Morgan, Caitlin y Oliva. Tres chicas con personalidades diferentes, pero siempre unidas, viven escondidas en un pantano, alejadas del exterior, pues se les inculcó que fuera del pantano era peligroso y aterrador. Salir del pantano estaba prohibido y era casi tabú para las tres, pero una de ellas rompe esa regla después de ayudar a un hombre herido que había sido arrastrado por las corrientes del río y desembocado en el pantano. Bien pudo haberlo dejado morir, pero está era la primera vez que veía un hombre y su curiosidad le abre la mente en muchos sentidos. Escapa del pantano, sin pensar que ahora sus hermanas están en busca de ella, rompiendo la regla que se les había inculcado desde pequeñas.
"Si estás aquí por primera vez" Quiero que sepas que no todo lo que escribo es dulce romance. Mis personajes son *Tóxicos, celosos, posesivos e intensos.*
La obra contiene escenas sexuales explícitas. Por lo que estará marcada como +21. Si eres sensible, está obra no es para tí.
NovelToon tiene autorización de Deba para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 4
Lo primero que vio fue a una chica descalza con un vestido muy desgastado. La forma en que agarraba la comida con las dos manos le pareció repulsivo, sin mencionar que tenía la cara manchada de pastel de carne.
Se acercó a ella y comenzó a olfatearla, su lobo estaba muy inquieto y alborotado por encontrar a su mate, pero para Ronan era muy insultante.
No era ni siquiera una loba y parecía una miserable pordiosera. No podía decir que su pareja destinada no era de alta sociedad, mucho menos que no era una loba.
Tomás logra alcanzarlo e intenta explicarse con Ronan.
- ¡Mi rey! No es lo que parece. Ella es una...-
-¡Bruja!- Lo completa decir Ronan.
Caitlin tras escuchar la palabra rey, rápidamente deja la comida en el plato y se inclina haciendo una reverencia a Ronan, tal cual le enseño Tomás.
-¡Tu nombre!- Dice Fuertemente haciendo sobresaltar a Caitlin.
-Me llamó Caitlin mi rey-
-No soy tu rey y tú no eres de mi nación. ¿De dónde eres?-
-Del pantano, mi..., quiero decir, rey.-
-¿Es un chiste? ¿De dónde sacaste a esta bruja Tomás?-
-Ella me salvó de ser ahogado o comido alfa, y aunque parezca un chiste, ella vivía en un pantano. Le pido que la perdone, pero cuando la encontré no sabía nada del mundo. Así que quise pagar mi gratitud invitándola a salir del pantano para conocer el reino.-
Caitlin estaba asustada, nunca antes le habían causado tanto terror como Ronan lo había hecho, pero algo en él llamaba cómo un imán al metal.
Ronan no podía creer esa explicación, pero después de verla quizás tenía sentido lo que su amigo le decía.
-Haz que la bañen y la vistan adecuadamente, después de eso llévenla a mis aposentos.-
Ronan se marcha y Tomás traga saliva tras escuchar sus órdenes.
-Lo siento mucho, de verdad.- Intenta disculparse al pensar la razón de porque Ronan ordeno llevarla a sus aposentos.
-¿Me va a matar?- Pregunta asustada.
-¡No! Claro que no, solo es..., bueno... El rey quiere divertirse un poco, pero no pensé que contigo.-
Caitlin suelta un suspiro, sintiéndose más tranquila.
-Menos mal, por un momento pensé que iban a ejecutarme. Y dime. ¿A qué vamos a jugar? Me imagino que si va a divertir el juego debe de ser entretenido.-
Tomás al ver su inocencia siente mucha más culpa.
-Primero ve a bañarte, ya después te explicaré todo.- Con la cabeza baja y decepcionado, le ordena a la servidumbre atender a Caitlin y dejarla presentable para el rey.
Era la primera vez que Caitlin estaba en una bañera llena de burbujas, no paraba de jugar con la espuma mientras que las sirvientas intentaban lavar su cabello y cuerpo.
No sentía vergüenza ni pena que otras mujeres la bañasen, de hecho, la vergüenza era algo desconocido para ella.
