—¡Que me bajes te dije!
Sin importar cuántos golpes le haya dado a su preciosa espalda él no me bajaba de su hombro, no me hablaba, lo único que atino a hacer es darme una nalgada para que deje de golpearlo en el ascensor. Habían un par de personas con nosotros y nos miraban con gracia o sorpresa. Les parecia divertido, a mi no...
—Bajame o lo vas a lamentar. Quiero volver con Nick...
Él solo solto una pequeña risita ronca como si le hubiera contado un chiste.
El ascensor se abrió y él salió conmigo en hombros. Busco la llave magnética de la puerta en su bolsillo y entro a la habitación. Demián me bajó y me mostró su enojado (Y muy sexi) rostro, su vena en la frente parecía estallar y el rojo de su cara era la misma que tendría el mismísimo diablo.
—¿Eres idiota o que te pasa?— Grite furiosa, o eso intentaba aparentar.
Me acerqué a él para empujarlo, pero él no se movió, solo me mostró una sonrisa de satisfacción.
—¿Qué mierda te pasa? ¿Por qué hiciste eso y me trajiste en tus hombros como si yo fuera una mochila? ¡Estúpido hiciste un escandalo!
—¿Te parece bien lo que estabas haciendo? La idea de ese tipo era llevarte a la cama.
—¿Y qué? ¿Qué tal si yo lo quería? Me dejaste sola por semanas ¿y ahora actúas como el esposo celoso? ¡No seas infantil!. Te hubieras llevado a ese par a la cama y yo estaria tranquila con Nick bebiendo y sonriendo como no lo hice en semanas.
—¡Esas chicas son pareja! Me invitaron a cenar esta mañana después de verme gracias a ti, tuvieron pena de mí y después de presentarte en el restaurante con ese tal Nick me dejaste en ridículo, pisoteando mi hombría. ¡Que esperabas que hiciera! ¡Te deje en claro que me gustabas, que siento cosas por ti y me haces esto!. Entiendo que no me quieras, pero no me lastimes porque tengo sentimientos. ¿Querias terminar de romperme el corazon? Lo estas consiguiendo.
Me quedé en silencio. Nicolás tenía razón, Demián me quiere. Es ahora el momento de hablar, había dejado pasar mucho tiempo. El tomo la botella de whisky y tomo del pico y me dijo derrotado…
—Ni siquiera puedo estar cerca tuyo sin querer besarte, no puedo dormir en la cama porque muero por abrazarte, sentir el calor de tu piel, tu olor es una droga, me despierto todos los días excitado porque deseo tu cuerpo y las duchas frías no me ayudan cuando lo primero que veo es tu cuerpo liviano de ropa. Ya tuve suficiente de esto, no puedo más, siento que te amo Agostina, en menos de un mes me enamoré como un estúpido y tu no te das cuenta de eso.
Di un par de pasos hacia el pero me freno con su mano en alto para que deje de avanzar.
—No, vas a escucharme, después haz lo que quieras.
—Ya escuché suficiente.
Le saqué su botella de la mano y bebí un largo trago mientras quemaba mi garganta hasta acabar con lo que quedaba, yo también necesitaba sacar coraje de donde sea.
—Te la acabaste, vas a lamentarte después de eso.
—No, no me voy a lamentar.
Lo empuje con fuerza cayendo en su sillón y me senté en su regazo poniendo mis piernas a cada lado de sus caderas, acaricie su hermoso rostro y pase mis dedos por su pelo. Él ardía, su piel parecía estar a punto de prender fuego su ropa, sus ojos celestes se clavaron en los míos y en mi boca.
—Yo también estoy enamorada de ti, o eso creo. También te quiero y también la paso mal cuando no estás conmigo.
Dicho eso lo besé, hambrienta, con deseo y quitandome de encima la frustracion, los miedos y la cobardia, todo lo que sentía lo deje en sus labios, acariciando su cuerpo como si fuera una nueva tierra por explorar.
Mis manos aún torpes temblaban, obviamente soy una bola de nervios haciendo algo que nunca había hecho.Solo dejamos de besarnos cuando ya se nos hacia dificultoso respirar. Iba a besarlo atra vez pero el me sujeto las manos para apartarme...
—No juegues conmigo Agostina, necesito que lo digas en serio.
—Nunca en mi vida hablé más en serio. Todo lo que dije es cierto, cariño.
Mientras acariciaba su pecho y movía mis dedos en los botones de su camisa Blanca.
—Me demostraste en todo momento que no me querías. ¿Por qué lo estás haciendo ahora?
—Porque tenía miedo de que me mientas, tenía miedo de que juegues con mis sentimientos solo para cumplir con lo que tus padres querían. Ya te había dicho que no había estado con ningún hombre antes y no quería terminar lastimada de esa forma. No queria ser un recipuiente que cargue a tu hijo y nada mas.
—Nunca te haría tanto daño. Eres todo lo que cualquier hombre aspira a tener por el resto de su vida.
¿Por que crees que te usaria? ¿No deje claras mis intenciones contigo?
—Eso lo se ahora, pero alm principio crei que fingias interes para embarazarme y dejarme enseguida. Nicolás tenía razón.— Deje un beso en sus labios y sonreí.— Te traigo loco, como tu me tienes loca a mi.
