En la noche la nieve caía cubriendo todo de blanco.
Había un lugar en dónde las personas se reunían a observar el gigantesco árbol de pino adornado con cientos de luces de diferentes colores.
En aquél lugar se encontraba sentada sobre una banca una niña pequeña.
La niña no miraba el árbol solo mantenía su vista sobre el reloj en su muñeca viendo como los minutos pasaban y la persona a la que esperaba aún no llegaba.
Los minutos se convirtieron en horas, y así la medía noche pasó y las luces del árbol se apagaron después de todo la epoca navideña ya había terminado y era hora de quitar el árbol.
Un grupo de personas empezó a desarmar el árbol preguntándose que hacía la niña aún en ese lugar a esas altas horas de la noche.
Uno de ellos se acercó a la niña y pregunto amablemente.
- Niña, ¿por qué aún estas aquí?, ¿en dónde están tus padres?.
La niña apartó la vista de su reloj y miró hacía la persona frente a ella.
La niña lucía como si estuviera a punto de llorar e intentará resistirlo.
La persona al verla no sabía que hacer o decir ya que tenía miedo de hacerla llorar.
- ¡Mi estrellita!, ¡¿Estas aquí?!, ¡Estas aquí!.
Una mujer gritando deseperadamente apareció en la plaza y al ver a la niña comenzó a acercarse a ella con una sonrisa brillante.
Por otro lado, la niña al ver a la mujer fruncio el seño en señal de enojo.
La mujer corrió hasta la niña y la tomó en brazos con emoción.
- ¡Mi estrellita!, no era necesario que esperaras y menos tú sola, debiste regresar.
- Disculpe señorita, pero ¿es la hermana de esta niña?.
La persona le pregunto a la mujer y está volteó a responderle.
- No, soy su madre, ya es bastante tarde así que si me disculpan regresaremos a casa.
Con una sonrisa la mujer se despidió mientras llevaba a su hija de la mano.
Las personas que la escucharon decir ser la amdre de la niña se quedaron impresionados, después de todo era una mujer joven y bastante hermosa con un cuerpo en forma, todo eso teniendo una hija de alrededor de seis años.
- ¿Esa no es Stella?.
- ¿Stella? ¡¿la famosa modelo?!.
- Me hubieran avisado que era ella, le habría pedido un autógrafo.
Las personas se quedaron decepcionadas mientras seguían con su trabajo.
...
Stella llevaba a su hija de la mano de regresó a casa, el silencio incómodo que había entré ambas era abrumador.
- Umm... mi estrellita ¿qué te parece si cuando llegamos a casa comemos muchos dulces? te compraré tus favoritos ¿que dices?.
Stella trató de romper el silencio usando su alegría y tratando de persuadir a su hija pero su hija solo fruncia el seño aún más haciendo que el ambiente fuera más abrumador.
- Estas enojada ¿verdad?... lamentó no haber llegado a tiempo, llegaron nuevos vestidos al estudio por lo que me pidieron que los modelara y tomaron bastantes fotos es por eso que tarde demaciado, lo siento...
- Mentirosa... me prometiste que veríamos el árbol juntas... ¡mamá eres una mentirosa! ¡no cumpliste tu promesa!.
Su hija soltó su mano y empezó a gritarle mientras empezaba a llorar.
Al ver a su hija llorando Stella no sabía que hacer hasta que pareció recordar algo.
Stella se puso de cuclillas y secó las lágrimas de su hija.
- Sabes... conozco un lugar mejor en donde podremos ver algo más imprecionante que ese árbol, ¿confías en mi?.
Su hija dejo de llorar y asintió con su cabeza manteniendo su expresión triste.
Stella la tomó de la mano y ambas caminaron varios kilómetros hasta una plaza oscura y vacía.
La nieve seguía cayendo y su hija empezaba a toser, Stella estaba preocupada y no dejaba de ver su celular impacientemente.
- Solo esperemos un poco más...
Debajo de un árbol Stella y su hija esperaban, la niña no sabía que estaban esperando mientras el sueño se iba apoderando de ella.
- Mamá... vamos a casa...
Casi dormida su hija jalaba del abrigo a Stella quien se encontraba mirando al cielo detenidamente.
- Solo un poco más si... te prometo que esta vez no te decepcionare...
Con una mirada determinada y preocupada Stella siguió mirando al cielo hasta que poco a poco comenzó a sonreír.
- ¡Mira!, ¡mi estrellita, mira!.
Stella arrastró a su hija fue arrastrada hasta el medio de la plaza en donde no había ningún árbol.
Lo primero que notó la niña fue que la nieve que estaba cayendo se había detenido y que había más luz, así que miró hacía arriba.
Los ojos de la niña se abrieron enormemente y no parpadeaba mientras miraba el cielo sobre su cabeza.
Un cielo oscuro que se extendía hasta el horizonte cubierto por nubes pero sobre sus cabezas el cielo se había abierto y se encontraba libre de nubes dejando a la vista millones de estrellas que brillaban y resplandecian en el oscuro cielo azul.
- ¡¿Te gusta, mi estrellita?!, ¡es un millón de estrellas para mi pequeña estrellita!.
- ¡Si, me gusta!, ¡gracias por esto mamá!, ¡te quiero!.
Su hija saltó a sus brazos y ella la tomó en sus brazos y la levantó mientras daba vueltas con ella mientras ambas rebosaban de felicidad
...
Pasaron varias horas y ambas se quedaron observando el cielo y jugando con la nieve.
Hasta que el cielo volvió a cubrirse de nubes y comenzó a nevar de nuevo pero ahora más intensamente.
Stella tomó en brazos a su hija y se marcharon de regresó a casa.
La tormenta de nieve hacía difícil ver el caminó pero aún así Stella continuó caminando sin detenerse mientras cubría a su hija con su abrigo que se había quitado para protegerla del frio.
- Mamá... gracias por lo de hoy... solo quería pasar más tiempo contigo...
Su hija iba hablando mientras poco a poco se quedaba dormida.
Stella sonreía pero tenía una triste expresión en su rostro.
Su trabajó como modelo le impedía pasar mucho tiempo con su hija y era algo que lamentaba ya que sabía lo sola que se sentía su hija.
Al ser la hija de alguien muy conocida era imposible y peligroso para ella asistir a una escuela, por lo que no podía hacer amigos.
Sobre todo, su hija solo quería pasar tiempo con ella ya que la admiraba y era quien le mostraba más cariño a diferencia de sus otros familiares.
Como Stella y su hija no habían podido pasar navidad juntas, Stella le prometió que verían juntas el gigantesco árbol de navidad que estaba en la plaza pero ella no llegó a tiempo.
Para compensarlo Stella llevó a su hija a otro lugar en donde podrían verse las estrellas debido a la poca iluminación, al principio ella estaba preocupada ya que era un día nublado pero según el pronóstico las nubes se dispersarian por unas horas.
Ella estaba pendiente de ello mientras miraba su celular y el cielo preocupada, hasta que finalmente ocurrió y el cielo se había despejado dejando a la vista el cielo estrellado.
Stella había podido cumplir con su palabra esta vez sin decepcionar a su hija y logrando pasar un momento de felicidad entre madre e hija...
Pero en medio de la tormenta de nieve una tragedia estaba a punto de ocurrir...
...
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 33 Episodes
Comments
Lluvia Ragne
Sabía que este capítulo era muy alegre para ser verdad.
2022-05-05
2
Lluvia Ragne
Ahh
2022-05-05
1