Eran las horas de la media mañana, Melia despertó al sentir las voces de algunas personas afuera de la
habitación. Al instante se da cuenta al sentirse apretada, que alguien la tenía abrazada desde la espalda, pero al tocar los brazos de esa persona, que por un instante creyó que eran, los de Mina su hermana, se da cuenta, que son unos brazos fuertes de un hombre. Melia se asustó y se apartó alarmada de esos brazos con violencia, quedando de rodillas en la cama, al tiempo que la persona que la abrazaba también se despertaba.
-Qué… qué… haces tú aquí –Le preguntó a Kailer, en el momento en que este, movia su cuerpo, tras la
brusquedad con que ella le tiró los brazos.
Kailer no sabía muy bien que era lo que estaba pasando. Cuando por fin su vista dejó de ser borrosa, y logró
divisar bien, quien era la mujer que estaba desnuda en su cama, entonces pudo también notar, que no solo ella no estaba vestida. Miró bajo sus sabanas y se dio cuenta de su desnudes. En cuestión de instantes, entraron a la habitación varias personas, entre las cuales estaba su tío Kroner, Kramin, su tía Ramelia, Mina y su tío Rener.
Kailer inmediatamente cogió una cobija y se la colocó encima a Melia y la tapó, hecho que de alguna manera
Melia agradeció, ya que al apartarse de él, espantada por la situación en la que se encontraban. No se percató de su desnudes. Todos al entrar buscando al príncipe Kailer y encontrar entre sus sabanas a Melia, por la que habían estado preocupados buscándola toda la mañana, se impactaron.
-Melia que haces aquí ¿- preguntó su tía Ramelia asombrada.
Todos la quedaron mirando y a Kailer y también a una mancha roja que obviamente era de sangre en la cama, lo
cual era más que sugerente.
Yo… yo…no lo sé –contestó Melia con un tono de asombro.
En ese momento Melia no podía pensar, se sentía un poco mareada y con dolor de cabeza. No entendía que era lo
que estaba pasando. Y lo que menos entendía, era porque estaba con Kailer en ese estado y en la habitación de él. Y porque rayos había una mancha de sangre en la cama.
-Mina llévate a Melia a su habitación. A los dos los espero en una hora en la gran sala – dijo Rener, y salió de la habitación.
Mina cogió otra cobija y tapó a un más a Melia y la llevó por el brazo, de camino a su habitación, mientras que
Melia, presa aún del asombro, se preguntaba si eso era una pesadilla. Ramelia acompaño a las gemelas y los sirvientes salieron, también. Entonces Kroner,
dijo:
-Cámbiate y prepárate, ahora viene la parte donde le pides la mano a Rener Co de Melia, para que ella sea tu
concubina, yo me encargaré de todo – después de decir eso, salió de la habitación.
Kramín y Kailer se miraron. Kailer rápidamente se dio cuenta, que todo lo que había acontecido, lo había
planeado su tío. Él tenía la certeza que nada había pasado entre él y Melia, pero esa mancha de sangre y la escena de la desnudes lo decía todo.
-Así que de esto se trataba el plan del tío Kroner –dijo Kramin.
Kailer se agarró la cara, no sabía qué hacer. Por más que él quisiera aclarar el mal entendido y decir que
entre ellos no había pasado nada, no podía hacerlo. No podía darle la espalda a su tío e interferir con el plan de su propio padre. Ella me va a odiar –se decía Kailer, mientras se agarraba la cabeza con sus dos manos y le decía a
Kramin:
-A pesar de lo que pueda parecer, entre Melia y yo, no ha pasado nada…
-Entonces, el plan es un engaño hermano – preguntó Kramin.
-Si, tal parece, que de eso se trata todo, de un engaño – le explicó con un tono de preocupación, mientras se
dejaba caer en la cama.
Al llegar a la habitación, acompañada de Mina y su tía Ramelia, Melia aún no reaccionaba. Que era lo que
le había pasado, que la había llevado a tal escena con Kailer y que ni siquiera recordaba. Ella permanecía con la mirada perdida. En esos momentos todo lo que quería era desaparecer. Ramelia la abrazó y le dijo:
-No te preocupes mi niña, esas cosas es normal que pasen entre hombres y mujeres. No lo pienses tanto. Tu tío
Rener y tu tío Kroner, ya verás cómo arreglan esta situación para ti – expresó Ramelia mientras le sobaba la cabeza y la abrazaba.
