Encuentro

Una fragancia masculina envuelve por completo la estancia introduciéndose por mis fosas nasales.

¡Que buen gusto!

Barro el lugar con la mirada; cuadros abstractos decoran las paredes blancas, un elegante reloj de mármol cuelga justo al lado de un gigantesco estante lleno de libros. Observó con detenimiento los títulos, economía, educación, pero me detengo en uno bastante películar.

¿Orgullo y prejuicio de Jane Austen?, parpadeo sin creerlo. Inevitablemente me acerco y con mis dedos rozo los libros.

Abro la boca y sonrio: Mi saga favorita, las guerreras Maxwell. ¡Por Dios! ¡Me encanta!.

De pronto un carraspeo me devuelve a la realidad, volteo mi rostro y lo veo.

Detrás del escritorio está el hombre más impresionante que he visto en mi vida.

¿Ese es Aiden? ¿Mi jefe?

Mis mejillas se encienden, puedo jurar que incluso mis orejas se han teñido de carmesí.

—Buenos días señorita Valery.

Su voz es grave, y tremendamente varonil. ¿Pero que estoy pensando? Compórtate Val, es el jefe.

Lo observo: Alto, pelo oscuro, mandíbula angulosa, y labios carnosos.

Su mirada se clava en la mia, sus ojos son castaños, de una tonalidad tan clara que casi se asemeja al color de las hojas que caen en otoño.

Me recorre de pies a cabeza con intensidad, ¿Es normal que mire así?

—Sientese por favor.

Avanzo y me siento frente a el, me entrega unos papeles, específicamente el contrato.

Mientras leo, muerdo mi labio inferior, es algo que inconscientemente hago cada vez que me concentro. De pronto mi mirada se alza. Mi jefe me observa con la boca entreabierta, nisiquiera pestañea, un escalofrío me recorre la columna vertebral.

Pero ¿Qué me pasa con este hombre?.

Su vista me recorre con lentitud el rostro, examinandome a detalle, se detiene en mi labio, al instante dejo de morderlo.

Me siento incómoda, pero trato de no hacerlo notar.

—¿Me podría pasar un lápiz por favor?—me mira y pregunta —. ¿Ah?

—¿Un lápiz?, ¿Por favor? —sacude su cabeza, y busca en la superficie de su escritorio.

Toma la lapicera y la extiende hacia mi, sonrio cordialmente, lo agarro pero él no lo suelta. Al contrario estira su dedo índice y me roza los nudillos.

Otro escalofrío me recorre la espalda, sin embargo termina como una pulsación en cierta parte de mi cuerpo que no debería reaccionar a su contacto bajo ningún motivo. Menos aún, al considerar:

Es mi jefe y un completo desconocido.

No estoy en posición de volverme una chiquilla de quince años.

Mi propósito ahora mismo es irme a trabajar.

Debo irme de aquí, ¡Ahora ya!

Intento concentrarme, y pensar que hago aquí. El calor me agobia, mi rostro está sonrojado.

No entiendo ¿Porque carajos me mira así?

¿Tengo algo en el rostro? ¿Me arregle mal ?

Rápidamente firmo el contrato y se lo entrego. Lamento no haberlo leído con más detenimiento, ya que su actitud me dejó desconcertada.

El lo recibe sin dejar de mirarme, ni por un segundo. Si estuviéramos jugando a las quemaditas ya estaría llorando, pues su mirada es sumamente intensa.

No me atrevo a levantarme e irme así sin más, el debe despacharme de su oficina, es lo más respetuoso. No obstante no dice nada, solo se mantiene observandome.

¡Dios! ¿Tiene alguna clase de fetiches con las profesoras nuevas?.

Yo asumo que Alba le comento que estoy en proceso de divorcio, y si no lo hizo entonces se lo diré yo. Por qué no permitire que mire con otros ojos que no sean los de un jefe a su empleada.

Ni más ni menos.

Tal vez es de esos hombres que creen que por qué uno es madre somos más accesibles. Espero que no, de lo contrario renunciaré sin importarme nada. No necesito un revolcón ni menos aún; Amor.

No voy a negar que es un hombre atractivo. Demasiado. No soy ciega, Diosito me dió unos lindos ojos verdes para mirar y deleitarme.

Tiene un rostro muy masculino, y atrayente.

Su cuerpo. ¿Cuánto tiempo pasará en el gimnasio?, deben ser horas y días enteros para terminar con unos hombros tan fornidos y duros.

Mis ojos se van a sus brazos y su torso, su camisa—trago el nudo de mi garganta—luce tan ajustada, que deja ver lo dotado que es.

—¿Le gusta lo que ve señorita Valery?

—¿!QUEEE!?— me atragantó con mi saliva, y comienzo a toser. ¿En qué momento todo esto se confundió?

—No, no, discúlpeme. Es solo que creí ver una mancha en su camisa.

Aiden levanta ambas cejas y sonríe de medio lado. Baja su rostro y busca aquella mancha fictitia. Que porsupuesto no existe pues el hombre lleva ropa limpia y pulcra.

Deliberadamente y sin previo aviso cruza los brazos sobre su pecho, acción que lo lleva a ser semejante a Hulk, aunque esta versión es claramente mejorada. ¿Lo habrá hecho a propósito?

Me apresuro y se exactamente lo que debo decir —. Disculpe la confusión, no es bueno para mí, que siendo casada me preocupe su vestimenta. Por favor no me malentendida.

La sonrisa se esfuma de su rostro y en respuesta tensa su mandíbula —. No sé preocupe —alza su mirada al reloj de la pared y luego vuelve su rostro a mi. Ya no lleva aquella mirada penetrante, en su lugar sus facciones se han vuelto duras y frías.

Sin perder el toque de amabilidad se levanta de su asiento y se acerca a mi.

Mi corazón late con fuerza, su cercania me pone nerviosa, más después de haber sido descubierta.

—Le doy la bienvenida a este establecimiento, espero que pueda tener un buen recibimiento por parte de los alumnos.

Asiento y caminó hacia la puerta. Sin pensarlo me doy vuelta para darle las gracias, no quiero que se lleva una mala impresión de mi persona.

Me encuentro con su mirada, y su aliento casi en mi rostro, ¡Dios mío!, puedo sentir el aroma de su boca, un exquisito olor a menta. Parpadeo incrédula, mi pulso se acelera de manera escandalosa.

—Gra..gracias —susurró en un hilo de voz.

—No hay de qué —dice con una voz ronca que me estremece por completo.

Tomo la manija y prácticamente salgo corriendo de su oficina.

Cuando estoy lo suficientemente lejos, los latidos de mi corazon se ralentizan volviendo a la normalidad.

Mi mente evoca un solo pensamiento.

¡Mi jefe Aiden es un peligro! ¡Valery mantente alejada de él!

Busco a la inspectora, para que me lleve a mis clases y de esta manera, comienzo con mi primer día de profesora de Básica.

Holaaa... consulta. Les gustaría fotos de lal personajes? déjenme en los comentarios si es así. Muchas muchas gracias 🤗

..

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Comments

Amalia Bedoya

Amalia Bedoya

si me encantaría es más animada la historia que de por si está muy buena

2025-02-04

0

Obdulia Fontela

Obdulia Fontela

si me gustaría, me encanta la historia

2025-03-23

0

Jacqueline Mayer Olivares

Jacqueline Mayer Olivares

siiii quiero conocer al adonis

2025-01-01

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