Después del acontecimiento en el centro comercial, Farid intento hablar con Amira, pero ella no acepto de ninguna manera entablar una conversación con su padre, solo recibía a su madre Dalila, su hermanita Sáhara y por supuesto a Mari su nana.
Walid muchas veces le pidió hablar pero Amira de igual manera se negaba rotundamente, habían pasado dos días y ya estaba cansada de lo mismo, solo pensaba en que le faltaban solo cadenas y allí sería su vida todo un completo desastre, no podía tener una amiga o amigo, no podía salir, muchísimo menos tener novio, ella no podía llevar una vida normal, común y corriente, cómo las demás personas, en momentos así pensaba que sería de su vida si realmente hubiese nacido bajo las leyes islámicas?.
Pero luego esa idea desaparece de su mente pensando a su vez en que esta es en Venezuela un país maravilloso donde la libertad es lo más hermoso y que a veces muchas personas no saben valorar.
– Ya me cansé, creo que me toca negociar con Sultán ya que Hazam la última vez no quiso ayudarme – dice Amira para sí misma.
Amira siempre ha sido una joven un tanto desobediente en cuanto a la represión y los castigos impuestos por su abuelo, y Cada vez que el viejo Akim tomaba la decisión de castigarla siempre ha sido con el encierro.
El más que ha durado ha sido un mes, cuando a los diecisiete años decidió escaparse para ir a una fiesta con unas compañeras de clases, y debido a esos temas su abuelo decidió montarle como custodios a Sultán y Hazam para que no rompiera con el castigo y muchísimo menos hiciera cosas locas cuando no estuviese en casa.
Sultán y Hazam por ser los encargados de vigilarla siempre uno se posiciona en la puerta fuera de su habitación y el otro en la ventana que da hacia el jardín.
Amira siendo una chica inteligente y cuando sus castigos eran muy largos, siempre busco estrategias para que Sultán o Hazam la cubriera, a veces se dirigía a una pequeña casa de madera que ella misma había diseñado y que su padre se había encargado de que fuera realizada tal cual como ella quería, y otras antes del sol salir decidía montar a capuchino con la condición de que antes de las siete de la mañana ya estuviese en su habitación.
Amira llamo a Sultán a través de la ventana.
– Sultán, Sultán, Sultán– dijo Amira en susurro para que nadie la escuchará, pero el pobre Sultán no había descansado mucho así que él se quedó dormido al pie de un pequeño arbusto.
– Sultán ahí viene mi abuelo Akim– en ese mismo instante Sultán se levantó, girando su cabeza de un lado a otro para ver dónde venía su jefe, al darse cuenta de que todo estaba en silencio instantáneamente frunció su ceño y levantó su rostro hacia arriba mirando a la joven Amira en la ventana.
Soltando un suspiro y con cuidado el subió por unos pequeños peldaños que el mismo había colocado minuciosamente para casos como estos sin que su jefe se diera cuenta, ya que él sabía lo que su pequeña quería, y a pesar de que Amira fuese una mujer ya con una edad y una madurez, él siempre la seguiría viendo como esa niña a la que siempre ha cuidado desde que él era un joven.
– ¿Señorita Amira, que sucede? ¿Tiene hambre? ¿Desea algo delicioso? – pregunto Sultán.
– Mi querido Sultán, no tengo hambre, solo quiero salir a montar a capuchino un rato, por favor cúbreme si – dijo Amira haciendo un puchero.
– Eso si va a estar difícil, por qué el señor Akim puso custodios en los linderos. – respondió Sultán.
– Mi queridísimo Sultán, ¿crees que mi abuelo les va a estar avisando a todos los custodios que me ha castigado?, Por favor, puff, yo nunca e sido tan importante para él, anda dime qué si – suplico Amira.
– Está bien señorita, deje y le digo a Hazam, vaya saliendo, pero ya sabe las reglas.
– Si, si, tranquilo ya le dije a una compañera de clases que tengo dos guapos guaruras que quieren salir a bailar este fin de semana, así que ya está todo cuadrado y te prometo que antes de las siete estoy aquí. – dijo Amira ya preparándose para bajar por la ventana.
– Pero ya sabe, no cometa locuras, mire que si el jefe se entera seremos enviados a Qatar y créame las venezolanas son lo mejor que he conocido – dijo Sultán con una sonrisa traviesa.
