16/09/2011
Había un clima bastante bueno en el cielo, no hacía demasiado calor para sentir que mi urticaria aparecería ni había frío para que pareciera Rodolfo el Reno, todo lo contrario, era esa clase de climas que te hacen querer hacer cosas y te dejan con ganas de salir a las calles a disfrutar de el día.
–He pensado… –comenzó diciendo Diana.
–¿Tu piensas? –le interrumpió Calvin pero recibió un zape por parte de Diana.
Todos caminábamos a nuestros respectivos salones para nuestras clases en la mañana, además de excelente clima, era fin de semana.
–Deberíamos ir a algún lugar, papá no nos saca a ningún lado y creo que es momento de que hagamos un motín.
–Diana, reprobaste el exámen de historia –dijo Demian—, no tienes derecho a reclamarle a mis papás que te den algo.
–Primero, tengo derechos, segundo, no tiene sentido que me aprenda la historia de un país al cual no pertenezco.
–Naciste en Londres, perteneces a Londres -volvió a decir Calvin.
–¿No creen que es injusto? Tengo que aprender la historia de tres países, ser de Japón, de Corea y de Londres no me beneficia, me perjudica, soy la perfección en matemáticas, deberían de estar felices con eso y dejarme ir por un jodido helado al parque.
–¡Sakurai! Vocabulario –regañó una profesora.
–No conseguirás nada si exageras todo, sólo procura que no vuelvan a llamar a mis padres a la dirección y conseguirás ir al parque –Aconsejó Demian.
–No hagas escándalos, Diana. –Cherry habló mientras tomaba su mano—, portate bien hoy y saldremos juntos al parque.
–Llevaré tu correa para que no te pierdas y des un buen paseo –agregó Daryl.
–¡Hijo de la gran…
–¡Sakurai! –Llamó la atención otro profesor.
El día transcurrió sin problemas, o así fue hasta la hora del receso.
–Sólo no les hagas caso –aconsejé, les gusta molestarte por que cedes a sus burlas, sólo eso.
–Exacto -dijo Daryl, era la primera vez que participaba tanto– Les gusta que seas su payaso.
–No estás ayudando –le dije, y él sólo sonrió divertido.
–¿Porque nunca los molestan a ustedes, porque siempre a mí? –dijo ya harta.
–Nos molestan contigo –dijeron Dominick y Demian al mismo tiempo.
–Niño lobo –dijo Calvin.
–Soy la niña de acero -Cherry sonrió mostrando sus frenillos, Daryl se rio y ella lo pateó por debajo de la mesa.
–Soy la vaca –dije dolida y sentí la mirada de Daryl.
Diana trató de controlarse y siguió comiendo su ensalada de frutas, trataba de comer bien por el deporte que practicaba.
–¡Ey, chinita! –se escucharon risas.
Y aquí vamos.
–Si tus papás son hombres ¿Como los tuvieron a ustedes 4? ¿Los cagaron?
Los siete nos miramos y tratamos de no reírnos, al menos yo sí me sentí así.
–Técnicamente eso es correcto si fuera posible –dijo Calvin en un susurro pero yo lo codee.
–Chinita ¿Qué hacen en Londres? ¿Vienes a partirnos la cara con tu Karate como Jacke Chan?
–¿Sabes qué es lo peor? –me dijo Cherry– ¿Qué son tan malos que hartan?
–¿No contestas? Pensé que eras más inteligente.
–Déjala, es hija de gays. Es estúpida por naturaleza, viene mal.
–De acuerdo, es suficiente –dijo Diana mientras se levanta de su asiento– Escucha genio, Nací en Londres pero soy Japonesa y Coreana, no China, ellas son chinas –Diana nos señaló a mí y a Cherry haciendo que nos atragantamos con nuestra comida, Daryl se volvió a reír y Cherry lo volvió a patear– Así que si saben utilizar su neurona que controla la baba para otra cosa que no sea masturbarse por que con cada corrida se les va el cerebro, les agradecería que nos dejaran de molestar o Cherry les pateara la cara por que ella sabe Taekwondo y Karate, bola de atarantados así que dejen de joderme la existencia… y además, sí tengo mamá, y fui más planeada que ustedes porque ustedes –los señaló– fueron un error por no usar condón.
Parecía que la discusión se iba a acabar, Diana había contestado bien, no se había exaltado como pensé, pero el problema nunca éramos nosotros.
