La reina Huimang seguía perdida en sus pensamientos, sabía que tenía que decir al concejo real la decisión que había tomado, pero el cúmulo de recuerdos se venían a su memoria sin poder detenerlos.
El general Chien la había entrenado por una semana, y aunque la joven princesa era fuerte, no tenía aún el temple necesario para manejar la espada, el hecho de ver el filo de la misma, la acobardaba y considerar que usándola podía morir o matar la atormentaba.
- "Tiene un corazón demasiado noble, su corazón se aferra a la compasión, el hecho de pensar que con esa espada puede quitar una vida la limita; sabes perfectamente que sin espíritu de lucha es inútil enseñar una habilidad que necesita pasión, tal vez entiende la necesidad de aprender, pero no la siente", le comenta Chien a Khwan ante el nulo avance de Huimang en las artes de guerra.
- "Tal vez necesita una motivación fuerte y definitiva, no soy niñero de nadie y ella necesita defenderse", dijo serio Khwan.
- "No hagas nada estúpido, tú a veces no mides el peligro y ella pueda terminar en una situación incómoda", le advirtió Chien.
Horas más tarde, la dama de la corte del palacete del príncipe Khwan, le comunicó a la princesa Huimang que su esposo había dejado mandatos explícitos de que se arreglara para la cena que había preparado la reina para esa noche, aún con disgusto la monarca siempre tenía que preparar la bienvenida del príncipe Fang, aunque la mayoría de veces eso signifique un gran escándalo.
Llegó el príncipe Khwan a recoger a Huimang, ella estaba tratando de acomodar un poco más el vestido, detestaba que sus hombros quedaran al descubierto.
- "Te queda bien, quedas perfectamente atractiva", expresó Khwan con una sonrisa burlona.
- "Por poco escoges uno que me quede el pecho al descubierto", comentó molesta Huimang.
- "¿Cuál pecho?, realmente no tienes mucho que mostrar ahí", manifestó Khwan con los ojos fríos de siempre.
- "Idiota", refunfuñó Huimang.
Khwan solo volteó los ojos, la dama principal de la corte del palacete estaba segura que está vez el príncipe iba hacer algo que más que molestar a la nueva princesa la iba a terminar por lastimar, no entendía por qué el tercer hijo del rey estaba haciendo eso con su propia esposa, después de escuchar cómo la defendió la noche de bodas. Tomó el abrigo de la princesa, y al ponérselo le susurró "pase lo que pase en el palacio, no se aleje de la vista de la reina por favor".
Los príncipes se subieron al carruaje rumbo al palacio principal de Pallango, la dama se quedó con una horrible sensación en el corazón, se acercó a ella el mayordomo del palacete.
- "¿Se atrevería a tanto al príncipe?, es su mujer.", expresó el mayordomo.
- "Mas que su esposa parece una herramienta más de sus planes, está tan metido en lograr lo que quiere, que no nota que pese al carácter arrebatado de su esposa, es muy inocente para esta nobleza degenerada", manifestó frustrada la dama principal.
- "Tal vez debería avisarle al único que Khwan no mataría si se interpone en sus planes", comentó el mayordomo.
- "Lord Chien", respondió instintivamente la dama principal.
- "Diré que preparen la carreta, nuestra princesa también me cae bien", expresó el mayordomo mientras hacía lo que dijo.
La dama principal esperaba que Lord Chien detuviera la locura de su patrón, y a que a la vez no terminarán enfrentados, está vez si para siempre, la última pelea que tuvieron alejó a Chien por dos años.
Cuando llegaron al palacio, la reina Yatong y la princesa Dogaji les dieron la bienvenida; luego de los saludos de felicitaciones por el retorno del príncipe Feng, la reina llevó a las invitadas a la terraza, para tomar el té, mientras los hombres bajaban, algunos para tomar algunos tragos con el rey, y otros para participar de algunos juegos en el jardín junto con el príncipe Feng.
Huimang había permanecido con la reina tal como le había indicado la dama principal; aunque estaba un poco aburrida sin hacer mucho, notó que algunas invitadas se retiraban furtivamente, pensó para sí que seguramente estaban aburridas, ella no podía hacer ese desaire a la monarca de Pallango.
- "No creí que mi hermano, te traería a la bienvenida de Feng, es una de las fiestas que la mayoría de las chicas detesta, algunas que vienen por primera vez, nunca regresan para las siguientes, realmente no sé la razón, siempre que pregunto hay un total silencio, mi madre me tiene advertida de nunca separarme de ella; solo las damas mayores vienen para llenar de halagos a mi madre", dijo la princesa Dogaji con una sonrisa curiosa.
- "Si supiera se lo diría, es mi primera fiesta de bienvenida", respondió tímidamente Huimang.
La reunión siguió transcurriendo con normalidad, Huimang notó que había menos gente en el jardín, de pronto un grupo de payasos ingresaron a la terraza para hacer un espectáculo, eso le recordó a Huimang las ferias del pueblo, los fuegos artificiales iluminaron el cielo; estaba tan emocionada que se animó a danzar alegremente con el grupo de artistas; sin darse cuenta que entre bailes, risas, acrobacias y juegos artificiales, ella ya no se encontraba en la terraza.
El humo de algunos payasos que usaron para darle más brillo al espectáculo la hacían sentir mareada, desconocía todos los caminos del palacio, e intentaba algo desorientada encontrar el camino para regresar a la terraza.
Por otro lado, la dama principal de la corte del palacete de Khwan, llegó desesperadamente a la residencia de Lord Chien, quien salió sorprendido a recibirla.
- "Señora Heo, ¿qué pasó?, ¿le ocurrió algo Khwan?", preguntó preocupado Lord Chien.
- "No mi Lord, pero temo que algo le pase a la princesa Huimang, Su Alteza a veces se arriesga demasiado y piensa que puede salir bien librado de cada ocasión", dijo la señora Heo.
- "¿Qué hizo ahora Khwan?", preguntó hastiado Chien.
- "Llevó a la princesa Huimang vestida algo atrevida a la fiesta de bienvenida del príncipe Feng", advirtió la señora Heo con preocupación.
- "¡Ese imbécil!, ¡esta vez te pasaste de la raya!", exclamó furioso Chien, quien tomó su espada, para luego subir a su caballo e ir a toda prisa rumbo al palacio.
Huimang estuvo caminando por muy largo tiempo, sin encontrar el camino a la terraza, se abanicaba a cada rato porque sentía un calor insoportable; llegó a un camino bastante estrecho e igual siguió de frente, hasta que encontró una puerta, la abrió con cuidado, pero al ingresar está se cerró tras ella.
Huimang avanzó un poco, pero las escenas que vio y los ruidos que escuchó la espantaron, quiso regresar tras sus pasos y abrir la puerta por donde ingresó, pero parecía imposible, alguien la había trancado desde afuera; y ella no soportaba lo que estaba presenciando.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 81 Episodes
Comments
Tere Roque 🇨🇺
uffffffffffff xd será k ella tendrá 🤔 k sufrir x causa de k a su esposo crea k es lo mejor pa' k ella sea fuerte y aprenda a defenderse, y x éso la deja a expensas de ésos degenerados y askeros@s, XD Y LA VRIGEN K HORROR
2025-01-15
0
LectoraPR
Y bien que miraste para decir que no tiene mucho, jajajajaja. Es más, estamos más que seguras que se te fueron los ojos. 🤣😂😂
2025-02-12
0
indira avila
hay no, ya me dio miedito... al parecer esa familia es de piro degenerados y cerdos 🤢🤢🤢🤢🤢
2024-12-12
0