Mason
El día se siente tan lento, la marcha de las horas es cada vez más eterno desde mi punto de vista.
Soy una persona eficiente y eficaz, todo lo que hago, lo hago bien y rápido, porque detesto retrasarme en el trabajo, detesto a la gente que ralentiza el trabajo de los demás. En una empresa todo es una cadena, uno se retrasa y todos los demás se retrasan y eso solo genera problemas y más problemas.
Eso lo sé, por eso detesto que mis empleados trabajen horas extras, si no pudieron terminarlo cuando debieron, ¿qué les hace creer que podrán terminar ese trabajo en unas cuantas horas? Sería ridículo e ilógico, es por eso por lo que estoy enfadado.
Aunque el día se sentía eterno, no logré hacer nada correctamente.
—¿Señor McGraw? —levanto mi cabeza para ver a mi asistente, luce sorprendido de verme aun trabajando, veo el reloj de pared y apenas son las seis de la tarde, ha esta hora estaría listo para marcharme, sin embargo, aquí estoy, trabajando—. ¿Paso algo de último momento, presidente McGraw? —me pregunta, dudoso.
Ahora debe estar preocupado de que una mala noticia me haya llegado y él no se haya enterado de ninguna forma, le sonrío levemente, manteniendo mi nivel profesional, evitando que se dé cuenta de la furia que estoy sintiendo en mi interior, mi ira solo se cocina de a poco en lo profundo de mi estómago.
—No. Solo quiero leer una vez más algunas cosas, quiero estar seguro antes de mandar los correos. No hay nada de qué preocuparse —asiente lentamente, suspira, aliviado de que no haya más trabajo de repente.
—¿Quiere que le ayude con algo? Puedo quedarme unas horas más y ayudarlo a organizar lo que sea que necesite —entiendo su buena voluntad, pero en estos momentos lo que menos quiero es tener que compartir mi espacio con alguien más. Estoy enfadado, y tener a alguien pegado a mí observando cómo me he vuelto ineficiente es lo que menos quiero en estos momentos.
—No es necesario. Puede irse temprano, lo veré mañana —lo despido con una señal de la mano, duda, ¿será porque es la primera vez que él se va y yo me quedó? Soy su jefe, debe estar nervioso e indeciso—. Puedes irte, ya casi acabo, en serio —lo miro, fijamente, hasta que suspira y asiente.
—Como ordene señor McGraw, lo veo mañana —se despide y cierra la puerta, vuelvo a quedarme solo y trato de concentrarme, desajusto el botón de la camisa que presiona mi cuello, en el proceso aflojo la corbata y despeino mi cabello y sigo leyendo.
Leo unas páginas y me encuentro pensando en algo diferente y pierdo la comprensión de la lectura, por lo que me regreso, y en esa estupidez pasan horas, cuando vuelvo a asomarme en el reloj, marca las diez, miro hacia el ventanal, es de noche y estoy completamente seguro de que mi oficina es la única que se encuentra iluminada en todo el edificio.
Que horrible situación.
Es tan extraño que me encuentre trabajando horas extras, como sería extraño ver a un toro con vestido, la comparación es estúpida, pero así de estúpido me siento por no haber terminado mi trabajo a tiempo.
Siempre he cumplido con mis tiempos y mis trabajos, sin retrasar nada y dejando todo en orden, siempre he logrado mis objetivos de esa manera, sin embargo, ahora estoy trabajando tan lento que quiero golpearme.
—¿A quién quiero culpar? —susurro, frustrado. Me reclino en mi silla, que se mueve un poco y gira en el proceso, cierro mis ojos, solo para relajarme un poco, tal vez si dejo en blanco mi mente, podré trabajar mejor. Pero en todos mis pensamientos internos de que es mi culpa el que este en la oficina hasta tarde, me corrijo—. ¡Claro que puedo culpar a alguien! —abro mis ojos de golpe y me enderezo.
