Capitulo 18

Por fin había terminado con mi venganza, ahora podía estar tranquila y dedicarme a ser feliz con la familia que forme, mi hijo podría crecer sin la influencia de esas arpías y el Imperio comenzaría a avanzar a pasos agigantados en cuanto hay infraestructura nos referimos.

La sonrisa de mi rostro no me la quita nadie en estos momentos, solo quiero llegar a mi hogar y darle la buena nueva a mis esposos, es un gran logro y, por lo tanto, merece una gran celebración, comenzando por un gran banquete y terminando en el cuarto rojo después de dormir a Ismael, en cuanto entramos a mi castillo grité a todo pulmón.

- Familia, lo logramos.

Rápidamente se escucharon pasos corriendo y en menos de un minuto nos tenían abrazados y celebrando con nosotros, les pedí a las doncellas llevar al jardín un poco de vino para nosotros y un jugo para Ismael, quién en ese momento se encontraba en sus clases de historia.

Carolina se dirigió al salón en busca de Ismael, ella sería la encargada de preparar el gran banquete y organizar el cuarto rojo, quería que hoy fuera un día increíble para nosotros, cuando le dimos la noticia a nuestro hijo que ahora su papi Emiliano sería el emperador un grito agudo se escuchó por todo el jardín antes de ver a un pequeño travieso correr como loco celebrando la noticia, a su edad no entendía bien qué significaba eso, pero sin duda era satisfactorio verlo celebrar con nosotros, realmente se lo merecía.

Por la noche el banquete estaba servido, la mesa estaba repleta de comida deliciosa, Carolina había sobrepasado mis expectativas, la comida estaba exquisita, les había dado la orden de preparar suficiente comida para que ellos también comieran al mismo tiempo, por lo general me daba cuenta que comían mucho después de nosotros y eso me había molestado, sin importar cuántas veces les dijera que podían comer al mismo tiempo me respondían lo mismo siempre.

- Son órdenes del emperador William que los sirvientes esperemos hasta que estén satisfechos para poder comer, siempre dice que es una falta de respeto.

A mitad del banquete quise cerciorarme que estuvieran comiendo también tal y como se los pedí, me levanté de la mesa y me acerqué al comedor que Ellos tenían en la sala continua, al llegar pude darme cuenta que me estaban desobedeciendo, estaban sentados en la mesa, pero ninguno de ellos así al más mínimo movimiento para comenzar a comer, al verme se levantaron rápidamente e hicieron reverencia, nuevamente les ordené que comenzaran a comer y pude ver que varias doncellas se inclinaron en la cabeza, les pregunté qué pasaba y me dijeron que no eran dignos de comer junto a la realeza, sería una falta de respeto muy grave de su parte.

Les dije que no por ser de clases sociales diferentes debían sentirse menos, si bien es cierto debían tenernos respeto ellos también son seres humanos qué tienen necesidades y comer es una de ellas, por lo tanto, quería que comenzaran a comer justo después de servir la mesa, les dije que nadie les iba a reclamar por hacerlo y regresé a la mesa, no sin antes ver que comenzaron a comer.

Cuando todos estuvimos satisfechos nos retiramos a la habitación de Ismael, se hacía tarde y él debía descansar, últimamente estábamos teniendo la costumbre de estar todos presentes a la hora de dormir y darle un beso de buenas noches, cuando estuvo completamente dormido uno a uno estuvimos saliendo.

Los chicos intentaron irse a sus respectivas habitaciones, yo no les había informado mis planes y creyeron que dormiríamos por separado, con las manos sobre la cintura me parece frente a ellos, intentando hacerme la ofendida porque dormirían sin mí, les dije que si no extrañaban aquel cuarto rojo, sus ojos se iluminaron y asintieron todos a la misma vez.

Los pedí ducharse y dirigirse hacia allí, tendríamos una celebración, yo hice lo mismo, tomé un baño y me coloqué solo una bata sobre mi cuerpo, no quería que nada de tela estorbara, cuando estuve lista salí hacia aquel lugar, allí ya se encontraban los chicos sentados en el gran sofá, me esperaban con una botella de vino, habían encendido las velas aromáticas y estaban igual que yo, solo con una bata de baño, entré y cerré la puerta detrás de mí, el lugar lo habían mandado a insonorizar para que no se escuchara ni un solo sonido fuera de estas cuatro paredes, dijeron que solo ellos pueden disfrutar de mis g*midos y jadeos, esa idea me pareció genial.

Esta vez no camina hacia ellos sino a la cama, cuando intentaron venir a mí los detuve, estaba un poco traviesa y quería jugar con ellos, la confusión tiño sus rostros, ninguno de ellos entendía lo que estaba pasando, les dije que lo iban a disfrutar, pero no debían tocarme hasta que yo lo permitiera.

Comencé a tocarme sola, jugaba con mi cuerpo como si fueran ellos y los veía m*sturbandose mientras disfrutaban la vista, repentinamente paré y mirándolos seductoramente les hablé.

- ¿Disfrutando la vista?.

Cuando asintieron me reí, me gustaba jugar con ellos así que lo que dije a continuación le sacó algunos gruñidos, los había dejado a mitad de camino y ahora no podrían terminar.

- Está bien que disfruten de mi cuerpo aun cuando no puedan tocarme, pero a quién le dio permiso para tocarse ustedes mismos, solo yo puedo hacerlo, ustedes no, a menos que quieran un castigo por ello.

Amaba ver sus ojos necesitados por mí, riéndome continué lo que estaba haciendo, ellos jadeaban y gruñían de exc*tación, estaban duros como varas y sus grandes mi*mbros apuntaban a mí, cuando alcancé mi org*smo sola intenté caminar a la puerta, realmente quien buscaba un castigo era yo, antes de poder llegar sentí unos fuertes brazos que me alzaron por la espalda como si fuera una pluma, intenté liberarme, pero solo recibí una fuerte n*lgada, un jadeo involuntario se escapó de mis labios y luego recibí otra y otra más, estaba obteniendo lo que quería.

Cuando caí sobre la cama pude darme cuenta que quien me llevaba sobre sus hombros era Agustín, los chicos lo felicitaron por haber comenzado mi castigo, pero aún faltaba más, sabía que había despertado unos leones hambrientos y ahora debía alimentarlos, cuando vi que se habían confabulado para castigarme y logré escuchar lo que me harían intenté salir corriendo.

Santa Virgen de las chicas traviesas.

Eso no era lo que tenía en mente, creí que me castigarían solo un poco y luego me harían suya, mis hombres eran vengativos y ahora serían ellos que nos jugarían conmigo hasta el cansancio.

Mark, Sebastian, Diego y Cristóbal me ataron a la cama, de dónde sacaron esas sogas no tengo ni idea pero ya esto no me estaba gustando nada, estaba segura que no me harían daño pero también sabía que me moriría de pl*cer antes de que me dejaran descansar un poco, esta noche sería la más larga del mundo, bien merecido me tenía mi castigo solo esperaba que no me dejaran invadida.

Más populares

Comments

mine🍭

mine🍭

jajajaja a ti no te hacen un queso a ti te hacen un pastel 3 leche de 8 pisos jajaja

2024-03-20

4

mine🍭

mine🍭

esta va para la colección

2024-03-20

1

Sol Cito

Sol Cito

hay mejor quien te manda a jugar con fuego y ahora te quemarás por andar jugando

2024-02-04

1

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play