Delante mía, había una pequeña niña de pelo rubio y corto, que cubría uno de sus ojos con un mechón de cabello, mostrando que su único ojo visible, era de un azul brillante, y sabía de buena fuente que el otro era igual. Ella vestía ropa remendada, algo vieja era verdad, pero al mismo con costuras bien disimuladas, que hacían parecer los remiendos cómo adornos, al mismo tiempo, llevaba unos pantalones cortos que apenas podían cubrir unas rodillas llenas de raspaduras, dejando en evidencia que la chica en cuestión, odiaba quedarse quieta.
Al verla de reojo suspire. Un simple algodón de azúcar fue la carnada perfecta para atraerla, que persona más simple.
La pequeña niña me miraba con ojos de cachorro, y apenas tenía reparo en que obviamente mi posición social era mucho mayor a la suya. Sin prestar atención a ese hecho, le hice una seña para que se acercara y le di el otro algodón de azúcar. Y sin dudar ni siquiera un segundo, ella se sentó a mi lado feliz, y empezó a comer.
Sin haber mucha diferencia a un cerdo, la chica comenzó a comer el algodón de azúcar tan rápido que me pregunte si siquiera lo estaba disfrutando. Entre gruñidos ella me agradecía, pero me era imposible entender sus palabras.
— No tiene importancia.
Dije interpretado los sonidos que salían de su boca. Cuando finalmente terminó de comer, lamió levemente la punta de sus dedos que aún tenían algo de azúcar, y limpio su boca con el cuello de su ropa. No me sorprendió su total falta de modales, ya que era algo típico de ella, en cambio solo me quede observándola. Cuando terminó de "limpiarse" centró su atención en mí, y en Irma que estaba de pie como una estatua detrás mía, comenzó a mirarme de arriba a abajo y se presentó.
— soy Celestia pero todos me llaman Celes, ¿tú como te llamas?
— Soy Leonora.
— Leonora es muy largo, ¿puedo llamarte Leo?
— Como gustes.
— Dime Leo, ¿pareces ser rica, tu familia tiene mucho dinero?
— se podría decir que sí.
En eso, ella centró su atención en Irma y se le quedó mirando un momento.
— wow ¿ella es de verdad?
— ¿A qué te refieres, a si es humana?
Aun tengo mis dudas, pero imagino que sí.
— no, me refiero a que si es una sirvienta. Nunca había visto una, pero mi mamá guarda en una caja en el armario ropa muy similar a la de ella, y solo me dijo que es un uniforme de sirvienta.
Al decir esas palabras, se levantó y se quedó frente a Irma, que seguía de pie con la mirada fija al frente, en una posición tan estoica, que parecía que ni siquiera estabas respirando.
— wow, ¿entonces las sirvientas son estatuas de mujeres? ¿Pero porque les ponen ropa? ¿Y cómo hacen para que parezcan tan reales?
— no exactamente… mira en realidad.
En ese momento una mujer aprecio, al verla a Celes junto a mi se puso nerviosa, y corrió a disculparse conmigo.
La mujer se identificó como su madre, y se disculpó una y otra vez sin pedir explicaciones de su hija. Cuando le dije que no había problemas, tomó a Celes del cuello de la camisa, y prácticamente la arrastró para que no cause más problemas. Mientras ambas se alejaban, me quedé observándose.
Celestia era la protagonista de "Bajo la luna azul" y una de mis mayores piedras en el zapato.
Apenas y ya podía verla entre la distancia y el mar de gente en el mercado, pero un instante antes de desaparecer de mi vista, nuestras miradas se encontraron, por lo que alzó la mano para despedirse. Ante este gesto, yo suspiré y aparté la vista.
Hemos sido mejores amigas, enemigas juradas, y completas extrañas. Te he matado con mis propias manos, y me has matado con tus propias manos. Te he salvado la vida y me la has salvado a mi, he arruinado tu vida, al igual que has arruinado la mía. Hemos sido tantas cosas, que es incluso ofensivo que no recuerdes ninguna.
Celes finalmente desapareció de mi vista y tomé una decisión. En esta vida voy a mantener mi distancia. No voy a ganar nada de tenerte cerca.