>> Stacy... —susurro, ese nombre que no había pronunciado en el último año, porque estaba enojado al principio, y luego porque lo olvidé.
Me reclino de nuevo y hago girar mi silla, solo para volver a pensar en Stacy.
Desde que la vi está mañana, no he podido dejar de pensar en ella.
En la forma en que se veía, en su risa y su mirada chispeante, en su cabello rizado y esos labios carnosos que había olvidado, ¿cómo pude olvidar aquellos placeres que obtenía con Stacy?
Podría ser una mentirosa experta, pero su cuerpo jamás me llegó a mentir. Todas las veces que estuvo conmigo, fue porque así quiso, aunque se negará al principio, su cuerpo siempre dijo la verdad.
No creí que volver a ver a Stacy, me llegaría a afectar tanto, lo único que pude imaginar en un caso hipotético de encontrarla, sería verla arrepentida y arruinada por haberme humillado enfrente de tanta gente y por darme la espalda.
Sin embargo, la mujer que vi está mañana no era para nada una mujer arrepentida o arruinada, fue todo lo contrario, lucía diferente, madura, segura de sí misma, algo que nunca pude ver. Al principio por la manipulación y el miedo que le tenía a su familia, y luego por su sumisión hacía mí.
No creí que vería otro lado de Stacy, además de su sumisión. Me sorprendió verla en ese estado. Su mirada... el problema fue su mirada... también su cuerpo... también su cabello... maldición, lo fue todo, el problema fue todo.
Mi mente comienza a divagar en aquellas noches antes del divorcio, cuando se hacía la difícil y al final caía...
Mis recuerdos se ven interrumpidos cuando mi celular comienza a sonar, lo tomo y veo el identificador, contesto y vuelvo mi atención a los papeles.
—¿Qué quieres? —es lo primero que le pregunto, eso lo hace reír.
—¡Yo también te amo, mejor amigo! —ruedo mis ojos y al fin puedo dejar de pensar en Stacy.
—Sé rápido, Oliver, tengo muchas cosas que hacer en estos momentos —aunque he logrado avanzar, aún tengo trabajo retrasado.
—¿Qué te parece si eres un buen amigo y vienes a tomar una copa conmigo?
—No lo haré. Creo que acabo de decirte que estoy ocupado —susurro, enfadado. Otra vez me enoja el tener que estar trabajando a estas horas.
—¿Estás seguro de que no quieres venir? —el tono que usa en esa pregunta cambia drásticamente, lo que hace que obtenga toda mi atención.
—¿De qué hablas?
—Acabo de verme con tu exesposa. Posiblemente ella no se haya dado cuenta, pero alcance a reconocerla. Después de todo, ¿quién podría olvidar a Stacy Thames? La mujer que humilló públicamente a Mason McGraw enfrente de muchas personas...
—Ve al grano, Oliver. Que ella este tomando unas copas con su amiga, no es de mi incumbencia —finjo desinterés. Oliver se ríe, haciendo que mi ceño se frunza.
—¿Quién dijo que estaba con una amiga? —mi ceño se frunce todavía más y Oliver comienza a hablar—. Stacy está junto con un chico joven, luce muy atractivo, de hecho, creo que se parece a ese ídolo que está en tendencia, ¿cómo se llama? ¿Arath...? ¿Arath Jackson?
Me pongo de pie de inmediato, tomo mis cosas y con el celular pegado a la oreja salgo de mi oficina.
—Quiero que me envíes de inmediato la dirección. Iré de enseguida —escucho su risa.
—Claro —cacarea y cuelga.
Stacy Thames... otra vez tú...
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Updated 126 Episodes
Comments
Erika Lucena
jeje ya para que ? pero ve para que sufras un poco.
2024-10-22
1
Eret Lopez
YA ESTAN DIVORCIADOS YA PARÁ QUE
2024-08-27
0
Eliana Gantus
🤣🤣🤣🤣hasta lo q sabemos ,están divorciados .O no ???
2024-07-29
2