Mason
—¿Ya te tienes que ir? —me pregunta mi abuelo, dejo de leer el libro en el que estaba muy absorto, levanto mi cabeza para mirar a mi abuelo, que me sonríe con ternura, siempre me ha querido más que cualquiera, mi abuelo es la persona más importante para mí, aunque peleamos y casi nunca estamos de acuerdo, sé que soy molesto para él y viceversa, pero a pesar de todo, seguimos juntos.
Compartiendo momentos que los demás familiares prefieren ahorrarse, como estos momentos pacíficos, en los que leemos en su estudio, disfrutando de la mutua compañía lectora.
Miro hacia la ventana, ya es tarde y está muy oscuro, no creo que pase de la medianoche, pero es hora de que me vaya, en especial porque mi abuelo debe estar cansado. Dejo el separador de páginas en donde me quede y cierro el libro. Lo dejo encima de una cómoda y me estiro.
—Creo que sí. Ya es tarde, debes estar cansado abuelo —se encoge de hombros, me pongo de pie y tomo el saco que había dejado en el sillón a lado de mí. Me acerco hasta él y beso su frente—. Vendré otro día, abuelo.
—Vuelve cuando quieras, Mason. Sabes bien que está es tu casa, muchacho —me sonríe y se pone de pie.
—No necesitas acompañarme a la salida —me pongo el saco y lo observo tomar su bastón para facilitar su desplazamiento de un lado a otro.
—No planeaba hacerlo —sonríe divertido, sé que de verdad quería acompañarme, pero ya me negué—. Ten una buena noche, hijo. Descansa —asiento y ambos salimos del estudio, una de sus trabajadoras ya lo está esperando en la puerta del estudio, en cuanto nos ve, nos sonríe.
—Señor McGraw, ¿está listo para irse a dormir?
—Me tratas como un niño, pero ya es hora. No necesitas ayudarme, hoy me siento mejor que otros días —confiesa, ambos se alejan, hablando sobre los ejercicios de mi abuelo para no perder la movilidad en sus piernas y sus brazos. No podemos negar que hay un punto en nuestras vidas que hasta respirar es difícil.
Mi abuelo, a pesar de ser un señor muy agradable, es alguien terco y orgulloso, lo último que quiere es ser una molestia en vida, aunque jamás pensaré que mi abuelo puede llegar a ser una molestia.
—Mi visita será más pronto de lo que crees —le grito, me hace una señal con su mano y sigue avanzando, su trabajadora no está para cuidarlo o lavarlo, solo está para hacerle compañía. Es una historia de mi abuelo, pero desde que Stacy dejó de venir a la casa, mi abuelo necesito de alguien que no lo hiciera sentir tan solo.
Procuro darle mucha atención a mi abuelo, pero la empresa todavía me necesita. Así que está bien que alguien le haga compañía. Sonrío y salgo de la casa.
Antes de poder subir al auto, mi celular suena. Veo el identificador, es Kristel. Se me había hecho extraño que todo el día no me había mandado ningún mensaje, lo cual agradezco. Observo el celular que sigue sonando. Anteriormente no me tardaba en responder, ni siquiera esperaba al primer tono, pero este día, siento más tedioso la idea de hablar con ella.
Pero si no lo hago, de su llamada le seguirá la de mi madre, mi hermana y cualquier otra persona a la que se le ocurra Kristel. Acepto la llamada y pego mi celular a mi oreja, escucho su voz en cuanto abro la puerta.
—¡Mason! —exclama—. ¡Mi osito! —me siento y cierro la puerta.
—Buenas noches, Kristel. ¿Qué pasa? —quiero llegar al motivo de la llamada para poder colgarle de una vez.
—¡Oh, cierto! Me emocione unos momentos por escuchar tu voz. Te preparé la cena y la envíe a tu oficina, ya que sé que últimamente tienes mucho trabajo, así que quise mandarte una linda sorpresa, preparándote la cena y mandándotela al trabajo... ya sabes, como una buena prometida que se preocupa por su prometido —mi ceño se frunce, cada palabra suena diferente a la otra, el tono que usa, me refiero—. ¡Pero...! —chilla y luego se calma—. El repartidor me acaba de avisar que no pudo hacer la entrega debido a que Mason McGraw no está en su oficina.
El tono que está usando, es como si exagerara las cosas, por no estar en la oficina se escucha como si ella se fuera a morir, o como si su pésima comida supiera peor solo porque no estoy.
No me molesto en consolarla o disculparme, jamás le pedí que me hiciera la cena.
—Estoy con mi abuelo. Vine a cenar a su casa. Ya sabes que procuro venir al menos una vez a la semana —le recuerdo, no tengo nada más que decirle, eso es todo lo que ocurrió, excluyendo el hecho de que me encontré con Stacy.
Kristel
Muerdo la uña de mi pulgar mientras escucho su breve explicación. No puedo evitar sentirme un poco nerviosa cuando escucho que no está en los lugares que debería estar. Miro la cocina y dejo de morder mi uña.
Estaba limpiando el desastre que hice, ya que la sirviente ya se fue y no quiero que Mason vea la cocina tirada.
Desde que deje de trabajar me obsesione con la repostería y la cocina, quiero ser una buena esposa para Mason y yo sé que él aprecia mucho la comida casera, detesta los restaurantes por algún motivo, antes no era así, cuando salíamos a Mason no le importaba si íbamos de restaurante a otro, ya que ninguno de los dos sabía cocinar.
Pero después de haber estado casado por tres años con Stacy, quien le hacía todas sus comidas, Mason comenzó a aborrecer la comida de restaurantes. Pensar en Stacy hace que vuelva a mordisquear mi uña.
Apenas empecé a salir de nuevo con Mason luego de su divorcio, en una cena familiar, todos hablaban de que lo único que extrañaban de Stacy era su comida, podían odiarla, pero sus habilidades culinarias eran demasiado buenas, en especial el café que preparaba.
Según todos era el mejor café del mundo, el único café que pudo hacer a Mason adicto a la cafeína, después de ese momento comencé a practicar, hacer café, repostería y platillos, pero no importa cuánto lo intenté, mi café no sabe bien y a Mason le está dejando de gustar.
Lo que menos quiero es sentirme reprimida por el estúpido recuerdo de una exesposa que está a miles de kilómetros de nosotros. Stacy Thames... aunque fue poco tiempo, hizo demasiadas cosas para hacer su recuerdo imborrable.
—Entonces, ¿cuándo volverás a la empresa? —le pregunto, queriendo cambiar de tema. No tengo nada de qué preocuparme ya que Stacy no está aquí, pero no quiero que Mason me cambie por cualquier otra.
Estoy yéndome de la casa de mi abuelo, no iré a la empresa, pero debo ir a ver a Oliver. No me esperes dormida —muerdo demasiado fuerte mi uña, rompiéndola, me quejo y miro mi dedo que pronto se llena de sangre en las orillas de mi uña. Por algún extraño motivo, siento que Mason no me quiere ver, ¿qué está pasando?
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Updated 126 Episodes
Comments
Yeni Guilarte
era mentira
2024-10-23
0
Eret Lopez
Kristel estaba embarazada que pasó?
2024-08-27
0
Mildred Álvarez
nada mami que llegó la que le mueve el piso,el tapete,el corazón,a su yo interno,a su amiguito,así de simple o quieres más.
2024-06-23
1