capítulo 2- confrontación...

El sonido de un golpe resonó por la habitación, era el según príncipe quien le había dado una cachetada a Xia, el príncipe era un hombre atractivo, de cabello largo y bien vestido, digno de un protagonista, pero en opinión de Xia, era un estúpido. Xia estaba en el suelo, con la mano en la mejilla.

— ¿quien te ha dado el derecho de tratar así a Suyin?, ella solo quería ser amable y ayudarte a guardar los regalos que te enviaron.— reclama Bao.

— así que eso dijo, parece que olvido decir que había venido a robarse mis cosas, como siempre lo hace.— Xia se pone de pie y se mantiene firme ante el príncipe.

El príncipe puede notar algo diferente en Xia, era la primera vez que no lloraba después del golpe, además, sintió un escalofrío recorrer su cuerpo al tenerla así de frente, como si le viera a los ojos.

— no digas mentiras. Te quedarás castigada una semana, no saldrás de tu habitación y esos regalos serán repartidos entre todas, para que aprendas.—

Dicho esto Bao se retira, pero Xia le escucha decir que manden a los sirvientes por las cosas. Xia sonríe con burla.

— Yao, ayúdame...—

Si tanto quieren esas cosas, se las dará, pero el príncipe jamás dijo que debería dárselas en buenas condiciones. Más tarde cuando los sirvientes llegaron por las cosas, una sirvienta los guía al patio trasero y ahí había una gran fogata con Xia parada ante esta.

— su alteza nos envió por las cosas que le llegaron esta mañana.—

Xia señala la fogata.— adelante, tomen todas.—

Los sirvientes miran asombrados y al fijarse, eran varias cajas de regalos lo que ahí se quemaban, ropas y joyas ardían en las llamas. Xia solo se dio la vuelta y camino dentro de la casa, pero lo sorprendente, es que las sirvientas solo van tras ella sin necesidad de guiarla como suelen hacer, aquellos hombres del príncipe se miran entre si, parece que esto solo causará mayores problemas.

En su habitación, Xia es peinada por Yao, mientras otra sirvienta sirve una sopa y jugo.

— alteza no debió hacer eso, solo hará que el príncipe se enoje más.— menciona preocupada Yao.

— lo sé, veamos cuanto aguanta, porque si desea matarme o encerrarme en el calabozo, necesita llevarme ante el emperador y eso a nadie le conviene.—

La verdad Xia muy tonta, pudo usar a su favor el poder de su padre, pero nunca lo hizo.

— Yao, necesito que corras un rumor, uno que llegue al emperador.— sonríe ladina.

—pero alteza...no quiero que se meta en problemas.—

— no te preocupes, no soy yo, quien estará en problemas.—

En la residencia de Suyin, Bao estaba presente mientra esta era atendida, tenía el rostro inflamado por los golpes, labios partidos y un ojo rojo, ella se lamenta por como luce, pero gracias a eso, los regalos de Xia serán suyos. Tocan a la puerta y al darle permiso de entrar, era uno de los hombres que fueron a la residencia de Xia.

Este se acerca al príncipe y le cuenta lo que paso, el príncipe frunce el ceño rápidamente.

—esta mujer, ¿se atreve a desafiarme? Maldita sea, solo causa problemas.— habla con enojo.

— alteza, ¿sucede algo malo?— Suyin, se muestra preocupada.

— esa mujer quemo todos los regalos que le han llegado.—

—¿que? Mis cosas...alteza no puede pasar por alto esto.— llora desconsolada.

Y es que habían joyas y ropas valiosas dentro de los regalos, no puede creer que se haya perdido todo. Bao le pide a Suyin descansar, ya después verá que hace con el problema, pues era la primera vez que Xia le daba esa clase de problemas, incluso cuando fue a verla y Xia se puso de pie ante él sin llorar, fue algo extraño, ella normalmente se queda en el suelo llorando, pero esta vez, se mantuvo firme sin soltar una lágrima e incluso juraría que le miraba fijamente a través de las vendas de sus ojos.

Los siguientes días un rumor resonaba en el palacio, el cual dice que la princesa Xia ha enviado una carta a su padre, donde pide le conceda el permiso de pedir el divorcio, pues ya no soporta que las concubinas del segundo príncipe le quiten todo, incluso la obligaron a quemar todos los obsequios que su padre le había enviado.

Dicho rumor llego a los oídos de la emperatriz, quien de inmediato, se preparo para dirigirse a la residencia de Xia, pues si el rumor llega al emperador, puede causar muchos problemas, ella sabe lo importante que es la alianza del gran general con el palacio.

Al llegar, escucha los gritos de un hombre y se acerca notando que se trata de Bao, mientras que Xia se mantiene sentada.

— ¿sabes la gravedad de lo que haces? ¿Divorcio? No seas ridícula, si fuese posible yo mismo te habría echado hace tiempo.— la grita.

