CAPITULO 03

Iana al ver a su padre tan molesto, le pide al jefe de policía que vaya por su hermano, que ya era hora de regresar a casa; el hombre sale a toda prisa de la oficina para ir por Lín, en ese momento Carla y Iana se empezaron a reír, pensaban en lo que tuvo que pasar Lin ahí dentro, con toda esa gente, pero Nil no le causaba risa, solo estaba molesto y no sabía con quién desquitar su enojo.

Cuando el comandante de policía llego con Lin, los tres al verlo se quedaron sorprendidos, no traía zapatos, ni su chamarra, estaba descalzo; Nil enfurecido dice.

• ¿Qué demonios te paso Lin? ¿Dónde están tus zapatos, tu chamarra?, comandante usted me va a tener que dar una explicación en este momento.

Lín mira que su padre se iba a dejar ir contra del comandante, en ese momento se mete en medio de los dos, con una voz tranquila le dice.

• Padre no lo culpe, yo regale mis zapatos, había un joven ahí que fue detenido por andar con malas amistades, no traía zapatos, apenas tiene 18 años y yo le di mis zapatos al igual que mi chamarra; pensé que llegarían pronto por mí y el joven tenía frio por eso lo hice, pero ustedes me dejaron aquí hasta horita vienen a recogerme, eso es ser muy malo, no es justo, ¿Por qué no vinieron anoche por mí?

Iana al ver que su hermano estaba temblando de frio y al escuchar su voz toda temblorosa, pero a la vez molesta, se empezó a reí de él, con una voz divertida le dice.

• Papá hubiera venido en el momento que le avisaron, pero mamá no lo dejo, hasta hizo que prepararan una comida elegante en la mañana, para que papá no saliera de la casa en el momento que salió el sol, no lo dejo venir hasta que termino su comida; hermanito ahora sí que molestaste a mamá, esta furiosa contigo, tanto que yo que tú me mudaba de país, unos años a ver si así se le baja el coraje.

Lín dejo de temblar de frio al momento que su hermana le dijo, sus palabras lo hicieron sentir un calor, pero no era un calor de una hermosa pasión, si no de miedo, sabía muy bien que no la iba a tener fácil con su madre; él sabía que gracias a Lía, que no dejaba de hacer tonterías, de siempre molestarlos, hizo que su madre con el más mínimo erro que ellos tuvieran terminaba irritada como si hubieran hecho algo muy malo, todo porque no quería que él y Iana se perdieran en el camino, como lo estaba su hermana, que ya no sabía qué hacer con ella.

Lín puso una cara de tristeza y con una voz decaída dice.

• Supongo que mamá no debe querer ni verme, realmente la moleste y eso no crea que sea muy bueno, no me gustaría que piense que soy igual que Lía; yo no quise molestarlos, es solo que quería probarme que podía ser igual a ti padre, yo quiero ser tu sucesor, quiero algún día poder encargarme de todo el peso de la familia y sobre todo…

Nil no podía creer lo que escuchaba de su hijo, no lograba entender por qué su hijo quería ese peso, algo que él no quería darlo, no podía hacer pasar a ninguno de sus hijos, por eso que él tenía que pasar para mantenerlos con vida; él no iba a permitir semejante tontera, porque su hijo no sabía lo que realmente estaba pidiendo y enfurecido por primera vez levanto la voz a uno de sus hijos, para hacerlo callar.

• Lin cállate de una vez, que tonterías estas diciendo, tú crees que yo me hizo hombre corriendo carro o puse en peligro mi vida para probar algo, crees que me gusto matar a mis enemigos para ser el hombre más termino en el mundo del narcotráfico, crees que me gusta vender la droga que anda en las calles, que envenena a las personas, a los jóvenes y hasta niños; hijo, si tú crees que esta vida es la mejor, realmente estas mal, no sabes lo que pides y cuando tengas mi edad sabrás que tu decisión de ser como yo, fue un error.

Lín siguió no escuchaba palabras, él ya lo había pensado y quería ser como su padre, encargarse de todo, mantener a salvo a su familia, así como lo hacía su papá; él no pensaba escuchar una negación, no escucho nada de lo que su padre le dijo, solo le respondió alterado.

• Yo soy tu hijo, tengo derecho de ser tu sucesor en todo a encargarme de todos tus negocios y tienes la obligación de enseñarme como se hace esa parte ilegal que no has querido enseñarme.

Lin estaba siendo altanero, soberbio, hasta el punto de levantarle la voz a su padre, no iba a entender de razón alguna, ya se había puesto en su posición, estaba dispuesto a todo para que su padre lo aceptara; a Nil realmente no le importo que le gritara, que fuera soberbio, que por primera vez su hijo fuera caprichudo, era bueno ver su carácter fuerte, pero lo que realmente lo molesto fue que pidiera ser igual que él, eso no pensaba permitirlo, su hijo no podía llevar su vida, no quería que se convirtiera en un asesino como lo era él.

