Mason
No hay mejor celebración en todo el país que el aniversario del Grupo McGraw, porque somos un imperio en el mundo del negocio y el dinero. En todos lados ocurren todo tipo de accidentes, hay obstáculos sin importar quién seas. Pero el Grupo McGraw no tiene obstáculos, así es como he sido criado y es así como me gusta ser.
La celebración iba increíble, desde el momento en que llegue, acompañado por Kristel, todos me estaban halagando y celebrando mi triunfo, ya que fui yo quien elevó el poder del Grupo McGraw, por eso nadie se mete conmigo, nadie me provoca porque nada sale bien después de eso.
—Felicidades —escucho una suave voz, giro mi cabeza en dirección de la voz, en el proceso veo a los invitados que están confundidos al ver a alguien desconocido, sin embargo, para mí no es ninguna persona desconocida.
Veo a Stacy, quien sonríe suavemente y sigue aplaudiendo, aunque ya nadie lo hace. La detallo con la mirada, ya que no esperaba que ella viniera, nunca vino porque así fue como se lo ordené, entonces, ¿qué hace aquí?
Stacy lleva un vestido rojo, que le queda largo y lo arrastra un poco, el vestido le queda justo a la medida y resalta sus curvas, las cuales conozco bien, se ha esforzado en arreglarse, me doy cuenta, el vestido tiene un escote atrevido, pero elegante.
Tal vez es porque viene de una familia de dinero, pero siempre noté que Stacy era muy elegante, aunque nunca resalto demasiado, ahora parece que brilla y deslumbra. Se ha maquillado, se ha peinado y se ha vestido de la mejor manera. No puedo negar lo atractiva que se ve. Miro de reojo a los invitados, hay muchas celebridades aquí, muchas mujeres hermosas que siempre deslumbran, y aunque Stacy nunca fue demasiado deslumbrante, ahora no parece poder ser opacada por nadie más.
Ni siquiera por esas actrices hermosas.
Stacy nunca me había desobedecido, hasta hace poco que comenzó a oponerse a cualquier cosa que dijera o hiciera. Me tomo por sorpresa cuando sugirió el divorcio, la verdad es que no creí que llegaría hasta el extremo de involucrar a mi abuelo.
Su actitud ha cambiado hacía mí, me doy cuenta de que estoy perdiendo el poder sobre ella, pero esto es demasiado, que haya llegado a la celebración del aniversario sin siquiera pedirme permiso o tan siquiera avisarme, ni siquiera sé cómo fue que logró entrar aquí, debió presentar una invitación.
Aunque no me cuesta imaginarme de dónde sacó la invitación, apenas me di cuenta de que había extraviado la mía, así que se tomó el atrevimiento de robarme mi invitación. Es bastante astuta.
Este nuevo lado de Stacy, no lo había conocido antes. Siempre fue sumisa y obediente, creí que se debía a que su familia dependía de mi favor, los ayudé y los sigo ayudando, no son nada más que unas malditas sanguijuelas a las que tengo pegados por un error mío. Aun así, me agradaba el lado sumiso de Stacy, no puedo negar que es una buena esposa.
Sin embargo, está cambiando. Desde hace unos días la he notado diferente, se resiste más a mí, pelea, me ignora, ya no me espera, desayuna y cena sola, se va a dormir antes de que llegue, desaparece cuando se le da la gana y no ha dejado de mencionar el maldito divorcio.
¿Acaso cree que puede alejarse de mí como si nada? Fui yo el que se encuentre en este matrimonio en contra de mi voluntad, pero ¿es la primera en mencionar el divorcio? ¿Acaso he sido demasiado indulgente con ella?
Se detiene frente a mí y deja de aplaudir, me sonríe y sus labios pequeños, pero regordetes y bien formados se estiran, luciendo una sonrisa deslumbrante, mostrando sus perfectos dientes, es como una modelo, luce tan hermosa que ha llamado la atención de todos los presentes.
—Por favor, denle un fuerte aplauso a Mason McGraw, mi querido y amado esposo —anuncia frente al micrófono, todos en el salón jadean y se voltean a ver entre ellos.
Mis familiares, las pocas personas que saben sobre mi matrimonio, me observan preocupados y también a Stacy. Ella estuvo de acuerdo desde un inicio en ocultar nuestro matrimonio. Nadie aplaude, solo lo hace ella, toma el micrófono y se acerca a mí, de manera lenta y tranquila, dejando que todos vayan sopesando la información nueva.
No me atrevo a decir nada, porque si hago algo demasiado brusco, quien quedará mal seré yo. Miro a Kristel, su ceño está fruncido, pero no luce sorprendida con la noticia de que tengo una esposa, de todos modos, ya le había dicho eso a ella, pero hubiera preferido que fingiera ignorancia, lo que menos quiero es perjudicar su carrera con nuestra relación de adulterio.
