La luz del sol se comenzaba a ver, Lixy estaba sentada en su cama preocupada debido a que Telesto no había regresado, ella no había dormido por la preocupación. Estaba comenzado a sufrir un ataque de ansiedad. Sentía una rara sensación en su cuello, temblaba, quería llorar, y trataba de no alterarse. Así que bajo de la cama y comenzó a caminar de un lado a otro, pero su esposo no estaba.
¿Y si está con Sonia?
No, eso no puede ser posible, Telesto no sería capaz de ser infiel, no, no, no es posible. Su esposo no es capaz de hacerlo.
...
Joseph llegó a la casa de Callisto y entró a la habitación de este, enojado abrió la puerta y con su magia le lanzó agua a Callisto y a Telesto.
—¡¿Cómo te atreves a hacer esto?! ¡Estás casado y tienes un hijo!—. Estaba furioso.
Telesto se levantó de la cama y sintió algo de miedo.
—No le digas a Lixy... —. Pidió él.
—¿Qué no le diga?—. Trato de calmarse, pero no podía. No podía perdonar a su hermano —¡¡No ha pasado un maldito día en que esa mujer regreso!!—. Señaló a Sonia que se cubría con una sábana blanca —¡¡¿Cómo puedes hacerle esto a tu esposa?!! ¡Dejarla por esa tipa!
—Por favor no la trates mal—. Pidió Callisto.
Joseph no podía creer lo estúpido que era su hermano y Callisto. Observo la habitación y al ver copas de vino en una mesa, la ropa tirada en el suelo, no podía perdonar a su tonto hermano. Le había sido infiel a Lixy, quien no merece sufrir.
—Ella te ama... ¿Cómo te atreves?—. Preguntó furioso —¡VÍSTETE!—. Ordenó furioso.
Telesto no reclamo nada y comenzó a vestirse.
—Y tú—. Miró a Callisto —no tienes mucho que te casaste, ni siquiera has tocado a tu esposa y te atreves a dejarte engañar por esa ramera.
—¡Suficiente no la trates así!—. Ordenó molesto Telesto — no te lo voy a permitir.
Sonia sonrió feliz, estaba emocionada al saber que ella seguía siendo la mujer que Callisto y Telesto ama. La de cabellos castaños cubrió su rostro porque se sentía tímida.
—¡Cállate!—. Con su poder elevo un silla y la lanzó a su hermano menor —¡la trato como se debe, porque es una ramera y lo sabes! No diré nada de esto, pero si vuelve a suceder créanme que no lo dejaré pasar —. Se dio la media vuelta con rapidez y comenzó a caminar molesto, uso su magia para hacer flotar a su hermano y mientras se lo llevaba lo vestía, estaba tan furioso que comenzó a llorar —¡eres un idiota! Lixy no merece que le hagas esto, realmente eres estúpido —. Lloraba y hablaba molesto, se estaba alterando —No pensaste en ella, va a sufrir mucho —. Limpio con brusquedad sus lágrimas — solo la volviste a ver y te vas con ella, no puedo entenderte. Tu segundo hijo está por nacer y tú juegas con esa maldita mocosa de mierda.
—¡¡No la trates así!!—. La defendió él —no quiero que la trates mal, quien hizo mal fui yo y me puedes tratar como quieras, pero a ella no.
Joseph detuvo sus pasos y rápidamente miró a su hermano menor, apretó sus puños y luego lanzó a Telesto contra la pared.
—¡¡No seas idiota, ella es tan culpable como tú!! ¡¿Cómo se atreve a meterse en un matrimonio?! Maldita ramera, si vuelves a verla me encargaré de hacerla sufrir —. Amenazó el mayor — ¡sigo sin comprender porque razón eres tan idiota, ni siquiera ese insulto es suficiente para describir la maldita escoria que eres!
El menor no dijo nada porque sabía que era verdad, pero... no sentía culpa, de hecho se sentía feliz de al fin poder estar con la persona que ama, finalmente después de años volvió a tener entre sus brazos a Sonia. Cerró sus ojos sonriendo feliz. Aún podía sentir el suave toque de su amada castaña, los suaves y delgados dedos, la hermosa sensación de unirse con ella, su voz, su respiración, le encanta todo de Sonia y todos lo saben.
..
Lixy al escuchar la puerta de su habitación abrirse se levantó de la cama y se acercó y sonrió al ver a su esposo. Telesto no dijo nada y trato de sonreír.
—¿Dónde estabas?—. Preguntó ella —estaba preocupada —. Comentó.
Telesto suspiró y dijo:
—Estuve junto a Callisto, lamento no haberme ido contigo.
—¿Le sucedió algo?—. Preguntó ella con curiosidad.
— No, o bueno son cosas de hombres, no es nada importante.
Lixy no quiso ser metiche así que lo dejo pasar, pero al haber abrazo a su esposo pudo sentir el rastro de magia, la magia de Joseph estaba en Telesto, algo había sucedido.
