Odette.
Salgo en un mi sexy vestido color negro escotado y largo, con una abertura en una de mis piernas que las deja a la vista de todos y me hace ver muy sensual, bajo del Audi color plata y entro a la fiesta, el salón está perfecto, todo grita lujo y dinero, hay grandes ventanales, lujosos candelabros y enormes y brillantes lámparas decoran el lugar elegancia y poder gritar está fiesta.
Observo a cada invitado y estudio sus movimientos, comienzo a hacerme paso entre las personas y un mesero me ofrece una copa, la tomo y me coloco en un lugar esencial para llamar la atención de mi presa, el sujeto es alto, piel bronceada, cabello negro, sus ojos son de color café y tiene un buen porte derrocha elegancia debe tener no más de cuarenta años y aun así es muy guapo y sexy.
Muevo mi cabello en forma coqueta y capto su atención, veo que va a pasar por mi lado como lo planee y en ese momento llamo a un camarero y hago que este derrame la copa de champán en mi pierna, paso mi mano por esta de manera sensual y como lo imaginé mi objetivo aprovecha el momento para quedar como héroe y se me acerca para darme un pañuelo.
Le sonrió a mi víctima y lo toma para secarme de una manera que pondría a sudar a cualquiera y le agradezco como si me hubiese salvado de la muerte.
—No se preocupe, es mi deber tratar a las damas como se lo merecen... Paul Hottson y usted se llama.— dice estirándome su mano y sonrió de manera dulce e inocente.
—Fabiana Laurent es un placer y gracias de nuevo por haberme salvado así — digo y él sonríe.
—No es para tanto— dice y mira mi pierna.
—Para mí lo es, ya no hay caballeros como usted, es algo así como un tesoro valioso, me encantaría hacer algo por usted — digo agradecida y me regala una hermosa sonrisa de lado.
—Hay algo...— Dice y me mira seductor.
—Ah, sí, me gustaría saberlo.— contesto y humedezco mis labios para luego morirme el inferior.
—Una copa... Me harías feliz de tomar una copa conmigo — dice de manera tan seductora que de no tener una misión hubiese caído, no, eso es mentira.
—Acepto su copa— digo y me hace una señal de reverencia con su mano para que yo camine y él me lleve a tomar el trago.
—Por aquí madame y permítame decirle que posee una belleza mortal— me sonrojo por su comentario y sonrío.
Caminé con él hasta la terraza era hermosa y parecía el lugar perfecto para una cena romántica a la luz de las velas, hice un gesto de estar encantada y él me hizo sentar abriendo mi silla para que yo lo hiciera, me senté y comenzamos a hablar a la mesa nos trajeron una botella de champán y dos cosas luego se retiraron dejándonos solos.
—Entonces dígame, señor Hottson que hace hoy aquí a qué se dedica— pregunté para amenizar el momento.
—Bueno, vine a esta celebración porque como sabes es de caridad y lo importante es ayudar, no puedo ver qué alguien necesite mi ayuda y no dársela — dijo y sonreí encantada, si no me hubiesen dado su expediente en el camino de seguro me arrepiento, pero es un vil tratante de blancas y por culpa de gente así yo estoy aquí.
—Permítame, yo le sirvo la copa, usted hizo algo por mí y yo le quiero servir a usted, me dejaría— dije tan sensual que ni yo me reconocía y el muy ingenuo accedió.
Me levanto lo más sensual posible y me le acerco, me coloco de espaldas a él y me doblo haciendo que mi trasero quede cerca de él, giro para verlo por encima de mi hombro y saco el veneno de mi seno derecho después de todo tenía razón mi belleza es mortal y en mis pechos está mi veneno.
Él posa su mano en mi pierna descubierta y la sube, me giro para darle la copa y de un movimiento me sienta en su regazo, le entrego la copa envenenada y tomo de la mía botando un poco que resbala por mi pecho hasta perderse en mis senos.
—Quisiera probar eso, pero de allí — dice mirando mis senos.
—Estoy seguro de que podría matar a cualquiera con ellas— dice y sonrío, pues, cuánta razón tiene, aparentemente esto se ve fácil, pero por las palabras de la orden y la cara de Antuan al venirme a esto le falta la parte difícil y en cualquier momento la voy a descubrir, pienso y le guiño un ojo y el guapo futuro difunto bebe de su copa.
Él se acercó a mis labios para besarme, pero no lo logró, ya que el veneno era de efecto rápido y a centímetros de mis labios lo vi retorcerse, era tan fuerte que no lo dejo insultarme o preguntarme que le había dado y por qué.
Vi a ese hombre perder la luz de vida de sus ojos, revisé su chaqueta, sus bolsillos y luego vi la cadena en su cuello dónde le colgaba una USB, se la arranque y trate de salir y fue cuando entendí cuál era la parte difícil.
Después de este hombre morir, ellos subieron, eso solo quería decir que sus hombres tenían un medidor de pulso y al no sentirlo subieron, más de diez hombres empezaron a atacarme, comencé a venderme y golpeaba a cada uno de ellos, les daba patadas y les lanzaba cuchillos fui acabando con todos poco a poco mientras ellos me golpeaban, corrí y uno de ellos al parecer el más fuerte comenzó a forcejear conmigo.
—Maldita, asesina, mataste a mi jefe, ahora morirás— dijo y se vino contra mí, lo golpeé y me disparó a la vez que saque una daga oculta que me entregaron bañada en veneno por si fallaba el plan a y lo maté, pero estaba muy golpeada y herida si bajaba podría morir no creo que soportara más, vi hacia abajo y al ver una escalera de escape salte golpeándome más y baje rápido, al llegar a mi auto arrancaron y un tiempo después regresaba a la mansión vi mi cuerpo y me dije a mí misma.
¡Eres una asesina!
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Updated 61 Episodes
Comments
Rosa María Corrales Pèrez
Jimena está embarazada de otro y le está engañando al pobre Aleksander eso le pasa por engañar a Odette el dijo que nunca le dejé y le engaño
2025-03-09
1
mimar silva
así es el mundo
2024-09-30
3
Leonol Blanco
seguro la hace creer que está la tal jimena embarazada xd
2024-09-03
0