15. Una noche

Santiago sonrió poniéndose de pie, y antes de que consiguiese separarse del mayor, este se levantó tomándole de la mano. Iban a acostarse, y Santiago ya se estaba muriendo de los nervios solo porque Fernando había enredado sus dedos con los suyos.

—Estás sudando.

—Hace calor —se excusó Santiago con una nerviosa risilla, luego miró la cama sin saber muy bien qué más hacer, por lo menos Fernando no le dio tiempo a su mente para divagar, Fernando reclamó sus labios siendo mucho más pasional que antes, mucho más posesivo, más picante, incluso, no esperó a que corriera mucho tiempo para arrastrarlo consigo, dejando a ambos acostados en la cama.

—Santiago. —Fernando sonrió un tanto divertido, mientras que tranquilamente se colaba entre sus piernas—. Yo nunca he estado con un hombre, así que puede que sea algo torpe.

—No hay forma de que tú seas torpe, eres perfecto.

—No soy perfecto Santi. —Fernando se le echó encima volviendo a sus labios y con movimientos sensuales y precisos comenzó a restregar su cuerpo contra el suyo, y entre beso y beso se fueron despojando de sus prendas. Santiago trató de apresurarlo en un par de oportunidades pero el mayor mantuvo la delicadeza hasta que consiguió que ambos quedasen en ropa interior, y deslizando sus manos por sobre su piel, Fernando llegó justo al lugar donde el elástico de su bóxer se ceñía a su cuerpo, arrancándole un par de jadeos en el camino.

La mano de Fernando se coló bajo su ropa interior, y con una traviesa sonrisa comenzó a masturbarle mientras le veía a los ojos, y lo peor era que él no podía controlar sus gemidos, ni el color de sus mejillas.

—Lo haces demasiado bien para ser tu primera vez con un hombre.

—Tengo uno igual. —El castaño mordió sus propios labios aumentando el ritmo de su mano, ya comenzaba a hacerse más evidente su faceta caliente, mientras él seguía comportándose como un niño tímido y nervioso—. Como hombre que soy, sé muy bien como tocar a otro hombre.

Hombre. Le había dicho hombre.

Fernando sonrió porque sabía lo que eso significa para él y Santiago mandó por un caño sus miedos y nerviosismo, así que aferrándose a su cuello le besó como él quería hacerlo, con deseo, con pasión, con verdaderas ganas, Fernando no solo correspondió a su nueva demanda sino que no dejó de tocar su cuerpo con la maestría con la que venía haciéndolo, se estaban devorando, estaban consumando algo que en su momento, ambos trataron de ocultar.

—Santi —Fernando susurró entre jadeos—. Quiero entrar. —El corazón de Santiago comenzó a latir realmente fuerte y un ligero temblor se hizo presente en su cuerpo, no era que no supiese que terminarían en eso, solo que unir su cuerpo de esa manera con la persona que amaba era algo que revolucionaba su interior, aunque aparentemente, lo que estaba sucediendo no significase mucho para el otro.

Santiago sabía cómo eran las cosas con Fernando.

—Claro. —Santiago deslizó su ropa interior, y Fernando miró su entrepierna con una ladina sonrisa. Santiago se sintió abochornado, gratamente avergonzado—. No me mires así, me pones nervioso.

—Abre un poco más las piernas. —Santiago cubrió su rostro con su antebrazo e hizo lo que él le dijo, pero Fernando no se quedó conforme con esto—. Santiago, necesito que me guíes. —El moreno gruñó fuertemente, y con su respiración agitada apartó su brazo y le miró a los ojos.

—Esto es tan vergonzoso —dijo Santiago comenzando a ruborizarse, Fernando rio al verle, y de manera juguetona comenzó a mordisquear su rodilla.

—Eres realmente lindo Santiago.

—No sé cómo guiarte. —Santiago resopló un par de veces y llenó sus pulmones de aire antes de volver a referirse a él—. Eres tan diferente a los anteriores.

—¿Los anteriores? —El castaño enarcó una ceja y le dedicó una fija mirada, Santiago quiso preguntarle el porqué de ese gesto, pero ese no era el lugar y mucho menos el momento para hacerlo—. ¿Por qué cierras las piernas Santi?

—¿Así está bien? —Fernando asintió satisfecho, y caminando con sus dedos por sobre la piel de Santiago, llegó hasta su entrada, bordeando esta con una sutil caricia que consiguió que Santiago echara su cabeza hacia atrás y que por inercia, juntase sus piernas.

