Camila entró a la habitación cómo si ya fuera la señora de la casa, cosa que por mi maldito error de haber firmado los papeles y confiado en ellos...
Ella se quedó parada a la mitad de la habitación mirando a Rogelio mientras él trataba de darme un golpe en la cara, de repente pude notar una sonrisa en sus labios...
—Cariño, por lo que veo ya le contaste todo, no es así, ¿A caso no te gusto tu sorpresa prima?...— Dijo camila mientras caminaba hacia donde estábamos parados Rogelio y yo...
—Claro que si, ya sabe sobre todo mi amor...— Contesto Rogelio con una sonrisa...
Rogelio dio unos pasos hacia atrás, mientras que camila se acercó a Rogelio colocando sus manos al rededor de su cuello, mientras que él rodeaba sus brazos sobre la cintura de Camila, para después besarse apasionadamente en frente de mí...
—Que asco me dan ustedes dos...— Dije mirando como se besaban...
Me sentí la mujer más estúpida que pudiera haber existido en este mundo, fue realmente ingenua al no ver lo que estaba pasando en frente de mí durante todo este tiempo...
Ahora entiendo todo, esas noches que vi a Rogelio salir de la habitación de Camila, para mí era algo normal, pues pensaba que eran buenos amigos y que se miraban como hermanos, pero que ilusa Stella...
— Ahora entiendes ese mismo, ese sentimiento que tienes es el mismo que yo he tenido que aguantar por cada vez que besabas a Rogelio delante de mí...
Cada vez que lo acariciabas, me tenía que reprimir y tragarme todos mis celos, odiaba con todo mi ser ver que él tenía que besarte, tus horrible labios no son nada comparados con los míos….— Me dijo Camila con odio y desprecio…
—¡Me acusas como si yo fuera la que se metió en tu relación!, ¡¡CUANDO FUISTE TU LA ZORRA QUE SE ESTÁ COGIENDO A MI PROMETIDO!!...— Le dije mirándola a los ojos y gritándole...
Después de que termine de hablar, una fuerte bofetada que me dejó caer de nuevo al suelo, Rogelio se atrevió a golpearme solo por defender a su querida amante...
—¡¡QUIÉN CARAJOS TE CREES PARA HABLARLE DE ESA FORMA A MI MUJER!!...— Me grita Rogelio con ira...
Era tanta la humillación y decepción que estaba sintiendo por este hombre, al que ame con locura y ver como defendía como fiera a su amante, que ahora es la mujer que ama apasionada mente...
Ahora todo el amor que le tenía hace unos momentos, está convirtiéndose en un profundo rencor y odio...
Rogelio me levantó del suelo y me empujo con mucha fuerza sobre el sofá negro que estaba de tras de mí, enseguida colocó su mano derecha sobre mi cabello, obligándome a voltear hacia él y verlo directamente a los ojos, unos ojos de color café obscuro que me penetraban los míos...
—¿Quieres ver cómo amo a Camila?...— Me pregunta Rogelio sin soltar su mano de mi cabello...
— Que piensas hacer ahora...— Le conteste con un poco de miedo...
— Ya lo verás…— Me respondió con una sonrisa algo siniestra...
Rogelio era un bastardo y un desgraciado al que nunca le importe y la mentalmente me di cuenta demasiado tarde...
Camila se acercó a nosotros, traía en sus manos dos cuerdas con las que comenzaron a mirar mis manos y pies, tenía de mesiado miedo de lo que me pudieran hacer, no paraba de temblar...
Cuando terminaron de amararme, Camila colocó un pañuelo en mi boca para que no pudiera gritar, al tenerme sometida al sofá, Rogelio y Camila se fueron a la cama que estaba enfrente de mí...
Los dos se comenzaron a besar con mucha pasión, sin embargo, los movimientos que siguieron me dejaron atónita, ya que delante de mí comenzó una escena increíble...
Rogelio se sentó en la cama mientras que Camila se arrodillaba enfrente de él, le desabrocho el pantalón negro y se lo bajo...