Nil no soportaba todo lo que su hijo le gritaba, esa repetición de palabras de quiero ser como tu solo lo molestaron y en su desesperación levanta su mano con algo de fuerza lo golpea en la cara; el golpe fue algo fuerte, tanto que lo hizo caer al suelo, termino escupiendo sangre y con su labio partido, en ese momento no quiso levantar su cabeza, no se atrevía a ver a su padre a la cara, era la primera vez que le pegaba, que lo reprendía, eso lo hizo sentir mal, razonar que había estado mal, con su voz decaída le dijo.

• Padre, discúlpame, no quise ser grosero, no quise molestarte.

Nil después de darle ese golpe se sintió mal, hasta su mano le temblaba, sin querer, sin pensarlo, guiado por su desesperación había terminado pegándole a su hijo, que ya era un joven ya grande, que no necesitaba de ese tipo de acciones; pero simplemente no pensaba dejar que su hijo entrara a sus negocios, algo que le cambiaria la vida, que lo destrozaría como en su momento se la destrozó a él.

Nil no quería ver a su hijo, por que terminaría siendo blando y eso no se lo podría permitir, en ese momento con su voz endurecida le dice-

• ¿Disculpa?, que tonta palabra, para lo que hiciste vas a ocupar más que eso y yo no pienso hablarte hasta que se te quite esa tontería de la cabeza; escúchame bien, Lin, ninguno de mis hijos se meterá a los trabajos sucios, vive tu vida, concéntrate en la empresa en tu prometida, haz tu familia, se feliz, no busques complicarte la vida, porque te puedes arrepentir.

Iana, vamos a la preparatoria por tus calificaciones, dejemos que Lin regrese solo a casa, parece que tiene mucho que pensar y yo no quiero verlo hasta que no deja de pedirme semejante tontería.

Iana y Carla estaban sorprendidas nunca se esperaron que Nil hiciera tal cosa, para ellos siempre fue amoroso, cariñoso, un hombre que solo estaba para sus hijos, la dura en la relación era Sahara; pero ahí estaban las dos viendo a Nil siendo tan duro con su hijo, que simplemente no se lo podían creer, hasta el jefe de policía se sintió tan mal, que termino saliendo de ahí, cerrando la puerta para que nadie se diera cuenta de su discusión, de lo que pasa ahí.

Nil abrió la puerta, le indico a Carla y a Iana que salieran, ellas al verlo tan enojado no se atrevieron a desobedecerlo, no se acercaron a Lin, no querían que él se molestara con ellas en ese momento mejor salieron de ahí, subieron a la camioneta, sin decir una sola palabra.

En el momento que Nil subió a la camioneta le ordeno al chofer.

• Ordena que una de las camionetas se quede, para que lleven a Lin a la casa.

El hombre que iba conduciendo tenía mucho que no lo miraba así de enojado y se dio cuenta por el ceño fruncido en su frente, sus ojos medio cerrados por el coraje que seguro tenía en ese momento; el hombre no pregunto nada, no quería molestarlo más y que desquitara todo ese coraje con él, solo hizo lo que le ordeno, después solo condujo hasta la escuela de Iana, fue un camino incomodo, en un silencio de sepulcro.

Cuando llegaron a la preparatoria y el carro se paró, Nil bajo junto con ellas, algo que las incomodo, realmente no deseaban estar con él, se miraba enojado, furioso, tanto que sus compañeros de clases al momento que iban caminando se alejaban de ella; Iana por primera vez se molestó con su hermano, porque estaba pasando un muy mal rato, llegaron por sus calificaciones y la secretaria que le entrego las calificaciones termino siendo regañada por su Nil, porque se tardó al entregarle la boleta.

La secretaria se puso tan nerviosa al momento que miro a Nil, porque tenía una cara terrorífica, se podía ver lo enojado que estaba y solo de pensar en lo que se decía de él, la hizo ser ineficiente en su trabajo, tanto que no ha había papel que tomara y terminara en el suelo, hasta ella más de una vez estuvo a punto de caerse, hizo un caos en su pequeña oficina, algo que a Nil le molesto mucho, a cada paso le gritaba, le exigía responsabilidad, fue algo tan tenso.

Iana en el momento que tomo su boleta de calificaciones, se las entrego a su padre, mostrándole que era de diez y de nueve, tal como ellos se lo pedían; pero esta vez Nil no estaba muy feliz, su pensamiento estaba en lo que su hijo le había pedido y sin querer termino regañándola, por tener más nueves que dieces, fue tan intenso que todos en la escuela lo escucharon, todos los observaban.

