Huimang quería salir desesperadamente de aquel lugar, pero la puerta por donde había ingresado estaba cerrada. Hay hombres y mujeres sin ninguna prenda en sus cuerpos, fuera de control y envueltos en la lujuria total; un espectáculo de la promiscuidad en el más alto nivel de una sociedad corrompida.
Huimang había escuchado de las famosas fiestas de la perdición, pero allá en su pequeño pueblo, parecían solo cuentos para evitar que las señoritas caigan en la zalamería de caballeros con dinero, porque si no tenían cuidado terminarían en las faenas de la depravación.
Los sonidos del placer parecían sonar más estridentes en sus oídos hasta ahora ignorantes de tales ecos sinuosos, mezclados con las palabras más sucias que haya escuchado en su vida, y sin entender plenamente la magnitud de su significado.
La escena es desconcertante para una ignorante del sexo, varias parejas se entregan una al otro sin preocuparse por quien los ve y escucha, posiciones extrañas para cuerpos pegados, el penetrante olor a sexo inundan el lugar; en muebles, alfombras, pegados en la pared, sobre mesas, parecía no haber lugar imposible para las faenas de sexo salvaje y sin límite moral alguno.
Mientras está oculta en la oscuridad, pegada a la puerta que la hizo entrar, pero que ahora niega su salida; nota que de frente a ella, varios metros adelante una puerta se abre, y una pareja que parece recién integrarse a la "fiesta" hace su ingreso sin problemas, desnudándose en el acto para buscar un rincón donde dar rienda suelta a la pasión.
Huimang piensa que esa puerta tal vez sea su única forma de salida de aquel desagradable lugar. Se sentía bastante mareada y con calor, pero no podía quedarse en ese lugar, era una obscenidad total.
La joven princesa apresura su paso para llegar a la puerta, pero en mitad del camino, sus piernas parecen perder fuerza y termina en el suelo, trata de apoyarse en sus brazos para ponerse de pie; es cuando siente la mirada penetrante del hombre que está en la cama; lo había visto solo unos minutos en el saludo del rey, pero podía reconocer al príncipe Feng.
El segundo hijo del rey de Pallango, tiene en la cama a una mujer en cuatro patas, Huimang piensa como alguien se pondría a gatear en esas circunstancias, pero lo que ve a continuación le perturba aún más. Sin dejar de mirar a la princesa, Feng se inclina sobre la mujer en la cama para penetrarla por detrás, el gemido suena alto por toda la habitación, Huimang abre los ojos y quisiera salir corriendo, pero su cuerpo no le responde, se ve obligada a seguir viendo la escena; pues la mujer en la cama con Feng sigue gimiendo sin parar, aquel sonido para Huimang le parece doloroso y prohibido.
Cuando la mujer en la cama cae rendida, el príncipe Feng parece seguir insatisfecho y mira con sonrisa siniestra a la esposa de su hermano; sin el menor decoro y desnudo como estaba se dirigió hacia ella.
Huimang aterrada, sin saber aún como, recuperó la poca fuerza que tenía y corre hacia la puerta, pero antes que llegara, Feng la jala de su brazo y la arrincona contra la pared, quedando mirándose frente a frente.
- "La mujer de mi hermano es muy bonita, pero jamás me imaginé que podría ser una perra hambrienta de placer, ¿mi hermanito no te satisface?, voy a encargarme de dejar bien a la familia", dijo Feng con el mayor descaro.
- "Fue un error Alteza, yo no quise entrar acá", expresó con dificultad Huimang.
- "Error o no, quien ingresa no sale sin marca en la piel, y estás bastante rica. Khwan sabe perfectamente que quien llega a acá, termina teniendo sexo quiera o no, si te dejó llegar, no le importa", manifestó Feng, mientras jaló a Huimang a una mesa.
El segundo hijo del rey de Pallango, empujó a una pareja que estaba sobre una mesa y pegó la cara de la princesa contra la mesa, sujetando sus delicadas manos en su espalda, mientras que ella gritaba con desesperación que la soltara; sin embargo, cuando trato de levantar las faldas de la princesa sintió el frío hilo de una espada en su cuello.
- "Suéltala si quieres seguir vivo", expresó Lord Chien.
Feng la soltó y retrocedió; sin dejar de tener la espada en el cuello del terrible príncipe, Chien se acercó a la princesa, que lloraba desconsolada, no entendía como terminó en esa situación, si Lord Chien no hubiese llegado no sabía que podría haber pasado.
Con la mano que tenía libre Chien tomó del brazo a la princesa y la ayudó a ponerse detrás de él; las escenas de sexo se habían detenido, todos se quedaron mirando la escena.
- "Khwan permitió que ella llegara acá, él sabe lo que ocurre acá, que no venga hace años, no quiere decir que nunca haya estado acá. Lo que me sorprende es que tú conozcas el camino. Ah cierto, la noviecita que tuviste, ella debió haberte contado, mientras tú la creías la más pura de las mujeres, y no te atrevías a tocarla, medio Pallango ya se la había disfrutado", expresó Feng en tono burlón.
- "No me interesa lo que pienses, ni lo que piense Khwan; sigue con tu bacanal; ella se va de acá", expresó Chien retirando la espada del cuello y sacando a la princesa Huimang de aquella habitación de la perdición.
- "Ja, ja, ja, ¿sigues recogiendo las sobras de Khwan?, tal vez solo deberías disfrutarla cuando se duerma, igual a él no le va a importar, ya que quedó claro que se aburrió rápido de su nuevo juguete en la cama. ¡Sigan disfrutando!", exclamó Feng y todo continuó como si nada hubiese pasado.
Huimang camino unos pasos más, con lágrimas en los ojos, se abrazó a Chien y quedó inconsciente; Lord Chien se quedó unos minutos para ver si Khwan aparecía para rescatar a su esposa, pero no fue así; así que tomó a Huimang en sus brazos, mientras la sacaba del palacio vio a lo lejos a su amigo tomando alegremente con algunos miembros del consejo, estirando la copa como que si estuviera brindando con él a lo lejos.
Lord Chien pidió un carruaje de emergencia, acomodó a la princesa en el transporte, se sacó el abrigo y la cubrió; sabía que Khwan a veces era radical para convencer a alguien, pero permitir que la lastimen para que ella se vea obligada a aprender a defenderse era lo más indignante que había visto hacer a su amigo.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 81 Episodes
Comments
Gladys Cristina Navas Melos
tal cual hay situaciones que o están fuera de contesto o esto es delo peor jajaja no es para asombrarse pero es muy de lo peorrrrrrr
2025-02-14
0
Tere Roque 🇨🇺
estoy completamente de acuerdo contigo Lord Chien, sííííííííííí sr k horror
2025-01-15
0
Ernestina Puerto
ese paran de kwan espero que la princesa le haga pagar con creces ese insulto😡
2025-01-09
0