NARRA OGRO:
— Mente, ¡estás bien! — la abrazo para que se sienta más segura— sí, no te preocupes.
— ¡ya, ya!, solamente fue una pesadilla — paso mi mano arriba, abajo por su cabeza.
— ¡lo sé Ogro—sus ojos están triste—así que puedes estar tranquila —susurro —lo sé —dejo de abrazar, me mira en los ojos, que no tengo, sé recuesta en la pared, está muy aterrorizada, no entiendo el motivo, acaba de despertar de un sueño profundo, debes esta ilusionando cosas todavía.
—que pasa Ayana, ¿por qué esa cara? —le pregunto — ¡por nada! — me dice muy nerviosas —¡estás bien! —me acerco a ella, pero rápidamente me esquiva quedando en el otro extremo de la cama, me vuelvo a sentar, echo un trago, observándola fijamente.
— ¡Ayana no sé qué te pasas, estás muy rara! —echo un trago —¡estoy bien! —me esquiva la mirada —¿sabes qué?
— ¡que! —me responde sobresaltada —estoy a la moda —le digo muy serio, rompe en carcajadas, señalando con su dedo — ¿a la moda? —levanta sus cejas —tú
NARRA AYANA:
No aguanto las risas de verdad, no puedo creer que Ogro, está a la moda en el Ogro, no lo creo
—me mandé a quitar los ojos — dejó de reírme, Ogro ya se le debe estar pasando las copas de vino, no creo que escuche bien — ¿q... U.…e.…?
— Ayana, como escuchaste, ¡ME MANDE A QUITAR LOS OJOS! — me grita — Ogro —lo miro con mucha decepción, no creo en lo que me está diciendo, Ogro es una persona que le gusta marmagallo, pero esta broma que no me gusta, es un mal gusto.
— y tú, también lo vas a ser, ya que tu padre me dijo que lo hiciera contigo, pero como estaba dormida no te quise despertar, ¡te veía como un angelito! — mis labios se congelan —¡Q.…UE...mi...padre...que! — tartamudeo, mi corazón se detiene por un momento —si Ayana como escuchaste, anímate, — muevo sus manos, animándome, pero al mismo tiempo hace seña a alguien— al principio, dolió un poco, pero después no, así quedarás más hermosa de lo que eres —me mira de arriba hacia abajo.
—ni loca, voy a ser eso —siento mi corazón palpitar rápidamente, mi cuerpo esta frio, más que un muerto— ¿por qué no? — siento como como mi cabeza se está calentando.
—por qué no ¡OGRO, ACABA DE PEDER LA CABEZA, COMO YO ME VOY A HACER ESO! —le grito con mucha rabia, hasta donde había llegado la cabeza a mi padre con mandar a quitar los ojos a la gente, como envenenar con eso de moda eso es pura estupideces, más Ogro como has caído tan bajos con todo esto, por no haberme espera fuero evitado estos desastres.
Salgo de mis pensamientos, cuando la puerta se escuchan dos toques — adelante — responde Ogro con mucha confianza, sin saber quién está detrás de la puerta— Ayana, ¡mi amor! —me muestra una sonrisa, como ella lo sabe hacer— Melisa— sonrió— ¿cómo estás — observó fijamente su cara —¿Melisa tú también?
—¡que! —me observa asombrada, al ver la pregunta que le hice, hace seña a Ogro, este señala su cara —si Ayana, estoy a la moda, los espectros hicieron un buen trabajo, y tú también lo vas a ser, no dolerá nada, mi amor —dejo la bandeja en la mesa de buenas noches.
—¡q.…UE...que...e! — mis piernas tiemblan —si Ayana como acaba de escuchar no dolerá nada —¡guau! — ya voy —sigo sin entender que es lo que está pasando Ogro—le susurro, viendo como este sonríe como diabólico, Melisa abre la puerta entrando el mismo perro que la primera parte del sueño, antes de caer en el abismo.
