Lin no soporto ese silencio y menos las miradas llenas de preguntas de Carlos y Mariela, pensó muy bien sus palabras y empezó a decir.
• Gracias, tío, solo no les digan a mis padres y mucho menos a esa joven o a Derek, esto sería malo para nuestra familia.
Mariela empezó hacerle preguntas, quería una respuesta clara, la verdad, pero Lin no contesto ninguna de sus preguntas, tampoco dijo si lo había hecho o no; pero para Carlos no quedo ninguna duda, para Mariela fue diferente, ella si sentía la duda de lo que había pasado, aunque la prueba de la sangre en la sabana la sentía demasiado exagerada, no era para que ella hubiera sangrado tanto, imposible que una mujer sangrara como si estuviera en sus días, solo por haber perdido su virginidad.
Lín ya no dijo nada más, solo siguió comiendo, tranquilo como si no hubiera pasado nada, con esa calma y esa tranquilidad en su rostro; Carlos no dijo nada más, esas palabras que dio fueron suficientes para él, para entender que no le había hecho nada, se levantó de la mesa y fue a con los demás, suponía que también tenía que estar en esa reunión.
Mariela le entrego la sabana a una de las empleadas domésticas, para que se la llevara, se volvió a sentar en la mesa, siguió comiendo tranquilamente junto con Lin; los dos estuvieron hablando de Lía, de lo mal que estaba, de lo que se iba a tener que a ver para apoyarla.
Una vez que terminaron de comer fueron a la habitación de Lía, se quedaron con ella para que no estuviera sola, mientras que su padre terminaba de hablar don Derek; Sahara y Claudia se estuvieron con Zoé, tuvieron que darle consuelo y palabras de aliento, porque ella no dejaba de llorar, estaba desconsolada.
Zoé se metió a bañar, al quitarse la ropa y estar frente al espejo del baño, se dio cuenta las marcas de besos que Lín le había dejado en el cuello, hasta cerca de su pecho, como una marca de agarre en sus piernas, eso solo la hizo sentirse peor, un recuerdo de lo que había pasado esa noche, aunque ella no recordaba nada.
Ella se sentía extraña, como cuando te levantas después de tener una pesadilla o un día pesado, su cabeza le dolía un poco, sentía una pequeña pesades en todo su cuerpo, termino cerrando sus ojos y giro su cabeza a un lado, no iba a seguir torturándose con eso, se daba fuerzas a sí misma; se metió a bañar, fue un muy largo baño, de agua tipia, tuvo que tallar muy bien sus entre pierna porque lo rojo de la sangre aún seguía ahí.
Enfurecida tallo y tallo sus piernas para quitarse lo rojo, molesta consigo misma, molesta con su padre, con Lín, termino tallándose hasta que le dolió, sus piernas le quedaron algo adoloridas, el dolor era parecido al de las rosadas; cuando termino se puso la bata de baño, se empezó a sentir el cuerpo relajado, se le quito esa pesades, hasta el dolor de cabeza, salió del baño y fue directamente a su enorme closet, tomo una playera de manga larga algo floja, un pantalón de mezclilla.
Cuando estuvo lista salió del closet, en ese momento Sahara le explico que tenía que preparar su maleta, porque esa misma noche se regresarían a Paris y ella tenía que irse con ellos, como esposa de Lín tenía que estar donde él estuviera; Zoé no le gustó mucho la idea, pero esa era su realidad y tenía que aceptarla, ya era una mujer casa, con la obligación de atender a un hombre que a la fuerza se había convertido en su esposo.
Su padre le había cortado las alas, se la había entregado a un hombre, que, para ella, era de lo peor, un hombre que había profanado su cuerpo sin ninguna piedad, sin ponerse a pensar en ella, en sus sentimientos y eso solo la hacía pensar en la vida tan cruel que seguro llevaría a su lado, siendo violada cada noche, obligada a complacer a un hombre que no amaba, que no quería.
Zoé sin nada de ganas saco una maleta media del fondo de su closet, empezó a meter algunos cambios de ropa, los que más le gustaban, lo suficiente como para no necesitar en mucho tiempo y grande por si llegaba a quedar embarazada no tuvieran que comprarle ropa; Sahara y Claudia le ayudaron a doblar y acomodar cada prenda que ella les daba, aunque les daba mucha tristeza por que ella no dejo de llorar.