Mire a Irma que está de pie a mi lado, le dije que podíamos irnos. De todos modos, ya había visto lo que quería ver, además no era el único lugar al que quería ir.
Volvemos al carruaje y partimos.
El viento soplaba levemente moviendo las hojas de los árboles. Yo por mi parte, miraba a todos lados buscando algo, después algo de rebuscar, algo que llamó mi atención. Debajo de un tronco, había una pequeña madriguera en la tierra, sin temor metí la mano, y saqué de ahí un par de huevos, al hacerlo, pasé mis dedos sobre ellos.
Hmm, rugosos.
Comprobé que eran los que buscaba, y los metí a una mochila que llevaba, dónde tenía ya tenía media docena de huevos similares.
Rebuscando, pude encontrar otra madriguera, y me agaché para comprobar si también tenía huevos, pero al levantarme, vi que estaba rodeada por una manada de lobos.
No le di importancia, y seguí con lo que estaba haciendo, y al poco rato los lobos siguieron su camino. Y mientras los veía alejarse, me dije que a veces es bueno ser la bruja.
Habiendo estado satisfecha con los huevos que había reunido, volvi al carruaje donde Irma me esperaba. Ya en la cabina, le indiqué al cochero que podíamos volver a la mansión, y con el suave traqueteo del carruaje, poco a poco caí dormida.
...****************...
Estaba terminando de lavar ropa en el río, con cuidado, la metí en una canasta casi tan grande cómo yo, y amarre está en mi espalda
El invierno está llegando y mis manos estaban enrojecidas por el frío, pero una pequeña sonrisa se dibujaba en mi rostro. Podría comprar la medicina de mi padre, y quedaría suficiente para comprar la cena.
En el camino, casi me caigo por el peso de la canasta pero logré mantener el equilibrio, finalmente llegué a una casa, que rodeo hasta la puerta trasera, ahí doy unos golpes para llamar.
Una mujer asomó la cabeza, y al verme gruño, me abrió la puerta y metí la canasta al interior de la casa, habiendo terminado, la mujer me dió unas monedas.
— disculpe.
La mujer se proponía a volver a su casa, y solo se detuvo sin siquiera mirarme.
— ¿qué quieres?
— disculpe, pero esto no es lo que acordamos.
— ya es más de lo que te mereces, ahora déjame en paz.
La mujer volvió al interior de la casa y pude escuchar como atrancaba la puerta.
Apreté contra mi pecho las monedas, y corrí hasta la herbolaria.
Al entrar, la encargada apenas me miró por lo que solo deposité las monedas en el mostrador.
— no es suficiente.
— lo sé, esta vez solo quiero la mitad.
La mujer me miró con desdén, y puso unas cuantas hierbas en el mostrador.
— disculpe, esto no es la mitad.
— eso te pasa por comprar cantidades tan pequeñas.
Me quedé en silencio frente a ella, mientras miraba que las hierbas que me había dado, estaban más secas de lo requerido.
— ¿que pasa? ¿Deseás algo más? De no ser así, lárgate de aquí.
Contuve las lágrimas, y salí en silencio.
Se que debe haber un par de verduras, y media hogaza de pan, debería ser suficiente para hacer sopa.
Levanté la frente en alto y corrí a casa, sé que todo saldrá bien, no se como, pero sé que todo saldrá bien.
...****************...
— señorita Cross, hemos llegado a la mansión.
Me desperté y frote mis ojos, no me encontraba bien, y le dije a Irma que cancele todo del día de hoy.
Los sueños siempre me ponen de mal humor.
Al volver a mi habitación, puse los huevos que había recogido en una incubadora que había preparado. Y me quedé en silencio mirando los fijamente. Nacerá en unos días, declare, al igual que las demás.
Mirando por la ventana de mi habitación, ví el laberinto de setos que se extendía por toda la inmensidad del patio.
Solo un poco más y estaré lista.
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Comments
lechuza 🦉
jaja cuando te mandas una macana en público de niño y sabes que cobrarás en casa
2023-09-08
2
Urpi
cada cap con más dudas e intrigas
2023-08-25
2