Kurt no despertó hasta entrada la tarde del día siguiente, en cuanto abrió los ojos sintió un intenso dolor en todo su cuerpo, en especial entre sus nalgas, un dolor fuerte y punzante.
En cuanto sus ojos se ajustaron a la luz se dio cuenta que no era su habitación, sus ojos se fijaron en el botiquín de primeros auxilios que estaba tirado, con todos los artículos desparramados.
A su memoria llegaron destellos de lo que había ocurrido la noche anterior, se levantó de la cama con las piernas temblando.
Donde había estado durmiendo había una mancha de líquido blanquesino mezclado con sangre ambos líquidos casi secos.
Se pego a la fría pared para sostenerse, sintió que en cualquier momento podía caer.
Con pasos ligeros salió de la habitación aún desnudo y con los muslos llenos de residuos.
En cuanto dio un par de pasos se congeló, el patriarca de la familia Eagle estaba de pie frente a él.
Examinó con la mirada su cuerpo maltratado y mal trecho, Kurt pensó erróneamente que tendría un poco de empatía o lástima al verlo en esa condición.
Sin embargo, Vlad Eagle, lo miró con repudió, como si viera algo muy sucio.
— ¿No deberías estar en la Universidad? o ese es solo un pretexto para que te deje en esta casa de mi hijo, no solo te hemos dado, comida, techo y educación, ahora subes a la cama del heredero de la familia – en los labios del viejo se dibujo una sonrisa llena de desdén.
Kurt sintió que no solo su cuerpo había sido aplastado, ahora también su orgullo y dignidad era apabullada por otro Alfa de la familia Eagle.
Kurt no tuvo el valor de levantar el rostro, su cuerpo y alma dolían demasiado.
Un silencio incómodo se instaló en el pasillo.
Después de unos segundos se escucharon los pasos acelerados de alguien que subía las escaleras.
Era Adolf que llevaba en la mano una bolsa de comida rápida.
Cuando vio a su padre su rostro cambio de semblante.
— Padre ¿ qué haces aquí?
Vlad dejó de mirar el cuerpo magullado de Kurt y giro su cuerpo para ver a su hijo.
— ¿Desde cuándo no puedo venir a ver una de mis propiedades? – Vlad hablaba con sarcasmo.
— No he dicho eso, solo no te esperaba
— Veo que este niño desea ganar el favor del joven maestro de la familia, juega con él, pero recuerda que solo es eso, un juguete.
Las palabras de Vlad llenaron los oídos de Kurt, sabía de la crueldad de la familia Eagle pero no imagino que ese hombre al que le tenía afecto y respeto, pensara así sobre el, las palabras juguete, resonaron fuerte en sus oídos.
Adolf miró a la serpiente, entumecida de pie, solo con sus manos cubriendo su entrepierna.
Al principio sintió pena y vergüenza, había pasado sus propios límites, después al ver la mirada de rechazo de su padre ajusto su mirada y lo que fue un destello de remordimiento se convirtió en molestía.
— ¿Qué haces ahí parado como un tonto ratón? lárgate a ponerte algo de ropa – dijo con desprecio.
Kurt siguió caminando sosteniéndose de la pared, su cuerpo se tambaleaba, Vlad miró la espalda del joven, pudo ver que estaba herido, también los rastros de sangre seca entre sus piernas.
Cuando el joven ya se había alejado, Vlad miro a su hijo con desaprobación.
— Eres una bestia, aún cuando es alguien desechable deberías dejarle algo de dignidad, pronto dejara a la familia y no quiero escuchar rumores sobre tu rudeza.
Aún cuando Vlad no consideraba a Kurt digno llevar a su descendencia en su vientre, aún recordaba al niño de piel blanca que trepaba en los árboles del jardín, era una lástima que no hubiera desarrollar una Glándula superior.
Adolf se sorprendió, sabía que Kurt dejaría la familia en algún momento pero no imagino que tan pronto.
Intento parecer desinteresado.
— Así y ¿por qué tan rápido?
— ¿Rápido?, ese niño está con nosotros desde hace más de una década, también te ha servido, por parte de la familia su deuda está saldada. Así que no hay necesidad de retenerlo más de lo necesario.
— ¿Él lo sabe?
— ¿Saber qué? que su ciclo como niñera termino, pues no lo sé, pero este año ya se va a la residencia del hospital Memorial, así que debe suponerlo.
Adolf se quedó con la mente perdida. Vlad sabía que Adolf estaba muy apegado a ese niño, aún cuando lo negaba su mirada estaba siempre dirigida a él.
Era su juguete, pero ya había crecido, ya no tendría más a ese chico a su lado, él, Kurt, se estaba volviendo más importante en la vida de la familia Eagle de lo que Kurt y Adolf creían.
— Bajemos a comer algo.
— Mejor salgamos a un restaurante, Kurt como puedes ver no se ha encargado de sus deberes el día de hoy.
En viejo Vlad no puso resistencia, ambos, padre e hijo se fueron, Kurt regreso al piso de abajo, donde estaba su habitación.
Entró a su recámara y sintió que se desplomaria, pero no lo hizo, se arrastró hasta el baño y se lavó, tenía restos de saliva en su cuerpo, también había sudor, se sentía sucio.
Se lavó su parte íntima, hasta que llegó a su pequeño orificio, le dolía siquiera tocarse, estaba irritado e inflamado.
Se limpio con cuidado, ese era hasta el momento el dolor y humillación más grande que Adolf le había proporcionado.
En su corazón sus sentimientos no se desvanecian pero su instinto de supervivencia era mayor.
Después de ducharse se puso médicamento en su espalda baja donde tenía el mayor daño, tuvo que mirarse al espejo para ver que lo estaba aplicando de forma adecuada.
Vio con horror todo su cuerpo magullado. Había sido realmente golpeado por ese Alfa que tanto amaba, sintio un gran dolor en su autoestima.
Se puso ropa ligera que no tocará su piel lastimada.
Su teléfono sonó, lo había dejado en la mesa de noche, recordó que ese día tenía un examen importante para el que había estudiado por mucho tiempo.
Sintió que todos sus sueños habían sido aplastados por un amor no correspondido.
Respondió al teléfono que no dejaba de sonar.
— Kurt, ¿estás enfermo?
— Hola, no, no lo estoy, solo tuve un problema y no pude ir a la universidad. Me perdí el examen – la voz de Kurt era nasal.
— Bueno ...si pareces enfermo, pero no es para regañarte para lo que te llamé.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 12 Episodes
Comments