La elección de la cena también estuvo a cargo de Fernando y fue en un local de comida saludable, nada de comidas chatarras para ese día. El nerviosismo volvió a apoderarse rápidamente de un Santiago que no era capaz de controlar sus fijas y directas miradas hacia Fernando, pero por fortuna, Alejandro parecía estar demasiado ocupado como para darle importancia a su presencia.
—Santiago, tenemos una súper fiesta el otro sábado —Gustavo le llamó la atención con una simpática sonrisa, seguro se lo había pillado demasiado tiempo en silencio y se estaba compadeciendo de él—. ¿Irás con Alejito?
—No creo, entraré a la universidad en dos días.
—Deberías ir —Fernando se unió a la conversación mirándole de tal forma que él se sintió al descubierto. ¡Tanto que él se esforzaba siendo prudente, para que llegase Fernando a mirarle con una sonrisa coqueta!—. Aprovecha que apenas inicias clases.
—Tal vez sí vaya.
—Ya le confirmo a Jimena que irás —Gustavo rio divertido manipulando su celular al instante—. Se va a poner bien loquita.
—Pues, no creo que a mi "novia" le agrade la idea de que una colegiala esté tras de mí en una fiesta —dijo Santiago bien orgulloso, y Fernando tosió sin poder contener su sonrisa, al mismo tiempo, Alejandro y Gustavo se inclinaron sobre sus puestos para poder estar más cerca de Santiago.
—¿Tienes novia?
—Sí —Santiago contestó.
—¿Es la chica de la que hablabas la otra vez?
—La misma.
—¿Cuándo vas a presentárnosla? —Y esa pregunta bomba, proveniente de los labios de Alejandro le dejó pálido y con una extraña expresión en su rostro. ¿Si les respondía "nunca" sonaría demasiado sospechoso?
—¡Hola Fernando! —Gracias a Dios, una mujer que se acercó a la mesa le salvó la patria—. ¿Ese es Alejandro? ¡Qué grande está!
—¡Olivia! —Alejandro se levantó de su puesto de un brinco y fue a saludarla de inmediato con un sonoro beso en su mejilla.
—Qué guapo te ves de rubio, apuesto a que eres todo un rompecorazones. Si tuviera diez años menos estaría detrás de ti, eso no lo dudes.
—Buenas noches Olivia —Fernando también se levantó saludándola con un dulce beso en la mejilla, y entonces, esa esporádica visita dejó de parecerle tan agradable—. ¿Quieres sentarte con nosotros?
—Gracias Fernando, pero estoy de paso, quedé en veme con una amiga pero al final cambió de planes y me toca irme volando al otro lado de la ciudad.
—No te preocupes, mi papá puede llevarte.
Santiago cerró sus ojos involuntariamente, deseaba con todas sus fuerzas que Fernando no aceptara la propuesta de Alejandro, que no la llevara, que no lo dejase allí tirado para ir a quién sabe dónde con una guapa chica en su auto.
—¡Me los hubiese topado hace cinco minutos! —Ella aparte de hermosa era fresca y divertida, era un gran partido, llamaba la atención, y a leguas se notaba que no le era indiferente a Fernando. Su forma de mirarla lo delataba—. Pero llamé a mi hermano y ya viene en camino.
—Es raro verte sin el uniforme del trabajo. —Cuando Fernando dijo estas palabras una pieza importante dentro de su pecho dejó de funcionar. Santiago estaba feliz, hasta hacía unos pocos minutos, Santiago sentía estar construyendo algo, algo importante, pero que Fernando coqueteara descaradamente con otra persona estando él presente lo desmoronaba todo, destruía todo, sus ilusiones, sus sentimientos, Santiago estaba entregando tanto, y ¿qué recibía?, ¿qué estaba dispuesto Fernando a entregarle?
Santiago renegó con su cabeza tratando de contener esos malditos celos que lo estaban consumiendo por dentro, y procurando defender lo que quedaba de su orgullo, se decidió por empinarse de su vaso de agua, total, cualquier cosa era un perfecto distractor para que él no terminara haciendo algo imprudente.
—¿Me veo guapa?
—Bastante guapa.
—Tú no te ves mal, pareces más el hermano de Alejandro que su padre, y ¡los dos son tan guapos! —Ellos estaban coqueteando delante de él, y Alejandro era feliz, se notaba en su rostro, y ni para qué describir la cara que había puesto el castaño cuando ella le dijo "guapo"—. Creo que mi hermano ya llegó, besos, Fernando no te pierdas tanto, déjate ver fuera del trabajo. —Ella bromeó acariciando juguetonamente su hombro, y se despidió de él con una amplia sonrisa y un sonoro beso en su mejilla, a Alejandro solo le dijo adiós con la mano.