Mina en cambio, si estaba preocupada. Ella sabía lo que Melia y Kailer habían tenido que hacer para salvar
a Melia en Sebor. Ya que Melia se lo había contado. La manera en la que reaccionaba su hermana, no era la de una mujer enamorada que se entregó al hombre que amaba. Todo lo que veía en ella y la mancha en la cama, que sabía Mina no era posible, ya que su gemela no era virgen, le dejaba en claro, que este había sido todo un
engaño. Que era lo que pretendían conseguir, quienes fraguaron tal engaño, no lo sabía, pero de lo que estaba segura, era que al parecer, en la gran sala, eso saldría a relucir.
Mina y Ramelia le ayudaron a darse un baño y a vestirse a Melia. Cuando casi se cumplió la hora, llegaron
las tres al gran salón, en el que ya había llegado Kailer, y su hermano.
Melia solo tenía su mirada perdida. Kailer se dio cuenta de eso, y se sentía muy incómodo. Ella ni siquiera se podía imaginar que era lo que iba a pasar. Era como si por alguna razón, no estaba facultada para visualizar, que era lo que pasaba, detrás de todo lo que había sucedido. Lo único que quería era que todo terminara y marcharse a la montaña sagrada para encontrarse con su tío Ralor. Ella se sentía desconectada y se cuestionaba si era porque él que estaba en la cama era Kailer. Si él que estuviera involucrado fuera otro hombre se sintiera igual- se
preguntaba.
-Bien, teniendo en cuenta que para todos es claro, que aunque en el reino de Kandor lo que paso entre Melia y
kailer no puede jamás suceder. Son cosas, sin embargo que en Ranson si son tolerables. Lo que pasó nadie lo puede remediar. Siendo que Melia es la Sobrina de mi esposa y la vi crecer desde niña, le he hecho una petición a su alteza, el príncipe Heredero Kailer, futuro rey de Kandor, para que la honre tomándola como concubina. Claro que le he hecho tener en cuenta, en esta petición a su alteza. Que Melia es una princesa y lo mínimo a lo que puede aspirar, es a ser una concubina de primer nivel… El príncipe, por supuesto, ha aceptado –expresó
Kroner señalando a Kailer.
-Que dices tú Melia, aceptas esta propuesta. Ante todo quiero que sepas que respaldaré la decisión que tomes
–pronuncio Rener mirando a Kroner con firmeza.
Todo quedó en completo silencio, Melia no pronuncio palabra en ese momento. Ella todavía estaba perpleja.
Kroner entendiendo la posición de Rener, que fue más que evidente, en las palabras que le dirigió a Melia dijo:
-Melia, sé que en estos momentos te es muy difícil pensar con claridad. Sin embargo siendo el esposo de su tía,
no solo he sido un esposo para ella, sino que en mucho también he sido un padre para ti y Mina. Solo quiero lo mejor, para ti. Y siendo Kailer mi sobrino, me siento culpable por esta situación. Solo quiero que mires todo el panorama. Sé que en el territorio de Ranson esto sucedido no tiene gran transcendencia. Pero debes tener en cuenta, que eres una princesa de Lecitor y que tu abuela, la Kondesa Mina-Ma, ya es bastante anciana y he escuchado que su salud, no es buena. Por tanto, te insto que no solo pienses en ti. Sino en el golpe, que
significaría para ella, si llegara a escuchar, que su nieta haya sido mancillada por el príncipe de Kandor.
Al escuchar estas palabras, Melia se levantó, miró a su tío Rener y dijo:
-Prefiero morir, antes que casarme en las estúpidas normas de candor. Prefiero ser señalada como una mujer
sin honor o mancillada antes que ser una concubina… Esta es mi decisión. En cuanto termino de hablar, salio de la estancia, con la mirada de todos en ella.
Rener, que no mostraba con su expresión, ningún descontento con la actitud de su sobrina dijo:
-Melia ya ha sido clara. Asi que de antemano príncipe Kailer le agradezco su buena intención.