—¡gua! —el perro se me sienta en las piernas —¡guau!, Ayana tienes que escapar de aquí, sigue mis instrucciones y todo estará bien — el perro me habla —¡que! — abro mi boca —¡Shu! Cállate, ello piensa que solo soy un perro, disimula — no entiendo que es lo que está pasando, pero debe hacerle caso si quiero salir de aquí lo más antes posible
—muy bien Ayana, no escuchan muy bien, vas a decir que necesitas ir para el baño, está uno aquí muy cerca, ve hay, va a estar una puerta, esta en el techo bajando, para entrar a tu mundo real, pero debes tener mucho cuidado los espectros anda por aquí— me acerco a él como si le fuera dar besitos, susurrando— ¿quién son ellos? — pregunto —no hay tiempo de charla te veo en el baño —se baja de mis piernas, para después rascarse —antes que se me olvidé, no te preocupe si me mata tu sigue el camino.
—¿quién eres tú? —pregunto —¡soy tú — me quedo helada —Ayana que te parece… — interrumpo — ¡voy para el baño —rápido me levanto.
—¡VE, TRANQUILA OGRO ESTARA ALLI PARA AYUDARTE! — me grita colocándome más nerviosa que estoy —no hay necesidad que me grites —me tocó mi vientre como si nunca fuera si me estuviera orinando, salgo corriendo, al lugar donde me dijo el perro.
Salgo del cuarto con los nervios de punta, camino con mucho cuidado para que nadie me escuche, ni mi respiración, observo a mi alrededor viendo unas sombras rondar por la casa.
Suelto un suspiro, tratando de tranquilizar mis nervios, cuento los minutos que pasan, en el momento indicado, salgo corriendo para el baño, se muy bien donde queda, estamos en la casa de Melisa.
Entro al baño, miro la puerta que estaba en el techo, no entiendo que estaba pasando, me monto en una banqueta, tocho el techo
—toc toc —Ayana mi amor te encuentras bien — habla Melisa atreves de la puerta — si — has tardado mucho, los espectros, no pueden esperar más mi amor, necesitan irse — solo un momento es que tengo el periodo.
Observo a mi alrededor, en busca de algo para abrir la puerta—TOC TOC Ayana voy a entrar — ¡dios mío! ayúdame, escucho unos ruidos, volteo, viendo que se trataba de un ciervo sin ojo, su pelaje es rojo, me estoy desesperando.
Me coloco en puntita, le doy un pequeño golpe, viendo observando como mi mano traspasa —Ayana voy a pasar —saco mi mamo, no puedo dejar que me atrapen, suelto un suspiro, cuento hasta tres, vuelvo a meter la mano, tocando con mucho cuidado sintiendo como un tubo, me coloco mas de puntita sintiendo otro tubo, es una especie de escaleras.
La puerta se abre de golpe, chocando la mirada de Ogro con la mía, echo un brinco — ¡Ayana ¿para dónde va? Los espectros te están esperando —cojo un bocado de aire, empiezo a escalar lo más rápido que puedo.
— Ayana tiene que hacerlo—suelto un suspiro, cogiendo otro tubo, mis brazos lloran de dolor —NO LO VOY HACER — Ogro corre estas mí, agarrando mis pies, con el otro de doy una patada, lo cojo en el aire
Me empieza a jalar muy fuerza, abrazo el tubo, es lo único que podrá ayudar salir de aquí —Ayana, deja de comportarte como una niña, es hora que te comportes como una adulta —el estomago lo tengo revuelto si sigue así moviendo, no voy a responder.
Como demasiado grados verdes, me cayeron mal, ¡dios mío!, se me va a salir, no aguanto no tengo más remedio, tengo que dejar de salir el peo que lo tengo aguantando desde hace rato, —¡fo Ayana que comes! —ogro empieza a sacudirse por el olor a peo admito, yo no aguanto su olor, esta es mi oportunidad, empiezo a subir las escaleras lo más rápido que puedo.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 93 Episodes
Comments