Grace nunca le hablo de sexualidad porque pensó que no lo requerían, dado que jamás abandonarían el pantano.
-¿Por qué no tienes orejas?- Pregunta a quién le lava los pies.
- Soy una esclava señorita, esa es la razón.- Su pregunta estaba fuera de lugar y solo hizo sentir mal a la sirvienta.
-No lo entiendo. ¿Qué es una esclava? ¿Y por qué cortan sus orejas? Eso debe de doler.-
Las sirvientas se quedan sorprendidas tras sus preguntas, pero luego de haber escuchado que vivía en un pantano sin conocer el exterior sintieron pena por ella.
-Esclava es una persona que fue comprada por un amo, sin derecho a ser libre y para ser clara la mutilación de las orejas fue muy dolorosa, pero no tanto como perder la dignidad. Somos elfos y con las orejas mutiladas no podremos regresar a nuestro hogar.-
-Eso es muy triste. No es justo, para nada justo.- Dice con una mirada perdida y algo confundida, pues al parecer el mundo que describía su tía no era tan diferente del que estaba recién conociendo.
La llevan tal cual dijo Ronan, a sus aposentos, y la visten y arreglan para estar presentable.
Caitlin sonreía y se miraba una y otra vez en el espejo, al fin podía verse con claridad de pies a cabeza.
-Se ve usted muy hermosa señorita.- Dice la sirvienta al verla girar frente al espejo, su risa y la manera en como se movía para verse era contagiosa de ver, parecía una niña.
-Espere a que el rey venga, por ningún motivo debe de salir. Dicen sus últimas indicaciones y se marchan de ahí.
La habitación era de su interés, era enorme y a Caitlin se le hizo fácil saltar arriba de la cama con los zapatos aún puestos.
Ronan recién entraba y la vista frente a él es cautivante.
Caitlin sonreía, mientras sus cabellos vuelan en el aire al igual que los holanes del vestido, pero esa sonrisa, esa misma era algo difícil de ignorar.
-¡Llegaste!- Dice algo exaltada y se avienta para sentarse en la cama. Nuevamente, se vuelve a inclinar para hacer una reverencia mientras toma el aire perdido por brincar.
Ronan se relaja un poco y la mira a los ojos intentando leerla, pero no puede, ella no muestra temor y se muestra muy atenta, esperando sus palabras.
-¿Cuántos años tienes?-
-Pasado mañana cumplo veinte, me volveré una mujer. Si no es molestia me gustaría saber cómo dirigirme a usted, ya que no puedo decirle mi rey.-
Ronan frunce el ceño y se agita tras respirar el aire frente a él, su aroma era relajante y excitante.
-Ronan, solo dime Ronan.- "¡Anda, márcala ahora! Ella es nuestra" Se escucha la voz de Magnus dentro de la cabeza de Ronan, pero este lo ignora.
-Me gusta, Ronan es muy bonito.- Su forma dulce de ser y hablar le molesta, sobre todo porque le hace sentir un cosquilleo en el estómago.
"¡Háblale de mí!" Ronan bufa un poco e ignora a su lobo.
-Eres muy joven, no me interesas.
Caitlin se queda muda por unos segundos, por otro lado, Ronan esperaba que la luna de su manada fuera una loba fuerte y no una simple niña débil como Caitlin, aun así no podía evitar sentir el tirón del destino y no podía dejarla ir -¿Interesarte? ¡Estás loco! Quién te dijo que yo estoy interesada como para no interesarte. ¿Sabes qué? Creo qué ya fue suficiente, mejor regresaré a mi pantano.-
Apenas intenta evadirlo Ronan la toma del brazo y la lleva a la habitación de al lado.
-Esta es tu habitación, si ocupas algo puedes pedírselo al guardia.- Cierra la puerta con fuerza antes de escuchar las quejas de Caitlin.
-Que no escapé, aún no puedo confiar en ella del todo.
-Como usted ordene alfa.
Dos guardias custodian la puerta, mientras Caitlin molesta la golpea una y otra vez.