El es Demián (Así lo imagino yo, como a Charlie Hunnam)
Abrió la puerta de nuestra habitación, me hizo pasar primero y cerró la puerta tras él.
Fue al teléfono y pidió una botella de whisky Royal Blue con hielo.
Fui al baño con mi pijama para sacarme el vestido y al salir él ya se había quitado los zapatos. Se veía sexi con su camisa celeste enrrollada hasta los codos y sus jeans ya sin cinturón Todo lo que se pone le queda marcado al cuerpo, es una sexi montaña de músculos.
—Lindo pijama.
—Lo sé, tu me lo compraste.
Golpearon la puerta y Demián se levantó del sillón donde estaba sentado para recibir lo que había pedido y yo me metí en la cama.
Nuestra habitación tiene vista al mar y al parecer le gusta ver la tormenta avanzar.
—¿Dónde voy a dormir?.
Pobre, durmió por una semana en el suelo y ahora tenemos el mismo problema.
—Conmigo. No quiero verte más en el piso. Si es que estás de acuerdo.
Me dio una gran sonrisa.
—Que amable. Gracias esposa.
Volvió a sentarse pero no abrió el ventanal. Había mucho viento y yo ya me sentía nerviosa.
—De nada esposo.
Busque que ver en la enorme tele en la pared pero no había nada que me llamara la atención, me levanté de la cama y me senté en un sillón cerca de el.
—¿No vas a invitarme una copa?.
—Pensé que ibas a dormir y no creí que te gustara el whisky. Este es muy fuerte.
Sirvió un vaso con una medida y me la dio.
—Me dan miedo las tormentas, desde muy chiquita y a ti parece que te encantan.
—Me gusta ver la fuerza de la naturaleza azotar la tierra como si nos castigara por lo mal que hacemos nuestro trabajo como seres humanos.
—Que lindo, muy alentador, ya se me fue el miedo.— Dije con sarcasmo bebiendo un trago.
El sonrió y tomó un largo trago de su vaso.
—No tengas miedo, yo voy a cuidarte.
Nos quedamos en silencio por un rato y me quedé dormida antes de que la tormenta nos caiga encima.
Desperte cuando me cargo en brazos y me puso sobre la cama. Fue delicado, no fue eso lo que me despertó. Del todo, Fue el Rayo que cayó muy cerca e hizo vibrar los vidrios de las ventanas. Me aferré a su cintura y apoyé mi cabeza en su estómago mientras solté un grito.
—Gracias a Dios esta tormenta no nos atrapó en la casita de tu madre.
—Shhh, tranquila. Estoy aquí contigo.
Demián trato de soltarse de mi agarre pero yo no quería que me suelte.
—Tengo que quitarme la ropa o no voy a poder dormir.
—Claro, perdóname.
Me solté de su cuerpo, parecía una garrapata
soltó botón por botón con calma mientras me veía (Veía como observaba mientras se quitaba prenda por prenda) adelante mío hasta que termino abriendo su camisa, tenía su hermoso pecho y abdomen en mi cara y dejo caer la camisa en el suelo.
Sus manos fueron al botón de su jeans y carraspeo. Estaba viéndolo desvestirse con los ojos bien abiertos.
—No es justo que me veas como el lobo feroz a Caperucita y yo no te guste.
—Nunca dije eso.
Se bajo el pantalón muy despacio, y tomo una de las almohadas. Otro Rayo cayó y lo agarré de la muñeca.
—Puedes dormir conmigo esta noche, al lado mío. Nunca dije que debías dormir del lado de los pies.
—Está bien. Pero yo quiero dormir del lado donde estás tú.
Me hice a un lado y se acostó. Tenia el cuerpo caliente, se tapó con la sábana y se quedó quieto mirando al techo. La tormenta afuera era muy fuerte, caían rayos y los truenos hacían vibrar los cristales.
—¿Puedo abrazarte? Es que...
—Por supuesto que sí. Yo no quiero incomodarte pero si quieres hacerlo no me opongo. Me siento afortunado.
