...BELÉN CLINT...
Ni la enfermera ni el doctor hablaban y yo estaba más que asustada imaginando una enfermedad como cáncer o algo así, creyendo que me miraban con lástima por no saber cómo decirme que estaba muriendo.
Yo sabía que tantos golpes y abusos más los nervios al comer me ocasionarían algo pero no pensé que fuera tan serio. Me lamenté por no poder escapar antes y me llené de tristeza sabiendo que mi estadía en el mundo se acababa. Sentí que mis lágrimas caían solas sin siquiera controlarlas. Era injusto que quien tanto me dañó siguiera viviendo mientras que yo a una edad tan joven estaba sentenciada.
-Señorita Clint, está usted embarazada- el comentario del médico me hizo olvidar hasta de como respirar, ¿Yo embarazada? No, eso no podía ser cierto
-No n-no... no... no puede ser- mi voz salía distorsionada, desconocida, extraña a causa de la sorpresa, pasé de imaginarme un cáncer terminal a un embarazo
-Los análisis lo confirmaron señorita, lamento que no sea la noticia que usted esperaba- el médico procedió a hablar de nuevo y yo no sabía ni que pensar al respecto
No quería ser madre, de ningún modo, no así, no ahora. Creía tontamente que para traer un hijo al mundo se deben seguir ciertas pautas y tener un trabajo efectivo, estudios, un hogar propio, una pareja así no sea casada legalmente pero estabilidad en los aspectos más importantes.
¿Que tenía yo para ofrecerle a un hijo? No tenía estudios universitarios ni un trabajo fijo, mucho menos tenía un hogar. Así sonara mal la señora Marta ya no tenía mucho tiempo de vida restante y cuando ella partiera yo me quedaría desamparada con un bebé a mi cargo que seguramente vendría a mi vida a sufrir.
Tampoco deseaba tener un hijo de ese monstruo que tanto me dañó sin motivos. ¿Cómo tendría un hijo en el vientre que de por vida me uniera a él? Pero por otra parte también era mi sangre, no podía simplemente arrancarmelo del vientre así porque si.
Mientras yo lloraba sin consuelo la enfermera salió del consultorio y el médico volvió a levantar mi blusa y ahora también desprendió mi pantalón.
-Niña podrás con esto, un hijo nos hace más fuertes- la voz de la señora Marta me hizo mirarla, había olvidado hasta que ella estaba allí conmigo
-¿Cómo haré? ¿Qué puedo ofrecerle? y además su padre...- volví a llorar con fuerza
-No será fácil pero podrás con ésto, eres joven y fuerte. Ya verás que Dios te ayudará para que salgas adelante- ella volvió a hablar para intentar darme esperanzas
-Dios no estuvo antes para mí, no lo meta en ésto ahora por favor- ¿Dios existía? ¿Dónde estaba cuando yo sufría? Yo era una excelente persona, ¿Por qué permitió que me pasara todo esto?
Estaba ofendida con todo el mundo, con Dios y el universo. Ahora no sabía que hacer y los meses eran contados para tomar decisiones que me cambiarían la vida por completo, ¿Y si me equivocaba otra vez? ¿Así se habrá sentido mi madre cuando me abandonó? ¿Seré yo también fruto de abusos? Pensé hasta en lo que antes jamás se me había ocurrido.
Sentí frío en mi vientre y vi que el doctor estaba aplicando algo transparente.
El me estaba haciendo un ultrasonido y yo no sabía ni que era eso, mucho menos para que servía así que con amabilidad me explicó cada cosa. Algo muy pequeño estaba creciendo dentro mío.
Pensé en el día que fue concebido y fue tanto el asco que sentí que vomité en el suelo, debí inclinarme en la camilla para expulsar todo.
Él Dios del que tanto hablaban me estaba poniendo pruebas demasiado difíciles y yo no me creía capaz de superarlas.
Nos fuimos con la señora Marta a su casa donde hice todos mis quehaceres. Lloré por días. Fue muy difícil asimilar todo lo que estaba ocurriendo y no pretendía que fuera de un día para otro pero tampoco me esperaba una prueba de tal magnitud justo cuando comenzaba a ver un mejor futuro para mí.
Pensé en la adopción, quizás mi bebé así pudiera tener un buen hogar, padres. Alguien podría darle lo que yo no pero también se me encogió el corazón de dolor al imaginar lo que este bebé podría pensar de mi al saber que fue dado en adopción.
Consideré quedármelo, el estado daba ayudas y había guarderías gratuitas para madres solteras que necesitaban trabajar, tal vez no todo estaba perdido para mí. Lo que tenía más que decidido sería a qué si tenía una niña la protegería para que jamás cayera en las garras de un maldito como su padre y si tenía un niño le enseñaría a respetar a las mujeres y la igualdad que tenemos como personas. No por ser mujeres debemos ser tratadas como empleadas ni tampoco ser consideradas como objetos ni tampoco inferiores.
Recién cuando aprendí a interpretar a mi bebé como una compañía para mi vida solitaria fue que hice las pases con Dios. Pude haber perdido mi embarazo en las condiciones que me fui pero no lo hice. Si ya milagrosamente había superado todo esto es porque mi bebé era un luchador de la vida y tenía tantas o más ganas de vivir que yo.
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Updated 113 Episodes
Comments
Milena Johana Fuentes zamora
no me gustó que estuviera embarazada de ese desgraciado los hijos son una bendición,Pero de ese monstruo
2024-08-12
5
Patricia Salazar
Bueno adivine solo la mitad 😊 está embarazada 🤰
2024-04-25
2
Elizabeth Moreno
espero no vuelva a ver a esa porqueria de hombre nunca más
2024-01-14
4