—¿Puedes...? Por favor... —Stacy le habla a un mesero desde el micrófono, el mesero que tiene una bandeja llena de copas servidas se acerca hasta Stacy por debajo del escenario, en vez de llegar a mí, Stacy se desvía y se inclina un poco para poder tomar una copa llena de champán—. Gracias, querido —muerdo el interior de mi mejilla, para evitar gritarle, presiono mis manos en puños y respiro hondo.
Stacy se pone de pie y levanta su copa.
—¡Brindemos! —exclama, su voz es el único ruido en toda la sala, incluso la música ha parado, busco con la mirada al padre de Stacy, quiero que se haga cargo de su hija, pero no puedo encontrarlo entre la multitud, vuelvo mi vista a Stacy ya que veo de reojo su movimiento—. ¡Brindemos por el Grupo McGraw! —sigue diciendo, me mira y sonríe todavía más—. ¡Y brindemos nuevamente por Mason McGraw! ¡Mi maravilloso esposo! Quién ha llevado a la cima al Grupo McGraw, su liderazgo, su visión empresarial, su inteligencia y su hermosa cara... todo eso y más, han sido los componentes necesarios para que el Grupo McGraw sea lo que es hoy.
Aunque todo se escucha como halagos, puedo escuchar el sarcasmo en su voz, nadie lo ha detectado además de mí, ¿será porque he pasado mucho tiempo con ella? Aunque hayan sido los tres años más raros de toda mi vida, pude observar a Stacy.
Para intentar entender cuál era su verdadero objetivo. Sabía que su padre había estado detrás de aquella noche que olvidé por completo, aunque supe bien qué fue lo que hicimos, sé que para su padre Stacy siempre ha sido una moneda de cambio, no puede importarme menos lo que su familia piense de ella.
Aun así, sus comportamientos siempre fueron extraños para mí, la observe el tiempo necesario para descubrir el significado de la mayoría de sus gestos y si la mayoría era una farsa, no puedo estar más que sorprendido de su gran habilidad como actriz, tan perfectamente engañosa.
—Stacy, ¿qué crees que haces? —hablo en voz baja, intento acercarme a ella, pero vuelve a hablar, haciendo que me detenga.
—Parece que muchos de ustedes están confundidos y no entienden mis palabras —mira al público, pero antes se toma todo el champán de su copa—. Felicidades, querido —susurra, pero todos la escuchan por el micrófono. Entrega la copa a un mesero próximo y vuelve a lucir elegante.
>> Yo soy Stacy Thames, la señora McGraw, esposa de Mason McGraw, desde hace tres años —informa, la gente jadea y exclaman, miran de Stacy a mí y yo trago saliva—. Puede que ninguno de ustedes me reconozca. Les explicaré, soy una simple ama de casa.
>> Quien abandonó sus propios sueños, para alentar los sueños de alguien más —me mira y veo el reproche en sus ojos claros.
>> Tres años viviendo para alguien más... —susurra y veo su mano que se vuelve más blanquecina de lo normal, debido a la fuerza con la que sostiene el micrófono.
La veo levantar su mano izquierda y luego su dedo anular, donde brillan los anillos, el de compromiso que tiene un diamante de tamaño mediano, ella no quiso algo tan escandaloso, también lleva el anillo que nos intercambiamos en el templo, un anillo de oro.
—Pero eso será todo lo que haga por él —me tenso en cuanto escucho sus palabras, con unos movimientos agiles y rápidos, se quita ambos anillos y los deja caer, rebotan en el escenario y el anillo de oro rueda hasta terminar frente a mis zapatos—. Han sido los tres años más infelices de toda mi vida, y vaya que como hija de los Thames tampoco he tenido una buena vida —se ríe entre dientes.
Abro mi boca para decir algo, pero Stacy tiene mucho más que decir.
—¡Queridos invitados especiales! ¡Ustedes que lo han visto todo y están escuchando todo, quiero que sean mis testigos! —exclama y mira a todos los invitados—. Sean los testigos de nuestro divorcio. Yo, Stacy Thames, quiero divorciarme del mayor magnate del país, Mason McGraw —sonríe divertida, como si se estuviera burlando mí.
La sorpresa que sentía al principio se convierte en furia. Dejo de expresar cualquier emoción en mi rostro, solo la observo en silencio, esperando a que termine con su teatro, ¿qué tan lejos se atreverá a llegar? Estoy seguro de que sabe lo que le pasara a su familia si sigue provocándome. Veamos, ¿qué más tienes para decir Stacy? Al final de todo esto, tu familia y tú serán los que sufran las consecuencias. Nadie se mete conmigo y sale ileso.