Iana se sentía avergonzada, no quería ver a su alrededor y temerosa le dice.

• Padre, no quiero molestarte, pero podrías regañarme en casa, por favor.

Nil al escuchar a su hija, la mira con su cara enrojecida, al ver a su alrededor mira que todos lo miraban con miedo, en ese momento se dio cuenta que se desquitaba con quien no debía, suspiro profundamente y con su voz seria dice.

• Discúlpame Iana, no debí regañarte por esto, tú lo hiciste bien este año, tu mamá va a estar feliz.

Iana lo abrazo y le pidió ir a casa, entendía que su papá estuviera enojado, Lin realmente le pidió algo que no era bueno para su futuro y solo pensaba que su padre no estaba enojado, sino preocupado, triste por lo que su hermano le había pedido; ella lo hizo regresar a casa, después le marco a su mamá para que fuera con su papá le conto lo que paso en la comisaria, ella se sentía preocupada por su padre, no quería que estuviera solo en ese momento, ya no solo era Lía la que los estaba molestando a hora era Lin, eso la hacía sentir mal.

Sahara en cuanto escucho lo que paso, regreso a la casa, llego buscando a Nil, lo encontró en el área de entrenamiento que estaba detrás de la casa, lo encontró golpeando un saco de boxeo, con todas sus fuerzas, ya le tiraba patadas, ya lo golpeaba con sus puños, estaba que ni el sol lo calentaba; pero lo que Sahara miraba era a su esposo desesperado sin saber que hacer, tenso y triste, ella al verlo corrió abrazarlo, a tratar de apoyarlo, de mostrarle que estaba con él y que no lo iba a dejar solo.

Nil en el momento que sintió que su hermosa esposa lo abrazaba, se quedó quieto, eso realmente servía para calmarlo, era un tranquilizante natural para él, suspiro profundamente, calmado le dice.

• Amor, que bueno que llegaste, supongo que Iana te conto todo; sabes mi pequeña paga los platos rotos, esa niña va a crecer traumada por nuestra culpa, siempre es ella la que tiene que soportas nuestros corajes cuando sus hermanos nos molestan.

Sahara deja un beso en sus labios y con su voz dulce le dice.

• Iana, solo está preocupada por su padre, nunca te había visto así de enojado, dijo ella, mucho menos te había visto pegarle a uno de tus hijos, eso si la dejo impresionada; pero sabes también me dijo que su hermano se lo merecía, hasta creer que su hermana Lía, merece tener una igual de fuerte, para que cambie su actitud tan negativa.

Nil, yo creo que somos buenos padres, ahí tenemos a Iana que es una excelente niña, bien educada, bien portada, inteligente, que nunca nos da problemas si no todo lo contrario, ella nos cuida y sobre Lin es buen hijo, la ide ha de tomar tu lugar es algo bueno, porque él te admira, eso debería de ponerte orgulloso, hacerte feliz, cualquier padre lo aria y no me salgas con la tontería de soy malo, mis negocios sucios, lo que tuviste que hacer para llegar a esto, porque lo malo de tu vida no quita lo bueno que has hecho.

Es cierto que hay muchas cosas que hiciste o haces para mantenernos a salvo, que no te gustan, que tal vez ni a mí me gustan pero es la vida que nos tocó vivir, solo tenemos que aceptarla y tratar de vivir felices con lo que tenemos, que sea dios quien nos juzgue; Nil, mi amor, si nuestro hijo quiere ser como tu entonces enséñale, aunque no nos guste, muéstrale ese mundo cruel que tienes que vivir día a día y si aun así quiere seguir tus paso, entonces enséñalo bien, para que no muera por su necedad.

Nil no podía creer lo que Sahara le decía, era imposible que ella pensara así, que le estuviera diciendo que lo enseñara hacer eso; él simplemente no quería eso para sus hijos, no podía enseñarles a seguir sus pasos.

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Comments

Jesus Castro Montero

Jesus Castro Montero

Nil Sáhara tiene razón enséñale a tu hijo Lin comí es esa vida que no es fácil y si así y todo quiere seguir es su decisión bella novela te felicito escritora Karina todas tus novelas son magníficas y geniales

2025-01-25

2

YENI RAMIREZ

YENI RAMIREZ

Sahara tiene razón , si Nills no le enseña ,ese hijo suyo meterá la pata y podria morir en su intento/Smug/

2024-08-10

4

Lisimar Tovar

Lisimar Tovar

Soy del team Nil, pero ella tiene razón, mientras uno más le niegue las cosas a los hijos, más se empeñan 😒😒😒😒😒😒😒😒 carajitos pa' tercos

2024-07-31

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