Camila empezó a tragar, chupar y besar el miembro de Rogelio, por mucho tiempo tuve que ver como Camila complacía a Rogelio...
En todo ese tiempo no pude evitar que mis lágrimas dejaran de caer, pues lo que veía era una tortura, ellos hicieron el amor en frente de mí, oír sus gritos de excitación, ver como el la penetraba y verlos jadeando de placer, fue algo horrible...
Aunque muchas veces intente no verlos, no pude pues los gélidos de ellos dos eran demasiado fuertes, era una verdadera tortura pata mis oídos...
Cuando terminaron de tener sexo, Rogelio me soltó para sacarme a patadas de la mansión que había sido de mis padres...
— Ahora lárgate de aquí, esta ya no es tu casa...— Me dijo jalando para salir de la habitación...
—Bien me voy, pero sin antes agarrar algo que me pertenece...— Le dije mientras caminaba hacia un buro que estaba aún lado de la cama...
Cuando llegue al buro, abrí el cajón, saque un collar, con un dije en forma de corazón que se puede abrir, ahí adentro hay una foto mía y de mis padres, era la última foto que nos tomamos...
Pero antes de que pudiera dirigirme a la salida se la habitación, Rogelio me agarra de mi brazo izquierdo y me gala hacia el violentamente...
— ¿Qué crees que haces?...— Me pregunta Rogelio fruncido el ceño...
— Agarro algo que me pertenece...— Le conteste con rencor...
— Ya nada de aquí te pertenece así que dame eso...— Me ordeno con una fuerte voz...
Y antes de que le pudiera contestar algo, Camila le empieza a decirle unas palabras a Rogelio...
— Amor deja que se quede con ese collar, al parecer es su último recuerdo, dejado por sus queridos padres...— Menciono con una sonrisa y hostilidad...
— De verdad, bueno si así lo quieres...— Respondió Rogelio con frialdad...
— Bien querida prima, para que veas que no soy tan mala, dejaré que te lleves ese collar...— Dijo Camila con ironía y frialdad...
Después de eso salí de la habitación y de la mansión, mientras caminaba por las calles de Ciarlette, muchas personas volteaban a verme, sus caras de confusión y lástima se podían ver con mucha claridad, pues claro no todas las noches aparece una novia tan lamentable...
Para ellos solo soy una extraña loca que caminaba por las calles, con un vestido de novia, con heridas en sus manos, las mejillas rojizas y un poco hinchadas por los golpes de Rogelio...
Camine sin rumbo por no sé cuanto tiempo, lo único que quería era estar lo más alejada de Rogelio y Camila, ellos ya me hicieron pasar por muchas cosas en esta noche...
Porque todo esto tenía que pasar justo en la noche de mi boda, porque tengo que sufrir por esto, mi prometido o mejor dicho mi ex prometido me abandona en la noche que nos íbamos a casar para irsé con mi prima...
La persona que consideraba mi hermana, a la única persona que le contaba todos mis secretos y mis momentos más íntimos, no puedo creer que ellos dos me traicionarán así...
Todo mi cuerpo me empezó a doler demasiado, mis pies no dejaban de temblar, mí mente estaba hecha un lío por los malos recuerdos de esta noche...
Sentía como el infierno se desató en mi vida y no veía ninguna salida por más que busque, no sé que es lo que me espera de ahora en adelante...
No tengo dinero, la familia que tenía solo eran Camila y mi tío, que era obvio que él no me iba a ayudar, se va a poner de parte de su querida hija…
Además, quien me asegura que él no está en vuelto en todo esto, para poder quedarse con todo lo que mis padres me heredaron...
Si mal no recuerdo fue mi tío Carlos quien me presentó a Rogelio, en un evento cuando yo apenas tenía quince años, en aquel entonces no le hice caso a mi tío Carlos a pesar de su insistencia para intentar emparejarse con Rogelio...
En esa época solo quería concentrarme en mis estudios para cuando cumpliera mis dieciocho años, ser yo quien se encargará de manejar todas las empresas que dejaron mis padres junto con mi herencia...