Nil, Penny y Carlos se sentaron hablar con Derek, la asociación de las dos familias era un hecho, los territorios se hicieron uno solo, las ganancias iban a partes iguales, como su gente, pero el momento más incómodo fue cuando empezaron hablar de Zoé y Lín.
Derek les aclaro que Lín había cumplido con su palabra, que respetaría el acuerdo que llego con él, pero esa paz en apariencia solo sería por un año, que era el tiempo que le daba de plazo para tener ese nieto, que tanto quería; pero si en ese año no había señales de un bebé, entonces sí, iniciara la guerra contra toda su familia, hasta en contra de s propia hija, sin importarle nada, porque si no tenía descendiente en esa vida ya no le importaba nada más.
Nil quiso tratar de que le diera más tiempo, realmente no quería que su hijo volviera a someter de esa manera a la pobre joven, no quería más sufrimiento; pero Derek no cambio de opinión, con su voz divertida le empieza a decir.
• Estas son mis reglas, ya estaban dichas, Lín tenía que cumplir con su palabra y lo hizo, no esperaba menos de ese joven, al igual que su madre se sacrificio por su hermana; Nil supongo que, si lo recuerdas, como tu terminaste sometiendo a tu esposa, obligándola a estar contigo y es así como la dejaste embarazada.
Nil, yo hace años que investigue tu pasado, se cómo se dieron las cosas, lo mucho que sufrió la que ahora es tu esposa, pero también sé que cuando supiste de tus hijos, fuiste rápidamente por ella, por tus hijos y ahí están juntos, con tres hermosos hijos; yo pensé que con tu historia, entenderías mejor a tu hijo y dejarías e hacer teatro por lo que hizo, total Zoé, no es nada tuyo, que te importan sus sentimientos, es una mujer que solo va llevar nuestro futuro nieto, lo único que debe importarnos.
Nil, para calmar tu dolor, solo tienes que rogarle a Dios, que tu hijo sea un buen semental, así como lo fuiste tú, ruega porque mi hija este embarazada, así no tendrá que volver a someterla, no tendrá que seguir tocándola.
Sus palabras le molestaron mucho a Nil, tanto que quería partirle la cara, reamente sentía que lo odiaba, pero prefirió quedarse callado, al final Zoé se iba ir a su casa y pensaba hacer de todo para evitar que su hijo siguiera lastimándola; le dijo que después de hablar con él, se regresarían a Paris, junto con Zoé, le menciono que no iba a ver a su hija por un año, que si eso no le iba afectar.
Derek a pesar de que más de una vez lo miraron tensar su quijada, apretar el puño, no cambio de opinión, termino diciéndoles, que le recordaran a Lín que la palabra vale mucho y que él quería resultado; Nil se sintió realmente molesto con él, pero se tragó su coraje, no iba a caer en provocaciones tontas, solo esperaba que la pobre joven que hoy se llevaban destrozada se pudiera recuperar de eso.
Eran las 6 pm cuando el avión despego, ellos regresaban a Paris, Lía se puso muy mal, sentía miedo de los aviones, de los carros, de la gente que no conocía, tuvieron que sedarla, para no hacer más difícil ese viaje; Zoé se pegó a Sahara, no quería estar con Lín, lo miraba con resentimiento, hasta con algo de miedo.
Lín se divertía de verla, para él le parecía una pequeña mascota asustada, pero justo en el momento que ella se iba a sentar, sin que nadie lo escuchara le susurro al oído.
• Esposa mía, ya deseo estar en nuestra habitación.
Zoé abrió sus ojos por la sorpresa de lo que él dijo, pero a la vez se sintió nerviosa, asustada, no supo cómo responderle, solo lo miro ir a la parte de atrás, sentarse en el último asiento, tranquilo, como si nada pasara; sus palabras se quedaron en su mente, se puso nerviosa, apenas si pudo sentarse, pero Sahara se dio cuenta que la pobre joven estaba temblando.
