Ven, te acompañaré a la fiesta- dije extendiendo mi mano.
¿Quién eres?- me pregunto, por primera dudaba de seguirme.
Si prometes no salir corriendo, o en tu casa volando, te lo diré- le dije mostrándole una sonrisa, ella me miró y asintió.
Saque mi anillo de mi dedo y deje que mis cuernos, mis garras y mi aspecto cambiaran de nuevo.
Un demonio- dijo casi en un susurro que obviamente llegue a escuchar.
Soy un príncipe diablo, mi nombre es Erkan- ella tomó mi mano con una sonrisa, que para mí en ese momento fue raro, nadie jamás me había visto a los ojos y me había sonreído de esa manera, sin asustarse de mí.
Soy Galadriel, tienes unos ojos hermosos- me ruboricé, un cumplido. Ella me estaba dando un cumplido, más allá de los que mi madre me había dado, jamás había escuchado otro.
Gracias, tú también eres hermosa- le dije notando como sus mejillas se sonrojaban un poco más -tienes frío- le pregunte viendo que ella había soltado mi mano para sobarse el brazo.
No, es solo que jamás había estado cerca de un habitante del inframundo y todo lo que hemos escuchado de ustedes es malo- me dijo bajando la mirada. La tome del mentón y la obligue a verme a los ojos.
Las historias son dependiendo el bando que las cuenta, ahora vámonos o se terminara la fiesta- le dije tomando nuevamente de su mano y llevándola al pueblo donde se llevaba a cabo el festival.
El calor de su mano se sentía tan bien que cuando llegamos no quise soltarla. No me molestaba estar entre tantos humanos, no era la primera vez que lo hacía, pero ver como otros hombres la miraban hacía que algo en mí se despertara y no sabía bien que era.
Ella miraba todo como si nunca hubiese visto algo igual, bueno la realidad es que jamás había bajado, pero me sorprendió que arriba no espiaran estos lugares. La música sonaba muy bien y vi como se moría por bailar, así que la llevé al centro de la pista y le explique como eran los pasos, entendió muy bien y bailamos durante varias horas, comimos diversas comidas típicas del lugar y deje que probara aunque solo un poco la bebida que servían.
El amanecer estaba próximo a aparecer, así que me pidió volver al lugar donde nos habíamos encontrado. La llevé casi suplicando no llegar nunca, de verdad no quería despedirme de ella, sentía que por ahí no volvería a verla.
Llegamos al bosque donde la había rescatado del demonio, ella se quitó la pulsera y su aureola volvió al igual que su blanco vestido, esta vez sin ninguna mancha. Unas hermosas alas de plumas blancas aparecieron en su espalda, dejándola ver aún más hermosa.
Debo irme antes de que amanezca completamente- me dijo mirando el sol que empezaba a asomarse.
¿Te volveré a ver?- le pregunto con miedo a su respuesta.
Todas las noches de luna llena bajaré a conocer un poco más de estos pueblos- me dijo dándome la sonrisa más hermosa que podría haber visto.
Bien, entonces pequeña- le dije dándole un beso en su mano y acercando su cuerpo al mío -nos veremos el próximo mes- le di un abrazo de esos que se sienten como de despedida, pero si dejar de desear que esos 30 días pasarán volando. Extendí mis alas negras y me quité el anillo que me cubría, quería que ella viera todo de mí.
Eres hermoso- dijo admirando mis alas y mis ojos. Por lucifer, como se perdía en mi mirada al igual que yo en la suya. Iba a robarle un beso, pero creí que así solo la asustaría. Así que decidí esperar a que ella se elevará a los cielos, para abrir un portal a mi palacio y retirarme de ese lugar.
Veo que decidiste volver a tu casa- su voz me sobresalto. No esperaba que mi madre estuviese en mi reino, normalmente vive en los aposentos del castillo de mi padre.
¿qué haces aquí madre?- le dije sin mirarla.
Te vas a meter en un grave problema cachorro- me advirtió.
No sé dé que estás hablando- le dije mirándola fijamente a los ojos.
No puedes esconderle nada a la luna, realmente crees que siendo hija de ellos ¿Puedes mentirme a mí?- me dijo ya enojada.
No es de tu incumbencia lo que haga con mi vida- le dije ya molesto de que se metiera.
Los seres divinos y los oscuros no se mezclan, la condenarás y no podrás salvarla. Sus leyes son distintas a las nuestras, pero si crees que tu madre no debe meterse, así será cachorro, solo espero que sepas a lo que te enfrentas- me dijo y se fue, dejándome ahí parado estático. ¿A qué se refería con todo lo que me dijo? ¿Acaso la castigarían si supieran que estaba conmigo?
Me dispuse a empezar a hacer mi trabajo en el reino, que consistía en que todas las criaturas que allí habitaban se llevarán bien. Por suerte todo estaba tranquilo, alguna que otra disputa por tierras, pero nada que no pudiera manejar.
Le había pedido a mi sirviente que me trajera todos los libros y papiros que tuviesen información sobre los ángeles, pero todo lo que encontró yo ya lo sabía. Éramos enemigos naturales, la luz y las sombras, el bien y el mal. ¿Pero por qué yo sentía que todo esto que me pasaba estaba bien? ¿Acaso será que por ser tan buena consiguió enamorarme así?
Al final solamente había una cosa segura en mi cabeza, tenía que buscar en que pasar rápido los 30 días para la próxima luna llena, porque si no me volvería loco esperando a que llegase para verla. Nunca ningún ser se había metido tan profundo en mi corazón, calando en lo más hondo de este. Solamente esperaba que ella jamás tuviese que pagar por mi atrevimiento de enamorarme, quería mostrarle todo lo que no conocía sin necesidad de que ella sufriera. No puede estar más errado en ese pensamiento, al final terminamos sufriendo los dos.
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Updated 42 Episodes
Comments
Isa Moreno
Me recuerda a una historia que leí en FB.
2024-06-28
2
Isabel Pech
a seguir leyendo esta interesante
2024-06-27
1