Chad Evans Edit.

— ¡Es increíble! Para comunicarse contigo primero debemos rezar y orar para que puedas tomar las llamadas, estoy empezando a creer, que en algo fallamos contigo. — el rugido de mi padre a través de la línea es lo primero que escucho y me pellizco enfocándome más en el dolor físico para así retener las lágrimas que quieren salir de mis ojos.

"Créeme padre, si hacemos un recuento de los fallos de cada uno, no tomaría ni una de tus llamadas". Pienso, pero me lo reservo y como siempre ignoro todo su mal genio.

—Padre, ¿Cómo está todo por allá?­— Trato de que no se note mi estado y le respondo de manera cordial.

—Supongo que vendrás para el cumpleaños de tus hermanos, ¿cierto? Solo falta una semana. — Ok, adiós a mi cordialidad, no paso por alto su falta de educación para conmigo, con mis hermanos nunca actúa de esta manera y no sé qué más hacer para contentarlo.

—Cuando hable con mamá le confirme que iría. ¿No te lo dijo?

—Sí, pero quería escucharlo por mí mismo, ya que contigo nunca se sabe. Hace más de cinco años que te fuiste de casa con tus ideas tontas de querer independizarte y no sé qué mierdas de diseño. La mayor estupidez que se te metió en la cabeza. — lo escucho despotricar acerca de mi vida y un nudo se forma en mi garganta. —Lo que tenías que hacer era estar a cargo del negocio que por tantos años me costó levantar y te lo dio todo.

Ya ven porque no tomo sus llamadas.

—Padre, no te preocupes, allí estaré. Me tengo que ir. — Trago grueso — Luego hablamos. — no le doy chance para replicar y cuelgo la llamada, las lágrimas que contenía ya no las pude aguantar más, mojan mis mejillas, pero me las quito con rabia adentrándome al coche y arranco a toda velocidad hasta llegar a casa.

Hablar con mi padre me duele, me molesta y me da rabia. Es una mezcla de sentimientos bailando en mi interior, y con cada día que pasa esos sentimientos se arraigan más en mí, sin poderlo evitar.

Aunque no quiera volver a Polonia, debo hacerlo. Extraño demasiado a mis hermanos. Los amo demasiado a los dos, pero Craig es mi debilidad, es el único que me consolaba después de cada pelea con papa, el único que no me dio la espalda cuando todos lo hicieron y me dieron por perdida. Me hace falta abrazar a mi hermano y que me diga al oído que todo estará bien.

Volver al pueblo es la cereza que le faltaba al pastel, volver siempre me llena de agonía, son tantos los recuerdos que la verdad es que desearía que ellos estuvieran aquí y no tuviera yo que ir hasta allá.

Llego a mi piso más tranquila pero con mi cerebro totalmente apagado. Lo único que ubica mi radar es la cama, y me tiro a ella dejándome llevar, me siento demasiado cansada.

Salgo del coche y me dirijo al ascensor para llegar a la planta donde está la editorial. Hoy se cumplen los dos días y en la tarde tengo la reunión con Deaclan y su amigo para empezar a trabajar con los diseños del club. Mis chicos cumplieron con el límite de tiempo que les puse y ayer dialogamos los informes que me entregaron a detalle. Hoy delimitaremos el proyecto, centrándonos en lo que el cliente quiere. Y debo decir que estoy emocionada con este trabajo. Tengo ideas que quiero mostrarle.

Sus ojos azules llegan a mi memoria y me encuentro sonriendo al recordar la manera estúpida con la que me llama el ojiazul. Su escultural cuerpo tallado por los dioses del olimpo me llega a la mente de la nada y tengo que admitir que está para comérselo y se ve condenadamente sexy.

Al llegar a la Editorial veo a Ivonne corriendo de un lado para el otro y cuando me ve se detiene para hablarme.

—Por fin llegas.

Miro el reloj de pulsera que tengo en mi muñeca para verificar la hora, ya que no acostumbro a llegar tarde a ningún sitio y menos al trabajo. Que Ivonne esté aquí tan temprano es algo que ciertamente no se ve todos los días.

­—Es temprano todavía, ¿Qué pasa?

—Te estuvimos llamando y no contestaste las llamadas. — me recrimina

—Lo siento, pero no todas las mañana reviso el móvil — me justifico con ella, pero solo es una excusa, la verdad es que evito contacto con la humanidad en las mañanas, mi mal humor suele tomar control de mi alma al recién levantarme.

­—No sé para qué lo tienes, ni siquiera ves los mensajes. — le sonrío despreocupada tratando de aligerar el ambiente tenso que se creó de momento y ella no me devuelve la sonrisa. Vale, algo pasa.

— Ok. Dime ¿Qué pasa, a que se debe tanta urgencia? Es raro que estés tan temprano aquí.

­—Zev y su amigo están aquí, y te están esperando todos en la sala de reuniones.

— ¿Qué? Pero si aún no es hora de la reunión.

­—Lo sé, llegaron de sorpresa — comenta — al parecer a uno de los dos se les presentó un viaje urgente y la bruja de Amélie nos llamó a todos corriendo.