—Abre las piernas. —Más colorado que antes, Santiago le obedeció, y Fernando volvió a acariciar y presionar su entrada con la yema de sus dedos—. Sé que por aquí no pasará nada si no lubrico antes, ¿cierto?

—En el tocador hay lubricante.

—Y dime Santi —con completa calma. Fernando se inclinó todo lo que pudo hasta alcanzar el pote que contenía el gel translucido, y aplicándolo sobre sus dedos, volvió a acariciarle como antes, salvo que esta vez comenzó a presionar con intención de introducir uno de sus dedos—, ¿qué hace un chico soltero y que vive solo, con lubricante al pie de su cama?

—Esperando que el hombre de sus sueños lo use en él. —Santiago por fin le miró a los ojos guardando no solo completa seguridad en su mirada, sino también, un toque de picardía—. ¿Tal vez? —añadió con una coqueta sonrisa y Fernando no le dijo nada, él solo amplió la curvatura de sus labios introduciendo por fin uno de sus dedos en su interior.

Sin apartar la mirada de sus ojos, Santiago comenzó a jadear con algo de descaro mientras movía sus caderas tratando de intensificar el placer. Fernando trató en varias oportunidades de meter un segundo dudo pero fallaba, y por cada intento erróneo ambos sonreían, hasta que por fin lo consiguió, y cuando Santiago manifestó comodidad y placer en su cuerpo, Fernando buscó con desespero sus labios.

Fernando podía sentir con palpable claridad cómo Santiago se dilataba, como también podía sentir a su propio cuerpo clamar por más. Joder, cómo lo ponía ese chico. Guardando el cuidado que le caracterizaba, Fernando sacó sus dedos de su interior para proceder a colarse él mismo entre sus piernas, aplicó lubricante sobre su propio miembro y mientras presionaba intentando entrar, observó el nervioso y ansioso rostro de Santiago.

—Tranquilo —susurró despacio, acarició su cálida piel, le brindó una dulce sonrisa y luego sí, concentró toda su atención en entrar sin hacer mayor daño, y cuando lo consiguió, volvió a buscar sus labios para seguir matando sus ganas de él, para terminar de perderse en su cuerpo, para concretar lo que no debía ser concretado, pero que disfrutaba como hace mucho no lo hacía.

No era solo sexo, Fernando lo sabía. Santiago le gustaba más que un polvo cualquiera, ese moreno despertaba emociones en su interior que ponían a vibrar su cuerpo, que llenaba de calidez su alma, y estando allí, en su cama, entregándose a él y recibiendo su calor todo se intensificaba, lo que estaba haciendo y sintiendo era tan caliente que Fernando sentía quemar más que su piel, mucho más, era más que sexo definitivamente.

—Fer —entre jadeos, Santiago dijo su nombre y le miró de una forma que Fernando no olvidaría nunca, se sintió amado, deseado, se sintió jodidamente querido—. Fer, me encantas.

—Tú también me encantas —respondió sin dudar y volvió a besarle mientras lo embestía, acariciaba y se saciaba de su cuerpo, Santiago era todo un deleite, una maravilla.

—Me encanta sentirte dentro.

—Me tienes loco —confesó Fernando estando preso del deseo y la lujuria. Su cuerpo chocaba contra su cálida piel y el calor que Santiguo emanaba se colaba entre sus fibras en cada uno de sus poros encendía su interior, le despertaban más ganas de él.

—Eres delicioso Fer.

Fernando se corrió en su interior y poco después Santiago lo hizo con ayuda de su parte. Ambos sudaban y tenían el corazón acelerado, pero también, ambos se miraban y sonreían mostrándose totalmente tranquilos, relajados.

Fernando lo había hecho con un hombre, y no se sentía diferente, nada en él había cambiado, solo había matado unas terribles ganas que le estaban consumiendo, pero extrañamente y pese a sentirse totalmente satisfecho, quería mucho más de él, de ese lindo moreno, Fernando aún tenía ganas de Santiago.

—Oye Fernando, tengo una duda. —Algo tembloroso, el moreno comenzó a moverse sobre la cama hasta conseguir ponerse de pie—.  ¿Te molestó lo que dije sobre mis ex?, es que...

—¿Quieres que te hable de tetas? —Fernando le cortó tajante y Santiago le miró mostrándose algo confundido—. Tú no me hablas de tu pasado, yo no te hablo del mío. ¿Te parece un buen trato?

—No pensé que fuera a molestarte.

