Mary se había encariñado mucho de Lucas, el pequeño al que cuidaba, se sentía feliz con su nueva vida, tuvo que dejar de existir en su mundo original para llegar a este otro mundo y ser libre y feliz.
A pesar de ser feliz había algo que la mantenía incómoda ¿Por qué el pequeño Lucas había sufrido antes? ¿Dónde estaba su mamá? Ella sabía que eso no le correspondía y ni tenía el derecho de preguntar por más incómoda que se sintiera en su corazón.
Cómo se le había hecho costumbre llevó a los niños a jugar al jardín, Lucas se sentaba en en pasto sin hacer nada, mientras Matthias gateaba intentaba caminar, a pesar de que Lucas solo observaba, Mary pudo darse cuenta de los ojos animados que tenía Lucas, era una lastima de que el pequeño aún no quisiera hablar.
Al caer la noche, Mary acostó a Lucas, le leyó un cuento cómo cada noche, afortunadamente la Mary original sabía leer y otras cosas más que le habían servido, ya que ella no lo hacía muy bien.
Lucas quedó profundamente dormido, Mary bajó las escaleras con su bebé en brazos, justo en ese momento, el señor Joaquín se cruzó en su camino, Mary que no esperaba ver a nadie tropezó asustada, lo único que puso hacer era sostener fuertemente a su bebé para que no se lastimará gravemente, afortunadamente la caída nunca llegó, le señor Joaquín la sostenía entre sus brazos para evitar que se cayera.
- Gracias. - dijo Mary con su corazón acelerado por el tremendo susto.
- No fue nada. - dijo él con seriedad.
Mary notó que el tono de voz de su jefe sonaba extrañamente frío, pero pues él era su jefe y no había nada que ella pudiera hacer o decir, se despidió con un gracias y buenas noches.
Mientras Mary se iba, Joaquín no tenía para nada buena cara, este tipo de cosas le habían pasado más de una vez, no esperaba que la niñera de su hijo fuera igual que el resto de las mujeres, lo peor es que la mujer había arriesgado el bienestar del bebé, sentía que ella era una hipócrita, tenía que mantener su distancia de esa mujer, para que le quedará claro que no estaba interesado en ella.
Mary que por fin se había tranquilizado, no tenía idea de las ocurrencias de su jefe y si lo supiera solo se callaría para no avergonzar a su jefe por estás ideas locas.
Temprano en la mañana, Mary se levantó temprano como de costumbre, hizo el desayuno para los pequeños, Lucas ya se encontraba despierto y a pesar de estar quieto en su silla para bebés, Mary sabía que estaba lleno de energía, Matthias fue sentado en otra silla para bebés. ¿Quién diría que este par de niños en realidad no son parientes? Ambos son tan lindos.
Dió de comer a los niños como los bebés que son, limpió las caritas sucias de ambos.
Sabía que los niños pequeños no debían de ver televisión por lo que llevó a ambos a jugar con bloques armables, los tres construían y destruían una y otra vez, la mayoría de las veces era Matthias quien se dedica a destruir, lejos de lo que Mary pensó al principio, Lucas no se veía molesto por esto, al contrario parecía que se divertía mucho, después de jugar con esto fueron al jardín como todas las tardes.
Lo que Mary no esperaba era Lucas comenzará a caminar por alrededor, ella por supuesto que se había puesto contenta y dejó que el chico hiciera lo que quisiera, al poco rato Lucas regreso con una flor en la mano, su manita le entregaba la flor a Mary, ella se conmovió y la tomó de inmediato, pero al hacerlo se dió cuenta de que su mano estaba lastimada y no solo esa, eran ambas manos.
- ¿Te duele? - preguntó preocupada.
Lucas solo negó con la cabeza.
Mary guardó la flor para no herir los sentimientos del pequeño. - ¡Me gusta mucho, gracias, pero no vuelvas hacer algo que te lastime! ¿Está bien?
Con los ojos enrojecidos Lucas asintió.
Mary lo abrazó, llevó a ambos niños dentro de la casa, dónde curó las manitas de Lucas, en eso el mayordomo se hizo presente, no le dijo nada, solo la miró con frialdad y se fue, Mary no le tomó importancia y le pusó una banditas a Lucas.
Por la noche, cuando Lucas ya se había dormido, cuando Mary estaba dispuesta a irse a descansar, se encontró con la mirada fría del señor Joaquín.
- ¡Buenas noches! - dijo ella.
Pero su saludo no fue devuelto en cambio.
- ¿Cómo se lastimó las manos Lucas? - preguntó enojado.
- El pequeño cortó una flor, no se preocupe, Lucas está bien, solo eran rasguños superficiales. - dijo ella tratando de calmarlo.
- ¡No te pregunté eso! Si mi hijo se vuelve a lastimar mientras lo cuidas, te vas ¿Entiendes?
Mary asintió asustada y confundida, se despidió con un buenas noches de nuevo y se fue a su habitación.
Al estar dentro y sola, con nada más que la compañía de su hijo, se puso a pensar y darse cuenta de que su jefe es bastante temperamental, cuando actuó así frente a ella, le pudo recordar a ese hombre malo, afortunadamente ella no planeaba estar con ningún otro hombre, ni siquiera algo pasajero, había perdido por completo la confianza en los hombres, no quería que ninguno de ellos la volviera a lastimar y mucho menos a su hijo.
Cuando estubo más tranquila pudo quedarse dormida.
Contrario a ella, Joaquín no sabía por qué, pero se sentía culpable por haber actuado como un lunático frente a esa mujer, incluso se sintió avergonzado, era como un payaso tratando de llamar la atención y si, él detestaba a los payasos por ser ridículos.
Al día siguiente, se encontró con una escena en particular, la niñera de su hijo le daba de comer en la boca mientras le platicaba a ambos bebés, no sabía cómo sentirse, pero estaba seguro que ahora parecía un completo imbécil.
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Updated 47 Episodes
Comments
Magnolia Gutierrez Martinez
Que se cree ese hombre que es el único hombre
2025-03-25
0
Margarita Moreno
muy buena la paciencia y cariño de la niñera, esto doma hasta las fieras./Grin/
2024-10-01
0
Norma Jimenez Clavijo
interesante
2024-07-22
1