—Qué guapa está Olivia. —Gustavo entreabrió sus labios por el asombro, y no sabía por qué, pero Santiago comenzó a sentirse mal, demasiado mal como para seguir sentado en esa mesa, pero respiró profundo y fingió su mejor sonrisa.
—¿Compañera del trabajo? —Santiago se unió al tema mostrándose sonriente, su interior era un caos, literalmente, y temía que pronto su exterior reflejase lo que sentía, tenía ganas de irse, tenía ganas de llorar, tenía ganas de dejar todo tirado, pero sobre todo, tenía unas terribles ganas de golpear a Fernando.
—Entramos juntos a la empresa, hace ya muchos años.
—Ella siempre le gustó a Fernando, y él muy estúpido dejó que se comprometiera con otro —Alejandro bufó exasperado, y Santiago no sabía si debía sentirse terriblemente mal, o solo mal por lo que acababa de escuchar, aquel "Ella siempre le gustó a Fernando" pesaba mucho más que el "dejó que se comprometiera con otro".
—Ya te he dicho muchas veces que ella nunca fue para mí.
—¿Son ideas mías, o ella estaba coqueteando con Fernando? —comentó Gustavo con cierto toque de curiosidad en su voz, y Santiago lo miró sintiendo sus ojos cristalizarse de amarga felicidad, él había dicho justo las palabras que estaban lastimando su garganta al no poder soltarlas con la libertad que estas exigían.
—Yo también me di cuenta de eso —soltó Santiago tratando de sonar lo más sereno posible, y no era fácil, nada fácil.
—Están viendo cosas donde no las hay.
—¡Pensé que había sido el único que lo había notado! —Alejandro sonrió eufórico dándole una fuerte palmada de orgullo a su padre, entonces, Fernando se decidió por quedarse callado, y le dirigió una esporádica mirada que no mostraba más que culpabilidad.
Santiago no supo cómo fue capaz de continuar con una cena donde el tema principal se basaba en idear el plan perfecto para hacer caer al jefe de Fernando y que éste se quedara con la fortuna y con la chica. Santiago tuvo que reír ante los chistes y bromas aunque las lágrimas internas habían llegado a su punto máximo y exigían a viva voz que de sus brillantes ojos se fugasen un par de estas, pero Santiago fue fuerte, y aún y con todo el dolor que le agobiaba, él fue capaz de reír, de reír con verdaderas ganas, pero no de las burlas y chistes, él se reía de sí mismo, y de lo estúpido que era.
—Santiago. ¿Verás la película?
—Yo creo que ya me voy —Santiago le dirigió una triste sonrisa a un castaño que no parecía tener una mejor expresión—. Quiero acostumbrarme a dormir temprano.
—Listo, ya te llevo.
—No es necesario.
—Yo te traje, yo te llevo.
—Ya dije que no es necesario. —Santiago reaccionó del tono serio y duro que habían adquirido sus palabras, pero logró disimularlo a tiempo con una fuerte carcajada—. Quédate con los chicos, yo llamo un taxi.
—No me gustan ese tipo de películas.
—Santi, no puedes decirle que no a mi padre, él es más terco que una mula. —Alejandro se puso de pie estirando todo su cuerpo y Gustavo secundó a sus palabras asintiendo con la cabeza.
—Les dejo para el taxi, yo llevo a Santiago. —Fernando habló bastante serio mientras sacaba su billetera y dejaba algo de dinero en manos de Alejandro—. Cualquier cosa me llaman.
—Santi, no lo olvides, el otro domingo estaremos en tu casa.
—¡Y tampoco olvides la fiesta!
—¡No lo olvidaré! —Sonriente, Santiago se despidió de los menores y cuando ellos se hubieron alejado lo suficiente, su rostro se tornó frío, triste y apagado, Fernando lo notó, lo supo porque intentó tomar su mano con delicadeza, pero él la apartó con rudeza.
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Comments
Patricia Contreras
Pero porque se pone así, si no hay nada entre ellos? Fernando no le ha dicho que quiere ser algo más,sólo fue sexo y en eso el que se enamora o involucra los sentimientos pierde./Cry//Cry//Cry//Cry/
2024-08-26
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Elizabeth Moreno
deja los celos Santiago si es tuyo ahi estara para ti
2024-08-01
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Solcito Allende
este es el momento de demostrar que no eres un niño, Santiago. ponte a la altura.
2024-02-29
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