capítulo 17 ( acércate más a él )

los días pasaron con la mudanza de la princesa Celeste, cuando regresó al palacio nada había cambiado, Adalia, seguía a su disposición; la princesa no se toma la molestia de saber el motivo de que aún seguía con la esclava de su hermano y él con el de ella, solo se enfocó en buscar una solución al problema de la Duquesa, el resto de los días la pasaba en la biblioteca real, leyendo desde la mañana hasta la noche.

La frustración aumentaba con las horas, sabía que no tenía mucho tiempo, sentía que en ella dependía la vida de la Duquesa, a pesar de no tener una buena relación aún la consideraba una amiga por eso no puede evitar estar preocupada, ahora que volvió a vivir en el palacio le es imposible sanar las heridas internas de Dalia, como estuvo haciendo hace una semana.

○ ○ ○

En el bosque que estaba a unos metros del palacio, se encontraba una persona que cubría su rostro dejando a la vista sus ojos marrones que no sería vistos por nadie por la oscuridad de la noche, al cabo de unos minutos se presenta un joven que cubre todo con la capucha de la bata, dejando al descubierto sus ojos aguamarina; observa a su compañero y con una voz molesta le habla.

- ¿dime la razón de este encuentro?

- tenía que contarte algo importante, y en palacio no puede entrar ningún ave mensajera, sin antes ser revisada por los guardias - se defendió el joven de ojos marrones

- tienes razón, entonces dime rápido, antes de que noten mi ausencia en el palacio

- Es más posible que noten mi ausencia que la tuya, estas a unos metros del castillo y yo a kilómetros de la residencia Antzas - le responde, para luego acercarse a su compañero y comentarle la noticia en voz baja - el emperador le permitió al príncipe ir a una búsqueda - le comenta en susurro y mira a su alrededor para estar seguro

- ¿una búsqueda para qué? - le pregunta y también observa a los lados para evitar oídos ajenos

- para encontra a los conejos que se escaparon de la granja - su compañero entendió el mensaje y de que realmente estaba hablando - pero no irá solo, llevará consigo dos personas de su confianza

- y esperas que yo sea una de ellas - el joven de ojos marrones, asiente con la cabeza - como esperas algo así cuando ni siquiera somos amigos

- algo tienes que hacer

- lo he intentado pero no avanzo con él, siempre está distante

- entonces acércate a él - le responde - ahora eres su esclavo, debes saber las cosas que le gustan y las que no

- no soy su esclavo, legalmente soy propiedad de la princesa y no tenemos gustos en común - dice esto último con molestia

- entonces finge un poco de interés por sus pasatiempos - le ataca con molestia - no importa que debes hacer pero ganaste su confianza, necesitamos que vayas con él a esa búsqueda y arruines todo

- está bien, intentaré acercarme pero no aseguro que funcione

- si tienes que usar tu magia la usas pero te vuelves alguien de su confianza - lo regaña dándole un golpe en la cabeza y este se queja - necesitamos que alguien de nosotros esté con el príncipe en la búsqueda solo de esa forma podemos impedir que los encuentre.

Escuchar las palabras de su amigo, le hace darse cuenta de que debe dejar atrás su resentimiento y molestia por la persona que sirve, para cumplir con su misión.

Le hace un gesto de que entendió todo lo que debe hacer para luego marcharse al palacio, una vez entra a su habitación se lleva una sorpresa al ver a su alteza de pie al lado de la puerta, sin querer da un grito.

- ah...su alteza ¿qué hace aquí?

- no deberías ser usted quien pregunte - le responde dejando helado a Ezekiel, por la situación que se encontraba - ¿por qué no estabas en tu habitación?

- fui a buscar Agua a la cocina, me dio sed

- y para ir a la cocina tuviste que vestir una bata que te cubra la cabeza - le interrumpe - detesto que me mientan, no te estas ayudando Zuhair.

El esclavo no tuvo más opción que leer algunos los pensamientos del príncipe, pero no había nada en estos momentos tenía la mente en blanco, al instante se percata de algo que usara para salir de esta situación.

- Mucho silencio para darme una respuesta - comento el príncipe - me pregunto el motivo que te hizo salir del palacio

- fui al pueblo que está al cruzar el bosque su alteza

- ¿al pueblo? - dice un poco confundido - ¿qué estarías haciendo allá?

- quería buscar una forma de salir sin ser visto por los guardias para ayudarlo alteza

- ayudarme a mí, explicarte bien - le pido su alteza al esclavo

- sé muy bien que su alteza desea ir al pueblo para ver los fuegos artificiales que serán lanzados en las fiestas - le respondo y trata de hacer la expresión más lamentable posible - como no le es permitido ir al pueblo por un motivo como ese, pensé en ayudarlo a escabullirse

- ¿y por qué harías algo como eso?

- yo solo quiero que usted vea los fuegos artificiales, además también estoy interesado en ver ese nuevo invento.

Anzel, se queda en silencio ante las palabras del esclavo y en su mente ahora hay un debate en sí creerle o no.

- solo quería agradarle su alteza, pensaba que si lo ayudaba a ver los juegos artificiales iba a lograrlo, ahora veo que no es así

- usted cree que funcionará - comenta discretamente, pues en verdad deseaba ver ese nuevo invento llamado fuegos artificiales

- tiene mi palabra alteza, como puede ver yo mismo hice un recorrido donde nadie puede verme para salir al pueblo y si usted me permite se lo mostraré

- voy a creer en tus palabras

- eso quiere decir que me va a permitir ayudarlo alteza

- ya que insiste en llevarme a ver los fuegos artificiales no tengo más opción que aceptar tu propuesta, será mañana en la noche

- su alteza, mañana es su examen de graduación

- lo sé pero también lanzarán por primera vez los fuegos artificiales

- será 3 días de celebración, le recomiendo que se espere al día siguiente, pues estará ocupado todo el día en su examen y es normal que en la noche su majestad y la princesa quieran celebrar con usted.

Anzel, lo piensa dos veces y en parte tenía razón el esclavo, no tenía dudas de que pasaría su examen de graduación, y aquel logro iba a celebrarlo con sus hermanos, serian muy sospechoso que se fuera a "dormir" temprano.

- Está bien será como usted diga - le responde y se prepara para marcharse

- su alteza puede llamarme por mi nombre

- lo prefiero así- fue lo último que le dijo antes de irse.

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play