MONTSERRAT DÍAZ
Aarón se fue de mi departamento. Me quedé en la cama pensando en miles de tonterías. Enrique volvió y volvió divorciado. ¿Qué habrá pasado entre Victoria y él?
Andrea me llamó.
— Necesito que nos veamos ahora mismo.
— Ven a mi casa. No estoy de humor para salir.
— Voy de inmediato.
Es posible que ella ya sepa que Enrique está en la ciudad y es muy posible que ya sabe lo que ocurrió en la empresa.
Entré en redes sociales para desbloquear a Victoria, pero su perfil estaba restringido, así que, no conseguí nada de información. Igual estaba el perfil de Enrique.
Entró un mensaje de Ivet.
— Revisa los tabloides. Creo que tenemos un espía en la empresa. Ya los medios de comunicación saben que Enrique estuvo aquí y que Aarón es tu pareja.
Leí el mensaje, puse el celular a un lado y mi mente empezó a crear un desastre.
Me levanté de la cama y busqué mi computadora. Me puse a redactar el famoso contrato, con algunas cláusulas.
Andrea llegó al departamento. Guardé mi computadora.
— Enrique está en la ciudad. Me llamó pidiéndome ayuda, quiere regresar contigo.
— Y tú que le dijiste.
— Qué no lo iba a ayudar. Que ya perdió su oportunidad y que tú sales con alguien. Aunque dije una mentira, tenemos que buscar al hombre más bello de la ciudad y hacerlo que salga contigo, para que le des en la boca a Enrique. Que vea que no sufres para nada por el.
— Él fue a la empresa e hizo un show. Y ya tengo al hombre más bello para que me ayude— le sonreí a Andrea.
— ¿Quién de todos los chicos que te he presentado será el indicado? Lester, José, Dayton. ¿Quién?
— Mi mesero, Aarón Palacios.
— No creo que él sea una buena opción. No niego que es muy guapo, pero no es nadie socialmente hablando.
— ¿Y según tú quién es el indicado?
— Él hijo del ministro, Edgar.
— Es un buen elemento— le dije.
— Voy a llamarlo para que tengas una cita con él.
— Solo por esta vez. La verdad ya estoy cansada de las citas.
Andrea se puso en el celular. Increíblemente, ella era como una casamentera. Conocía a todo mundo y emparejaba a sus amistades, aunque muchas veces no resultaba.
— Listo, mañana a las 7, él pasa por ti. Y prepárate que esta vez, yo misma pagaré un paparazzi para que te hagan buenas tomas.
— Gracias Andrea— le di un abrazo.
— Ya ideado nuestro plan, me retiro. Y por nada del mundo regreses con ese idiota.
— Está bien— Andrea se retiró.
Por la tarde terminé el contrato de Aarón. Me tomé una pastilla para dormir, porque sentía que mi cerebro iba a explotar.
A la mañana siguiente, me puse mi mejor traje y mis tacones que jamás me abandonaban. Llegué a la empresa.
— Buenos días, Ivet, puedes llamar a Aarón, necesito que firme unos papeles.
— Buenos días, Montse, ya lo llamo. ¿Estás bien?
— Mejor que nunca.
A los pocos minutos llegó Aarón.
— Buenos días, Aarón. Quiero que leas el contrato y si falta agregar algo, me dices para añadirlo.
Aarón leyó las primeras líneas y me miró. Continuo leyendo.
— Creo que las cláusulas están bien, a excepción de ésta, 3 veces a la semana quieres sexo, no crees que es demasiado. Además, deberías agregar que no hay besos.
— Okey. Cero besos, pero las 3 veces a la semana para mi es suficiente. Te pagaré de inmediato por el servicio recibido.
— Perfecto. Acabamos cuando una de las dos partes desee poner fin.
Aarón firmó el acuerdo.
Lo miré coquetamente y le sonreí.
— Ahora eres mi juguete. Llega al departamento hoy a las 10 de la noche.
—¿No es muy tarde?
— Tú no te quejas, solo obedece.
— Está bien. Dicho todo esto, me retiro a trabajar.
Todo el día la pasé tranquila sin noticia de Enrique. Llegó la hora de salida.
Aarón fue demasiado puntual con la salida.
Llegué a mi departamento y me di un baño con agua de rosas. A las 7 ya estaba lista para salir con Edgar, el hijo del ministro.
Tocaron el timbre. Abrí la puerta.
— Buenas noches, Montserrat.
— Buenas noches, listos para irnos.
Subí Al auto de Edgar.
— Hice una reservación en un restaurante que esta muy de moda.
— Ah, está bien — Edgar era alto y de tez morena clara, tenía unos ojos de color verde musgo. Físicamente era guapo.
Llegamos al restaurante. Cenamos y charlamos.
Sabía que Andrea había pagado un paparazzi, así que tenía que poner mi mejor cara. Aunque, Edgar no era desagradable.
Después de cenar, me llevó a las afuera de la ciudad, donde se podía apreciar la ciudad de noche, todas sus luces le daban un toque mágico a la cita.
Me llevó de regreso al departamento a eso de las 11 de la noche. Se me había olvidado que le había dicho a Aarón que llegara a las 10. Suponía que a esa hora ya estaría en casa.
Al llegar no dejé que Edgar se bajará del auto.
— Buenas noches, Edgar. Aquí termina nuestra cita. Gracias por ser muy caballeroso.
— Te acompaño a la puerta.
— No. Hasta aquí. Buenas noches— Bajé del auto y empecé a caminar. Edgar se retiró.
Aarón estaba afuera del edificio. Observó toda la escena.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 42 Episodes
Comments
Adriana Sanchez
No pues ahora quedara peor de zorra, uno de día que todos la vean y por la noche el otro, que le pasa a esta mujer, entonces aún ama a Enrique y por eso hace esto 😡😡😡😡😡😡😡 que zorra porque hizo el contrato 🤦♀️🤦♀️ no de que pensar 🤔🤔🤔
2025-02-11
1
Antony May
ayy se te olvidó su príncipe Monserrat y ahora te va cobrar el doble y estaré enojado 😡🥲👀
2025-01-16
1
Cinzia Cantú
A ver señorita eso está mal, así como quieres que cumplan debes cumplir
2024-12-13
1