Me encamino rápido a la sala de reuniones, voy a decir algo, pero la rubia sigue.

—Por cierto, está que echa humo por las orejas al ver que no contestabas y no llegabas.

—Joder.

Respiro y abro la puerta con Ivonne detrás y nos adentramos al lugar, donde todos enfocan la vista en nosotras, nada más entrar.

—Hasta que te dignas aparecer, te estábamos esperando, toma asiento de una vez para que podamos iniciar — Amélie no pierde tiempo en hacerme rabiar con sus comentarios.

—Céntrate Amélie y no exageres, ella está dentro de su horario de trabajo, por el contrario, sin saber de la reunión sorpresiva y a destiempo está aquí veinte minutos antes de su hora de entrada. No la tomes con ella, la urgencia se me presento a mí y no estoy sofocando a nadie, relájate que se te verán las arrugas. —

Una voz varonil y ronca que estoy empezando a reconocer, se escucha en el fondo de la sala, junto con algunas risas por su comentario. Dirijo mi vista al ojiazul que me mira con una sonrisa ladeada, acto que sorprende a muchos en la mesa y no entiendo por qué y a la vez enfurece a la bruja.

—Lamento que me estuvieran esperando. Pero como ha dicho mi cliente, no estoy incumpliendo ninguna norma laboral de la editorial, así que no hay nada que reprochar. — Miro a la vieja, esa que solo quiere hacerme quedar mal delante de Müller, pero que obviamente no le resulto. Me mira mal y la ignoro.

—Y no necesito que nadie me defienda, aunque agradezco su intervención Sr. Müller— esta vez me dirijo al ojiazul.

Tomo asiento en mi lugar de la mesa que queda justo frente a él y puedo notar su mirada sería taladrándome.

Saludo a mis compañeros con un asentimiento de cabeza y por un instante me permito apreciar esos zafiros azules que me devuelven la mirada con intensidad y aparto la vista, dándole inicio a la reunión.

Chad Evans.

Mi móvil vibra en el bolsillo trasero de mis pantalones y lo saco para descolgar la llamada.

—Evans, ¿Ya estás en Marsella?— Mi jefe habla a través de la línea.

­—Así es, ya vi la pocilga que me asignaron y ya llevo unos cuantos días aquí, es en serio. ¿No había otra ratonera donde meterme? Me decepcionas daguita. — Oigo como refunfuña por lo bajo al burlarme de su apellido Dagger "daga" y me rio.

­—Mejor no te quejes, que en vez de parecer un agente encubierto, pareces una nenita llorona de tanto que te quejas.

—Vamos Billy, no te enojes — me carcajeo y puedo imaginarlo exasperado rodando los ojos.

­­—Solo llamo para saber si ya estás instalado y cuándo empezarás.

—Sí, ya estoy establecido aquí y aunque tengo varios días de descanso, voy de camino a la sede, tendré todo organizado y listo para cuando aterrices aquí.

—Bien, nos comunicamos luego soldado — cuelgo y sigo caminando por las calles transitadas de Marsella, hasta llegar a mi destino.

Más que mi jefe Billy es mi amigo, ese compañero con el que has pasado tantas cosas que se vuelve como tu familia. Desde que entre al FBI, él ha sido mi guía y hemos estado el uno para el otro en los momentos de triunfos, como en los momentos más duros.

Llevamos más de un año siguiéndole la pista a un criminal que salió de la cárcel hace un año y medio, es el jefe de la red de distribución de drogas más grandes de Inglaterra, la última vez que se le encarceló, le dieron varios años de cárcel porque aún no estaba tan consolidado el comercio de drogas en esa zona, y el FBI pensó que encarcelándolo acabarían con todo, pero no fue así.

Los agentes que anteriormente llevaban el caso, se dieron cuenta de que aún él estando en la cárcel, de una manera u otra la red iba creciendo y haciéndose más fuerte, lamentablemente el caso, no hallaron ninguna prueba para culparlo por lo que varios años después de haberlo encarcelado, lo dejaron en libertad por buen comportamiento, ya que no había nada que lo incriminara.

Llevaba tiempo escuchando de ese caso y solo tuve que atar cabos para llegar a la conclusión. Convencí a mis superiores de que podía llevar el caso y me asignaron como agente encubierto para infiltrarme y buscar las pruebas que los agentes anteriores no habían podido encontrar.

Si se preguntan qué hago en Marsella, en realidad es muy fácil. Todo tiene que ver con una sola persona.

Cataleya Dunner.

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Comments

≛⃝🦅MᴀʀɪʙᴇʟMitzuki fantasti

≛⃝🦅MᴀʀɪʙᴇʟMitzuki fantasti

Cataleya es rara, espero pronto saber el porque es tan uraña y solitaria.

2023-01-22

3

Angela Cortes

Angela Cortes

que papá le toco y su hermano qué es lo que hace, me pone los pelos de punta qué emoción

2022-11-24

1

BDCM

BDCM

que tiene que ver leya ? que angustia quiero saber 😅

2022-08-31

2

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