Kroner, que si hacia un esfuerzo por ocultar su enojo con Melia, le respondió por Kailer:
-Mi sobrino, es un caballero, solo quiso hacer, lo que en verdad es lo adecuado, por supuesto, en el concepto de
adecuado de Kandor…
Kailer, sabía que al tío de Melia, Rener, no era gustoso de esa situación. De alguna manera Kailer podía ver en
él, que estaba apercibido, del plan que su tío Kroner y su padre habían forjado. Plan en el que él, a pesar de ser, el principal personaje, nada se le había consultado.
Melia pasó todo el resto del día encerrada en su habitación. Rener antes de irse, se acercó a la habitación de
ella. Él había notado que todo lo sucedido, en verdad a ella la había alterado. Él se preguntaba por qué. Ya que en el concepto que él tenía de las gemelas, eran unas muchachas, lucidas, inteligentes, que tenían la capacidad de captar más allá de lo que normalmente otros pudieran solo ver, y que no se dejaban quebrantar, por más difícil que pareciera la situación. Ellas le hacían recordar al padre de ellas, su hermano Raler, quien solía tener estas cualidades. Sin embargo no quería importunarla con alguna pregunta.
Toc… Toc…
-Puedo pasar Melia- Pregunto antes de abrir la puerta de la habitación.
-Claro tío, adelante, exclamó Melia, secando con sus manos, las lágrimas que rodaban por sus mejillas, antes
de que su tío las pudiera ver.
-Estas bien Melia? – le pregunto
-Si. Te agradezco todo tu apoyo tío. Yo solo… no sé qué pasó…
-Me temo mi princesa, que solo has sido presa de un engaño, que los de Kandor han ideado, para buscar
apoderarse de la principal fuente de medicina, que hasta el momentos existe.
Melia se quedó en silencio. No se sentía sorprendida por la declaración de su tío. Quizás, porque en su interior
ella sabía que esto era posible y por eso se sentía tan triste. No podía creer como Kailer era capaz de llegar tan
lejos y utilizar, la situación de la pérdida de su virginidad, que era el secreto de los dos, para aventajar a los otros reinos. Pero lo que más le dolía era entender que él, no podía verla, sino solo como un instrumento, para
hacerse con el poder.
Al ver que su sobrina solo se había quedado pensativa y no le respondió, Rener sabía que ella ya había comprendido tal situación, así que siguió diciendo:
Melia, no sé exactamente qué fue lo que pasó entre el príncipe y tú. Tampoco te lo estoy preguntando. Pero si
confías en mí, te quiero pedir que aceptes ser la concubina del príncipe Kailer…
-Qué!–le dijo Melia sorprendida, levantándose de la cama.
-Vengo de hablar con él, e hice un trato por ti… serás su concubina por espacio de un año. Después de ese año,
él te dará la libertad y serás una mujer con honor y todo esto solo quedará en el pasado.
Melia no podía creer que su tío le pidiera eso. Su tío Rener era una persona que ella admiraba, ya que el tener
en sus manos la dirección de los territorios de ranzón, no era él menos de lo que fue su antepasado Ranson. Se caracterizaba por ser muy justo y muy sensible a las necesidades incluso de la población que no era de ese territorio. Mina le había contado, que cuando ella había partido con el príncipe Kailer a cumplir la misión de ir a la montaña Badasu en Bedolia, ella le había contado a su tío de la situación con las dos hijas del señor Teji y del señor Ran, y su tío inmediatamente les había solucionado el problema a las muchachas.
-Tío, pero si tú sabes que todo lo que Kailer quiere es utilizarme por mi sangre, porque tenemos que dejar que
se apodere de lo que él considera necesario para sus ambiciones – le pregunto Melia.
- Porque lo que él no sabe Melia\, es que la flor del árbol del perón está por florecer. Pronto la secta no necesitara más de tu sangre. Ya sabes que si la secta tiene medicina\, todos los reinos lo tendrán\, equitativamente. De esa manera\, el tener tu sangre no les dará ningun poder para avasallar a los otros reinos… por otro lado\, sé que a
pesar de la actitud que expresas, si te preocupa, la reacción de tu abuela al enterarse… No esta mal querer complacer a tu abuela, así sea que por ello, te adhieras a las normas de los reinos; porque lo estarías haciendo por su felicidad…Aparte de eso, quiero que consideres que vas a una misión. Todo lo que puedas averiguar de los planes y las estrategias del príncipe Kailer y su padre, que nos sirva para estar preparados para cuando se desate la gran guerra, le será de mucho servicio a la tierra de Ranson…
Kroner, Ramelia y los príncipes cenaban cuando Mina se acercó a dar la más impactante noticia que Kailer había recibido en ese día.