—No estoy molesto —Fernando también se puso de pie y le robó un corto beso—. Solo que es algo incómodo. —El castaño le dedicó una sincera sonrisa y dejándole aún muy confundido comenzó a recoger su ropa.

—¿Ya te vas?

—Con mayor razón te prohíbo que me hables de tu pasado. —Fernando rio incrédulo y Santiago hasta entonces se percató de que él recogía y doblaba en una esquina la ropa de ambos—. No me voy aún Santiago, ahora vamos a ducharnos juntos y luego dormiremos un rato, solo que no quiero que se arrugue la ropa. —Santiago le esperó paciente sin poder controlar los latidos de su corazón y tras una merecida ducha, volvieron a la cama.

Estaban completamente desnudos, Santiago podía sentir su cálida respiración chocar contra su nuca, como también podía sentir uno de sus brazos pasar sobre su cuerpo, abrazándole placenteramente.

—Fernando. —Santiago apenas y pudo alzar el tono de su voz, tenía tanto miedo de preguntar—. ¿Piensas volver? —Pero al final lo hizo, para bien o para mal quería saber si su sueño acababa ahí o si habría una nueva oportunidad, por lo menos una más, sabía que de igual quedaría inconforme, pero quería guardar en su piel lo máximo que pudiese de él.

—Solo si me invitas.

—Las puertas de mi casa siempre estarán abiertas para ti.

—¿Solo las puertas?

Santiago rio divertido y con un poco más de confianza, entrelazó sus dedos con los del castaño. —Mis piernas también.

—Ya duérmete Santiago. —Fernando rio en todo su cuello, y una extraña embriaguez se adueñó de su cuerpo. Santiago se quedó profundamente dormido antes de darse cuenta y al despertar buscó el cuerpo de Fernando a su lado, y este no estaba, pero antes de decepcionarse y de caer en depresión, pudo ver la figura del castaño en la cocina, y solo hasta esos momentos agradeció que su hogar fuese tan pequeño.

A causa del frío, Santiago terminó por envolverse completamente con una cobija antes de caminar hacia el castaño, quien ya estaba bien vestido y peinado.

—Fer —Santiago habló aun con sus ojos entrecerrados—. ¿Qué horas son?

—Cuatro de la mañana.

Santiago pareció despertar de golpe y más animado, volvió a hablarle. —Alejandro está solo en casa, ve pronto.

—Alejandro no está solo, Gustavo se quedó a dormir en casa.

—Cierto, ahora recuerdo que ellos estaban rankeando juntos.

—Rankear —Fernando soltó una ligera risilla terminando de preparar unos sándwiches y algo de jugo natural—. Me gusta esa palabra.

—No tenías por qué hacer el desayuno.

—Quería ser atento contigo. —Fernando guardó ambas cosas y luego de girarse observó de arriba abajo al dulce moreno totalmente envuelto por una colorida cobija, y sin darle tiempo a reaccionar le abrazó completamente y volvió a besarle—. Vayamos a la cama, aún puedo llegar una hora tarde.

Ocurrieron muchos gestos memorables en esa ocasión, pero sin lugar a dudas, nada superaba el hecho de que Fernando aun cuando estaba listo para marcharse, decidiese quedarse un rato más junto a él. El plan desde un principio solo consistía en un simple encuentro sexual, pero ahí había algo más, ambos los sabían, y aunque a Santiago le agradaba y mucho la idea de poder tener algo con Fernando, le asustaba sobremanera todas las implicaciones que dicha relación podría acarrear consigo.

Fernando y su vida hasta ese punto, Alejandro y su aprobación, la perspectiva homosexual, la edad, la familia del mayor, su propia familia. Santiago apretó sus ojos tratando de no pensar, y se dedicó solo a sentir, y podía sentirlo, ahí estaba Fernando, junto a él.

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Comments

insomnio 1.0

insomnio 1.0

Ayyy Santi, quien te viera 👀

2025-01-31

1

Roberta Medrano

Roberta Medrano

nuestra cabeza siendo nuestro peor enemigo a veces nos quita nuestros mejores momentos por su intromisión.