– Si Sultán, tranquilo a las seis y media estaré aquí, gracias. - dijo Amira mientras baja por los mismos peldaños por el que se asomó Sultán.
Con muchísimo cuidado Amira se dirigió a los establos buscando a su precioso Capuchino, pero al ver que no se encontraba, un sentimiento de rabia, de tristeza, incluso de frustración, se alojó en su corazón, ya tenía idea de donde tenían a su preciado amigo, y sin más se dirigió a una especie de cueva donde todos pensaban que ella desconocía y que nunca podría encontrar al animal.
Acercándose poco a poco Capuchino al mirar que Amira estaba allí empezó a relinchar.
– Calma Capuchino que nos van a descubrir. – dijo Amira acariciando el hermoso pelaje de él gran animal.
Sin perder el tiempo, se subió en el lomo del caballo y salió como alma libre a recorrer las grandes extensiones de tierra que son de la familia Haddad.
– Me encantaría ser tan libre como lo es el viento, porque hasta mi pobre Capuchino lo encierran. – pensó Amira mientras disfrutaba de la velocidad con que Capuchino galopaba y no solo eso, también el éxtasis que siente su cuerpo con el simple rose del viento.
De un momento a otro tras haber recorrido por un buen tiempo el animal se alebresto al ver como un vehículo se acercaba justo en los límites de las tierras.
– Capuchino, cálmate es solo un auto, por favor cálmate. – dijo Amira bastante preocupada mientras que en sus pensamientos estaba extrañada porque eran muy pocas las personas que usaban esas vías.
Sin poder hacer mas Capuchino no se detuvo y se atravesó al frente del auto levantando sus patas delanteras haciendo que Amira perdiera el equilibrio y cayera mientras que el auto rechinaba por el freno repentino.
Adán se bajó rápidamente del auto viendo como el animal se devolvía por el mismo lugar en el que venía, pero se asustó al ver a la chica desmayada, cuando se acercó para cargarla su rostro dibujo una enorme sonrisa.
– Pero que Coincidencia, si es la nieta de Akim, creo que la suerte está de mi lado. – pensó Adán.
Con mucho cuidado levanto a la chica y como pudo la coloco en el asiento trasero del auto, para llevarla a una clinica pues se notaba el golpe que llevo en su cabeza.
Adán iba concentrado al volante mirando por el retrovisor el hermoso rostro de esa joven que ya era la segunda vez que se cruzaban, igual a ese caballo, toda una fiera indomable, lo que no se percato es que Amira fue abriendo poco a poco sus ojos tratando de adaptarse a la luz del día, cuando volvió a su estado de conciencia sus ojos se abrieron de par en par.
– Qué demonios, ¿pero usted?, deténgase, qué hora es?, donde estoy?. – dijo Amira asustada mirando de un lado a otro.
– Hey cálmate, son demasiadas preguntas, para empezar te caíste de ese caballo en el que andabas, te diste un golpe muy fuerte y vamos camino a una clínica, más bien agradece mi amabilidad. – Dijo Adán en tono sarcástico.
– Que amabilidad un Rábano, devuélvase, vamos devuélvase, mi abuelo me va a matar, Sultán me acribillara, soy mujer muerta, que es sordo, deténgase le dije. – grito Amira desesperada.
– Pero que malagradecida, solo estoy ayudándote, si fuese otro te hubiese dejado allí tirada, además por fin que quieres me detengo o me devuelvo. – dijo Adán con su ceño fruncido.
– Que no entiende, devuélvase, si mi abuelo se da de cuenta que me escape me encerrara un mes.–
Adán al escuchar eso, freno el auto en seco haciendo que el cuerpo de Amira se fuese hacia adelante.
– Bestia, Animal. – reprocho Amira.
– Bueno quien te entiende. – dijo Adán haciendo girar el auto, pero a su vez ocultando su sonrisa, pues todo lo que estaba sucediendo le daba mucha gracia.
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Updated 62 Episodes
Comments
Mary Ru
Solo cambian los nombres como por ejemplo la pequeña señora gool
2024-11-19
1
Mary Ru
Hoooooo escritora esta historia es la novela hercai 🙁🙁🙁 la vi tres veces dos por Internet y una tercera en tv hermosa novela
2024-11-19
0
Bolìvar EniDiego
muy buena me gusta mucho...
2023-12-26
2