaba desenfrenadamente, me encantaba sentirla, levantaba su vestido, aparté las bragas entrando en ella, sus manos se aferraban a mi cuerpo, me volvía loco, empujaba con fuerza, sus piernas estaban bien enredadas en mi cintura, nada como hacer el amor con la mujer que ahora estaba en mis pensamientos.
Rimbo: PAPÁAA.
Me detuve acomodando mi ropa, Kiara se asusto mirando hacia la entrada, mi hijo salió corriendo, ella me sostuvo del brazo.
Kiara: Puede hablar..
Román: Suéltame.
Salí corriendo, miré por ambos lados y no lograba encontrar a mi hijo, miraba a los niños que estaban jugando divertidos.
Jugar: Román… ya va empezar el partido. ¿Listo para ganar? Veo que no vino Alana.
Pasé de sus palabras mi corazón latía demasiado rápido, mi cuerpo estaba teniendo falta de respiración al no lograr dar con él. Corrí del otro lado mirando hacia donde él iba corriendo con su pelota.
Román: RIMBOOO, HIJOOO, ESPERA.
Parecía que no me escuchaba, a pesar de ser pequeño corría muy rápido, agilizaba mi correr viendo que lo estaba alcanzando, arrojó su pelota al lado de la carretera. Negué con la cabeza. Estaban pasando muchos autos muy rápido.
Roman: HIJOOOO, RIMBOOOO ESPERAAAA…
Miró hacia su pelota corriendo tras ella, varios de los compañeros del equipo se dieron cuenta corriendo hacia donde estaba Rimbo…
Román: NOOOO, NOOOO CRUCES…
Corrió tras la pelota sin voltear a ver.
IIIIIIIIIIIIIIIIHHHHHHH!!!!! PLAAAAAAAFF!!!
Román: RIMBOOOOOO…
La visión se me estaba nublando al ver como se elevó su cuerpecito saliendo lejos de donde el auto lo había golpeado, el auto giraba sin parar.
Javier: ROMÁAAAAN…
Kiara: ROMÁN…
El auto se estrelló con tanta fuerza dando volteretas. Corría desesperado en ayuda de mi hijo que no veía que se movía.
Javier: ROMÁAAAAN…
Crucé la calle sin voltear…. Un fuerte dolor sentí en mis piernas que me golpeaba con fuerza…
IIIIIIIIHHHHHH!!!!!!!!!
Mi cuerpo cayó sobre la carretera, mis ojos podían ver el cielo de como las nubes iban moviéndose tan rápido… hasta ya no poder tener visibilidad de nada.
(…)
Javier:
Miré como había tropellado a Román, corrí hacia Rimbo que no se movía para nada. Kiara llegó donde estaba Román, pidiendo ayuda… vi que el auto donde habían chocado estaba tirando gasolina, tomé entre mis brazos a Rimbo, muchos estaban tratando de ayudar a la persona que estaba dentro.
Mujer: Ayuda… ayuda.
Javier: Kiara… toma a Rimbo.
Kiara: Román… Román…
Mi hijo corrió pero lo lograron detener por uno de mis compañeros, se iban acercando todos tratando de jalar la puerta donde se empezaba a quemar el auto.
Mujer: por favor… por favor… ayúdenme…
Todos jalaban con fuerza, los autos se iban deteniendo, los que podían ayudar, ayudaban.
Mujer: AYUDA… ME QUEMOOO. ME QUEMO.
Intentaban romper los cristales pero por dentro ya se estaba quemando todo… Levanté mi antebrazo cuando empezaba a estallar los cristales, tomé el móvil alejándome de la cercanía del auto… marqué a la ambulancia.
BOOOOOOOM!!!!
Mi cuerpo se fue hacia adelante, dejando caer el móvil lejos, varios se habían ido al piso… los gritos de la pobre mujer eran ensordecedores, el otro auto que había golpeando a Román ya estaba hablando a su aseguradora, pasé mi atención a Kiara que estaba llore y llore por él me acerqué al móvil rápidamente llamando una ambulancia. Aunque creo que varios ya lo habían hecho. Me acerqué a Rimbo viendo como tenía su cabecita con tanta sangre, uno de los compañeros que es médico se acercó revisando. Puso una de sus camisas debajo de su cabecita sirviendo de almohada.
Médico: Dios Santo… ¿Cómo pasó?
