capitulo 7: “ella sabe lo que quiere"

Era de madrugada cuando Ares llega a su ducado, directamente se va a la casa principal y manda a preparar un baño caliente para quitarse el hedor de la sangre de bestia.

Lavándose la cara dentro de la bañera, se recuesta en ella para así pensar en solo una cosa.

“Ross... ¿Por qué con ese beso me amarraste a tí?... Ahora siento que ya no puedo vivir sin ellos"

Tocándose el labio, recuerda la mordida de aquella vez. Ahora entiende que a su esposa le gusta lo rudo.

Saliendo del baño, se acuerda que Ross le dijo que lo esperaría en la habitación de ella, pero no quería molestarla, capaz y ya estaba dormida, Ares pasó de largo y es cuando Ross que aún estaba en su cama, escucha los pasos del general.

Ares ya estaba en su cama, cuando oye la puerta tocar, Ross se anuncia en la entrada, él la hace pasar.

— llegaste...

— no quería molestarte...

— No estás herido, ¿Verdad?

Éste niega con la cabeza. Ross se acercó a su lado y le pregunta lo siguiente.

— ¿Puedo dormir contigo?

— ¿Dormir?...— Ares de impresión miró a otro lado.

— ¿Que pasa?

— Ross, si tocas ahora mi cama no se si yo podría contenerme. Es que tú tienes algo que me atrae mucho... Y-.

Ross sin esperar nada, ya se había subido encima de él. Con una sonrisa ella le aclara.

— ¿Y que estás esperando?... Soy tu esposa, y también me gustaría ser tu amante... Un contrato matrimonial es solo el comienzo de nuestra duradera relación, disfrutemos el momento...

— Ross, aún estás a tiempo...

— ¿De que-...

Sin anticipación, Ares volteó a Ross sobre el colchón, él se encontraba sobre ella.

— de escapar de mi. Soy una bestia capaz de devorar cuando tiene hambre.

Ross sonríe, y en vez de estar nerviosa o asustada, incita más al hombre.

— no quiero escapar, prefiero domar a la bestia... Ares...— Ross tomó la camisa de él, Ares complacido se veía por la maravillosa vista.

Ares descendió a los labios de ella, esos besos que desprendían pasión en cada choque, la mano del general se encargaba de quitarle la ligera bata y tocar su suave piel.

— ~Ah!...— ese pequeño gemido pero continúo fue provocado por él, pues sus dedos se encontraba en la parte sensible de ella.

Ares le besa el cuello mientras la seguía tocando, Ross se aferraba a su ancha espalda, ese pequeño roce con su bulto le daba la seguridad de que este general está bien dotado en todos los sentidos, se estremecía cada vez que chocaba cuerpo contra cuerpo.

Mientras que las caricias surgía por una rato extasiante, Ares le había dejado varios rastro en el cuerpo de Ross, pequeñas mordidas, la mujer ya no tenía su bata pues él se encargó de quitarsela, mostrando lo que siempre quería ver desde que se besaron en el comedor. Tras Ross suplicarle que ya la hiciera suya, el general le concede esa petición, lentamente primero unieron sus labios, y con precisión lo introdujo, un gran jadeo es callado por los mismos labios de Ares, quién tomó de los costados a Ross y movimientos suaves comienzan que graduaban de velocidad, estremeciendo la cama cada vez más fuerte. La mujer arañaba la espalda de él por el dolor, pero era como está en el paraíso, así que estaba muy complacida.

___________________ al día siguiente.

Aunque era de madrugada, supieron como aprovechar la noche hasta el amanecer, entregándose como si no hubiera un mañana. Claramente Ross estaba agotada y el general feliz y extasiado, por supuesto que ella también, pero la fuerza de Ares era impresionante.

— oye... Rossi, buenos días, hay que despertar... ¿Ross?

— Ares~...— adolorida dijo su nombre. La mujer apenas podía abrir los ojos.

— ¡Mierda!— asustado estaba él, anoche no pudo medir su fuerza por dejarse llevar.

Rápidamente el hombre envolvió a su esposa con la sabana y piensa llevarla a la enfermería.

— Ares... Estoy bien, solo me duele el cuerpo...— sé desmaya.

— ¡Ross!... ¡No, No, No!... ¡Violet, ahora sí llama al médico!— Ross nuevamente recobra la conciencia, él se da cuenta—... Perdoname, Ross, no fue mi intención dejarte así, solo quería que pasara una buena noche con tu esposo.

La mujer le responde con una dulce sonrisa.

— Ares... Fue la mejor noche de mi vida, gracias por ser mi esposo.

El general ancha los ojos, aquella sonrisa era diferente a la que Ross le ha dedicado, se sentía dichosa por pasar esa noche con él, y más Ares, que ahora sí la puede llamar...

— mi señora, vamos a desayunar para que recobres fuerzas... Si no estás en condiciones no iremos a la gala ¿De acuerdo?

— no te preocupes... Estaré bien, además... Mi familia creo que estarán ahí, ellos me debe de extrañar, en especial mi querida hermana... Quiero que sepan que nuestro matrimonio surge maravillosamente.

Ross sabía la clase de familia que tiene, un par de desinteresado por ella y solo por los bienes materiales, y otra hija que se cree la oveja blanca cuando es otra cosa peor, así que actuó así por Ares. Además, ella quiere dejarle en claro a esa persona que su general es solo suyo...

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∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆ Nota.

1- muchas gracias por leer y su hermoso apoyo, la autora se lo agradece con el corazón.

2- ya saben que no puedo poner muchas partes del delicioso, luego me retrasan los capítulos y eso no sería bueno, sean como la autora, utilicen mucho la imaginación en esos momentos marrano, porque yo quería poner más escenas pero políticas de la app no me dejan...

💁🏾‍♀️ espero que le haya gustado y nos veremos en el próximo cap.

✓ no olvides darle like al capítulo, con solo eso ayuda a la autora, muchas gracias.

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Comments

Margarita Mamani

Margarita Mamani

está feliz porque se la consumieron 😁 todiiita

2025-03-21

0

Claudy

Claudy

esa imagen esta muy graciosa /Facepalm//Facepalm//Facepalm/

2025-03-03

2

Margarita Mamani

Margarita Mamani

🎶🎵🎼 devorame otra vez🎶🎵🎼
🎶🎵🎼 devorame otra vez 🎶🎵🎼

2025-03-21

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