Pero por alguna extraña razón, mi tío Carlos no me dejó o no quería que tomara las riendas de las empresas, siempre tenía un pretexto para no darme el poder...
Después Rogelio empezó a meterse en mi vida, empezó a visitarme con frecuencia, me llevaba regalos, me invitaba salir, se metió en mi vida de una forma que no tuve para nada ni nadie que no fuera él, vaya que si era una ingenua y estúpida chica...
Ahora me arrepiento de no haber sido mucho más Inteligente para darme cuenta de la enorme trampa que planearon y me pusieron ellos dos…
También cometí el enorme error de haber me alejado de mis amigos, personas que intentaban abrirme los ojos, pero estaba tan ciega de amor que preferí alejarme de cada uno de ellos...
Pues pensaba que solo querían alejarme del hombre a quien yo amaba y que tenían en vida de que él me amara ami, pero ahora veo que fue una estupidez no haber confiado en ellos...
Mil veces preferí a Rogelio antes que a mis amigos, ahora solo me queda esta tristeza y posiblemente dormir en la calle, ya que no tengo a donde ir...
— ¡Stella!, ¡Stella!, ¡Stella!…—
Escuche una voz llamándome al otro lado de la calle, pero no podía distinguir quien era por qué empezó a llover de pronto sentí como mi cuerpo empezó a calentarse, mi vista estaba borrosa...
De una mi cuerpo colapso en el frío y mojado piso de la calle, estando en el suelo escucho a alguien que se acercaba a mí, gritando mi nombre...
— Por dios, Stella, háblame, dime algo...— Su vos se escuchaba alterada y a la vez preocupada...
No podía distinguir quien era, pues mis ojos estaba borrosos y la lluvia no ayudaba en nada, lo único que pude diferenciar era la voz de una mujer...
De repente todo se nubló y hubo silencio, después de un par de horas, desperté en un hospital tenía mis manos vendadas, mi cuerpo ya no me dolía...
De repente recordé el sueño que tuve y pues era un sueño donde estaban mis padres, recordé cada momento con ellos...
En ese momento escucho la cortina recorrerse y no podía creer lo que mis ojos veían, pues la persona que gritaba mi nombre era una vieja amiga...
— ¿De verdad eres tu Alice?...— Le pregunté mientras que unas lágrimas salieron de mis ojos...
— Pues claro que soy yo, quien más te traería a un hospital...— Dijo con una sonrisa en sus labios...
— ¿Pero como fue que me encontraste?...— Le pregunté confundida y limpiando mis lágrimas...
— Te vi caminando por la calle y vi que estabas muy herida, te grité, pero cuando llegue colapsaste y tenías mucha fiebre, así que los doctores te inyectaron analgésicos para el dolor y un antibiótico para la fiebre...— Me respondió con un tono de preocupación y una mirada de tristeza...
Ella y yo nos quedamos en silencio por mucho tiempo, pues no sabía como decirle todo lo que me había pasado y la verdad no quería hablar de ello...
— Te quedará en el hospital esta noche para que te recuperes, mañana vendré a verte para saber como sigues...— Me dijo mientras se ponía su saco...
— Bueno Alice, no sé cómo decir esto, pero, no tengo dinero para pagar el hospital...— Le dije bajando la mirada y aparentando la sabana que me cubría las piernas...
— No te preocupes por eso, ya todo está cubierto, tú solo descansa y mañana hablamos, está bien...— Me dijo con una cálida sonrisa...
— Está bien y gracias por todo...— Le dije con un tono de voz cálido
— Descansa, hasta mañana...— Se despidió de mí y se fue...
Después de que ella se fuera empecé a recordar todos los malos tratos que la hice pasar por mi ciego amor hacia Rogelio, además de mi arrepentimiento por esos malos tratos que no merecía Alice...
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Updated 102 Episodes
Comments
Zaida Villazon
No te preocupes Stela, pronto llegará tu momento de desquitarse 🥹
2024-07-31
2
Luna
triple tonta
2024-03-28
4
Ivone
está historia ya la leei pero con otra autora
2024-03-26
1