Aymar Aike : )
17/08/2025
Amor~
Hola,
En este apartado podrás encontrar consuelo.
Un rincón cálido, hecho de palabras y suspiros,
donde el amor, la literatura y la poesía se entrelazan para darte una tregua del mundo.
Aquí, los versos son refugio,
los textos son abrazo,
y cada palabra escrita es una mano tendida hacia ti.
No estás solo, no estás sola.
Este espacio ha sido creado para ti,
para tu alma cansada,
para tus pensamientos desordenados,
para tus emociones que a veces no encuentran sitio donde posar.
Este es un rincón sin juicios,
sin máscaras,
sin prisas.
A través de este medio, compartiré algunas obras, pensamientos, retazos de emoción.
Si te gusta la poesía, si encuentras en ella un refugio o una voz que susurra verdades que no siempre puedes decir en voz alta, te invito a quedarte.
Y si nunca has explorado este arte, pero algo en ti busca un poco de paz,
una chispa,
una pausa,
también te invito a que te sientes un rato…
Lee, respira, y siente.
Aquí no todo es amor…
pero tampoco todo es dolor.
Ambos conviven, bailan, se alternan.
El amor puede ser dulce o ausente,
puede llenar o romper.
Y el dolor puede ser fértil si se transforma,
si se escribe,
si se llora en versos y se libera con el arte.
Este es un lugar donde puedes dejarlo ir todo.
Tus cargas, tus pensamientos repetitivos, tus preocupaciones cotidianas.
Aquí puedes desahogarte sin decir una palabra,
porque a veces, leer lo que otros han sentido,
es lo más cercano a ser comprendido.
Relájate.
Tómate unos minutos para ti.
Aquí no hay demandas ni obligaciones.
No se te pide nada.
Solo que estés.
Que leas.
Que sientas.
A veces creemos que el mundo va demasiado rápido,
que si no corremos, quedamos atrás.
Pero este lugar va a otro ritmo.
Al ritmo del alma.
Aquí puedes detenerte, aunque sea por un instante.
Cerrar los ojos entre párrafos.
Recordar que aún estás vivo,
y que sentir no es una debilidad,
sino un privilegio.
Las palabras que encontrarás aquí no buscan impresionar,
ni adornar lo que es simple.
Buscan tocarte el alma,
acariciar tus heridas,
recordarte lo que quizás has olvidado:
que hay belleza aún en medio del caos.
Puedes traer aquí tus ideas, tus frustraciones,
tus pensamientos más oscuros, tus miedos más pequeños.
Este espacio no rechaza nada de ti.
Todo lo que eres es bienvenido.
Todo lo que callas puede encontrar eco en un verso.
Porque a veces, basta leer una línea para sentirnos menos solos.
Una sola estrofa puede cambiar el sabor del día.
Una metáfora puede abrir un camino.
Una imagen poética puede convertirse en un espejo
donde por fin reconoces tu reflejo.
Quiero que este rincón se convierta para ti en una pausa del ruido.
En una tregua del juicio constante.
En un espacio sagrado donde puedas llorar si necesitas,
reír si el alma te lo pide,
o simplemente leer en silencio,
mientras una taza caliente te acompaña y el mundo se queda afuera.
Aquí, cada poema tiene alma.
Cada palabra ha sido escrita con la intención de acompañar.
No siempre con respuestas,
pero sí con presencia.
No con soluciones mágicas,
pero sí con comprensión real.
A veces, eso es más que suficiente.
En este espacio no todo es perfecto.
Porque la poesía tampoco lo es.
La poesía es humana,
frágil,
a veces caótica.
Y en eso reside su belleza.
En que se permite ser,
como tú también deberías permitírtelo.
Aquí se habla de amor, sí.
Pero también de ausencia, de pérdidas, de incertidumbre.
De los silencios que pesan y de los recuerdos que arden.
Pero también de la esperanza,
de la luz que entra por una rendija,
de la dulzura de una caricia inesperada,
de la música que solo el corazón entiende.
Por eso, te invito a quedarte.
Un poco más.
Cinco minutos.
Una página.
Un suspiro.
Tal vez descubras un verso que te acompañe todo el día.
Tal vez encuentres un fragmento que te diga:
“Esto que sientes, yo también lo he sentido.”
Y en esa simple coincidencia,
puede que sanes un poquito.
A veces, solo necesitamos saber que alguien más también ha sentido lo que sentimos.
Que no estamos locos.
Que no estamos rotos.
Que somos humanos.
Y eso basta.
Así que aquí estás.
Y yo estoy contigo,
a través de cada línea,
cada punto,
cada espacio entre las palabras.
Este es tu rincón.
Tu refugio.
Tu pausa.
Tu espejo.
Tu abrazo en forma de letras.
Quédate.
No hace falta que digas nada.
Solo respira
y déjate llevar.
Espero sea de su agrado, con mucha sinceridad comparto estos versos.