Javier: No tengo idea, solo vi correr a Román tras de Rimbo. Kiara… Kiaraaa…
Kiara: Hay… que llevarlo al hospital.
Hasta mi compañero se dio cuenta de como se estaba comportando Kiara. Negué con la cabeza tomándola del brazo, la levanté con cuidado de no lastimar a nuestro hijo.
Javier: ¿Qué te sucede? ¿Por qué tanto interés por Román?
Se soltó de mi agarre mirando hacia Rimbo, negó con la cabeza acercándose a Rimbo. Se puso de rodillas tomando su cuerpecito entre sus manos, lo abrazó arrullando.
UI UI UI UI UI IU.
UI UI UI UI UI IU.
Las personas se iban apartando dando paso hacia donde se encontraban, se aparcó bajando con camillas portátiles. Soltó el cuerpo de Rimbo jalando al paramédico hacia Román.
Kiara: Señor, por favor, sálvelo, es joven y tiene esposa.
Otro paramédico se acercó donde estaba Rimbo, los extintores de los bomberos iban arrojando el polvo hacia el auto que ya estaba demasiado quemado, no me quiero imaginar los familiares de esa pobre mujer, nadie sabía nada.
Me puse de cuclillas tomando mi móvil. Tenía que avisarle a Alana. El paramédico sostuvo mi brazo.
Paramédico: ¿Es usted el padre?
Javier: No, él es el padre (señalando hacia Roman) El es hijo de mi amiga.
Paramédico: Hay que llamar a la madre, que le diga que la veremos en el Hospital Hope.
Asentí con la cabeza, habían puesto oxigeno a Rimbo, le iban poniendo un catéter en su bracito. Lo levantaron los paramédicos. Kiara sostenía la mano de Román apresurada siguiendo a los camilleros, entrecerré mis ojos, desconocía la actitud de mi esposa hacia el esposo de su mejor amiga.
Pramédico: Señora tiene venir con nosotros, su esposo está en peligro.
Kiara se subió en la ambulancia, los paramédicos cerraron la puerta donde empezó avanzar, igual la de Rimbo.
Compañero: No lo puedo creer, pobre Alana, dos golpes en un solo día.
Pasé de las palabras de mi amigo, caminaba hacia el otro lado, miré la pelota de Rimbo, se me vino a la mente cuando Alana se la regaló, ella siendo una mujer formidable mirando por los demás antes que por ella misma. Me acerqué sosteniéndola, se iba desinflando por el calor que había llegado hasta ella. La dejé caer, mis ojos se llenaron de lagrimas, levanté el móvil mirando hacia la pantalla. Marqué su número… me estaba dando tono.
Bombero: Señor… Conoce a la mujer que iba dentro del auto.
Aparté el móvil negando con la cabeza.
Javier: No, la verdad todo pasó tan rápido.
Bombero: Le agradezco.
El hombre que había atropellado a román estaba demasiado nervioso, me acerqué apretando su hombro.
Hombre: el señor cruzó, tengo familia, no puedo ir a prisión. No puedo.
Javier: Puedo ser su testigo, sé lo que pasó y tampoco se me hace justo que lo culpen.
Los autos oficiales llegaron, se bajó un oficial acercándose hacia el señor.
Oficial: Nos reportaron que atropellaron a un menor y a un hombre.
Javier: si, el joven no tuvo la culpa, el hijo de mi amigo cruzó y, la mujer que iba en el auto perdió la vida. Román cruzó sin mirar y el chico que pasaba.
Oficial: Tomaremos su declaración.
Saqué la billetera, le entregué una de mis tarjetas al chico en caso que lo necesite, tenía que avisar a Alana y estar con su hijo mientras llegaba ella.
Javier: Cualquier cosa avísame, es mi numero.
Me aparté corriendo hacia mi auto. Abrí la puerta subiendo, lo encendí acelerando.
Lo que puede suceder en unos segundos, en un momento tan inesperado haciendo que la vida cambie por completo.
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Román
Kiara
Rimbo
Javier
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Updated 165 Episodes
Comments
Adriana Trejo
creo que ya me embronque con 🐍 kiara y el cabron de roman 🤬🤬
2024-11-15
1
Nilda Meza
me parece una buena historia. me gusta
2024-11-01
1
Celinda Piña
la pareja del año...
2024-09-12
1