Ella pensó que tal vez era por el cambio tan grande que iba a tener y solo la abrazo, trato de darle consuelo, de mostrarle que estaba de su lado, como si la protegiera; Zoé no había conocido su madre, pero esa extraña mujer, madre del hombre que acababa de desgraciar su vida, la estaba abrazando, mostrándole tanto cariño, protección, que se sintió bien, por un momento se olvidó de todo.
Zoé se quedó dormida, mientras Sahara la abrazaba, aunque pensó en hacerla entrar a uno de los camerinos, ya no pudo despertarla y no quería despertarla, se quedó a su lado abrazándola, cuidando de ella como si fuera su madre; eran las 3 am cuando llegaron al aeropuerto de Paris, Sahara pensó en despertar a Zoé, pero en ese momento Lín la tomo en sus brazos.
Nil y Sahara quisieron evitar que Lín siguiera con eso, pero él tranquilamente les dice.
• Padres es mi palabra dada, no pienso faltar a mi promesa, por favor no traten de detenerme, total ella ya es mi esposa, puedo hacer lo que yo quiera y es legal que yo me haga cargo de Zoé, que ella duerma en mi cama, que cumpla con su papel de esposa; ella debió pensarlo mejor antes de firmar, de aceptarme como su esposo, ahora cumple con sus obligaciones, que tiene hacia mí.
Nil levanto la mano para darle un buen golpe por lo que decía, pero Carlos lo detuvo, termino diciéndole a Lín que bajara a su esposa e hiciera lo que tenía que hacer; él hablo con Nil y Sahara, les pidió que tuvieran paciencia, que confiaran en su hijo y aunque tal vez todo se miraba mal, él estaba seguro de que algo se estaba ocultando, pero no les dijo lo que sospechaba.
Zoé estaba tan agotada, había sido un día muy difícil, estaba cansada de llorar, de pensar en todo lo que su padre le estaba haciendo pasar, pero sobre todo pensar en Lín, en la vida que le esperaba a su lado; los brazos de Lín no la despertaron, bajo con ella del avión, subió con ella al carro, no la soltó en ningún momento, hasta dejarla recostada en su cama misma que iban a tener que compartir cada noche.
Él por un momento se le quedo mirando, sentía que tenía un rostro hermoso y atrevidamente le quito la playera, después el pantalón, la dejo solo en ropa interior, que era algo seductora, eran de encaje, con hermosos diseños de flores, su brasier era a medias, lo apretaba y juntaba de una manera sexi, pero sus bragas eran aún más seductoras, pequeñas de encaje, la cubrían bien, pero no eran aburridos, si no que eran sensuales, seductores, tanto que hacían Lin al verla mordió sus labios de puro deseo.
Zoé era una mujer muy bella, con un cuerpo delgado, una cintura pequeña, caderas de buen tamaño, pero lo que más le encantaba era su pecho, que era basta llamativo; él no pensaba dejarla en paz, solo quería seguir molestándola y no la iba dejar tranquila, hasta desquitar su enojo, hasta poder desquitarse por el mal rato que le había hecho pasar.
Lín se quita la ropa, se queda solo en bóxer, que casi parecía un short, se recuesta a su lado y la abraza, la hace dormir en su regazo; él tenía que hacer eso real y de los nervios empezó a temblar, puso su mano en su pierna desnuda, pero su mano no dejaba de temblar, por lo que estaba haciendo, esa mujer realmente lo alteraba de una manera, que ni él mismo se podía explicar.
Eran las 5 am cuando Zoé despertó, aún estaba oscuro, no lograba ver nada, quiso incorporarse, cuando sintió que algo estaba en su pierna y otra la abrazaba por la espalda, la sostiene por sus hombros en ese momento ella se alteró, abruptamente quiso levantarse, quitarse ese peso de encima; ella apenas dio el primer aventón, cuando Lín la sostuvo con más fuerza, la hizo caer en su pecho, sus rostros estaban cerca, ella podía sentir su respiración en todo su rostro, invadiendo toda su respiración, haciendo que oliera su olor tan fresco, seductor.
Ella se empezó a sentir ansiosa, nerviosa, no le gustaba estar así y menos cuando sintió que la sostenían de sus sentaderas, ahí pudo sentir perfectamente una gran mano, iba a empezar a gritar cuando escucho la voz de Lín que le dice.