2024-08-21

2

Elizabeth Moreno

Elizabeth Moreno

santy cumpliste tus sueños y ahora que hara Fernando

2024-07-31

0

Total
Capítulos
1 1. El amor siempre llega
2 2. El amor y la coincidencia
3 3. El amor no elige
4 4. Amor es cuidar del otro
5 5. El amor es inesperado
6 6. Amor es Confianza
7 7. El amor no se puede ocultar
8 8. Me gustas
9 9. Hermanito
10 10. El amor está más cerca de lo que imaginas
11 11. Un beso
12 12. Dolor en una palabra
13 13. Dame media hora
14 14. ¿Vamos a la cama?
15 15. Una noche
16 16. Yo también pensé en ti
17 17. ¿La amistad o la discusión?
18 18. Un lindo problema
19 19. Happy Pink
20 20. Olivia
21 21. Lo siento
22 22. ¿Lo pondrás sobre mí?
23 23. Tuyo
24 24. Demasiado pronto
25 25. Quería verte
26 26. Hueles delicioso
27 27. No sé si eres lo que quiero para mi vida
28 28. A escondidas
29 29. ¿Quién necesita esa oportunidad?
30 30. El jugo está delicioso
31 31. Aquí estoy, contigo
32 32. Vente conmigo
33 33. Nos vemos en clases
34 34. Hora de volver
35 35. Hasta viejitos
36 36. Feliz y orgulloso
37 37. Quiero besarte
38 38. Descansa
39 39. Tus ojitos
40 40. Hola Alejito
41 41. Pacto
42 42. Solo necesito un abrazo.
43 43. amar es pensar en el otro
44 44. Lágrimas del verdugo
45 45. Gracias
46 46. Quédate por siempre conmigo
47 47. Sí mami
48 48. Un título y una fecha
49 49. Un pastel
50 50. Un deseo
51 51. Día a día, paso a paso, etapa a etapa
52 52. Te amo
53 53. El capitán del equipo
54 54. Me aceptaron
55 55. Cruzar el umbral
56 56. Feliz navidad
57 57. ¿Felicitaciones?
58 58. Miedo
59 59. Lo asfixias
60 60. Y él lloró...
61 61. Subsanado
62 62. Señor Fernando
63 63. Una cita
64 64. Una foto
65 65. Celos
66 66. Recuerdos de un beso que no fue
67 67. Vivir juntos
68 68. Cuatro paredes
69 69. Un hogar
70 70. Promesas - Capítulo final
71 Epílogo
Capítulos

Updated 71 Episodes

1
1. El amor siempre llega
2
2. El amor y la coincidencia
3
3. El amor no elige
4
4. Amor es cuidar del otro
5
5. El amor es inesperado
6
6. Amor es Confianza
7
7. El amor no se puede ocultar
8
8. Me gustas
9
9. Hermanito
10
10. El amor está más cerca de lo que imaginas
11
11. Un beso
12
12. Dolor en una palabra
13
13. Dame media hora
14
14. ¿Vamos a la cama?
15
15. Una noche
16
16. Yo también pensé en ti
17
17. ¿La amistad o la discusión?
18
18. Un lindo problema
19
19. Happy Pink
20
20. Olivia
21
21. Lo siento
22
22. ¿Lo pondrás sobre mí?
23
23. Tuyo
24
24. Demasiado pronto
25
25. Quería verte
26
26. Hueles delicioso
27
27. No sé si eres lo que quiero para mi vida
28
28. A escondidas
29
29. ¿Quién necesita esa oportunidad?
30
30. El jugo está delicioso
31
31. Aquí estoy, contigo
32
32. Vente conmigo
33
33. Nos vemos en clases
34
34. Hora de volver
35
35. Hasta viejitos
36
36. Feliz y orgulloso
37
37. Quiero besarte
38
38. Descansa
39
39. Tus ojitos
40
40. Hola Alejito
41
41. Pacto
42
42. Solo necesito un abrazo.
43
43. amar es pensar en el otro
44
44. Lágrimas del verdugo
45
45. Gracias
46
46. Quédate por siempre conmigo
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47. Sí mami
48
48. Un título y una fecha
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49. Un pastel
50
50. Un deseo
51
51. Día a día, paso a paso, etapa a etapa
52
52. Te amo
53
53. El capitán del equipo
54
54. Me aceptaron
55
55. Cruzar el umbral
56
56. Feliz navidad
57
57. ¿Felicitaciones?
58
58. Miedo
59
59. Lo asfixias
60
60. Y él lloró...
61
61. Subsanado
62
62. Señor Fernando
63
63. Una cita
64
64. Una foto
65
65. Celos
66
66. Recuerdos de un beso que no fue
67
67. Vivir juntos
68
68. Cuatro paredes
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69. Un hogar
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70. Promesas - Capítulo final
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