—¿Qué tiene que ver en esto ese tipo?
Cuando te fuiste hace rato me dijiste que no te espere para cenar y baje sola al restaurante para cenar. Cuando te vi con esas mujeres me sentí muy mal y fui al bar. Él se acercó a mí para hablar, el también estaba triste, su esposa acababa de abandonarlo por otro hombre y le pidio el divorcio, hoy. Los dos nos contábamos nuestras penas entre copa y copa, hasta que el me propuso la idea de ir al restaurante, para ver cuál era tu reacción y si de verdad me querías. Él me dijo que si me querías y su plan funcionó.
—Odio a Nicolás. Puso sus manos italianas en lo que es mio.
—Es un buen hombre. No tuvo malas intenciones conmigo. Me lo dejo en claro ni bien lo mandé a volar.
—No me gustó como te miraba, pense que te perdia. Tu le sonreias, parecias feliz.
—No seas tonto. Gracias a él ahora estamos aclarando todo.— Bese la punta de su nariz
—Quiero que sepas que si de verdad me querés como yo te quiero prometo que no te voy a lastimar, no esta en mis planes decepcionarte y que nuestros padres se vayan a la mierda si así lo querés, yo sólo quiero que seas mía y de nadie más. Te cuidare por siempre.
El me beso otra vez, esta vez con mas pasion, con mas fuego en nuestros labios y emanando calor de nuestros cuerpos que querian ser unidos para siempre, sabiendo que yo soy de él y él mío.
—Oficialmente ahora estamos juntos. No apuremos nada, que fluya y lo nuestro se va a volver único.
Los besos y las caricias no se detuvieron y el calor de nuestros cuerpos quemaban. Él se levantó del sillón conmigo aún en su cintura, sujetó con fuerza mi cintura y me llevo a la cama. Salió volando su camisa y se acomodó arriba mío, todavía acariciando mis muslos y llenándome de besos los labios, mi cuello y mis hombros.
—Moría por hacer esto, no sabes cuántas veces quise hacerlo cuando dormímos juntos, ahora no puedo detenerme, siento que voy a morirme si te suelto.
—No lo hagas, deseo esto tanto como tu.
Dejo de besarme por unos minutos para verme a los ojos, mis mejillas ardían, mi sexo estaba empapado y senti necesidad de ser acariciada en un punto en especifico, Estaba lista para esto, tengo veinti dos años y acabop de darme cuienta de que tendre lo que siempre he querido, ir a lka cama con el hombre que me ame de la misma manera que yo. Ese hombre por el que habia esperado, resulto ser mi esposo, mi esposo por contrato.
—No tienes que hacerlo si no te sientes segura, esperare por eso tambien. Quiero que te sientas comoda y segura, bebiste mucho hoy y...
—Quiero ser tu mujer en todos los sentidos de la palabra. Quería hacerlo estando enamorada del hombre que me posea, ahora lo estoy, ahora te tengo. No te detengas porque te juro que lo quiero con cada célula de mi cuerpo.
—Ninguno de los dos estamos bien, bebiste con ese imbecil, y yo también.
No, ni de coña me deja asi.
— Quiero que me hagas el amor ahora o te obligare a hacerlo.
Sonrei despues de lo que le dije, parezco una loca. El solo sonrio en mis labios y continuo en silencio. Los besos se retomaron y las caricias que nos regalabamos uno al otro elevaban aun mas el clima sexual que habia en nuestra propia burbuja de deseo y pasion.
Las prendas que nos estorbaban las quitamos con desesperacion, no queriamos nada haciendo de barrera. Queriamos sentir el roce de nuestro cuerpo, la humedad de nuestro sudor perlando nuestrso rostros. lo queria todo, solo con el. si, era el momento, se delizo dentro de mi canal lentamente rompiendo esa barrera, arrancandome un jadeo de dolor. El comprendio que debia detenerse y asi lo hizo un isntante sin dejar de atender mis labios con los suyos y mi cuerpo con sus manos, es perfecto.
—Puedes seguir, estoy bien.
Demian, empujo su pelvis un poco mas, abriendose paso dentro de mi hasta llenarme por completo. Beso mis labios mientras se quedaba ahi,inmovil. permitiendo que mi cuerpo se adapte a su invasion.
—Eres mia, Agostina Novacci, mi mujer.
Sus palabras me exitaban aun mas, mis caderas se movian por si solas elevansose para darle mas acceso. Dandole la bienvenida a mi primer acto sexual con mi hombre.
Su pèlvis y caderas se movian lentamente, robandome supiros y jadeos placenteros. Lo repetimos una vez mas y nos quedamos dormidos horas despues. .
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Updated 64 Episodes
Comments
Gardenia Omaña
Por algo se dice que la comunicación es importante, y no te puedes ir aa cama enojado, sin haber hablado...
Hablando se entiende la gente.
2025-01-05
0
Francy Eliana Castillo Gallon
q tonto es Damián casi pierde a su esposa por no hablar con ella y decirle lo q siente si ella se hubiera ido al sentirse traicionada no lo hubiera perdonado jamás
2024-03-10
4
Aries Torres
waooo que excitante
2024-02-15
1