—Te dije que me aterran las tormentas.
—Lo sé, por eso quieres abrazarme. Lo entiendo.
—En parte si quiero abrazarte por el miedo a lo que pasa allá afuera, pero, por otro lado, me siento segura contigo. He desarrollado algo que no había sentido nunca cuando estoy contigo siento confianza. Me siento protegida.
—Me alegra saberlo cariño. Yo cuidaré de ti, ya te lo dije antes.
—Lo sé y te agradezco eso.
—Si nunca estuviste con ningún hombre. ¿Cómo te las arreglaste para sobrevivir a las demás tormentas? ¿A quién abrazabas?
—A nadie, me ponía auriculares y escuchaba música para distraerme tapada hasta la cabeza. Es ridículo, lo sé, pero no puedo con esto.
Me acerqué más a su cuerpo y me quedé quieta. Estaba temblando, pero al estar a su lado y al sentir su calor me sentí a salvo y me tranquilicé más.
—¿Por que le tenes tanto miedo?.
"—Mi padre, él es el por qué. Una vez me dejo sola en casa cuando mamá estaba de viaje, el pensó que me había ido con ella, tenía unos 6 o 7 años, no me acuerdo bien. Yo estaba jugando en una tienda de campamento con muñecas en el patio trasero de mi casa y llego una tormenta muy fuerte. Me dejo sola afuera toda la noche, toda la noche llovió y los truenos me asustaron. Desde ese entonces las tormentas así de fuertes me asustan. Por más que yo gritara y golpeara la puerta él no me escuchaba. Ese hombre nunca me quiso.
—Entiendo, pero ahora no estás en una pequeña tienda de campamento, estás conmigo en un hotel lujoso y es muy seguro. Ahora intenta dormir y no me importa si me abrazas toda la noche, cuidaré de ti y de tu sueño.
Él acariciaba mi cabeza haciendo movimientos circulares con sus dedos y ayudo a relajarme más.
—¿Por qué nunca me buscaste? Me llego el anillo de compromiso, pero nunca intentaste conocerme antes de la boda. fue horrible casarme sin verte la cara ni una vez.
—Estaba enojado, no quería casarme y mucho menos conocer a mi prometida, ahora me arrepiento de eso. Cuando te vi entrar del brazo de tu padre me sorprendí de lo bella que eras, no es que sea un hombre superficial, pero me gustaba la mujer que vestía de blanco para mí.
—Ese vestido lo había comprado mi madre, supongo que era para mí. Mi padre y tu familia no me habían comprado nada para la boda, entonces me lo puse.
—Te quedaba hermoso y lo siento por no pensar en ti en ese momento. Creí que mi padre le había enviado un cheque al tuyo para cubrir los gastos. Al menos eso fue lo que me había dicho.
—Gracias. No me sorprende que mi padre se haya quedado el cheque que le envío tu familia. Es un hijo de perra.
Nos quedamos así. Demián jugaba con mi cabello y yo estaba muy cerca de su cuerpo tibio. Estaba tan calmada que me dormí enseguida, me sentía segura, algo avergonzada, pero pude dormir cómodamente junto a él.
Desperte temprano por la mañana y Demián ya no estaba al lado mío, pero al tocarlo seguía tibio. Me senté, afuera hacía un día precioso, como si la tormenta de anoche no hubiera pasado. Lo que si pasó es que dormi en brazos de Demián y me gusto ¿Que me pasa? Debo decirle que me pasan cosas con el. No es justo que se haya abierto para confesarme sus sentimientos y yo no le haya aclarado que me sentía igual.
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Updated 64 Episodes
Comments
Francy Eliana Castillo Gallon
es justo q ella confiese sus sentimientos el a Sido muy paciente y tierno con ella la a tratado muy bien
2024-03-10
4
Aries Torres
se están enamorando
2023-12-21
1
Nelly Seila Gonzalez
parece unos adolescentes en una noche juntos no lo puedo creer asta el sea tímido con ella
2023-12-06
0