Ross había dejado ya su casa para asistir a la invitación de Miranda, en el carruaje veía la carta conque fue invitada.
— ¿Que querrá Miranda de mí?
En la historia original, Miranda Burton es una duquesa reconocida porque ella misma a dirigido el ducado que su propio padre le dejó después de morir, ya que ella era hija única, aunque debía casarse para hereder la propiedad, hizo lo imposible para conseguir ese título, ahora era una mujer muy productiva con sus tierras. Luego de eso se casó con un joven que es noble de corazón.
El carruaje se detiene frente a la gran mansión de la duquesa, un mayordomo de la casa recibe a Ross con elegancia.
— archiduquesa Magno, permítame la invitación.
— por supuesto.
Ross le entrega la carta, eh ahí mismo que el mayordomo le pide que le siga adentro del hogar, la mansión era muy espaciosas por dentro, lujos de más que la hacían ver cómo un pequeño castillo.
— por favor, espere aquí, lady Miranda pronto vendrá a verla.
Ross fue dejada en la sala de huéspedes. Minutos después, Miranda llega con otro sirviente. Con ayuda de él, se quita el abrigo.
— archiduquesa Magno. Es un placer conocerla.
Ross se levanta y le ofrece su saludo.
— duquesa Burton, el placer es todo mío. Me tomó de sorpresa la invitación a su casa... ¿Y los invitados?
— somos nosotros... Creo que ha oído de mi que soy una mujer reservada. Quería conocerla aparte, ¿Le parece más cómodo así?
— está bien, así podremos hablar tranquilamente.
Miranda, manda a preparar el té, luego le dice los motivos de su invitación.
— archiduquesa...
— por favor, dígame Ross.
— Ross, la razón del porque la invité aquí era por una cosa, quería conocerla personalmente, no soy mujer que se deja llevar por los rumores sin conocer a la persona.
— ¿Entonces no piensa que soy una mujer aburrida o que tiene a su esposo abandonado?
— no... Al contrario, verla en la fiesta del equinoccio fue cambiar cualquier percepción sobre ti. Decían que tú matrimonio iba mal, o que de hecho ni siquiera se trataban... Fue sorprendente verlos tan unidos esa noche. A primera vista sabía que debía contactarte.
— duquesa... ¿Que es lo que quiere de mi?
— verás, llevo varios años casada, pero hay un punto donde mi esposo y yo nos distanciamos un poco, ya no nos damos cariño como antes.. No me es infiel, ya que él es un hombre noble y que me respeta. Aún así...— su rostro se aflige—... Quiero revivir esa llama. Yo aún lo sigo amando, pero no sé cómo demostrarlo... Ross, por favor, dígame que uso con el general Ares para que la amé de esa forma... Una poción de amor ¿Quizás? No la juzgaré por eso.
— ¿Eh?— Ross veía perpleja.
“¿Por qué piensa que fue brujería?... ¿Acaso hay más personas que piensan así?... Entiendo que Ares era muy distante, pero solo fuí yo misma para enamorarlo"
— duquesa... Yo realmente no utilices nada en contra de mi esposo... Bueno, solo usé un poco mi encanto y algo más en la intimidad. Pero nada de pociones o cualquier cosa que se utilice la magia.
— ya veo...— dijo algo triste Miranda, ella solo quiere volver a los momentos apasionado con su esposo.
Ross nota eso, y quizás sea buen momento para mostrar su perfume, que aunque lo modificó un poco es igual a que uso con Ares y sus efectos sean lo mismo, crean un estímulo igual que un afrodisíaco pero siendo él un simple perfume. Tal vez con eso, el matrimonio de la duquesa vuelva a surgir.
— duquesa Miranda, ¿Que tal si prueba esto?
Miranda pone otra cara y escucha con atención. Por suerte, el té llega ya que será una charla larga. Pues Ross se encargará de darle unos consejos más la recomendación de usar el perfume que ella creó.
__________________ en la residencia Magno.
Ares se encontraba reposando en el ventanal de su casa luego de un entrenamiento riguroso. Después de que Ross se había ido, sintió frío, uno que estaba acostumbrado a estarlo, pero está vez no le gustaba ese sentimiento.
“¿Por que?"
Se había preguntado él, a lo que el mismo se responde en su mente.
