Prólogo
Hace mucho tiempo en una tierra plagada de magia, un mundo donde espíritus y humanos convivían, no se sabe cuál de los dos clanes empezó, o por qué pero... estalló la guerra; una guerra que estaba destinada a acabar con ambos clanes. Un día, en algún lugar se reunió un grupo de ambos bandos. Dentro del pequeño grupo surgieron tres heraldos marcados por los amantes del cielo y su unión (Luna, Sol y Eclipse) lograron parar esta desastrosa guerra implantando un nuevo orden y dividiendo al mundo en dos, el llamado Océano Espiritual quedo como un mundo alejado de la oscuridad humana y en la Tierra donde crecerían los hijos de los hombres tomaría el nombre de High-Lands
-¡Despertad!
-¿Dónde estoy?
A penas comenzaron a llegarme flashbacks' mi mente se nubló por completo ahogándome en el mar de mis recuerdos. Cayendo, luces intensas lo destrozaban todo a mí alrededor, las sombras saturaban mi cuerpo a punto de colapso
-¿Por qué habré caído? ¿Habré fallado?
- ¡NO! Puedo recordar como el color carmesí teñía la intensa luz y esparcía un olor a herrumbre a mí alrededor
-¡NO! Abandone a mis compañeros para preservar sus vidas. ¿O acaso solo quería tener la gloria para mí solo?
-¡NO! Le prometí que compartiría todo mi ser con ella
-¿Quién es ella? Sera la que me salvo la vida... la que sacrifico todo por velar mis pasos
Es triste llegar al final de la montaña para darte cuenta de que alguien cuidaba de que no cayeses y apenas sabias que existe
-Acaso fuisteis vos la que me devolvió el aliento, fuisteis vos la que me mantuvo vivo esos últimos momentos en los que mi acero atravesaba el corazón de luz que doblegaba este mundo
-Si sigo con vida significa que... él también lo esta
He fallado esta vez, pero no significa que fallaré de nuevo. Os encontrare y os aseguro que esta vez será diferente, se lo debo a Alan, se lo debo a Thea. Esto es por todos aquellos que cayeron en la guerra, por aquel pueblo que callo presa de las llamas, por aquellos que lucharon por su tierra y por lo que es justo, Esto es por ALEXANDRÍA, por HIGH-LANDS. Me convertiré en el Heraldo de sus deseos para llevar la marca de la Libertad a nuestros tiempos y a los venideros y quizás así logre veros de nuevo, tal vez no como Alan, tal vez no como Thea, tal vez no portéis un nombre que pueda pronunciar o simplemente ya no pueda hablaros pero... de seguro que os encontrare y esta vez nada podrá separarnos... ni siquiera la muerte
-Si va lo habéis decidido. ¿Que hacéis tirado? Venid, venid que os estoy esperando.