- Su altesa príncipe heredero… Melia ha decidido aceptar el acuerdo de ser su concubina por un año.
Kailer se sorprendió. Cuando Rener Co, lo buscó para ofrecerle ese trato, Kailer no dudo el aceptar. Él no
pensó, que a esa mujer que había escuchado tan tajantemente decir que preferiría morir o el deshonor, antes de ser una concubina, alguien pudiera hacerla cambiar de opinión.
Pero no fue Kailer el único sorprendido. Kroner había pasado toda la tarde, encerrado en su despacho, tratando de idear la manera de lograr que Melia, aceptara la propuesta del concubinato. Lo que realmente lo dejó fuera de lugar
era, que Kailer hubiese actuado por su cuenta, proponiéndole a Melia, solo tenerla como su concubina por un año. Hecho que según los planes de él y del padre de Kailer, no le servía mucho. Pero pensó, que ya que esto había sido aceptado, tendría que buscar otra manera de tener esa sangre para la disposición de Kandor, el tiempo que más le fuese posible.
Kailer no podía dormir. Salió a tomar aire fresco. Por más que trataba de pensar en otros asuntos y tomar la
situación con cabeza fría, no lograba sacarse a Melia de la cabeza. Se sentía enojado consigo mismo porque de alguna manera, lo que ella pensara de él, le martirizaba. No había sido él, que fraguo tal plan, pero era culpable de no hacer nada para que ella no saliera lastimada. Había dejado el honor de la mujer que más le importaba por el suelo. Sentía que eso no se lo podía perdonar y que ella tampoco lo perdonaría. En esos momentos escucha un sonido como de una espada cortando el viento, cuando llega al lugar de donde provienen los ruidos, queda frente a frente con Melia. Ella al mirarlo, se conmocionó, de alguna manera Kailer pensó que se veía tan tensa, que era como si ella hubiese dejado de respirar. Pero no dijo ni una palabra, solo se iva a dar la vuelta para marcharse cuando Kailer, no pudo controlarse y la agarró por el brazo, para que ella no se fuera. Ella en ese mismo momento lo volvió a mirar y unas lágrimas brotaron de sus ojos, ella inmediatamente trató de secarlas, pero antes de que
ella pudiera poner su mano es su cara, ya Kailer había quitado la lagrima, con su mano colocada en el rostro de ella. Melia al tocar la mano de él y sentir un calor en el rostro tras el roce de sus dedos con su mejilla, sintió rabia y
halo su brazo, para lograr alejarse, pero él la halo con más fuerza y la beso. A pesar de la fuerza que había utilizado Kailer para halarla, en el momento en el que le da el beso, no fue un beso fuerte y apasionado, fue más bien un beso suave y muy tierno, que Melia por un momento sintió la necesidad de corresponder, pero se acordó de lo tirano que era él y con ira, mordió esos dulces labios, con tal intensidad, que le sacó sangre. Ella al sentir que los brazos de él, la aflojaron después de la mordida. Le dijo dejando caer otra lágrima por su rostro:
-Te odio!… Desearía volver atrás en el momento que te conocí y no conocerte. Desearía nunca haber sido tuya. Preferiría morir. Eres el ser más desalmado que he conocido en mi vida… cuando terminó de decir esas palabras Melia solo se alejó.
Kailer, se sentía en ese momento como el ser más miserable del mundo. Como pudo permitirse haberle hecho daño. No fue su padre, no fue su tío. Había sido él, porque pudo evitarlo. Pero ese momento se sentía en la peor de las prisiones. El deber que tenía con su pueblo al ser el próximo al trono, no lo dejaba ser libre y poder amarla, como ese día que ella estuvo entre sus brazos. Del que el consideraba era el mejor recuerdo de su vida.
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Comments
Irma Rocha Cruz
ése será siempre el obstáculo uno....el segundo el maldito del padre... y la ambición al poder.....
2023-11-19
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Irma Rocha Cruz
malditos...la doparon...por eso no reacciona......
2023-11-19
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Viviana Florentin
Kroner es el tipo más desalmado 😡 y el Principito un títere
2023-11-06
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