Creo que a todos nos ha sucedido que nos encontramos leyendo una buena historia: Puede ser una historia nueva, y que estemos siendo de los primeros en visitarla, o una historia ya con bastante popularidad, de un autor reconocido, pero que simplemente es una buena historia. Nos gusta, su trama nos llama la atención, y nos atrapan sus personajes, ese sentimiento de no poder dejar de leer porque necesitas saber que pasará, y entonces... ¡Vaya! ¡No hay más capítulos! Los lectores nos quedamos colgando de la fina cuerda del "¿Qué pasará?" Y el autor al parecer ha olvidado que dicha obra existe. Creo que no es algo nuevo y no tengo que ser yo quien lo explique. Leas en la plataforma que leas, es un fenómeno que sucede muchísimo, y es a lo que yo llamo "Frecuencia de Actualización Irregular".
Para mí debemos de comprender ambos puntos de vista, tanto como el del lector como el del autor.
Creo que como lectores la comprensión es algo que debemos tener en cuenta a la hora de juzgar la frecuencia de actualización de una obra. Los autores obviamente tienen una vida allá afuera de la pantalla de su teléfono celular, de su tableta, de su laptop o de su PC, y no sabemos cuan complicada es esa vida. Además, son seres humanos, no máquinas, necesitan descansar, pueden enfermarse, deben atender otras necesidades y/o responsabilidades. Por lo que, al criticar o simplemente a recalcar sobre la frecuencia de actualización de una historia debemos de hacerlo desde la comprensión de que quién está detrás de la pantalla trayendonos esa historia que tanto nos gusta es una persona y no un robot. Siempre me gusta decir que a la hora de esto, se lo recordemos, no se los ordenemos o exijamos como si nuestras vidas y las suyas dependieran de ello.
Por otro lado como autores ya sea de Novelas Narrativas, ChatStorys, Microrrelatos, incluso Cómics, que cada una de estas modalidades tiene características distintas y diferentes complicaciones en el proceso a la hora de escribir, es totalmente comprensible lo difícil que puede resultar a veces publicar un nuevo capítulo. El día a día, nuestros deberes, todo lo que requiere de revisión para que sea una buena historia (coherencia, buena ortografía, etc., que pueden atrasar aún más la fecha de actualización). Y también merecemos un descanso de vez en cuando. Pero ¿Y si hay algunas veces en que no actualizas tu historia por elementos como La Procastinación, Falta de Ideas o de Inspiración, o simple Pereza? Esto desde mi punto de vista es algo que nos pasa a casi todos los escritores, siento que es algo normal, peeero cuando comienzas a dejar que estos elementos afecten el ritmo de tu historia, y alargue tus plazos de actualización, tanto así que tus lectores comienzan a preocuparse, es donde está el problema. Si en vez de buscar las soluciones que existen para estas cosas que estancan tu proceso de escritura y tú frecuencia de actualización, simplemente dejas de publicar y a los días, semanas, meses ¡o incluso años! De haber dejado de actualizar vuelves con unas disculpas de que no publicabas porque tenías "pereza", incluso corres el riesgo de perder lectores. Para mí, escribir trata de divertirme y de disfrutar lo que hago pero si empiezas a publicar tus obras para que otros las conozcan se vuelve más que un pasatiempo, es una responsabilidad. Por eso no deberías dejar que malos hábitos como la procastinación o excusas que dan a entender que no le pones mucho esfuerzo o que no te tomas muy en serio lo que haces como la pereza, te derroten. En cambio, busca soluciones.
Trazar una storyline dónde ordenes los acontecimientos importantes de tu historia. Tener una planificación de lo que ha de suceder en cada capítulo son cosas que pueden ayudarte a no quedarte en blanco o sin ideas, planear tu historia. Ponerte fechas límites para actualizar que se ajusten a tu ritmo (para no presionarte demasiado a ti mismo, claro) es una práctica que a mí en lo personal me ha ayudado bastante con el tema de procastinar. Por supuesto, no descuides tus otras actividades, pero siempre trata de dejar un apartado de tiempo en tu día para escribir. Pero sobre todo disfruta lo que haces ¿Sabes? Siento que esto es lo más importante, cuando te sientes contento y orgulloso de la historia que escribes nada podrá detenerte, porque estás haciendo algo que amas.
Y eso es. Aclaro que esto es desde mi punto de vista, y desde mi experiencia, tanto de lector como de escritor y de cosas que he aprendido tropezando por el camino, espero igual te sirva tanto si lees como si escribes.
¡Yo soy David, y espero que te haya gustado este microrrelato!