Después de caminar unos minutos, por fin encontramos un río.
—Te dije que escuché agua —mirándolo.
—Sí, chica biónica —en tono relajado.
Después de tomar agua y refrescarnos un rato, observo a mi alrededor. Es un lugar solitario y pacífico, solo se escucha el agua cayendo de una pequeña cascada, el sonido de los animales y de los pájaros. Seguimos esposados, sentados en una de las piedras a la orilla del río.
—¿Qué les hiciste a esos hombres? —sin mirarlo, pero volteo para escuchar su respuesta.
Él suspira lanzando una piedra en el agua.
—¿Por qué crees que les hice algo?
—¿Por qué será? —mirándolo fijamente.
Ellos me robaron y yo solo tomé lo que era mío.
—Mmm, ¿qué hacemos? Porque ellos pueden encontrarnos —él suspira.
—Estoy pensando.
—Yo creo que la única forma es seguir el río, de pronto hay un caserío cerca o pescadores que nos puedan ayudar.—le digo
—Estaba pensando lo mismo —lo veo levantarse. Me toma de la mano donde estamos esposados. Veo su brazo que está herido y está un poco inflamado.
—Tu brazo, déjame verlo —hago que se siente. Lavo mis manos y busco algo con que limpiarle la herida. Está inflamada y me da miedo que se le infecte. Pero no encuentro nada. Rasgo un pedazo de mi suéter, dejándolo más corto. Él solo me observa. Tomó un pedazo pequeño de tela de mi suéter y lo humedezco. Empiezo a limpiar su herida.
A pesar de que me duele la herida, solo con verla preocupada hace que me duela menos. Puedo detallar su rostro al natural, es hermosa. Esos labios que son una tentación. Puedo sentir que está nerviosa, trata de apartar su mirada.
—¿Estás preocupada por mí? —ella está amarrando el resto de tela que quedó en mi herida para cubrirla. Me aprieta duro que me hace soltar un quejido de dolor.
—Lo único que me preocupa es que se infecte la herida y mueras y tenga que arrastrarte para salir de aquí. Ya que no habrá un machete para cortarte el brazo —yo alzo mis cejas, pero su sarcasmo me hace reír. Nos levantamos y seguimos caminando. Solo tengo un arma, no tengo celular. Esos hombres me los quitaron. Espero que Ismael nos esté buscando.
— Va a llover ...creo que va a llover— yo miro al cielo — es verdad. Eso nos da una ventaja, eso borrará nuestro rastro. Si caminando el calor ha bajado, pero lo miro y me doy cuenta de que desde que estamos aquí, su actitud ha cambiado. Parece más humano, no como el tipo que conocí, frío, un monstruo. Estoy perdida en mis pensamientos y no miro dónde piso, haciéndome prácticamente caer, pero sus brazos me detienen. Nuestra mirada se encuentra, siento mis nervios, hasta que empiezan a caer las primeras gotas de agua. Me levanto.
— Hay que buscar un refugio para pasar la lluvia — la tomó de la mano y ella me sigue. Caminamos rápido, ya el agua está aumentando. Ya estamos mojados hasta que hallamos una pequeña choza. Entramos empapados por el agua, nuestra respiración agitada por correr, pero sintiendo un frío que nos hacía temblar. Trato de ver qué hay en la cosita, se ve que lleva tiempo abandonada, es hecha como por pescadores. Tomó palma del techo de la choza y maderos viejos. Trato de hacer una fogata, sacando un encendedor del bolsillo. La veo temblar del frío. Se escuchan los truenos y relámpagos y la oscuridad. Logro encender el fuego, veo plástico lleno de polvo. Los pongo en el suelo y me siento con ella.
Ella tiembla del frío.
— Tienes que quitarte la ropa — su expresión hace que se ponga blanca. Ella empieza a decir que no con la cabeza, abrazándose ella misma.
—Mírame — la tomo por la barbilla. Siento su piel helada. Hago que me mire. Puedo ver sus ojos brillantes por la luz de la fogata.
— Te prometo que no te tocaré sin tu permiso, te lo juro, y no te volveré a hacer daño — veo su rostro lleno de duda y miedo, pero empieza a temblar. Yo la abrazo para que sienta el calor de mi cuerpo. No quiero hacerla sentir incómoda. Tomó el plástico, la acuesto y la envuelvo para hacerla entrar en calor con su ropa mojada. Yo me quito mi suéter, pero no puedo sacármelo por las esposas. La veo riéndose. Tuve que dejarlo ahí. Ella tiembla. Me acerco a ella.
— ¿Puedo abrazarte? — ella me afirma con la cabeza. Se siente tanto frío que parece un gatito ronroneando. La abrazo y nos arropamos con el viejo plástico. A pesar del frío, tenerla cerca me hace sentir cálido en mi corazón.
La lluvia no ha cesado, han pasado como dos horas. Solo nos acompaña el fuego. Seguimos abrazados. Siento su calidez de nuevo.
Mi corazón está acelerado. La calidez de su cuerpo es atrayente. Sus brazos son el mejor abrigo.
—¿Te puedo preguntar algo? — siento su mirada en mí.
—Lo que quieras.
—¿Por qué has cambiado desde que estamos aquí?
—Porque contigo no tengo que ser el Satan que todos temen, sino solo Le digo
Me gusta esta versión de ti. Siento que eres humano. Pude verte sonreír.dce Alex
Él suspira.
—En este mundo donde yo vivo, el respeto se confunde con el miedo y debes ser alguien a quien no le importe nada, a veces ser un animal—. Siento la tristeza en su voz.
—Quiero saber algo. ¿Por qué tu padre te trata así? — Él se mueve, quitando sus brazos de mí y se asienta. Yo hago lo mismo. Veo que mira la fogata. Todavía se escucha la lluvia. Está más oscuro. Ya creo que anocheció.
—Jamás le he contado esto a nadie, solo Ismael sabe. Pero siento que contigo puedo. Quiero que me conozcas y no me temas....
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Updated 51 Episodes
Comments
Nomi Ukara
verdad ningún padre rechaza a su hijo, salvo que no lo sea 😱
2025-02-19
2
Wendy López
Esta novela es la primera que leo donde el mafioso está en acción constante y tiene que afrontar situaciones, no es el típico que está en su oficina o mansión y nunca se le ve afrontando su vida mafiosa.
2023-07-10
9
iriana
Me encanta este capitulo
2023-06-18
2