• Ya cálmate, que escandalo haces tan temprano, solo duerme un poco más, se buena esposa y cierra tus ojos, duerme conmigo, anoche volviste a dejarme muy agotado, tienes un cuerpo verdaderamente lascivo; Zoé yo pensé que la forma de mover tu cadera había sido solo por la droga, pero resulta que no, realmente tu cuerpo sabe cómo responderme, que manera de moverte.
Mujer hubieras visto como me controlaste, eres una verdadera amazona, sabes cómo montarme, como dar placer; yo me quedé super sorprendido, realmente no supe, dime Zoé ¿realmente estabas dormida o solo fingías?
Zoé se sintió peor de lo que ya se sentía, él había vuelto a tomarla, sin su consentimiento, aprovechado que dormía, pero lo que no entendía era por qué su cuerpo le respondía, por que Lín se sentía tan complacido; ella se sentía tan destrozada, no sabía lo que tenía que hacer, como controla esos sentimientos tan negativos que lo invadían, sentimientos que la hacían sentir un simple títere, un juguete, que iba a estar ahí para complacer a ese hombre, que no dejaba de ultrajar su cuerpo y lo peor era que ella no lo recordaba, no sabía lo que verdaderamente pasaba entre los dos, lo que realmente él le hacía.
Ella con todo lo que escucho, solo se sintió indecente, sucia y en ese momento perdió las ganas de seguir luchando, de seguir soñando, de hacer planes para su futuro, sentía que algo dentro de ella se apagaba; ya no quería escucharlo más, solo se dejó caer sobre él, se quedó en silencio, sentía como su piel desnuda tocaba la de él, eso solo hacia más real sus palabras y como una niña pequeña empezó a llorar, en silencio, trataba de que él no la escuchara.
Lín no le puso atención, cuando sintió que ella se recostó sobre su pecho, cerro sus ojos, aunque la no la soltó, no iba a dejar que lo dejara solo, tenía que hacerla dormir junto con él, hasta que se levantaran juntos; Zoé no pudo dormir, se la paso llorando, renegando de su destino.
Eran las 7:30 am cuando Lin despertó, el sol ya entraba por la ventana y ella seguía recostada sobre él, algo que le gusto, toma su cabeza con sus manos, la levanta para ver su rostro, en el momento que la miro se sintió molesto; ella tenía los ojos hinchados de tanto llorar y a pesar de que la tenía frente a él, ella tenía su mirada agachada, para no verlo directamente a los ojos, se podía ver su tristeza, su dolor.
Lín la hace a un lado con brusquedad, se pone de pie y con una voz endurecida le dice.
• Zoé, no quiero volver a verte llorar, adáptate a tu nueva vida, me molesta estar con una mujer sufrida, que solo quiera causarme lastima con sus lágrimas de cocodrilo; a tu cuerpo le gusta lo que le hago y yo lo sé muy bien por la forma en que responde a mis caricias son increíblemente deliciosas, así que deja de hacerte la sufrida, de hacerte la ofendida o la digna de todo lo que ha pasado.
Ve a bañarte para ir a desayunar con mi familia y maquíllate bien no quiero que se den cuenta que has seguido llorando, me tienes realmente molesto.
Zoé no le contesto nada, solo se envolvió en la sabana y se fue directamente al baño, se sentó bajo el agua completamente desnuda, no pudo evitarlo, sus ojos se negaban a dejar de llorar, seria por coraje, tristeza o tal vez por impotencia, pero lo que era una realidad en ella, era que su vida no iba a poder a volver a ser la misma, su pasado feliz, tenía que quedar ahí, en su pasado, ahora tenía que soportar esa nueva vida que no deseaba o quería.
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Updated 75 Episodes
Comments
Jesus Castro Montero
Pobre Zoe esta sufriendo mucho y Lin debería de tratarla bien parece que ella nunca estuvo enamorada
2025-01-25
1
maria galeano
por favor que Lin diga la verdad para que Zoe ya no llore mas
2025-02-12
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claudia torres
muy mal se está portando Lin, no me gusta eso
2024-09-23
1