—¡Y para la próxima señora McGraw! —realmente tiene mucho más que decir, aunque está hablando de una persona que todavía no se ha decidido, Stacy mira a Kristel, nadie nota su mirada porque todos están procesando lo que acaba de revelar, una esposa que llevo ocultando tres años y un repentino divorcio de una mujer que apenas y se sabía de su existencia.
Stacy vuelve su mirada al frente, sin observar a nadie en específico mientras termina lo que quiere decir.
—No deberá preocuparse la futura señora McGraw, porque no planeo quitarle nada a Mason McGraw —ahora voltea a verme y su mirada ardiente se fija en la mía, ambos estamos enojados, ella demuestra su ira con fuego en su mirada, mientras que yo debo estar expresando mi ira en mi fría mirada—. No quiero ni un centavo que provenga de los McGraw, tampoco quiero propiedades, no pelearé por nada, porque lo último que quiero es seguir viendo tu cara, esposo mío —sonríe enfadada—. Terminemos con esto lo más rápido posible, no quiero seguir perdiendo mi tiempo contigo, Mason.
Ha anunciado ante todos los presentes de su existencia, no conforme, me ha humillado en el proceso. La gente no se atreve a mirarme, nadie se atreve a acercarse a Stacy, porque ambos estamos teniendo una batalla interna.
Stacy desvía su mirada solo para tomar un sobre que había ignorado ya que lo tenía entre su costado y su brazo, lo mira una última vez, se acerca un poco más a mí y me avienta el sobre, obviamente no lo atrapo en el vuelo, ni siquiera lo intento, no sigo con la mirada el sobre, pero escucho un ruido sordo y solo para saber dónde cayó, miro el sobre a mis pies, junto con el anillo de oro.
Es como si hubiera calculado con exactitud hacia donde caía el sobre, solo para darle más dramatismo a su acción.
—Firma —algún trabajador logra llegar hasta Stacy, y le quita el micrófono, no parece importarle ya no tenerlo en sus manos, camina hasta mí, solo nos separa el sobre entre ambos, mantiene su mirada en mí y la frente en alto—. Firma los papeles de divorcio, Mason. No lo hagas más difícil para ninguno de los dos.
—¿Te estás burlando de mí? —pregunto, ambos hablamos en voz baja, aunque no hay mucho ruido, no creo que sean capaces de escucharnos.
—¿Quién fue el primero en burlarse de quién? Claramente te dije que quería el divorcio, estuviste alargando la situación y lo que menos quiero en estos momentos es seguir perdiendo mi tiempo, mucho menos contigo, la primera persona en este mundo que no lo vale.
>> Te di mucho de mí, Mason. Debo admitir que mis sentimientos cegaron mi racionalidad, las cosas han cambiado ahora.
>> No me importa lo que le hagas a los Thames, de todos modos, después de esto estoy segura de que me cerraran las puertas y eso es lo que menos me importa. Lo único que quiero ahora mismo, es divorciarme de ti y no volver a verte nunca más.
—¿Cómo te atreves...?
—¿Creías que no sería capaz? Tienes razón, en cualquier otro momento no me hubiera atrevido a hacer algo como esto, mucho menos humillarte frente a estas personas, durante un evento tan importante... por todos los cielos, nunca se me habría ocurrido venir a un evento importante sin antes consultarte.
>> Por favor, no creas que he sido yo la que te he humillado, todo este tiempo, has sido tú el único que se está humillando en estos momentos —susurra y eso me hace mirar de reojo a las personas, todos están esperando a que firme los papeles, después de todo, negarme significaría que me estoy humillando ante Stacy.
—Te arrepentirás de esto —susurro, me inclino para tomar el sobre, lo abro y puedo leer el acuerdo de divorcio, ya está llenado y firmado por parte de ella, dentro del sobre hay un bolígrafo, sí que vino preparada.
—Ya me arrepentí lo suficiente de haberme casado contigo, ahora firma Mason —saco los papeles y veo a un mesero que se ha apresurado para entregarme una tabla y apoyarme al momento de firmar, es entonces que me doy cuenta de que Stacy ya lleno mi parte del acuerdo de divorcio.
—¿Tanto quieres divorciarte de mí? ¿A pesar de que fue gracias a ti que nos casamos? Tú fuiste la que creo todo esto, ¿cómo es que ahora te arrepientes y me pides el divorcio como si nada? —la miro de reojo mientras sigo firmando, Stacy ya no me mira, mira a otro punto en el salón, suspira y sus ojos vuelven a mí.