–¿Le entendiste? –dijo uno de los niños.
–No, no hablo chino… Oye china, ¿entonces si hablas inglés o te lo repito sílaba por sílaba?
Y eso había sido todo para desbordar la paciencia que quedaba, Diana tomó un poco del espagueti que le sirvieron de la cafetería pues ella no consumía eso y se lo aventó a los niños, dándoles en la cara.
–¡Eres una perra!
Uno de ellos tomó el jugo que traía y caminó un poco para aventarlo, pero Diana se agachó y dicho jugo de uva le cayó encima a Cherry, quien se levantó de su lugar con los brazos extendidos hacia los lados, por un momento todos en la cafetería se callaron y observaron todo.
–¡Hijo de puta!
Cherry nunca diría una mala palabra, eso lo había aprendido de… miré a quien se reía a carcajadas, eso lo había aprendido de Daryl.
Ella tomó el vaso de yogurt de su charola y lo aventó con todas sus fuerzas sin embargo, le cayó a una de las amigas de aquellos niños que también se burlaban de nosotros, y fue cuando uno de aquellos chiquillos gritó.
–¡Guerra de comida!
La cafetería se convirtió en un caos completo, la comida volaba de un lado a otro, todos estaban participando, todos menos Daryl, quien miraba alegre como si fuera una película, yo trataba de que nada me tocara aunque sería imposible, todos ya traían embarrado algo, pronto me tocaría algo a mí, y así fue, cuando uno de esos niños que tanto me odiaba me había aventado espagueti, embarrando de salsa roja el cabello y la camisa del uniforme, y después, un pedazo de tarta, sólo los más privilegiados alcanzaban eso en la cafetería, yo no tenía comida en mi mesa, ya no había nada.
Él me miró con cara desafiante y se acercó demasiado a mí, me quería decir si me iba a atrever, pero no, no podía no tenía como, hasta que sentí un golpe en mi nudillos, la bandeja casi llena de Daryl estaba ahí, él me la había dado, me dio una media sonrisa y no dude, lo tenía tan cerca que le embarre de inmediato el plato de puré de papa con guisantes ¿cuando habían servido eso en la cafetería?
Él trastabilló hacía atrás y cayó para seguir siendo atacado por más comida al igual que yo. Pronto, la directora entró y nos detuvo a todos preguntando quien había empezado, todos nos señalaron, para nuestra mala suerte, habíamos sido atrapados con los brazos en alto listos para volver a atacar, todos sin excepción. Era cierto que Diana había empezado, pero era injusto porque no preguntaron la razón.
Fuimos a detención hasta las 4 de la tarde y llamaron a nuestros padres.
–No vas a ir al parque. –Dijo Calvin.
–Le embarré la cara a Addison de espagueti ¿A quién le importa un paseo en el parque?
–Creo que se me metió un guisante en la nariz –se quejó Dominick.
–El que tiene guisantes hasta en los pulmones es Richards ¿Quien más vio cuando April le embarró el plato en la cara? –exclamó Demian–. Épico.
Reí por lo que Demian dijo, había sido liberador al fin y al cabo, fue algo divertido.
Estábamos sentados en parejas en el gran salón, al ser Diana la que empezó todo, ella estaba sola en una esquina del mismo mientras se quitaba el espagueti y yogurt del cabello
–¿Por qué tenías que meterme en tu pelea? –se quejó Cherry.
–¿No eres de China?
–No, bueno sí… Mamá es de Singapur, la mamá de papá es coreana pero nació en China, nacimos en Londres.
–Eres China -Dijo Diana.
–Es tu pelea, no mía.
Mientras se encontraban hablando de esos temas, yo veía como todos iban y venían llenos de comida en le cabello y la ropa, muchos se veían asqueados, otros rememoraban lo divertido que había sucedido, fue la voz de Daryl lo que me sacó de mi trance.
–Hueles a ajo –me dijo con una leve sonrisa.
–Hueles a atún –él me sonrió más amplio y yo le regresé la sonrisa–. Gracias por ayudarme.
–Es una pelea de comida, y como en toda pelea, deberías de estar preparado, hiciste bien embarrandole el plato en la cara.
Hubo un silencio entre nosotros, después bajé la mirada y ahí estaba, él me extendía el dedo meñique otra vez y no dude en enlazarlo con el mío.
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Comments
Sara Zoar
me encantó este capítulo 😁💗
2024-02-09
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