—es obvió que no lo haces porque eres un cobarde, te recuerdo que mi padre fue a la guerra en tu lugar. Siento pena por el emperador, tener un hijo tan cobarde.— sonríe con burla.

— ¿como te atreves? — Bao levanta la mano con la intención de golpear.

Pero al lanzar la cachetada, Xia detiene su mano apretando la muñeca del príncipe quien se queja.

— ¿te duele? Esto solo prueba lo inútil que eres. Si fuese yo, traería honor a mi familia.— se burla.

Las puertas se abren de golpe y rápidamente las sirvientas ahí presentes hacen una reverencia, mientras que Xia suelta la mano del príncipe y este hace una leve reverencia. La emperatriz se acerca a Xia para darle una cachetada.

— ¿que crees que haces? Actuar de esta manera con tu esposo es poco honorable. Como esposa debes callar y escuchar a tu esposo.— le riñe la emperatriz.

— ahora comprendo de donde sale la cobardía del segundo príncipe...— sonríe con malicia.

—¿que has dicho? ¿Sabes a quien estas ofendiendo?—

— si, pero me pregunto ¿que pesa más, una ofensa a la emperatriz o una ofensa a la hija del guerrero más importante del imperio?—

— tú, más respeto hacía mi madre e inclínate ante ella.— Bao le sostiene del caballo y la obliga a inclinarse.

— escuche que has hecho una ridiculez, si tu padre abandona el campo de batalla, podría ser tachado de traidor, ¿es eso lo que quieres? Ahora retractate de ese rumor o sufre las consecuencias.— ordena la reina.

— si mi padre es culpado de traidor, ¿quien lo detendrá? ¿Su hijo cobarde? Porque en el palacio no hay tropas suficientes para detener a las de mi padre, recuerde que su poder equivale al de cien hombres.—

Xia levanta la cabeza quedando de frente a la emperatriz, quien sintió un escalofrío recorrer su cuerpo, pese a las vendas de sus ojos, la emperatriz tenía esa sensación de ser mirada fijamente.

— yo mantendré firme mi decisión hasta que llegue a oídos del emperador, a diferencia suya, yo no estoy hecha para ser la sumisa de ningún hombre.— menciona con voz firme.

La emperatriz sintió su cuerpo temblar, esa chica ante ella, no era la misma Xia que siempre la obedecía sin quejas. Bao también, no sabía como reaccionar ante la chica, era totalmente extraño para él esta situación. La emperatriz apretó los puños y ordena a sus sirvientes llevar a Xia al patio y darle 10 azotes por faltarle al respeto.

— debes aprender a que las ofensas a mi persona, no se perdonan.—

Xia camina con toda tranquilidad junto a las sirvientas y se arrodilla en el patio, mientras uno de los guardias se acerca con una tabla que sirve para esa clase de castigos.

— asegúrense de que puedan quedar cicatrices para que las vea mi padre cuando vuelva.— menciona Xia.

Aquello hizo sentir un escalofrío al guardia, pero la emperatriz dio la orden de iniciar. El primer golpe impacto en su espalda, pero Xia apretó la mandíbula sin dejar salir un sonido, mientras que Yao y las otras sirvientas, miran horrorizadas. El siguiente golpe continúa, seguido de otros, pero en ningún momento Xia se quejo, algo que solo aumentaba la ira de la emperatriz; ya eran cinco golpes hasta que Bao levanta mano.

– es suficiente, madre, creo que con eso entenderá.— pide Bao.

Pese a que Xia no se quejo, Bao podía ver la sangre en la madera, era obvió que ya ha sido lastimada. La emperatriz ordena que se detengan también y se marcha, advirtiendo que detenga el rumor. Mientras que Bao se acerca a Xia.

— no debiste faltarle al respeto, ella no es como yo. Vamos, mandaré al doctor.— le sujeta el brazo para que pueda ponerse de pie.

Pero Xia lo aparta y se pone pie sola, pidiendo ayuda a Yao, pues debido a los golpes su cuerpo no puede mantener el equilibrio, sin duda necesita mucho entrenamiento.

— Xia...—

— mi decisión continúa firme y lo que la emperatriz hizo, me lo cobraré algún día.— advierte.

Con ayuda de Yao entran a la casa, donde de inmediato las sirvientas preparan agua caliente y trapos para poder atender las heridas de Xia.

...

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Comments

Tatys Maramotti Silva

Tatys Maramotti Silva

Xia la mejor venganza es bajar del trono a madre e hijo inútiles y cobardes 🤮

2024-12-12

0

lizmoon20-1

lizmoon20-1

Claro que se la cobrarás y con intereses.

2025-03-18

0

indira avila

indira avila

es un vil ratero después de todo 🤬

2025-01-24

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