—¿Has desayunado?—. Preguntó ella sonriendo feliz, aunque estaba preocupada y temblaba un poco. Así que decidió tocar su vientre y dejar que su vestido de mangas largas cubriera sus manos temblorosas.
—Si —. Sonrió Telesto —fue muy bueno.
Lixy sintió algo raro en esas palabras.
—Mira te traje una rosa roja —. Se la entrego.
La mujer de cabellos negros sonrió feliz.
—Gracias.
.
Joseph suspiró. Lixy lo había mandado a llamar y sabía porque, al entrar al invernadero se acercó sonriendo y se sentó en una silla frente a Lixy.
—Hola ¿sucede algo?—. El hombre de ojos rojos no podía sonreír mucho, estaba nervioso.
Lixy dejó la taza en la mesa y con seriedad miró a su cuñado.
—Sé que has utilizado magia en Telesto, quiero saber ¿por qué? Porque has usado magia de ocultación en él.
—¿Sabes utilizar magia?—. Preguntó sorprendido.
—No me cambies el tema.
— E‐estoy sorprendido, no sabía que podía usar magia.
—¿Crees que fui a tontear en esos cinco años que estuve fuera del país? Ahora responde.
—No debes preocuparte, solo fue porque... porque estaba borracho y había caído en estiércol de animal, estaba apestoso.
—No me mientas, no me hagas esto —. Pidió ella —¿estaba con ella? Dime la verdad —. Volvió a pedir, sus ojos azules suplicaban saber la verdad, ella estaba por llorar.
El mayor se sentía culpable, pero no le podía decir la verdad.
—¿Confías en mí?—. Preguntó con un tono de voz suave.
—¿Puedo hacerlo?—. Preguntó ahora Lixy.
—... —. El mayor no sabía que decir, él también quería llorar, quería decirle la verdad, pero no podía, no podía hacer sufrir a la persona que ama —sí, puedes confiar en mi Lixy, yo te estoy diciendo la verdad —. Hablo con su tono de voz suave, con amabilidad y sonrió.
—Gracias... —. Agacho su cabeza y comenzó a llorar.
Joseph se sentía miserable, culpable, se sentía como un traidor. Solo espera que su hermano menor no sea tan tonto como para volver a hacer semejante traición, se supone que todo estaba bien entonces... ¿Por qué? ¿Por qué daña a Lixy? Ella nunca le ha hecho nada malo, le ha perdonado lo que le hacía, todas esas veces en que él buscaba pelea con ella. Lixy era tan buena persona no merecía sufrir, si tan solo él fuese el esposo y no Telesto, él sí le daría su lugar a Lixy, la trataría como se merece, la amaría a ella y solamente a ella.
.
—Hablemos —. Ana apareció y miró molesto a su hermano mayor, desde que apareció tenía una sonrisa en el rostro.
—¿Qué quieres?—. Preguntó Telesto.
—¿Estabas con esa mujer?
—¿Por qué?
Ana se enojó y lanzó su libro, el cual golpeó la cabeza de su hermano y él terminó soltando la taza de té.
—No le hagas daño a Lixy, pronto tu segundo hijo va a nacer, no seas tonto.
—Ana mejor vete, no quiero pelear contigo.
—Eres un idiota —. Suspiró y se tranquilizó — deja de sonreír solo por haber visto a esa ramera.
El mayor se levantó molesto y se acercó a su hermana sujetándola con fuerza del antebrazo derecho. Ana no se sintió intimidada y miró de cerca a su hermano mayor.
—Ten mucho cuidado, cuida tus palabras Ana —. Advirtió furioso —no voy a permitir que trates mal a Sonia.
—Quien debe tener cuidado eres tú, me vuelves a amenazar y te vas a arrepentir —. Le escupió en el rostro a su hermano mayor y se alejó de él.
Telesto quitó la saliva de su rostro.
—No te voy a perdonar que le hagas daño a Lixy, ten por seguro que te haré pagar —. Ana se marchó.
El de ojos rojos suspiró cansado y se sentó en el sillón cercano, miró hacia la ventana y sonrió feliz. De solo pensar en su amada Sonia se ponía de buen humor y ya no estaba molesto con Ana, de hecho la perdona.
—Seremos felices los tres —. Cerro sus ojos —nuevamente estaremos juntos, yo lo sé.
Feliz comenzó a tararear una canción, una canción que Sonia le cantaba cuando eran niños, estaba tan feliz que había olvidado a su esposa y a su hijo, después de todo ellos no son importante para él. Nadie es más importante que su bella y amada Sonia, la mujer que ha amado desde su niñez. Telesto se durmió allí y soñó con su amada.
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Comments
Ana Rodriguez
presiento que le dieron algo de tomar al bruto de Callisto y a ese idiota del esposito, es muy raro todo
2023-05-28
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