—Nunca te pedí que te hicieras cargo de mí, tampoco me dejaste explicarte nada. El que hizo que las cosas terminaran de esta forma, fuiste tú, Mason. Firma de una maldita vez, para ya no tener que volver a verte en mi vida —murmura con los dientes apretados, al fin veo un poco de su verdadera personalidad.
Termino de firmar y me arrebata los papeles. Sonríe satisfecha en cuanto los ve.
—Ahora sí. Espero no tener que volver a cruzarme contigo —sonríe todavía más, su sonrisa me vislumbra unos segundos, ¿tanto quería divorciarse de mí?
Toma la falda de su vestido largo y camina, alejándose de mí, bajando del escenario y marchándose, dejándome con todo el ruido que le sigue en cuanto ella desaparece.
—¡¿Qué acaba de pasar?!
—¡¿El señor McGraw estaba casado?!
—¿Se divorciaron?
—¿Quién era ella?
—¿Cómo fue que se casaron sin que nadie lo supiera?
—¿Qué está pasando?
—Entonces... todas las mujeres con las que se vinculaban al señor McGraw...
—¿Es un adultero?
—¿Qué hay de la señorita Davies?
—¿Ella sabía que el señor McGraw estaba casado?
—¿Cómo se atreve a venir del brazo de un hombre casado?
—¡Señor McGraw! ¡¿Qué es lo que acaba de pasar?!
—¡Señor McGraw! ¿Estaba casado?
—¡¿Por qué no hablo de su matrimonio antes?!
La sala explota en muchas voces y bullicio, los invitados están desconcertados, los periodistas que habían sido invitados para que pudieran publicar sobre el maravilloso aniversario ahora están detrás de mí, queriendo explicaciones, así como acosando a Kristel en busca de respuestas.
Aunque todo es un caos dentro de la sala y muchos quisieran preguntarme de frente, no sé qué expresión hay en mi rostro, pero nadie se acerca, los periodistas que querían información se alejan.
Stacy.
Stacy Thames.
Esa maldita interesada.
Nadie me había humillado de esta manera, no enfrente de decenas de personas, no durante un evento especial... nunca había perdido la cara en público de esta manera.
Nadie me había hecho perder la cara de esta manera. Hasta ahora. Todo gracias a una persona, la persona que menos creí que se atrevería a llegar a tanto, mucho menos después de haber actuado con tanta sumisión.
—Stacy... —susurro su nombre con cierta ira.
Durante tres años había fingido ser una amable persona, una esposa devota y una mujer callada y sin sueños propios, imagine que era de la manera en que la habían educado para servirme, para obtener de mí todo lo que su familia necesitaba, pero ahora me siento engañado, estafado hasta cierto punto.
Stacy había ocultado una parte de que ella que nunca había mostrado, ni siquiera frente a su familia o la mía, familias que nunca dejaban de intimidarla y hacerla sentir menos.
Nunca creí que Stacy pudiera ser tan fuerte de mente, estaba seguro de que se arrepentiría de mencionar el divorcio a la mañana siguiente que lo propuso, en cambio, me había estado esperando frente a las oficinas de asuntos civiles, le tome tan poca importancia que acepte el viaje de negocios imprevisto.
Cuando me marcó, pensé que era una broma, que solo quería ponerme a prueba, ¿quién dudaría más entre los dos? ¿Ella que había llegado tan lejos para meterse en mi cama y casarse conmigo? ¿O yo? No tenía nada que perder, casado o divorciado de Stacy.
Seguí dudando de sus intenciones después de que acepto acostarse conmigo, dos veces durante su negación y su insistencia de querer el divorcio, ¿una persona así se divorciaría de verdad? Una mujer que se derretía ante el más mínimo toque mío, ¿quería el divorcio? ¿Se estaba burlando de mí?
Ahora me queda claro, que todo este tiempo yo solo me estaba burlando de mí mismo. Aunque se ha ido, puedo verla frente a mí, con ese vestido rojo ceñido a su cuerpo, a esas curvas que muchas veces recorrí con mis manos, sus labios pintados, esos labios que tantas veces besé solo para calmar mis deseos... ella... me ha estado engañando todo este tiempo.
Ocultando esa fuerte personalidad y esa belleza física que podía presumir, pero nunca lo hizo.
Stacy Thames...
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Updated 126 Episodes
Comments
Erika Lucena
bien bueno jajajaja.
2024-10-22
1
Eliana Gantus
sin pedir permiso ??? perdooonnn ???!!!
2024-07-29
1
Maura Pericana
me rio en su cara pobre engreído te vas arrepentir de todo lo que le hicistes a ella ya lo veras
2024-06-24
1