“en estos días que he comenzado mi relación con ella, me he sentido más lleno que el resto de mi vida, por eso la estoy pasando mal sin su presencia, Ross ven rápido..."
Tal vez se vea algo dramático, pero quién dijo que los hombres no pueden sentir o llorar, Ares es un hombre capaz de todo, pero en el fondo es un simple humano buscando a quien amar y que lo amen, ya que en el comienzo de su vida nunca tuvo eso por ser huérfano. Lo único que Ares pensaba era la sonrisa de Ross para así calmar la espera.
Vincent vio aquel hombre durmiendo en el ventanal, se veía tan pacífico que el mayordomo no quería molestarlo.
— ¿Vincent?... ¿Hay algo que quieras decirme— habló Ares, con los ojos cerrados.
— su baño ya está listo.
— no ha llegado mi esposa ¿Verdad?— preguntó él, cabizbaja.
— me temo que aún no, mi señor.
Suspiro Ares, pesadamente, para luego ir a ducharse. Luego de quitarse el sudor y vestirse con una ropa más limpia, éste estába en su oficina. Violet toca la puerta y pasa pidiendo permiso
— ¿Pasó algo, Violet?.
— si, lady Alanís está esperando en la entrada.
Ares abre los ojos, algo molesto, y mira fijamente a Violet, la mujer se sobresalta un poco.
— dile que mi esposa no está.
— bueno... De hecho le dije eso pero de inmediato cambio las palabras y dijo que lo buscaba a usted.
En el sendero de la entrada a la casa, Alanís esperaba bajo el sol con una radiante sonrisa, pacientemente aguardaba a que Ares llegará y le abriera la puerta.
“fue golpe de suerte venir sin que Ross éste aquí, ahora podré saber que es lo que la estúpida esa le hizo al general y estar fácilmente con él"
Violet abre la puerta y seguido de ella sale el general. Alanís junta sus manos y lo mira dulcemente.
Ares sale y se para frente de ella.
— general, que bueno verl-...
— ¿A que has venido?— preguntó él, secamente—... Mi esposa no está, así que no hay nada que hagas aquí.
— si tengo, quiero ayudarlo, general, usted tiene un mal encima.
— ¿Que?
— mi hermana, ella de seguro lo ha embrujado y por eso usted está loco por ella... Por eso quiero ayudarlo, a liberarlo de su yugo.
Ares se quedó pasmado, no podía creer lo que escuchaba, Alanís piensa que él puede creerle todo lo que ha dicho.
— pff... ¡Jajajaja!— Ares no se aguantó la risa, ya que para él parecía un buen chiste.
Él más que nadie sabe que Ross no es capaz de hacer algo tan bajo. Alanís se siente estúpida por un momento, así que tartamudea...
— ¿G-General?
— ¿Que si Ross me ha embrujado?— dijo él, aún con la risa, luego se calma y afirma—... Si, ella me ha robado el corazón, pero no de esa forma. Retírese, lady Alanís, no tiene nada que hace aquí...— dijo Ares, por la buenas.
— ¡Es en serio!... Siento que esa mujer es capaz de engañarlo, pero sé de una forma de romper ese embrujo.
Alanís quería probar si podía romper el supuesto embrujo del general, así que lentamente se acercaba a él, su mano intento subir al rostro del general, y su pasó final era besarlo. Pero Ares sintió eso, así que con otro tipo de aura tomó la mano de esa mujer para detenerla y su mirada cambió en un instante.
— ¿Que diablos intentas hacer?
Alanís temblaba de miedo, jamás había visto así al general, o nadie quizás, ya que él cuando muestra esos ojos nadie sale vivo.
Ares realmente se enfadó, primero, por calumniar a su mujer, segundos ya estaba harto de la tonta de Alanís, por su actuación de santa, así que le dará su freno de inmediato.
.
.
.
.
✓ gracias por leer, si le ha gustado, no se olvide de darle like al capítulo 💁🏾♀️
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 28 Episodes
Comments
Michelle irais Avila solis
a eso se llama apego ansioso querido
2025-01-04
4
janell cr
y pensar que en otra vida caíste ante sus encantos pero en esta no va a ser así dale una patada en el trasero y que se largue de tu casa
2024-08-21
5
Yeli Martinez
parece reencarnado y loca
2024-04-20
5